LA RUPTURA DE LA FAMILIA SOCIALISTA.

El votante tradicional del Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ), el socialista de toda la vida, el de los barrios populares y obreros, el de Felipe González, el que ya peina canas, está muy descontento porque no sabe hacia donde se dirige su partido. Hasta el extremo de que según indican todas las encuestas que se publican, habrá trasvase de votos hacia el Partido Popular ( PP ) en los comicios locales y autonómicos del próximo mes de mayo. No existe mayor muestra de rechazo al partido que esa.

Prefieren que gobierne la derecha a que lo haga Pedro Sánchez con los comunistas de Podemos o de Sumar. Está siendo nefasta la presencia de Podemos en las instituciones que está obligando a este PSOE a virar hacia posiciones muy peligrosas. Este sentir está muy extendido pero aún no se atreven a decirlo en público la mayoría de ellos. Solo algunos militantes históricos que están de vuelta de todo, del nivel de Alfonso Guerra, José Luis Corcuera, Joaquín Leguina o Cristina Alberdi.

¿ Cuáles son los motivos de esta desafección ?. En líneas generales, el desencanto se inicia con el mandato de José Luis Rodriguez Zapatero y ya con la llegada de Pedro Sánchez se vuelve distanciamiento y en ocasiones hasta repulsa.

El socialista veterano no entiende las relaciones del PSOE con los partidos nacionalistas del País Vasco y Cataluña que pasaron del coqueteo de Zapatero al pacto de investidura de Sánchez. Si a eso se le une a la entrada de Podemos en el Gobierno de la Nación y su discurso incendiario en asuntos clave como la Jefatura del Estado o el papel de las instituciones y se le añade la dirección hiperpersonalista y voluble de Pedro Sánchez, ha terminado de provocar esa ruptura sentimental.

Si se mira el panorama nacional no queda nadie del viejo PSOE. Todos han sido apartados o no se les escucha porque no interesa dentro de un proceso de lo que llaman sanchismo. Varios de ellos decidieron marcharse en la época de Zapatero porque no compartían la dirección de su política y decidieron salir para poder decir lo que pensaban. El precio a pagar fue alto: perder sus cargos y que nadie les hiciera caso.

Los que ahora somos abuelos recordamos la paradoja de que en tiempos de la Transición Política y la primera democracia, años graves e inestables, disentir dentro del PSOE era mucho más fácil que ahora. Por eso los que ahora critican estaban cómodos allí. Los años del felipismo fueron muy tensos y sin embargo, se entendía que opinar distinto y debatir era característico de la socialdemocracia. Aunque todo el mundo sabe que para discutir desde dentro hay que tener valentía. Sería mejor para Pedro Sánchez escuchar las voces críticas ahora que cuando se haya marchado y no que se encuentre encantado de que no estén con él porque así se ha quitado una molestia.

Me estoy refiriendo a gente con criterio y con firmeza para defender sus posturas, en lugar de alguien que sigue los dictados que vienen del Gobierno y que obedecen como en una orden religiosa. Aunque ahora, si opinas algo distinto a la visión oficial del PSOE eres facha y de derechas.

Una de las cosas que más les repugna es tener trato preferente con Bildu, un hecho que frivoliza y falta al respeto del trauma que sufrió la sociedad vasca en los años del terrorismo y que defienden a los verdugos de los propios militantes y cargos del PSOE. Este Gobierno cree que aquello era una lucha entre la izquierda y la derecha por más que se ha batallado por explicarles que se trataba una confrontación de los totalitarios contra los demócratas y les duele ver como pacta con Bildu y deja que condicione la política española.

Además ven en el Gobierno a Podemos, un partido favorable al separatismo y a las tesis bolivarianas y que dice que a ETA hay que entenderla en el buen sentido de la lucha antifranquista. Esa gente no puede ser que marque el rumbo de la izquierda.

