CON FRANCO, EL «BARSA» VIVÍA MEJOR ( 2 ): LA SUBVENCIÓN QUE PERMITIÓ CONSTRUIR EL PALAU BLAUGRANA Y EL PALACIO DE HIELO.

Con resolver los problemas que permitieron conseguir el dinero para la construcción del Camp Nou ( Nuevo Campo ) no terminaron los favores del régimen franquista al Barsa. En 1971, el Consejo Nacional de Deportes presidido por Juan Gich, acordó conceder al club barcelonés -a fondo perdido- 43 millones de pesetas ( una enormidad para la época ) para que pudiese construir el Palau Blaugrana ( Palacio Azulgrana por los colores de la camiseta del club ) y el Palacio de Hielo.

Para tener una idea de la importancia de esta cantidad de dinero, se puede comparar con la reforma que ha realizado el Real Madrid en su estadio -el Santiago Bernabéu- con un presupuesto inicial de 575 millones de euros que al final se ha tenido que doblar ( 1.170 millones ) equivalentes a casi doscientos mil millones de las antiguas pesetas, una obra menos ambiciosa que el emprendida entonces por el club catalán.

Quince dias antes de la inauguración oficial de dichas instalaciones deportivas el 23 de octubre de 1.971, le fue entregada a Franco la medalla de oro del Palau Blaugrana ( bautizado así, en catalán ) en agradecimiento por pagar la construcción de los dos edificios. El pabellón, fue estrenado en un acto protocolario que presidió el vicesecretario general del Movimiento Nacional, Manuel Valdés Larrañaga, falangista de la vieja guardia.

El Palau Blaugrana es un pabellón cubierto con capacidad para 7.585 espectadores, donde disputan sus partidos oficiales los primeros equipos de las secciones deportivas de baloncesto, balonmano, hockey sobre patines y fútbol sala del club. Está situado en el interior del complejo que acoge al Camp Nou. Allí se ha vivido la consecución de la mayoría de las 32 Copas de Europa, 64 Ligas y 64 Copas del Rey obtenidas por dichas secciones, además de innumerables trofeos nacionales e internacionales de menor entidad.

El Palacio de Hielo tiene un aforo de 1.256 espectadores y es donde entrenan y juegan sus partidos los equipos de la sección de hockey sobre hielo. La instalación es anexa y está comunicada con el Palau Blaugrana. Ha sido escenario de diversos torneos internacionales de hockey sobre hielo y de patinaje artístico. Es el único lugar de la ciudad condal donde se puede practicar este deporte.

Tres años más tarde, la junta directiva del Barcelona agasajó nuevamente al Jefe del Estado con ocasión de la audiencia concedida por Franco a los representantes del club azulgrana el día 27 de febrero de 1974 a instancias del club. La visita estuvo encabezada por el presidente Agustín Montal, acompañado de Juan Gich y José Utrera Molina, ministro y Secretario General de Movimiento Nacional, así como los más altos cargos del deporte español y catalán, con motivo del 75 aniversario del nacimiento del Fútbol Club Barcelona.

El objeto de la visita era entregar a Franco la medalla de oro del 75 aniversario y a Utrera Molina la medalla conmemorativa de los recintos deportivos barceloneses por la contribución que el Gobierno central había hecho para sufragar los gastos para la construcción de ambos, tal y como el presidente del Barsa reconoció en el acto oficial.

Además, el Barcelona había goleado 5-0 al Real Madrid en el mismísimo Santiago Bernabéu diez dias antes y por eso sonreían tan satisfechos en la foto de la portada del periódico La Vanguardia los directivos que posaban con el Generalísimo mientras le entregaban la medalla de oro del club. ¡ Qué tiempos aquellos !.

Franco fallecía en la madrugada del 20 de noviembre de 1975 y Jaume Rosell, padre del que llegaría a ser presidente, Sandro Rosell, avisó de inmediato al empleado Eduard Combas para que mandara retirar la placa de los Caídos por Dios y por España ( uno de los lemas del franquismo ) de las instalaciones del Barsa y el busto del Caudillo que había en las oficinas del Barcelona. ¡ Amigo que no produce…!.

CON FRANCO, EL «BARSA» VIVÍA MEJOR ( 1 ): DE LES CORTS AL CAMP NOU.

