Buen clima, buena comida, buena hospitalidad; numerosas comunidades de extranjeros residentes entre los que pasar desapercibido… ¡ Qué más hace falta …!. Lo tenemos todo para ser los elegidos. Hace muchos pero que muchos años que España fue descubierta por numerosos prófugos extranjeros de la justicia para asentarse en nuestro país y llevar una vida placentera si no fuera por…la eficaz labor policial que ha impedido que se convirtiera en un santuario para el mundo de la criminalidad internacional.
A nuestra Policía, llegan órdenes de detención de casi todo el mundo: Estados Unidos, Italia, Francia, Reino Unido, Alemania, Holanda, Bélgica, Rusia, Serbia, Colombia, Ecuador y así una larga lista de naciones para que se les ayude a localizar y detener a sus ciudadanos violadores, asesinos, traficantes de seres humanos y de drogas, pederastas, secuestradores, estafadores y hasta de ladrones de poca monta y escaso pelaje.
Vienen muchos como turistas y por eso se reciben cada año miles de órdenes de detención internacional. Pero eso no quiere decir que se sientan seguros porque son perseguidos y hasta arrestados. España, es el país europeo donde más delincuentes internacionales se detienen: mil cada año. Se les ha encontrado en un aeropuerto, estaciones de trenes o de autobuses; en controles de carreteras y hasta por casualidad. A veces, buscando una cosa, se encuentra otra.

Los prófugos, saben que tienen que ser muy cuidadosos en sus usos y costumbres porque cualquier licencia que se tomen, puede convertirse en un error que les conduzca derechos a prisión. La arrogancia, es una fiel compañera de este tipo de delincuentes que les suele llevar a un exceso de confianza y de ahí al error. Basta con que cometan uno solo. Es suficiente. La tranquilidad que gozan desde el principio, les lleva a la relajación y empiezan a dejar rastros en el uso de las comunicaciones, movimientos financieros, compra de bienes y hasta frecuentar las redes sociales.
La principal preocupación de un delincuente internacional es conseguir una identidad falsa y el modo de lograrla es un universo en sí mismo. También es el elemento capital de toda investigación policial: saber el nuevo nombre del buscado. Las mejores identidades falsas se consiguen en algunos de los antiguos países de la Europa del Este, como Albania y también en Turquía. Se pueden conseguir también documentos oficiales originales con nombres falsos debido a la corrupción de los funcionarios encargados de su custodia y expedición. En Georgia, se puede cambiar de apellidos y obtener documentación legal con el nuevo nombre.
La labor policial española, descansa en las bases de datos con conexiones internacionales del tipo Interpol o Europol, que contienen datos de más de 20.000 ciudadanos buscados por las distintas Policías de sus respectivos países. Y continúa con la comprobación de su entorno familiar y laboral, sus relaciones personales, información procedente de la colaboración ciudadana, el ejercicio cotidiano de la práctica policial y hasta anónimos denunciantes.

La Costa del Sol es la zona donde más detenciones se practican, debido a la abundancia de urbanizaciones de lujo, con todo tipo de comodidades para los prófugos y de obstáculos para que los Policías puedan ser detectados con facilidad. y que solo son vencidos por la paciencia, la precaución y una intensa vigilancia. Le sigue Madrid, al disponer de un aeropuerto que es la principal puerta de entrada en España, Alicante y Barcelona.
La Orden de Detención Internacional, que es el documento que respalda las actuaciones policiales, solo permite la detención en la calle y no la entrada en el domicilio porque la emite un juez extranjero que no puede autorizar registros en España. Tampoco interceptar las comunicaciones, salvo que haya un posible delito por medio, cometido en el territorio nacional o víctimas en peligro. En estos supuestos, se le plantearía la solicitud al juez español del lugar aunque no es lo frecuente.
Aunque la detención de estos prófugos se puede producir en cualquier lugar o circunstancia y por los motivos más diversos ( un altercado callejero, bronca en una discoteca o una multa de tráfico ) y por cualquier cuerpo policial, tanto la Policía como la Guardia Civil, disponen de Unidades Especializadas en la localización y detención de estos fugitivos de la justicia. con una estructura central y otra periférica en los lugares de asentamiento de estas personas.

Desde hace unos años, la paz habitual de la Costa del Sol se ve alterada por los ajustes de cuentas entre las banda rivales dedicadas ´fundamentalmente´- al tráfico de sustancias estupefacientes- aunque la impresión policial es que es demasiado poco para la cantidad de criminales que hay.
El negocio de las drogas a escala internacional, atrae cada vez más a nuevas bandas y de las nacionalidades más diversas, dados los rápidos y abundantes beneficios económicos. Toca repartir entre más y eso multiplica los robos de mercancía entre bandas ( vuelcos en el lenguaje policial ) y las consiguientes venganzas. Todo eso ha llevado a que se esté empleando explosivos y armas de guerra como los fusiles Kalashnikov y la tortura y los asesinatos en plena calle.
No obstante, pese a que -ocasionalmente- ocurran estos hechos tan peligrosos la sensación de seguridad por parte de los ciudadanos españoles sigue siendo buena porque saben que se están matando ente ellos
















/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com/larazon/TWRHID2WS5H2HC2HNCBA7ZAVOE.jpg)
















