En un documento confeccionado por el Ministerio de Sanidad de fecha 5 de marzo, denominado Procedimiento de Actuación para los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales Frente a la Exposición del Nuevo Coronavirus ( SARS – COV – 2 ), se establecían tres clasificaciones respecto del riesgo de contagio de la pandemia que por entonces se esperaba : exposición de alto riesgo, exposición de bajo riesgo y baja probabilidad de exposición; entrando los diversos Cuerpos Policiales en este último concepto.
El 7 de abril, en respuesta a una pregunta parlamentaria planteada por el Grupo Popular como consecuencia de las denuncias unánimes de los sindicatos de la Policía y de la Guardia Civil, respecto a la falta de material de protección ; el Gobierno negaba cualquier carencia de suministros y aseguraba que los Cuerpos Policiales del Estado ( Policía y Guardia Civil ) habían contado -desde el primer momento- con los medios de protección necesarios y precisos para el ejercicio de sus funciones, subrayando que todas las patrullas tenían kit de protección. Y que, el Ministerio del Interior seguía trabajando para seguir facilitando los equipos y las medidas de protección necesarias a todo el personal….
El 8 de abril, se producía un revisión del citado documento sanitario ( cuando ya se llevaban 14.555 muertes y 146.690 contagios en la población, con un ritmo de crecimiento del 4,3%), en el que los Policías no aparecían en ninguno de los tres grupos de riesgo descritos. La pasividad institucional ante esta desprotección jurídica y la insuficiencia de material sanitario para poder desempeñar los servicios policiales con garantías, motivó que uno de los principales sindicatos policiales, el SUP ( Sindicato Unificado de la Policía ), acudiera a la Justicia en demanda de ayuda para arreglar esta situación, obteniendo como respuesta el rechazo de la Audiencia Nacional -que era el órgano competente- ; basándose en el nuevo criterio del Ministerio de Sanidad que consideraba que los Cuerpos Policiales ya no eran, ni siquiera personal con baja probabilidad de exposición al riesgo.
El citado sindicato policial, volvió a insistir ante la misma instancia judicial alegando que las pautas que estaban siguiendo, tanto el Ministerio de Trabajo como el de Sanidad, para declarar el riesgo profesional, eran erróneas y alejadas de la realidad policial. La Audiencia Nacional volvió a rechazar estos argumentos el pasado 23 de abril, reproduciendo las razones gubernamentales.
En esta ocasión, afirmaba que, si bien la Policía como colectivo no lo contempla el Gobierno como de baja probabilidad de exposición sino que, dependiendo de la actividad concreta que desempeñe cada funcionario, podrá entenderse situado en el escenario de exposición de alto riesgo, de bajo riesgo o incluso de baja probabilidad de exposición al riesgo, cuando desempeñe actividades que no consistan en atención directa al público o que se realicen a más de dos metros de distancia o con medidas de protección colectiva que eviten el contacto.

Eso sí, los magistrados querían subrayar especialmente, el esencial y valioso servicio que los agentes policiales estaban prestando a la ciudadanía en una situación particularmente difícil y por la que merecían su reconocimiento. El Tribunal, en contra del criterio sindical, había dado traslado de la petición policial a la Abogacía del Estado que se opuso a la solicitud formulada en el correspondiente informe.
Desde el inicio de la epidemia, ya el 24 de enero la Dirección General de la Policía dispuso un Plan de Actuación frente al covid – 19 ( cesando a su impulsor por alarmista ) en el que se contemplaba la dotación de guantes de látex o nitrilo y mascarillas quirúrgicas, FFP – 2 o superior ; en los servicios que se determinarían en función de la exposición al virus.
La distribución de material de prevención desde entonces, ha sido escasa y tardía aunque la Dirección General ha acreditado hasta trece intentos de conseguir material sanitario en el mercado libre que a esas alturas ya se había vuelto loco y no había manera de conseguir nada. Han sido numerosas las aportaciones realizadas tanto por ciudadanos anónimos como por organizaciones y empresas que no daban crédito a ver a las dotaciones policiales -al principio- totalmente indefensas. al no contar con la protección necesaria para el desarrollo ordinario de su servicio.
Esta situación tan complicada está normalizándose en la actualidad, pero a pesar de ello, está provocando un importante riesgo de contagio no solo en los propios agentes sino en sus relaciones con los ciudadanos. El pasado 23 de abril, el Ministro del Interior, Fernando Grande Marlasca ( en su comparecencia a petición propia ante la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados ) admitía que solo se habían realizado 5.000 test de coronavirus a los 170.000 agentes que integran los Cuerpos Policiales dependientes del Estado ( Policía y Guardia Civil ) porcentaje que apenas llega al 3% ( al 2,94% exactamente ).