Aunque a muchos catalanes y otros seguidores del Barcelona Fútbol Club, lo desconozcan o prefieran ignorarlo, Franco salvó al Barsa de la quiebra y de extinguirse. Por eso, el club de fútbol le llegó a entregar la medalla de oro del Palau Blaugrana en agradecimiento a la ayuda recibida para construir los edificios del club.

En la actualidad y por segunda vez en la historia, el club de fútbol está en peligro de desaparecer como consecuencia de su falta de recursos y su mala gestión financiera. Se ha filtrado en algún medido de comunicación social que su deuda ronda la barbaridad de unos 2.500 millones de euros. Hace casi 60 años, el propio Francisco Franco salvó al conjunto de su primera bancarrota. La actual Junta Directiva del Barsa ¿ debería de ignorarlo ?. Con Franco, el Barsa vivía mejor.

Ahora, el club abanderado del separatismo catalán apenas cuenta con liquidez en sus arcas. Sus deudas son muchas y muy elevadas. A la Agencia Tributaria le debe más de 40 millones de euros, por ejemplo. En los años 60 del siglo pasado, el Barsa debía 230 millones de pesetas pero el ahora denostado régimen autoritario acudió en su auxilio.

En los años 50 de igual siglo, el Barcelona tenía su sede en el campo de Les Corts y jugaban en sus filas los conocidos Basora, César, Moreno, Manchón y Lazlo Kubala. Este último, fichado en el año 1950 y que era un verdadero fenómeno del balompié húngaro, de 23 años y profundas convicciones religiosas que había logrado escapar de las garras del comunismo soviético que aplastaba a su país para venir a refugiarse a la España franquista.

El estadio se había quedado pequeño a pesar de disponer de 60.000 localidades. En septiembre de 1950, el Barcelona firmó la opción de compra de unos terrenos situados entre la Riera Blanca y la calle de la Maternidad por un precio de algo más de 10 millones de las pesetas de entonces. Para poder llevar a cabo la construcción de su nuevo estadio, era necesaria la recalificación de los terrenos donde estaba el campo de Les Corts, hasta entonces zona verde, en terreno edificable y proceder a su venta.

Comenzó así una larga serie de reuniones entre los directivos barcelonistas y las autoridades municipales para lograr una solución a los deseos del Barsa. En marzo de 1951, tomó posesión de la alcaldía del Barcelona, Antonio María Simarro, ex-combatiente del bando nacional en la pasada Guerra Civil y hombre del confianza del régimen de Franco que con el entonces presidente del equipo, Francisco Miró-Sans, acordó también la recalificación de los terrenos comprados por los azulgranas.

Para ello, fue necesario la supresión de varias calles que debían de atravesar los terrenos del futuro Camp Nou. El 28 de marzo de 1954 se puso la primera piedra del nuevo estadio en un acto multitudinario. Aquel mismo año, el Barsa entregó a Franco su insignia de oro y brillantes.

Resueltos los primeros problemas técnicos y urbanísticos quedaba pendiente el tema del dinero para construir el nuevo campo. Para ello fue necesaria una nueva recalificación del terreno de Les Corts al que el ayuntamiento se negaba a otorgar un trato tan favorable al club barcelonés pero al que no tuvo más remedio que ceder en agosto de 1962, tras sufrir muchas presiones.

Esta nueva recalificación había resuelto un problema de fondos que de otro modo hubiera sido insalvable y que habría condenado -seguramente- a la desaparición del club. En agradecimiento, el Barcelona concedió al entonces alcalde, José María de Porcioles la categoría de Socio de Honor

Con la venta del terreno de Les Corts, el equipo iba a tener -en teoría- el dinero para construir el Camp Nou pero algunas entidades recurrieron la decisión del ayuntamiento poniendo en peligro la resolución municipal. El pleito contra la disposición del consistorio y la previsible duración incontrolable había roto los sueños de los barcelonistas.

Ante esto, al club no le quedó más remedio que elevar el nivel político para que pasara de asunto barcelonés a asunto nacional para intentar resolver sus problemas. Para ello, lograron contactar con Torcuato Fernández Miranda, a la sazón Director General de Promoción Social y muy bien situado ante el Gobierno central. Fue él el que logró que esta cuestión llegase ante el Consejo de Ministros. En una reunión celebrada en el Pazo de Meirás ( residencia veraniega de Franco en Galicia ), el Gobierno presidido por el general aprobó en agosto de 1965, la ayuda que el Barcelona demandaba, acordando la recalificación del solar de Les Corts por la que se aprobaba el cambio de uso.

