Un total de 15.171 menores extranjeros llegaron a España en patera, entre los años 2014 y 2.019, de los que 13.469 ( el 88,7% ) lo hicieron solos, sin la compañía de ningún familiar o adulto, de acuerdo con los datos facilitados por la Fiscalía General del Estado. Esta cifra, ha ido creciendo con los años, pasando de los 369 menores que se registraban en 2.014, a los más de 3.300 que llegaron en 2.019. En 2.017, fueron 2.471; en 2.018 lo hicieron 7.781; en 2.019, se contabilizaron 3.381.
En cuanto al perfil de estos niños, son de sexo masculino en el 93,3% y procedente de Marruecos en el 60%. Los restantes son argelinos en el 12,2%; guineanos en el 9,6%; costamarfileños en el 6,3% y malienses en el 5,5%.
En 2.019, había 12.417 acogidos en los servicios de protección dependientes de las Comunidades Autónomas que son los competentes en estos casos, de los que 11.329 son niños y 1.088 niñas. Estas avalanchas, han saturado las estructuras de acogida existentes en España. Por Comunidades, Andalucía es la región que más menores acoge, seguida de Melilla, País Vasco, Comunidad Valenciana, Ceuta, Madrid, Murcia y Canarias.

Tras las múltiples quejas formuladas ante las autoridades marroquíes, se han mostrado dispuestas a hacer un gesto que alivie la situación, aplicando con condiciones el Acuerdo que suscribieron con España en 2.007 sobre el retorno concertado a Marruecos de sus menores inmigrados irregularmente. Pese a que más del 80 % tutelados son marroquíes, el citado Acuerdo, a fecha de hoy, es papel mojado.
Con las toneladas de cinismo que les caracteriza, Marruecos dice que se les está hablando de jóvenes, presuntamente menores, pero que pese a ello, están dispuestos a encontrar una solución, siempre en el marco del interés superior del menor y de los derechos fundamentales. ! Que haya que aguantar eso… ¡.
La solución aportada por ellos consiste en que aceptan la devolución de los menores identificados como marroquíes pero solo si España se compromete a costear su educación y manutención en Marruecos, hasta su mayoría de edad. La oferta que nuestro glorioso Gobierno ha aceptado, en principio, les parece muy atractiva a primera vista, porque los Centros de Acogida en España están colapsados y es más barato educar en Marruecos.

Pero lo que las autoridades españolas parecen no percibir, en especial el Ministerio de Interior, es que la propuesta es engañosa porque de atender la posición marroquí y sin un compromiso firme de acabar con esta inmigración irregular, dentro de un par de años serían el doble o más, al tener un efecto llamada sobre las numerosas familias de ese país que no pueden sacar adelante a sus hijos.
Para justificar su ofrecimiento de repatriación a cambio de educación, las autoridades marroquíes recuerdan que el artículo 7 del Acuerdo sobre el retorno de menores, firmado con España hace 14 años, estipula que la parte española asumirá la financiación de las acciones de regreso de los menores y cofinanciará las actuaciones de prevención de la inmigración irregular.
El Acuerdo Hispano – Marroquí, suscrito en 2.007, suscitó un gran entusiasmo en su momento, en las Comunidades Autónomas de Madrid y Cataluña, hasta el extremo que empezaron a erigir instalaciones de acogida en Marruecos para los menores que iban a ser devueltos.
Pero pronto, se vio que, las autoridades marroquíes no tenían el menor interés en identificar a sus menores tutelados en España y en localizar a sus familias que se negaban a colaborar. Por eso el Acuerdo no se ha llegado a aplicar.
En Marruecos, la emigración de un hijo varón, suele ser un proyecto respaldado por toda la familia, con la esperanza que el menor salga adelante en cualquier otro país que no sea el suyo, envíe dinero a casa y despeje el camino al hermano que seguirá su senda. Aunque también los hay que se han marchado sin el consentimiento de sus padres y entonces resulta mas fácil dar con sus progenitores para preparar el regreso. En cualquier caso, la colaboración de Marruecos es nula.
A esta situación, solo le faltaba la invasión de Ceuta producida durante estos dias por miles de ciudadanos marroquíes, desesperados por sus malas condiciones de vida y con la esperanza de poder llegar a Europa en busca de un futuro mejor. Entre ellos, se encuentran cientos de menores que habrá que acoger y repartir por toda España, porque en Ceuta hay ya 500 tutelados y no caben más.




