Pedro Sánchez ha convertido al PSOE en un partido populista que acepta una cosa o la contraria, según vayan las elecciones o sus intereses políticos y eso no identifica al clásico militante. Los socialistas críticos no son unos atormentados que se han hecho conservadores con la edad sino las únicas voces que se atreven a hablar en plena ley del silencio. Lo que ha cambiado ha sido el partido y no las personas que lo critican ahora. La mayoría de sus viejas glorias denuncian que el PSOE actual ha quebrado su proyecto histórico.

Desde el otoño pasado, la sociedad española en general y no solo la vieja guardia socialista que también, está asistiendo con creciente preocupación a la deriva antidemocrática del Gobierno de Pedro Sánchez que ignora voluntariamente, los límites marcados en la Constitución en un intento de conservar el poder a cualquier precio.

Además, al uso torticero de la actividad legislativa negociando normas penales con aquellos que las incumplen y diseñando modificaciones legales para favorecer a delincuentes específicos por ser socios coyunturales del actual Gobierno. Precisamente a quienes han cometido graves delitos contra esa Constitución que garantiza la pacífica convivencia social.

El sentimiento generalizado en la ciudadanía es que el marco jurídico de convivencia, plasmado en la Constitución Española está en peligro y están alarmados por este hecho. No quieren que derive en un proceso que destruiría la nación española.

La agenda política de este Gobierno socialcomunista, nada tiene que ver con las preocupaciones de los españoles y aún menos con el interés general de España. Todo su discurso, más allá de constituir un páramo a nivel político, gira en torno a sectarismos e invenciones de todo tipo cuya única finalidad consiste en perseguir las grandes utopías del progresismo moderno, dividiendo y enfrentando de paso a la sociedad en lugar de mejorar la vida de la gente.

No en vano, el propio Sánchez ha manifestado en diversas ocasiones que lo que él persigue es un Gobierno ecologista y feminista, además de identitario y guerracivilista, gracias al apoyo de los enemigos de España y de la Constitución, con Podemos y sus distintas ramas comunistas y los separatistas como aliados para mantenerse en el poder.

Los pilares programáticos de este PSOE, no son más que un gran proyecto de ingeniería social e intervencionismo económico, contrarios al desarrollo de la gente y la pacífica convivencia de la sociedad. Sánchez vive -literalmente- en un mundo paralelo, muy diferente y alejado del que comparte la inmensa mayoría de la población.

ETA HA DEJADO DE MATAR PERO NO HA MUERTO.

Los españoles, llevamos ya más de 50 años oyendo esta cantinela y ya me dirán ustedes donde estaba el problema para tener que matar a tantos ciudadanos indefensos. Algunos jóvenes vascos, se equivocaron de época y de país, para tratar de imponer con la violencia, una ideología desfasada ( el marxismo-leninismo) y una independencia territorial ( separación de España ) que no lograba pasar de la fase de quimera.

Pero en las revoluciones del siglo pasado, nacidas en su mayor parte de procesos descolonizadores, donde los comunistas tenían unas oportunidades únicas para llevar a las masas a su redil, no eran aplicables en un sitio como España en pleno desarrollo industrial, con las necesidades básicas de la población cubiertas y con el Estado extendido hasta el último rincón de la geografía nacional. Solamente el refugio francés, permitió que estos aprendices revolucionarios de Facultad universitaria tuvieran tan larga vida.

Como tenían que justificar sus acciones terroristas, empezaron a crear un lenguaje nuevo y adecuado a sus propósitos. Aspiraciones irredentas, sometimiento autoritario, tradiciones perseguidas y así hasta llegar a las palabras adecuadas. Empezaremos por conflicto. ¿ Dónde estaba la disputa ?. Unos cachorros burgueses aburridos, irradiados por los Castro cubanos y los argelinos independentistas, que se tiran al monte y desafían a la autoridad competente, en este caso el franquismo, en todo su esplendor. Que esperaban conseguir: ¿ derrocar a Franco ?. ¿ Vengar a los abuelos derrotados en la Guerra Civil ?…

¿ Iniciaron una guerra, entonces ?. Guerra sería la segunda palabra. ¿ Quién ponía los carros de combate, la artillería, la aviación… ?. ¿ Donde estaban los del lado criminal…. en una lonja ?. No se podía hacer un ridículo mayor en todos los folletos que distribuían y con una mentalidad tan alejada de la realidad. Estos, eran los salvadores de la sacrificada clase trabajadora vasca por cuya reivindicación de derechos pisoteados, se habían alzado.