Por su inestimable favor, Fernández Miranda fue nombrado Socio de Honor del Club. También nombraron así a Franco poco después. El club terminó por vender sus terrenos ya recalificados por 228 millones de pesetas a una constructora y con eso pagó el Camp Nou actual.

Pero ahí no acabó la lista de favores de Franco al Barsa, hubo más y más….

TESTIGO DE LA CORRECCIÓN POLÍTICA Y LA POSVERDAD.

Llama la atención de que en una de las naciones más democráticas del mundo actual y especialmente en esos templos de la cultura y la ciencia como son sus universidades en los Estados Unidos de América del Norte, haya prendido esa forma de censura posmoderna de fermento filosófico que es la corrección politica, con arraigo de una manera muy poderosa y del que viene otro fenómeno, no menos dañino, como es la posverdad, la mentira deliberada.

Esto, aunque lo parezca, no es ninguna broma. El que va a ser el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, es un adalid de la posverdad y ya sabemos a donde ha conducido esa política que consideraba totalmente obsoleta la noción de la verdad de las cosas. El prestigiosos periódico de aquel país, el Washington Post, registró 30.000 mentiras lanzadas por Trump en las redes sociales durante su anterior mandato.

Lo novedoso de esta nueva censura es que no la ejerce un poder establecido sino que emana de instancias que vienen de la sociedad civil: grupos, tendencias, sectas e incluso a veces, personas influyentes que se consideran con poder para afirmar lo que se puede decir, pensar y hacer. Este tipo de reproche se ha extendido al resto de la sociedad y tiene también elementos de represión que criminaliza a quien se salga de ella.

Surgió a través de la influencia que el filósofo francés Jacques Derrida y su teoría de la deconstrucción cobró en los campus universitarios norteamericanos tras el fracaso sufrido en Europa. Esa teoría ha contaminado ampliamente los Departamentos de Humanidades y Ciencias Sociales docentes y ha creado el caldo de cultivo para el predominio de la posverdad.

Esta dominación se ha hecho famosa a través de la palabra cancelación, según la cual, a los que no entran por el aro de la corrección política los someten a una especie de muerte civil, de ostracismo, se los tacha, borra y persigue, en lo que se refiere a la consideración pública.

¿ Significa todo esto que las universidades norteamericanas están en declive ?. Nada de eso, siguen siendo el paraíso para el enseñante y el alumno: disponen todos los medios tecnológicos, económicos, unas bibliotecas impresionantes, un reducido número de alumnos y una libertad absoluta para elegir los temas y para expresarse en la cátedra. Perviven los aspectos económicos y materiales que no han ido a menos pero ha desaparecido prácticamente, el clima de libertad de pensamiento y de libertad de cátedra.

Aunque existe el temor de que la corrección política y la posverdad acaben contaminando a todo el mundo, dado su éxito también en el Reino Unido, en Europa no tiene el mismo arraigo porque parece que aquí se disponen de algunos antivirus para frenarla. En España, tenemos a Unidas Podemos que no logra implantarla pese a las millonarias campañas realizadas con el erario público en sus tiempos de coalición de Gobierno de la Nación. No ocurre lo mismo con la posverdad. Eso es muy difícil conseguirlo sobre todo en el campo político.

Ya lo adelantó Maquiavelo con su El Príncipe en el siglo XVI, cuando dice que la mentira es consustancial al gobernante y que puede hacerlo porque siempre habrá gente deseando que le mientan en lugar de enfrentarse con la verdad de las cosas.

Ante esta situación no hay que dejarse intimidar. Tenemos todos que reaccionar. Si lo hacemos, si no nos mordemos la lengua, si no aceptamos que alguien quiera censurarnos e imponernos algo. Y si algunos se empeñan en hacernos comulgar con ruedas de molino, decirles claramente que eso es una mentira.

