Con base a las denuncias formuladas ante los Cuerpos Policiales del Estado, la Secretaría de Estado de Seguridad, órgano dependiente del Ministerio de Interior, hizo público el pasado mes de noviembre, un informe en el que radiografiaba los delitos sexuales en España.
Este estudio, -que es el primer análisis sobre esta materia que se hace-, muestra un incremento del 29,8% en este tipo de agresiones desde 2.012, habiendo pasado de 9.008 casos en ese año a 11.692 en 2.017 ; arroja un dato escalofriante: el 50% de las víctimas son menores de edad. La mayor incidencia de esta clase de delitos se produce en Cataluña, seguida por Andalucía, Madrid, Comunidad Valenciana, Navarra, Canarias y Baleares.
El informe incide en que solo el 5% de los casos analizados, se califican como violencia de género, es decir, los ocurridos entre parejas y ex-parejas. Y pretende servir de herramienta a la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género para que todos los delitos sexuales contra la mujer sean clasificados así, siguiendo la línea de Acuerdos Internacionales, como el de Estambul ( firmado en esta capital turca el 11 de mayo de 2.011 y que entró en vigor, en España, el 1 de agosto de 2.014 ).
Los autores de este dictamen, afirman claramente que, no es que se produzcan más agresiones que antes sino que lo que ocurre es que se denuncian muchos mas casos, reduciendo así las cifras de la criminalidad oculta.
Las razones de que se conozcan más abusos sexuales, año tras año, se debe a la mayor sensibilización social tanto en las mujeres que son las principales víctimas como también a las asociaciones que defienden sus derechos y que se encargan -muchas veces- de canalizar esas denuncias.
Otra razón que ha facilitado el incremento de denuncias es la creación del Estatuto de la Víctima, así como los cambios introducidos en el Código Penal en 2015, que modificaron la edad mínima de consentimiento sexual en los 16 años y agravó las penas para los delitos de abuso sexual, explotación sexual de menores y pornografía infantil ; al tiempo que tipificó como delito la divulgación no autorizada de grabaciones o imágenes íntimas, obtenidas con el consentimiento de las víctimas pero divulgadas sin su conocimiento.
El perfil tipo en este modo de agresiones es el de una mujer atacada en una vivienda o aledaños, entre mayo y septiembre; por un desconocido, de nacionalidad española y de edad comprendida entre los 41 y 64 años.
En contra de la creencia generalizada de que muchos de los abusos se dan en el seno de la familia, los datos analizados revelan que es más común que el agresor y la víctima no se conozcan, al igual que ocurre en la mayor parte de las tipologías delictivas ya que el autor evita encontrarse -posteriormente- con su víctima.
La estadística indica que, en el 72% de los casos, el agresor y su víctima eran desconocidos; en el 5% fue su pareja; en el 8% fueron familiares y en el 16%, personas con las habían mantenido o mantenían una relación amorosa.
La víctima de estos delitos es de nacionalidad española en el 74,5% de los casos y los detenidos también lo son en un 93,5 % de las ocasiones. De los agresores extranjeros, que son el 6,5%, el mayor grupo es de ciudadanos de fuera de la Unión Europea ( UE ).
Los menores son víctimas de la mitad de los delitos sexuales, siendo los más comunes entre ellos y por este orden : el abuso sexual, el exhibicionismo, la agresión sexual y la corrupción. La razón de esta cifra es atribuida por los expertos al creciente uso de las nuevas tecnologías a las que acceden prácticamente, el 100% de los menores.
El informe termina resaltando la alta eficacia mostrada por los investigadores policiales que tiene uno de los mayores porcentajes de esclarecimiento, llegando hasta un 76,1% de los casos resueltos y un 80,9% si se trata de agresiones sexuales.
Esta tendencia creciente de los últimos años, tiene una especial incidencia en las agresiones sexuales que son los casos que más preocupan a la sociedad en los últimos tiempos, sobre todo a raíz de la proliferación de las manadas en distintos puntos de España.
La Fiscalía General de Estado alertaba en su última Memoria Anual, correspondiente a 2.018 y presentada el pasado día 9 de este mes, del crecimiento de los delitos sexuales en un 23,2%, suponiendo en cifras 18.986 casos. Aunque en términos absolutos estos delitos son un poco más del 1% del total ( 1.570.255 ), el Ministerio Público advertía de la preocupante tendencia al alza.
Según los datos estadísticos publicados por el Ministerio del Interior, en el primer trimestre de este año de 2019, se han registrado 357 delitos de agresión sexual con penetración, siendo Cataluña y Andalucía las dos Comunidades Autonómicas con mayor incidencia ( pasando de 110 a 122 y de 40 a 54, respectivamente ), en su comparativa con la del año pasado. En la cifra total nacional, ha habido un crecimiento del 18,8 % en delitos sexuales en todo el territorio nacional.
Los menores de edad detenidos por esos delitos, han sido : 88 por agresión sexual, de los cuales 61 son españoles y 27 extranjeros ; y 52 por violación, 41 españoles y 11 extranjeros. De estas cifras, cabe destacar que, más de la mitad de todos los menores detenidos, corresponden a Andalucía y a Madrid, ( 44 en la primera y 33 en la segunda ). Todos ellos son varones menos una chica, que es de Madrid.






























