El año 2.018 ya ha sido considerado como el de la mayor crisis inmigratoria hacia España. Las cifras arrojadas asustan : casi 65.000 ( 62.479 exactamente ) llegados por mar, con 769 ahogados. Los desaparecidos no cuentan porque no se saben aunque hay determinadas organizaciones humanitarias que se atreven a hacer estimaciones del orden de unos 300 anuales de media en el periodo comprendido entre 2.010 y 2.022.
Una verdadera tragedia que, año tras año, se muestra más preocupante. Todas las previsiones realizadas hasta ahora indican que, el futuro de la inmigración va a peor. España recibió en 2.018 a más inmigrantes en patera que los últimos ocho años juntos. aunque haya años irregulares como el pasado 2.022, cuando un total de 28.930 inmigrantes ilegales llegaron a España por vía marítima. Esta cifra representaba una disminución del 27,9% respecto de 2.021 y acercándose a los valores registrados en 2.019, cuando llegaron a las costas españolas aproximadamente 26.103 inmigrantes. La presencia de la pandemia china fue la principal responsable de este descenso tan significativo.
La llegada de inmigrantes marroquíes a las costas españolas a bordo de esas pequeñas embarcaciones que todo el mundo conoce -erróneamente- como pateras es ya una historia antigua. Una patera es un bote de madera, pequeña, sin cubierta, con el fondo de reducido calado que se utiliza -normalmente- para el traslado de marineros desde el muelle a buques fondeados.
Los traficantes de seres humanos, han logrado agotar todos las barcas de madera para pescar en aguas litorales, que construían los carpinteros de las pequeñas localidades costeras del norte de Marruecos. A su vez, estas poblaciones se han ido vaciando con el transcurso de los años porque los primeros en embarcarse rumbo a España han sido sus propios jóvenes, de los cuales más de la mitad ya lo han conseguido, incluso fabricando ellos mismos sus propias embarcaciones.
Ahora, los adolescentes que van quedando, se compran una barca de juguete y se lanzan al mar sin pensárselo. Incluso no les importa que sea una goma hinchable. Dado que no tienen ningúna alternativa de ocio, cultural o de formación profesional que ofrecerles. Esto último, sigue siendo una de las principales razones por las que los marroquíes salen de su país. Algunos de los menores que han huido – y que siguen haciéndolo- apenas superaban los 12 años porque crecían escuchando la exitosa vida de los que conseguían llegar y establecerse.
Si echamos un vistazo a la Historia, recorriendo por ejemplo las tres últimas décadas con el drama de la inmigración, se llega a una conclusión muy clara : salvo la altura de las vallas; los muertos ; los medios de control de inmigrantes y la logística de las mafias que trafican con ellos, nada ha cambiado.
A principios de los años 80, los botes de madera que salían de Marruecos cargados de hachís también llevaban personas para conseguir los pasaportes en sus Consulados en España. Fue en 1.991, cuando nuestro país se sumó al Acuerdo de Schengen cuando empezó a exigir Visado a los marroquíes que querían entrar.
Pero antes, las complicaciones pasaban por las dificultades para conseguir un pasaporte y su exagerado importe para su nivel de vida. En una patera habitual de aquellas fechas iban 70 kgrs. de hachís y 13 personas. Una plaza de pasajero se pagaba a 2.500.- dírhams ( unos 25 euros de ahora ).
En los últimos 30 años, más de un cuarto de millón ( 270.000, exactamente ) inmigrantes han llegado a las costas españolas. Entre los marroquíes, el control de estas pateras esta en manos de los grupos ultras de los clubes de fútbol de la región, que han cambiado el negocio de contrabando de hachís por el tráfico de personas. En 2.018, lograron cruzar a miles de personas, muchos de ellos compatriotas suyos y hasta menores de edad.

Lo más fuerte de todo esto, son los centenares de niños marroquíes que pululan las calles de Tánger, Tetuán, Ceuta y Melilla ; que tratan de dar el salto a España, a la primera oportunidad que tengan. En aquella primavera, un adolescente de entre 15 o 16 años, fue atropellado por un camionero español, de manera accidental, en el Puerto de Ceuta, cuando intentaba ocultarse en los bajos del camión. Los compañeros del fallecido le organizaron su entierro. Niños enterrando a otros niño. Jóvenes haciéndose cargo de un procedimiento de adultos como es la muerte.
También en su caso, el año 2.018 fue el de mayor número de menores (7.026) que llegaron a España por está vía. En el año 2.021 su número se incrementó respecto a 2.020 y la proporción por sexos se sigue manteniendo donde el 85% de ellos son chicos y el 15% restante son chicas.


