De ahí que, los funcionarios se vean obligados a acudir a laboratorios privados para poder realizarse la prueba, debido -principalmente- a que como ocurre en la Guardia Civil, según denuncia la Asociación Profesional de la Guardia Civil ( JUCIL ), muchos de los guardias que estaban aislados por tener síntomas del virus, están recibiendo el alta de manera telefónica y sin que se les realice test alguno para confirmar que dan negativo, como estaba ocurriendo en Castilla la Mancha.
Desde esta Asociación Profesional, destacan el incremento de casos de infectados por el virus que en el citado Cuerpo suman ya 8 fallecimientos, 1.839 contagiados y otros 1.743 aislados. Aquí aparece ya la habitual guerra de cifras que se suelen dar en las polémicas de este tipo porque si bien el Ministro del Interior insistió en la citada Comisión que ya había descendido el número de contagios, desde la expresada JUCIL informaban que la cifra oficial -realmente- se había triplicado.
En otra respuesta parlamentaria fechada el 21 de abril, el Gobierno aseguraba que, a 31 de marzo, habían infectados por el coronavirus : 533 guardias civiles, 466 policías y 111 funcionarios de prisiones ( omite a las Policías Locales pese a estar bajo su dependencia directa, tal y como recoge el Decreto de Estado de Alarma ).

El 27 de abril, el Ministro elevó la cifra real de afectados porque seguía subiendo a 2.835 : ( 2.120 guardias civiles y 715 policías ) y 239 funcionarios de prisiones. Los dos sindicatos policiales mencionados en este artículo manifiestan que, verdaderamente, estas cifras habría que multiplicarlas por cuatro porque ponen en cuestión la valoración que hace -constantemente- el Gobierno respecto al riesgo que sufren los dos Cuerpos de Seguridad en la actual pandemia.
En el Pleno Extraordinario del Consejo de la Guardia Civil, celebrado antesdeayer, el 1 de mayo y cuyo asunto central fue la afectación de la crisis sanitaria producida por el COVID 19 al personal del Cuerpo, la Directora General del mismo, María Gámez que lo presidía, afirmó que, hasta ese momento se habían realizado 12.400 test, ( la plantilla a 31 de diciembre de 2.019 era de 78.469 guardias civiles ) gran parte propios y otros que se estaban haciendo en las Comunidades Autónomas por parte de organismos públicos y aseguradoras privadas. Y que se iban a continuar haciendo para detectar el virus entre los guardias que permanecían aislados y también para recuperar para el servicio las personas que no están afectadas.
Facilitando las siguientes cifras sobre la repercusión de la pandemia en el expresado Cuerpo : 8 fallecidos, 1.011 los infectados y 806 los aislados por prevención. Sobre la distribución de material de protección entre los guardias, dijo que hubo en todo momento, hasta para cuando la escasez era generalizada para todo el mundo…..
El mismo día, el SUP remitió una carta al Director General de la Policía, Francisco Pardo, en la que le pedía la compra de test porque las pruebas realizadas hasta ahora las calificaba de muy insuficientes y estaban poniendo en riesgo también a los ciudadanos. El sindicato criticaba que tuvieran que ser las compañías aseguradoras de cada agente las que se encargaran de las mismas.





























