Es abundante la indignación que despierta en un país rico en petróleo y gas como Argelia, el hecho de que miles de sus ciudadanos de toda clase y condición, pero especialmente los jóvenes, arriesguen sus vidas embarcándose en pateras para emigrar hacia Europa.
Son los llamados harragas , que significa los que viajan sin documentos, los clandestinos de toda la vida. También se les llama así a sus vecinos marroquíes que proceden de igual manera para escapar de su país.
Desde que la Agencia Europea de Gestión de Fronteras ( FRONTEX ) empezó a recopilar datos en el 2.009, hasta el año ( 2.018 ), 51.483 argelinos salieron de su país para entrar de manera irregular en Europa.
Este fenómeno, presente en los lemas de las protestas contra el régimen argelino, pese a la marcha del Presidente del país, Abdelaziz Buteflika, de 82 años de edad, que en febrero del 2018, intentó postularse para un quinto mandato; pone de manifiesto la debilidad de un sistema político que se dice partidario del Estado Asistencial.
Las gradas de los estadios de fútbol, se han convertido, en los últimos años, en uno de los mejores lugares para denunciar la desesperación popular. Mamá, ¿ dime por qué lloras ?; ¡ déjame huir y arriesgar mi vida ! cantaban los aficionados de ambos equipos contendientes durante el campeonato. Estas canciones pasaron a internet y ahora se coreaban en las concentraciones y manifestaciones contrarias al Gobierno, suspendidas por la pandemia.
En la oleada de pateras del pasado otoño, las redes sociales argelinas se llenaron de videos de hombres y mujeres que se echaban al mar, rumbo a España. Argelia, te dejo ; decía un harraga desde una patera. Para los argelinos, fue toda una novedad que, en esos videos aparecieran mujeres e incluso familias enteras.
Este acontecimiento de los videos también se producía en Marruecos, especialmente cuando una estudiante de 19 años, Hayat Belkacem, resultó muerta a consecuencia de los disparos efectuados por una patrullera de la Marina marroquí cuando trataba de emigrar hacia España, en una lancha-patera que la acababa de recoger en una playa cercana a Tetuán.
En la década negra de los años noventa del siglo pasado, cuando el país se encontraba inmerso en una guerra civil, no se produjeron casos de emigración en patera. Este fenómeno, se estima que comenzó a mediados de la década del 2.000. Desde que FRONTEX comenzó a recabar estadísticas, la cifra records de llegadas de irregulares a Europa, se produjo en 2.010, con 8.763.
A partir de esa fecha, se registra un lento declive hasta el año 2.014, con 973 entradas ilegales y después vuelven a salir de nuevo los argelinos hacia Europa, de manera irregular, coincidiendo con la bajada del precio del petróleo que redujo de manera notable los ingresos del país. Así, en 2.015 fueron 3.331 ; en 2.016, fueron 5.140; en 2.017, 7.443 y en 2.018, 6.411. En 2019, fueron 12.976.

Los que no pudieron ser devueltos a su país por cualquier circunstancia, se han sumado a los 676.666 argelinos que residen legalmente en Europa. En España, 59.487 y españoles en Argelia, 867.
Las salidas en pateras de los argelinos, a pesar de crecer año tras año, son todavía bastante inferiores a las de sus vecinos marroquíes, ya que solo en los anteriores cuatro años, han llegado a Europa de manera clandestina, 44.384 de estos últimos. Y en la última década suman 58.441, frente a los 51.483 argelinos.
También es cierto que, la distancia, la duración del viaje y el riesgo de morir, son bastantes menores desde las costas de Tánger ( a 14 kilómetros de Tarifa ) que desde Orán a Almería ( 215 kilómetros ).
Los poderes públicos argelinos, han recurrido a las mezquitas para intentar frenar las salidas de pateras y para que los imanes se pronunciaran en contra de la inmigración clandestina, durante la oración de los viernes.

También han hecho una campaña de mentalización del problema emigratorio y sus riesgos, en diversas localidades costeras desde donde salen las pateras. En ella se afirma que, en el año 2.018, fueron recuperados en las costas argelinas 119 harragas muertos, 96 se dieron por desaparecidos y 4.000 fueron rescatados. Aunque en estas cifras no se distingue entre argelinos y susbsaharianos, todo hace pensar que eran mayoritariamente argelinos.
Las rutas inmigratorias desde Argelia han encendido las alertas de las autoridades españolas y europeas porque ya son la primera nacionalidad -por volumen de llegadas- a España, en lo que va de año, a pesar de la pandemia, según un Informe de la Comisión Europea hecho público el pasado mes de mayo, con las cifras que facilita Frontex.
La ruta de pateras entre Argelia y España no ha parado de crecer desde agosto del 2019, lo que indica que el carácter estacional de esta ruta está cambiando y el aumento continuado de las llegadas desde Argelia marca un nuevo patrón.
Los números que se dan en el Informe citado, revelan ese cambio de tendencia. Hasta mayo de este año, las pateras procedentes de Argelia han supuesto el 46% del total de las llegadas por el Mediterráneo, porcentaje que en 2018 había supuesto el 5% y que en 2019 llegó a a duplicarse alcanzando el 10%.

Este goteo preocupa porque se da en un contexto en el que la inmigración se redujo un 50% en 2.019 y continúa cayendo en 2020 como consecuencia de las restricciones fronterizas impuestas en los países de origen y tránsito de los emigrantes. Sin embargo, los argelinos son la única nacionalidad que no disminuye, llegando este año en España a superar a los marroquíes, algo que no ocurría desde 2.016.
La explicación a todo esto sigue siendo la frustración política que afecta particularmente a los jóvenes argelinos, sumada a la difícil situación económica y las limitadas expectativas agravadas por la pandemia, lo que previsiblemente seguirá reforzándose como incentivo migratorio.
Durante estas últimas semanas se está produciendo la segunda oleada de pateras correspondiente a 2.020, en el Mediterráneo Occidental en lenguaje europeo y que para los españoles significa Murcia, Alicante y Baleares, con decenas de diminutas embarcaciones que ayudadas por el buen tiempo consiguen llegar a las costas levantinas.
Son centenares de personas, algunas de las cuales vienen infectadas por el virus y que obligan a las demás a guardar la obligatoria cuarentena en improvisadas instalaciones. El cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros ( CIES ) ha supuesto su entrega a distintas organizaciones sociales que velan por su cumplimiento. y que en determinadas localidades ha dado lugar a protestas ciudadanas.



































Esto último si está recogido en el articulo 561 del vigente Código Penal que castiga a quien falsamente, afirme o simule una situación de peligro que provoque la activación de los servicios de Policía, asistencia o salvamento. Como se recordará, este tipo penal se puso hace muchos años para comportamientos como los avisos de bomba falsos que por aquel entonces tanto abundaban, especialmente en el ámbito educativo en tiempos de exámenes.
En la última sentencia que este tribunal ha dictado sobre un asunto de libertad de expresión, es del pasado 25 de febrero, en el que absolvía al cantante de un grupo musical gallego pionero en practicar el hip hop en español ( estilo musical de los barrios pobres neoyorkinos ) que había sido condenado por el Tribunal Supremo a un año de prisión por un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas ; los magistrados apelaban a su propia doctrina para resaltar la necesidad de que la libertad de expresión goce de un cauce amplio para el intercambio de ideas y opiniones, lo suficientemente generoso como para que pueda desenvolverse sin angostura, timidez, ni temor.