¿ Hay ahora paz cuando ya no matan a nadie ?. Paz, sería la tercera palabra. De difícil encaje, si no hubo guerra más allá de mentes calenturientas que vivían una realidad paralela, fruto de la burbuja que se habían construido. Más bien paz de error, de equivocación, de saber que estaban en un camino sin salida, en una espiral de violencia que no les llevaba a ninguna parte y lo que es peor, al rechazo de la mayor parte de la sociedad vasca, a la que decían defender sin que nadie se lo hubiera pedido.

Entonces ¿ qué es lo que hubo durante tantos años de plomo ?. Terror, mucho terror. Víctimas, muchas víctimas. Dolor, mucho dolor. Dos bandos enfrentados, en los que unos ponían los muertos y otros los asesinos. Casi un millar de Policías y Guardia Civiles; Policías Locales; Militares y ciudadanos anónimos, calificados de chivatos porque tomaban café con un Guardia Civil, con el que compartieron su adolescencia en el mismo pueblo.

Hitzeman, ¿un paso en la solución del conflicto vasco?

Por eso, es por que será recordada ETA, como la última banda de criminales de Europa, unos aldeanos con pistolón, una cuadrilla de asesinos ensimismados que quieren cerrar página, olvidándose de que aún quedan más de 300 familias, que están esperando saber quién señaló, quién disparó o quién colocó los explosivos que le quitaron la vida a sus padres, hermanos, hijos o familiares.

El Estado, debería de reconocer que tiene una deuda con ellos, con las víctimas, y que no contribuya en nada para que los autores de verdaderas masacres, queden impunes y en el olvido. Y encima, tolera que algo que es inconcebible en cualquier mente por retorcida que parezca, como es que estos matones, sean recibidos en sus pueblos como héroes, tras su salida de prisión, con acompañamiento de incluso niños, que están siendo educados en el siniestro valor del crimen organizado.

Si no bastara con eso, el Gobierno de la Nación, formado por una coalición socialcomunista que no se cansa de repetir a la menor oportunidad que tenga, lo progresista que es, no para de hacer cambalaches con las leyes para beneficiar a los terroristas. Debería de explicar, qué clase de progreso hay en alcanzar el poder, con el apoyo de partidos separatistas e independentistas que reclaman privilegios nacidos de la tierra y del origen, contrarios a la igualdad de los españoles reconocida en nuestra Constitución.

Otegi denuncia la "instrumentalización" del conflicto vasco

También, cómo ha podido llegar tan lejos como es exhibir sus alianzas con los verdugos de hasta sus propios militantes, que aplaudían y celebraban los asesinatos y que han pasado de la capucha al escaño. Y ya el colmo es aceptar el apoyo a los presupuestos generales del Estado a cambio de presos. Además tiene en su agenda legislativa, incluida una reforma del Código Penal para reducir las condenas a los criminales de ETA.

Esta política, choca de manera frontal, con las conclusiones del informe de la delegación del Parlamento Europeo que visitó el País Vasco en noviembre de 2.021, en las que se califica a ETA como organización terrorista, que actuó con violencia extrema y cuyos crímenes podrían considerarse delitos de lesa humanidad.

El documento, incluye también una de las principales peticiones de las víctimas: un cambio legal para que los terroristas colaboren en la resolución de los asesinatos sin juzgar y su vinculación con los beneficios penitenciarios, de manera que solo se otorguen a quienes ayuden a esclarecer dichos casos.. Y que se persigan los recibimientos a ex-presos de glorificación pública porque solo producen dolor y suponen una humillación para los familiares de los asesinados. También pide al Gobierno español que, las investigaciones judiciales agoten las posibilidades que contempla el Derecho Penal para poder llegar así a los autores intelectuales y materiales de los atentados no resueltos.

