Llevamos meses bombardeados por la propaganda separatista catalana de que todas sus iniciativas han sido pacíficas y demócratas. Lo han repetido hasta la saciedad y sobre todo en el ámbito internacional que es donde existe más desconocimiento sobre el asunto y por tanto, la capacidad de manipulación es mayor. Pero como todas las mentiras tienen las patas cortas, como dice nuestro envidiable refranero popular, vayamos hoy a desenmascarar a los métodos «pacíficos » y dejemos «los demócratas » para otro día.
El Gobierno Autonómico Catalán, ha admitido oficialmente que las protestas organizadas por los denominados Comités de Defensa de la República ( CDR) -grupúsculos independentistas radicales- han motivado ya la apertura de más de un centenar de procedimientos judiciales. Así lo ha reconocido el Consejero de Interior catalán en una respuesta parlamentaria dirigida a un diputado del partido político Ciudadanos en el marco regional.
Este documento tiene fecha cinco del pasado mes de junio y afirma que son ciento nueve diligencias judiciales las que se han practicado hasta ese momento, relacionadas con los citados Comités, en las que se investigan -mayoritariamente- delitos de desórdenes públicos y se encuentran en proceso de investigación para tratar de identificar a los autores de los posibles hechos delictivos y proceder a su detención.
En la citada respuesta, se destacan que en la llamada » huelga del país » , la Policía Autonómica Catalana tuvo que abrir setenta y cinco atestados policiales por la violencia y el vandalismo realizados ese día, ocho de noviembre de 2017 . En esa cifra están incluidos los numerosos cortes de tráfico que hubo en toda la red catalana de carreteras y en el interior de las principales ciudades

El documento referido, también recoge el asedio al Parlamento Catalán ( ellos llaman concentración ) el treinta de enero de 2018, con ocasión de la frustrada investidura de Carlos Puigdemónt.¡ Cómo sería la concentración de pacífica que se abrieron atestados policiales por desórdenes públicos y atentado, resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad!.
Otros altercados también mencionados son los que tuvieron lugar el pasado veintitrés de febrero, cuando estos jóvenes extremistas bloquearon el acceso principal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para reclamar la liberación de los políticos presos ; las concentraciones del veinticinco de marzo ante la Delegación del Gobierno en Barcelona para protestar contra la detención de Puigdemont en Alemania ; y la concentración que se produjo nueve de abril, en Barcelona, para boicotear la presencia de S. M. El Rey en la entrega de despachos a una nueva promoción de jueces.
Todas estas actuaciones policiales se produjeron durante el tiempo de vigencia del artículo 155 de la Constitución Española, cuando la Policía Autonómica Catalana permanecía bajo el control del Gobierno Central . Ahora, el nuevo presidente autonómico catalán, tiene la intención de relajar la actividad policial ya que ha admitido que sus familiares participan en estos grupos de violencia callejera ( que ellos llaman de presión ) y ha defendido sus movilizaciones ( para él protestas ) como acciones que se han hecho siempre. Lo primero que ha hecho ha sido cesar al Jefe de la Policía Autonómica Catalana, nombrado por el Gobierno Central en el marco de la suspensión de la autonomía por el artículo 155.
A la vista de esto parece que el futuro nos deparará como algo normal, el asalto violento a las instituciones estatales; los daños al mobiliario urbano ; los cortes de carreteras que afectan a miles de ciudadanos y los ataques a los Cuerpos Policiales Estatales.















