LA HOMOLOGACIÓN DE BILDU POR UN PUÑADO DE VOTOS Y UNOS MESES DE TIEMPO.

El Gobierno socialcomunista que nos ha tocado en suerte, ha sobrepasado todos los límites de una moral pública e institucional que debe de presidir en un país como España, incardinado en lo que conocemos como mundo occidental; que no distingue entre la ética de los actos, de los intrínsecamente malvados, dañinos y ofensivos.

Me estoy refiriendo al escándalo que supone para cualquier Estado de Derecho normal, el proceso de blanqueamiento que se está haciendo a la banda terrorista ETA y a su criminal historial delictivo que, durante más de cuatro décadas de actividad, intentó poner de rodillas a España y a los españoles a través de los medios más brutales y despiadados.

Al apadrinar una política de colaboración con los sucesores de los terroristas, mercadear su respaldo, destacar sus méritos para la estabilidad gubernamental; el Gobierno de la nación ha cambiado de bando, yéndose al lado equivocado, en lugar de estar del lado de los demócratas y las víctimas de la violencia separatista como es su obligación. Tiene que estar con los más débiles, con los más vulnerables….como no para de decir para hacer lo contrario.

Desde el momento en que Bildu es considerado como un grupo político más, como una referencia democrática y hasta un ejemplo por el sanchismo que no por el socialismo, en contraste con la oposición tradicional; la adulteración de los valores fundamentales son un hecho y la deriva consiguiente de actos ejecutivos va en consonancia.

Los principios constitucionales, han estallado por un puñado de votos y unos meses más en el poder y el relato oficial ha sido convenientemente manipulado, ante una sociedad desorientada y absorta, en la que se consagra un escenario homologable a la derrota del vencedor. Ni el socialismo oficial, ni sus socios comunistas y antisistemas, esconden ya sus decisiones, convertidas en la compensación a los filoetarras por sumar sus escaños al Gobierno; como tampoco ocultan su desapego a las víctimas del terrorismo, un colectivo molesto, convertido en la conciencia de un país y un tiempo que estorban a esta izquierda extremista.

Se han realizado 339 actos de homenaje a los presos terroristas vascos en los siete primeros meses de este año, sin que autoridad alguna del Estado haya intentado -al menos- entorpecer esta felonía. Que se jalee en la calle a los asesinos de hombres, mujeres y niños, como sucede otro verano más, en demasiadas localidades vascas y navarras, dan idea de la talla de esta parte de la sociedad vascuence y también de todas las instituciones que miran para otro lado.

En las fiestas patronales de los pueblos de esta región tan históricamente española, los defensores del terrorismo, las vuelven a utilizar para incitar al odio, con programas paralelos a los oficiales, dentro de una campaña de burla y acoso a los Cuerpos Policiales del Estado, Policía y Guardia Civil, que son tratados como fuerzas opresoras de las comunidades vasca y foral. Este verano, la población navarra de Echarri Aranaz, se ha destacado por su acoso y burla a la Guardia Civil, como símbolo de ese Estado que ha permitido la dispersión de los presos de la banda y no les concede su merecida amnistía.

Pero este no es un hecho aislado sino que se enmarca dentro de una campaña que se hace cada verano en las localidades más contaminadas por el independentismo vasco, cuya finalidad no es otra que acosar y generar un ambiente de presión sobre los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado allí destinados, hasta conseguir su aislamiento social para que se marchen de aquellos territorios.

Da idea también, de la capitulación de la democracia de los que hoy la dirigen, el intenso proceso de entrega de los criminales presos a las nuevas autoridades penitenciarias vascas, que ya acogen al 70% de ellos y de los que apenas quedan una cincuentena por trasladar; cerca de sus casas y de sus familias. Todo ello, sin haber colaborado con la justicia, sin arrepentirse y sin pedir perdón a los familiares de sus víctimas.

Sánchez y Marlasca, han enlutado a la democracia con una mancha de infamia que costará limpiar. Será el primer deber de otro Gobierno, el de honrar a nuestros muertos, esos que en esta etapa tan progresista se han quedado tan solos.

6 comentarios sobre “LA HOMOLOGACIÓN DE BILDU POR UN PUÑADO DE VOTOS Y UNOS MESES DE TIEMPO.

  1. Querido amigo Juan Francisco, sobre el doloroso tema que escribes hoy, solo tengo que apuntar que tenemos lo que nos merecemos, ya que hemos permitido a través de los años, que nos manipulen los gobiernos de turno, y no me refiero solo a los indeseables social-comunistas actuales, ya que creo que desde el principio de la añorada democracia, hemos ido de mal en peor.

    Nunca he simpatizado con las izquierdas del PSOE, pero es que hace años llegué a militar en Alianza Popular, que después se convirtió en Partido Popular. Me borré del partido y nunca más volveré a caer en ninguno, la experiencia y los acontecimientos que se han seguido produciendo, me han desengañado de la clase política, que creo tienen todos el mismo fin : mantenerse en el poder y vivir de los ciudadanos que trabajan a diario para mantener a sus familias, y conseguir un pequeño bienestar para su futuro cada vez más incierto.

    El tema de los terroristas de Bildu, aunque ya se ha desmadrado con éstos pájaros de mal agüero del gobierno actual, empezó a ablandarse con los primeros y siguientes gobiernos, de uno y otro signo, y lo más grave a mi parecer es que se realizaba con ocultismo y premeditación.