El fin de los 'ongi etorri' llegó tras dos años de debate de los presos de  ETA | España | EL PAÍS

Solamente con la verdad y la justicia, se podrá reparar a las víctimas de estos descerebrados que a través de su formación política, Bildu, sostienen al Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez. Y para los que piensan que ETA desapareció en 2.011 y hay que ser generosos con las secuelas del terrorismo, recordarles que los criminales dejaron de matar pero ETA no ha muerto. Lo hará cuando colabore a resolver los centenares de atentados pendientes y repare a las víctimas. Cuando esto pase, entonces sí podremos decir que ETA desapareció de nuestras vidas.

LOS ABUSOS SEXUALES EN LA GUERRILLA COLOMBIANA.

En diciembre de 2.017, 25 de las antiguas guerrilleras de las hoy oficialmente extintas, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, más conocidas por sus siglas FARC; crearon en su país la Corporación Rosa Blanca, para destapar la verdad más cruda de lo que ocurría en el seno de la banda terrorista, para exigir justicia y ayudar a las miles de chicas que sufrieron violencia sexual durante el reclutamiento infantil que vivieron e intentan superar los horrores que padecieron.

Comenzaron iniciando una investigación, con la publicación de una lista que contenía los nombres de los 25 mayores reclutadores, violadores y abortistas de las FARC. En ella, figuraban cinco senadores de Fuerza Alternativa del Común, partido político creado por la guerrilla y que encabezaba su líder máximo, Rodrigo Londoño Echeverri, conocido por su alias de Timochenko.

Dado que estos abusos no se consideran acciones relacionadas con el conflicto armado,. tanto el entonces Presidente de la Republica, Iván Duque, como la Corporación Rosa Blanca, eran partidarios de enviarlos a la justicia ordinaria y sacarlos de la Comisión Política Justicia Especial para la Paz; pero dada la posición minoritaria del bloque aliado del Gobierno, esta propuesta, no se logró aprobar en el debate de las Cámaras Legislativas.

Hay testimonios de víctimas demoledores, como el de una joven de 15 años, que perdió la cuenta de las veces que la violaron. Otro, de una niña con solo 10 años, que tras ser forzada por su comandante, llegaron unos cuantos más que no pudo contar.

Las FARC reclutaban a menores y las violaban. Ahora los verdugos están en el  Congreso"

Para Timochenko, allí no se cometió delito alguno, no se abusaba a nadie y no se actuaba con violencia porque era una relación carnal consentida, como ocurre en la vida ordinaria del campo, donde las niñas comienzan su vida sexual a los 10 u 11 años; que conocía casos de niñas que se fueron a la guerrilla porque su madre las iba a vender y obligar a tener relaciones íntimas con personas mayores, por lo que entrar en la organización algunas lo veían como una salvación.

Las afectadas por estas declaraciones, las consideran la manera más vil y descarada de justificar estos atropellos. A ellas, no les quedaba más remedio que someterse porque las podían matar. El comandante de turno, era siempre el primero y luego dejaba que fuesen los demás. Las denunciantes, van ahora con escolta por las amenazas que reciben porque los antiguos guerrilleros no aceptan que sean libres y no las puedan callar.

Junto a la captación infantil y las violaciones, también la Corporación Rosa Blanca, quiere visibilizar el drama de los abortos forzados. Pese al tiempo transcurrido, lo que más duele a las víctimas y siguen llorando su tragedia, son la pérdida de sus bebés. Las normas internas de las FARCS provocaron el asesinato de incontables criaturas porque negarse a hacerlo, suponía la muerte, el ser ejecutada. Muchas jóvenes ocultaban los embarazos hasta que era imposible disimularlo. Querían tener a sus hijos pero no las dejaban.