Tomemos como ejemplo, el denominado lenguaje inclusivo. Por más que lo intenten y sin tener el menor sentido del ridículo más absoluto, hablar con la e, no se está imponiendo socialmente y desde luego, nunca se va a trasladar a un diccionario. Todavía no hay el número suficiente de insensatos que piensen que los centenares de millones de hablantes de español, abandonen la lengua que aprendieron de sus padres y en vez de decir, ellos y ellas, digan elles. Se trata de otro fracaso de ese grupo totalitarista que es Unidas Podemos pese a la repercusión mediática que daba el disponer de un ministerio del Gobierno y centenares de millones de euros del presupuesto nacional.

Eso no va a pasar, ni aunque impongan una dictadura feroz con fuertes multas a los disidentes. La lengua, la hacen los hablantes y por eso tienen un sentido común de su propia lengua. En las encuestan de opinión que se han hecho en España hasta ahora, todas revelan que más del 90% de los entrevistados son contrarios al lenguaje inclusivo.

Se trata de propuestas que vienen de iniciativas de grupos y pulsiones ideológicas y no de lingüistas que saben como funciona un idioma. En un reciente libro de una conocida feminista catalana, afirmaba que decir elles en lugar de ellos y ellas, no hace avanzar en nada la condición de la mujer, ni de quienes no se identifican, ni con hombres, ni con mujeres.

LA «NUEVA IZQUIERDA» QUE PEDRO SÁNCHEZ ESTÁ INSTAURANDO EN ESPAÑA.

De la manera que el sanchismo está gobernando el destino de España cada día y de acuerdo con las decisiones que adopta, se aleja más de los valores tradicionales que el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) ha tenido hasta la llegada de Pedro Sánchez a la secretaría general del mismo. Esta izquierda parece empeñada en defender lo indefendible. Cuando no, abierta y explícitamente, mediante el uso sibilino de la contrariedad.

Del comunismo al anticapitalismo; del antisemitismo al terrorismo; de la censura al elogio. Cada vez más alejada de la razón crítica y la ilustración más cercana a un conocimiento mágico con aspiraciones de pensamiento único. Esta izquierda iracunda y cabreada sigue inmersa en su deriva reaccionaria. Y en esa defensa de ciertas causas, con falsedades incluso, que parecen alejadas del sentido común pero amparadas por una suerte de halo moral indiscutible, todo el que no las defienda es miserable y desinformado.

¿ Cuál es la razón de esta actitud ?.; ¿ Por qué dista tanto de su ideal originario ?; ¿ Por qué cada vez más intelectuales de izquierda se sientes alejados de esta Nueva Izquierda que no los representa ?:

Sobre eso, esa suerte de neocomunismo actual para quien la mentira es un arma lícita porque dicen persigue el bien, porque esa persecución de la properidad que ellos dictaminan es la única postura moralmente aceptable. Se trata en realidad de una vuelta al mesianismo dictatorial comunista clásico pero sin partidos comunistas que lo encaucen. Enarbolan la bandera colectiva, la bondad intrínseca de lo público y el control progresivo de la vida social por parte del Estado.

Su mensaje es siempre el de la igualdad pero nunca el de la libertad; tampoco la creación de la riqueza, siempre su distribución; jamás el esfuerzo y la excelencia sino el igualitarismo. Siguen esgrimiendo el mensaje original de edificar la comunidad entre la población por la justicia social; del odio a la riqueza individual y a la iniciativa privada porque son la fuente de la desigualdad.

Y lo hacen y lo siguen haciendo pese a que el comunismo político se ha desvelado como la tiranía más odiosa de la Historia. Y ello son los profetas únicos a quienes está todo permitido pues son los que continúan viendo el futuro colectivo por encima de este mundo de pecadores individualistas y obrando en pro de ello. Y ese mesianismo autoadjudicado por irreprochable moralidad les lleva a exhibir un antisemitismo desacomplejado.

Capaces por algún tipo de encantamiento, superpoder o desfachatez, de defender al mismo tiempo causas que colisionan entre ellas por incompatibilidad bilógica sin inmutarse siquiera. Y de pretender que nadie pueda discrepar o manifestarse en contra. Eso sí, siempre anticapitalistas, ignorando -no se sabe si conscientemente o por desconocimiento- que fue precisamente el capitalismo el que permitió a España pasar en apenas dos generaciones de una economía de subsistencia a un estado de bienestar que por cierto, ahora todos nosotros disfrutamos.

