Aunque ningún comunista lo va a reconocer y bastantes socialistas radicales tampoco, en Cuba brilla la desesperación por lo que ocurre a diario en el país, donde sobrevivir es todo un reto, dada la carencia de los más elementales productos básicos tales como la leche, las medicinas… Reina el desencanto y el pesimismo después de creer en una revolución violenta que se hizo hace más de 60 años, que les iba a llevar directamente al paraíso terrenal porque lo que sí han conseguido aquellos charlatanes de feria es conducir a una joya caribeña llena de posibilidades y expectativas, a la desesperación de sus habitantes y a la ruina más absoluta.
Los procesos de depuración en Cuba, se llamaron parametración porque había una serie de parámetros establecidos por las autoridades que si no los cumplías porque eras homosexual, religioso o desafecto quedabas fuera del sistema y así fue marginada mucha gente. Se ha llamado el quinquenio gris o el decenio negro pero sus efectos fueron mucho más largos. Fue en los años setenta del siglo pasado y donde el miedo se había transformado en pavor.
En la actualidad, la situación política y económica de Cuba es la misma que hace seis décadas, cuando estalló la revolución armada y la victoria comunista estableció una dictadura que perdura gracias a la represión de su población, pero la sociedad ha cambiado. Con el acceso a internet y las plataformas digitales, hay un nivel de información que no existía con anterioridad. Antes, para poder viajar al extranjero había que pedir permiso. Si era por motivos profesionales, necesitabas algo que solamente el nombre espanta porque se llamaba carta de liberación, como si fueras un esclavo. Memos mal que esas cosas ya han desaparecido.

La gente, sigue pensando en marcharse tras tanto desencanto y frustración y hay una gran crisis migratoria. La protagonizan, sobre todo, las personas jóvenes. Ahora, se ha complicado mucho irse a España o Estados Unidos pero la gente sigue saliendo. Se está usando un canal por el que, en los últimos seis meses, alrededor de 60.000 cubanos, utilizan la vía de Nicaragua porque no les piden visado. Empiezan desde allí, la ruta terrible de atravesar toda Centroamérica para llegar a la frontera norteamericana, la famosa ruta de los coyotes.
Esto está provocando un empobrecimiento demográfico y profesional al marcharse los que están mejor preparados y que además tengan acceso a los 10.000 dólares ( equivalente a 10.320,30 euros ) que cuesta el viaje hasta llegar a su destino final. Reunir esta cantidad de dinero en la isla está lleno de dificultades porque aún vendiendo todo su patrimonio ( casa, muebles, ropa, electrodomésticos…) no lo consiguen y necesitan la ayuda de algún conocido o familiar que tengan en Estados Unidos. Los que no pueden escapar de esa isla-prisión se quedan con el dolor de ver partir a sus seres queridos.
Es un drama que ha acompañado a la historia de Cuba desde sus orígenes independentistas. Durante la civilización española llegó a a ser la joya del imperio y la última tierra americana que se perdió por la intervención de Estados Unidos, que se inventó una guerra para apropiársela. Desde la revolución, es la derrota de una generación, algo muy duro.

La carestía de los bienes indispensables para poder vivir hace que el día a día los lleve a una situación dramática. Falta de todo: alimentos, medicinas, artículos de higiene y sobran los frecuentes apagones eléctricos que complican aún más la vida tan difícil que sufren. Existe un mercado negro donde se compran las cosas que necesitas al precio que te pidan. La inflación es brutal. Hay escasez de combustible y mucha desesperación. Han perdido la esperanza en una vida mejor que el régimen comunista cubano es incapaz de dar y cuando se pierde la ilusión, la gente trata de buscarla donde sea. La tristeza se atisba grande en el estancamiento de Cuba.
La población cubana vive una vida muy ajustada y cualquier trabajo no les da para vivir. Igual ocurre con la jubilación. Nadie puede vivir con dignidad con el salario de su trabajo y debe de realizar actividades laborales complementarias. Eso da una idea de lo que allí está ocurriendo. En estos momentos, la situación económica es muy tensa y el régimen no sabe como salir de este estado porque supondría admitir su fracaso histórico, la muerte de su ideología y el cambio hacia el capitalismo para poder hacer los grandes cambios económicos necesarios.
La Cuba actual está en una situación muy crítica. El desgaste del sistema, la falta de perspectivas, la ausencia de posibilidades y la necesidad urgente de reformas profundas que se han negado durante demasiados años y que ha dejado heridas graves tapadas con tiritas. Cuba sigue sangrando sin parar y eso ha provocado esta hemorragia. Los jóvenes están buscando un sueño que en Cuba no ven porque como no hay futuro, se van.

El año 2.021, hubo grandes manifestaciones de protesta por el colapso del sistema cubano que fue reprimido con extrema violencia, con el resultado de numeroso heridos y detenidos que han sido condenados, a manera de escarmiento, a penas muy fuertes para que la gente se lo piense de nuevo a la hora de lanzarse a las calles. Los mayores están desapareciendo y se están muriendo con esa extraña consciencia de que el proceso histórico de reversión no lo van a ver. Si se diera esa posibilidad a la que inevitablemente tienen que ir los cubanos, ya no van a estar.
