Rosa Blanca, pretende que se pueda garantizar la reparación integral de las víctimas para contar la verdad sobre los hechos ocurridos dentro del grupo criminal y que se asuman las correspondientes responsabilidades. Para el mundo feminista colombiano, esos delitos sexuales son de lesa Humanidad ante los que hay que responder por lo que hicieron.

Polémica por denuncias de violaciones y abusos sexuales a mujeres en las  Farc - La Crónica del Quindío - Noticias Quindío, Colombia y el mundo

El Informe La Guerra Inscrita en el Cuerpo del Centro Nacional de Memoria Histórica colombiano, ha analizado 277 casos de violencia sexual en el marco del conflicto armado. En el mismo, las FARCS aparecen como perpetradoras en 37 casos que suponen el 13% de los estudiados; una guerrilla sin especificar, en 45 que serían el 16,2% y otro actor armado sin concretar, en 35 ocasiones que sería el 12,6%.

De igual forma, según el Observatorio de Memoria y Conflicto COMC) del mismo Centro Nacional, 17.778 niños, niñas y adolescentes fueron utilizados por los distintos grupos armados. El 25,89% eran chicas y el 71,27% eran chicos.

Esta es una muestra más de que la paz no enterró la violencia en Colombia. Más un lustro después del acuerdo, los desplazados se cuentan por millares, los asesinatos de líderes sociales no han terminado, muchos guerrilleros que abandonaron las armas han perdido la vida y las masacres no cesan.

Casi seis años han pasado ya desde aquel 24 de noviembre de 2.016, en el que el entonces Presidente de la República, Juan Manuel Santos y el principal responsable de las FARCS, Timochenko; firmaron en Bogotá el Acuerdo de Paz, en medio de la alegría de muchos colombianos pero también con el rechazo de otros tantos que habían votado NO al proceso, en una consulta que tuvo una abstención del 63%. Intentaba así Colombia poner punto final a un conflicto de casi 60 años que a Santos le supuso conseguir el premio Nobel de la Paz pero la violencia no ha desaparecido del país.

Un informe de COHDES, organización que defiende los derechos humanos, dice que el delito que más ha aumentado en Colombia es el de los desplazados, personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares con 75.000 víctimas; que el año pasado se produjeron 90 masacres y que más de 200 exguerrilleros y unos 1.200 dirigentes sociales fueron asesinados.

Los defensores del Proceso quieren resaltar que hay un hecho consolidado y que a veces se olvida, como es que las FARCS dejaron las armas, estas fueron destruidas y hoy es un partido político en paz. Pero para un mejor desarrollo del conflicto, falta por afrontar tres temas esenciales: la reforma política no existe y este es un tema crucial; en segundo lugar, la jurisdicción especial de paz que, pese a las dudas planteadas, ha recibido el espaldarazo del Fiscal de la Corte Penal Internacional, al reconocer que cumple con los indicadores internacionales; y, en tercer lugar, el tema agrario que es crítico. En Colombia, el origen del conflicto se sitúa en el campo y el campo ha permitido que perdure. Lo que buscó la Reforma Rural Integral es la presencia del Estado y tierra para vivir de una forma digna a muchas familias campesinas.

Los detractores en cambio, afirman que resulta difícil señalar un solo aspecto de por qué Colombia no ha podido lograr el objetivo principal del Proceso de Paz. Dicen que hubo una especie de de autosatisfacción del Gobierno de Juan Manuel Santos con la sola firma y poco o nada hizo después para asegurar su recorrido. La firma del acuerdo y el Nobel recibido en ese sentido, fueron tomados como puntos de llegada y faltaba lo más difícil. Y en esas se está ahora, en una pelea de defensores y enemigos del acuerdo, cuando en realidad, se debería de tratar de un propósito nacional que se pueda blindar del uso político. Se trata de una tarea difícil porque en su momento, en el plebiscito ganó el NO y los votantes sienten todavía que se burló su decisión y se impuso por un camino poco democrático.