    Al consentir entrar en las instituciones a semejantes criminales, se empezó a menospreciar a las víctimas, ya que necesitaban los votos de los terroristas para seguir gobernando, y las víctimas de sus criminales actos, quedaban solamente para hacerles algún homenaje, casi siempre boicoteado por los culpables.

    Nuestras leyes actuales no sirven de mucho, tanto en éste tema como en otros sangrantes, y me refiero a los ocupas que son delincuentes impunes ante la justicia actual, y a la inmigración ilegal que nos han sumido en una inseguridad muy preocupante.

    Un país en dónde la ley ampara más a los delincuentes y terroristas que a los ciudadanos honrados, tiene a mi corto entender mal futuro, y las nuevas generaciones tendrán que sufrir las consecuencias.

    Los terroristas sentenciados a muchos años de prisión deben cumplir las penas en su totalidad, y es difícil entender que un terrorista sea sentenciado a cientos de años de prisión, y se estén paseando por sus lugares de origen sin ningún problema, además de haber sido homenajeados al salir de la cárcel en pocos años de confinamiento carcelario.

    Buen artículo el tuyo como siempre y preocupante su exposición,

    Un abrazo de tu amigo Fernando.

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  2. Magnifico articulo y muy duro de leer por que, desgraciadamente, responde fielmente a la realidad. Toda esa gente que sufrió y murió, hizo posible con su sufrimiento que perviviera el estado de derecho y libertades de las que disfrutamos en la actualidad muy a pesar de la izquierda.

    El dolor que causaron los etarras es inconmensurable y merece un reconocimiento. Echo de menos documentales, películas, libros, tertulias, testimonios, placas, calles y plazas publicas dedicadas…..etc etc

    Un silencio atronador para vergüenza de esta sociedad que poco a poco va normalizando a los etarras con la connivencia de todos los gobiernos que han pasado sucesivamente.

    Están consiguiendo lo que pretenden….;la gente joven no sabe lo que fué ETA pero si «han sido debidamente informados» de que Franco fué un dictador asesino.

    Los etarras terminaran convertidos en estrellas mediáticas y libertadores mesiánicos cuyo ejemplo se plasmará en los libros escolares. Se van dando los pasos hacia ello. No se tardará en que, poco a poco, se hagan hijos adoptivos en ayuntamientos, se ponga su nombre a las calles etc etc

    Un dolor y una verguenza.

    Fuerte abrazo
    Feliz domingo

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  3. Estimado amigo Juan. Como bien has mencionado en repetidos encuentros, el problema radica en la falta de reacción. De hecho, el pueblo español se ha convertido en una parsimonia tragacionista, tan patética como lamentable.
    Ya solo quedáis 4 voces huérfanas, y poco más. Tú y los tuyos, sois los últimos héroes que os jugasteis la vida por la defensa de la unidad de España, de la justicia, y de la libertad. Hoy ya solo sois héroes del olvido, traicionados por toda la casta política.
    Quizás haya llegado la hora en la que el pueblo tenga lo que se merece. Es lamentable, pero es así.
    Mi abuelo murciano se casó con una mujer pamplonica allá por los años veinte del pasado siglo. La familia navarra de mi abuela nunca quiso saber nada más de ella, de por vida. Mi madre creció en las escuelas de Pamplona siendo amenazada de muerte. Continuamente, los niños le decían: «esta noche vamos a ir a vuestra casa cuartel y os vamos a matar a todos». Imagínate lo que aquella deleznable sociedad era, para la mente inocente de una niña. Crecer entre el odio y el rechazo social, por la única condición de ser hija del cuerpo. Además de crecer sin familia, por parte materna…
    Pero lo peor todavía estaba por llegar: la guerra civil. Mi madre nunca entendió de odio ni de política. Solo se dedicó a la familia y a Dios.
    Mi abuelo fue ametrallado, aunque sobrevivió. La guerra no comenzó en el 36, ni la iniciaron los nacionalistas. Pues los españoles de aquella época, no solo nunca odiaron a los vascos, sino que tampoco los agredieron !Todo lo contrario!
    Aquellos primates de escaso raciocinio y desenfrenada violencia, le robaron la infancia a mi madre,como a tantos otros niños navarros y españoles. Y solo en la época de Franco, hubo paz. No fue una paz absoluta, pero sí efectiva.
    Han pasado ya más de 100 años desde las agresiones a mi familia y poco o nada parece haber cambiado. Entre medio, vosotros los cuerpos de seguridad, habéis seguido luchando honorablemente por la paz y la libertad… bajo el mando de todas las deleznables castas políticas.
    Y es que, ya solo reacciona la izquierda radical y los separatistas, en este penoso país. Una carcasa de España sin alma, es todo lo que queda de nosotros.
    La ingeniería social del sistema, ha hecho un buen trabajo durante largos 40 años. Es decir, los políticos. Han conseguido reducir a los españoles a un estado tan catatónico de subnormalidad, digno de estudio psiquiátrico. Y el resultado es tan surrealista que ya nadie los puede parar. Pues las leyes del delito de odio -por ejemplo- son: !para los que no piensen como ellos!
    El resultado: quien no lucha cede, tanto como el que calla otorga.
    Un fuerte abrazo

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