El actual Presidente de Colombia, Gustavo Petro, elegido en junio del pasado 2.022, llegó a formar parte de la dirección del grupo terrorista de su pais Guerrilla Urbana M 19 y no consta que actuara en actos de violencia y secuestro pero la organización a la que perteneció sí, usando el terror bajo el lema de que el fin justificaba los medios. Sus socios políticos de las FARC que le han ayudado a ganar las elecciones presidenciales, han sido una de las guerrillas más criminales de esa nación hermana, con alistamientos de unos 18.000 menores durante cinco décadas y hasta el año 2.016, de los cuales el 75% no llegaba a 15 años.

La Jurisdicción Especial para la Paz está ahora tratando de resolver algunas impugnaciones que la tienen paralizada y es el órgano político encargado de investigar los crímenes más atroces cometidos por las FARC, especialmente los relativos a los menores que sufrieron violaciones, secuestros y torturas. En su dia, estos delitos fueron acreditados con centenares de testigos y fueron calificados como crímenes de lesa humanidad. Ante esto el Presidente Petro calla. No dedica medios, esfuerzo o declaración pública de reconciliación y justicia. Lo que denota una desidia silenciosa de vergonzante complicidad con los sucesos más ignominiosos de la historia de Colombia.

LA CANCELACIÓN DE LA HISTORIA DE ESPAÑA.

Vivimos una crisis radical, difícilmente reversible, de lo que en otra época se entendía por cultura. Los sistemas educativos que antes buscaban la excelencia han sustituido el conocimiento humanístico y científico por la mera adquisición de habilidades lingüísticas y técnicas. Y las voces de quienes habían dedicado años de esfuerzo a construir una idea del mundo, han sido sustituidas por la primacía de las opiniones, mientras que las convicciones firmemente asentadas, abdican en favor de las pasiones momentáneas. Donde habitaban las ideas y las creencias, se ha instalado el escepticismo, la frivolidad y el beneficio económico cortoplacista.

Querer limpiar la Historia y quitar de ella los pasajes que no nos gustan, no es que sea un error, es una locura. La Historia está hecha de luces y de sombras y la de España no es una excepción. Si ha engendrado tiranos y dictadores, también ha dado personajes que no han sucumbido a las tinieblas y han sido fieles a los fértiles valores del humanismo: reyes y poetas; músicos y artistas; ministros, pensadores, aventureros….de los que sentirnos orgullosos.

Hoy, impera la moda de juzgar el pasado según el pensamiento moral del presente y eso, no solo desemboca en la manía de derribar estatuas como ha ocurrido en la América Hispana, sino que además nos aleja del conocimiento verdadero del pasado. Ningún gran personaje de la Historia resiste la aplicación de las normas morales de nuestro tiempo: ninguno. La explicación es muy sencilla porque la Historia la hacen personas de carne y hueso, sujetas a los valores y contradicciones de su tiempo.

Piénsese en Alejandro Magno, en Julio César o en la conquista española de América que fue cruel y violenta como todas las conquistas pero que contó con una autocrítica que no se había producido nunca antes en la Historia. Ni Grecia, ni Roma, se plantearon si los procedimientos realizados durante su expansión eran justos o no; en cambio, los Reyes Católicos y de la casa de Los Austrias, sí. Los Informes de las Expediciones, las Juntas Especiales y Las Leyes de Indias, revelan el empeño de la Corona por administrar los nuevos territorios con unos escrúpulos de conciencia que todavía hoy no dejan de sorprender, adelantándose a posteriores siglos de lucha por los derechos humanos. Había entre los españoles auténticos bestias que eran castigados a medida que se conocían sus salvajadas porque la política de la Monarquía dio a luz el más completo y avanzado cuerpo legislativo de su tiempo, animado por un espíritu de justicia que no se desarrolló en ningún otro Imperio.

Marcelo Gullo: "Los políticos tienen un miedo atroz a defender la historia  de España, los de izquierda y los de derecha" - Libertad Digital - Cultura

Hoy, la unidad de España está en peligro por el auge de los nacionalismos. Paradojas de la Historia, justo cuando disfrutamos de una democracia moderna, de una España de ciudadanos libres e iguales, es cuando nuestros líderes políticos más se empeñan en levantar un discurso de separación. Se ha convertido en un tópico decir que el paso del autoritarismo a la democracia se hizo a costa de la memoria, echando una losa de silencio y olvido sobre la Guerra Civil española. No es cierto. El recuerdo de la Guerra Civil a partir de una interpretación realista de la misma fue clave para conseguir la democracia.

Lo que sí se produjo en la Transición y se ha agravado con el tiempo, gracias al empuje voraz de los nacionalismos y a la frivolidad de los partidos de ámbito nacional, fue el abandono de idea de nación, como si esta perteneciera exclusivamente al patrimonio franquista, quedando relegada al olvido la España de Galdós, de Machado, de Ortega, de Cervantes, de Velázquez, de Goya y Jovellanos….

Nos podemos sentir españoles no solo porque haya una Constitución que respeta nuestros derechos y libertades individuales; que nos garantiza una serie de valores y de principios; sino porque también España, tiene un patrimonio cultural como tienen pocos países; tiene una literatura bellísima; un idioma común extraordinario….y porque ha influido muchísimo en el mundo de tal forma que sería distinto sin la aportación española.

Es lamentable que en la actualidad, la irrelevancia del discurso separatista ha llegado a tener una fuerza innegable y como cualquier secesionismo, lo hace afirmándose sobre la negación de la realidad histórica y presente de España. No es la primera vez que este nacionalismo independentista, flanqueando por un rancio populismo, proclama que España es una falsedad pero sí que consigue cierta audiencia, además de la parálisis inquietante cuando no la complicidad de este Gobierno socialcomunista.

La falsificación de la Historia al servicio del independentismo catalán

Nuestra Historia común a lo largo de siglos nos recuerda que España no es una abstracción, ni un trámite legal cumplimentado por nuestra Constitución en 1.978 sino el fruto de una larga tradición, de un prolongado hermanamiento, el producto de un enriquecedor proceso de mestizaje y de un ímpetu cultural desarrollado a lo largo de los siglos.

Hay que fomentar el patrimonio cultural, a modo de una conciencia nacional, fundamentada en el esplendor de un patrimonio secular del que nos podemos sentir muy orgullosos. Por eso hay que conocer la Historia de España y su influencia en el mundo porque de no hacerlo, quién sale perdiendo -una vez más- es la idea de España. Resulta muy preocupante porque para saber lo que es una nación hay que saber cómo ha llegado a ser lo que es. La Historia tiene una dimensión trascendente y desconocerla es como carecer de derechos civiles.

Si se pusiera en práctica esa barbaridad contra la Historia de España que pretenden introducir en nuestro sistema educativo, que la hiciera comenzar en el siglo XIX para satisfacer los intereses de los populistas e independentistas, habría que exigir que, los nacionalismos vasco y catalán -movimientos sociales tan típicos de esa centuria- aparezcan retratados como lo que fueron: uno de los absurdos más inquietantes de nuestro tiempo, una religión secular, envuelta en mitos de guardarropía; una doctrina irracional, a la que el siglo XX debe su carga de exclusión y violencia. El ciudadano medio debería de conocer a personajes como Sabino Arana, inventor del nacionalismo vasco y al Dr Robert, alcalde racista de Barcelona y no olvidarse de Francisco de Vitoria y Quevedo.

Es curioso observar cómo la Historia genera tanto malestar entre un sector de los españoles cuando lo que hace la Historia es cumplir una misión esencial: iluminar el pasado; sustituyendo los mitos, leyendas y falsedades por el conocimiento verdadero. El problema que tiene España es que hay demasiados intereses creados en torno a potenciar una versión determinada de nuestro pasado. Tenemos la rémora del nacionalismo separatista y a la vez a un Gobierno que habita en las coordenadas morales de los dirigentes totalitarios, una izquierda empeñada en reescribir el pasado y manipular el presente a su conveniencia.