En ese anticapitalismo hay algo casi religioso, aparte del desconocimiento más básico de algo tan complejo como es la economía. En la religión clásica es el demonio la expresión típica del mal y en esta especie de religión ideológica lo es el capitalismo. Su existencia sirve para explicar que ocurran todos los males imaginables: la desigualdad, las guerras, el cambio climático, el machismo, el fascismo, el racismo…Aunque la evidencia es que hay menos guerras, menos desigualdad y más justicia social en un sistema capitalista.

Esta tendencia de ciertas ideologías hacia posturas populistas que tienden a dar explicaciones y soluciones simples a problemas o situaciones complejas y a instrumentalizar causas justísimas hasta distorsionarlas y convertirlas en grotescas; que nos tratan como interlocutores párvulos en lugar de como adultos y que encuentran en ciertos sectores un público entregado parece encontrar su origen en una fenomenología actual.

Al respecto de esta predisposición social se podrían señalar las siguientes causas: la complejidad de los problemas globales que afectan a los aspectos de la vida en común ( trabajo, economía, religión, cultura…); la dificultad de los ciudadanos para tomar decisiones informadas debido a la distorsión de la información y la disminución de la contribución de las escuelas públicas a la formación de ciudadanos dotados de conocimiento y espíritu crítico; la competencia electoral que al volverse más onerosa para los candidatos favorece la elección de grupos y personas adineradas poco sensibles a la realización del ideal democrático y que los gobernantes tienden a mantener el poder sin abolir el método democrático sino contrastando la división, la independencia y el equilibrio de poderes, exacerbando la personalización de la política y del propio gobierno a través del control de los medios de información que limitan en lo efectivo la libre elección de gobernantes por parte de los gobernados y que acaba provocando la abstención de masas que han perdido la fe en la democracia representativa.

Y ahí encontrarían esos populismos, usurpadores semánticos que pretenden designar un ideal cuando lo que señalan es un método, el caldo de cultivo ideal para enraizar sus consignas sembrando una discordia y una polarización en la que ellos encarnan el bien -aún defendiendo lo indefendible- y todos los demás el puro mal. Sin embargo, olvidan en su defensa, eso sí, el pluralismo como valor constituyente de cualquier democracia moderna.

Y este implica reconocer las diferencias de criterio y de opinión de todos. A partir de ahí es cuando debemos decidir en qué cosas hay que ponerse de acuerdo. Ese pluralismo es la mayor riqueza democrática.

LA FELIZ AMÉRICA HASTA LA LLEGADA DE LOS ESPAÑOLES.

A mitad del siglo pasado, la Internacional Comunista inició una campaña a nivel mundial para denunciar la maldad del capitalismo occidental, contaminante y despiadado frente al supuesto colectivismo indigenista, maridado con la naturaleza. Era la época del tercermundismo y la descolonización africana; de los movimientos revolucionarios en torno al Che Guevara y al maoísmo chino.

En Hispanoamérica, ese movimiento adquirió el nombre de Nueva Izquierda y empezó su labor construyendo el mito de que América era el paraíso terrenal hasta la llegada de los españoles; que aquellas tierras estaban pobladas por gente maravillosa que vivían pacíficamente de coger fruta de los árboles y de la caza de animales salvajes, decían. Esta idea arraigó con mucha fuerza ante la pasividad de la mayoría silenciosa de la sociedad americana del momento que no llegó a apreciar la finalidad política de ese proyecto.

Aparecía asi la figura del buen salvaje que permanece hasta hoy, alimentada por autócratas de la izquierda, indigenistas y otros políticos inclasificables que quieren esconder así sus miserias. Se creó un estereotipo politizado, atado a leyendas y al victimismo que, al tiempo, despreciaba la verdadera cultura de los pueblos indígenas. El resultado de todo ello lo tenemos en la cantidad de gente que repite -hasta hoy- la historia de los pobres indios, lo felices que vivian en paz y armonía con la madre naturaleza hasta la llegada de los codiciosos, contaminantes y crueles españoles.

Afortunadamente, existen numerosos intentos notables de acercar a la realidad las más recientes investigaciones sobre la América pre-hispánica, con la evidente intención de deshacer el andamiaje de mentiras y falsedades que tanto éxito han tenido hasta ahora. El objetivo actual declarado es humanizar a los pueblos pre-colombinos en sus culturas y formas de vida. Proponiéndose desacreditar las tres ideas comunes sobre la América anterior a Colón: que el continente estaba escasamente poblado; que el desarrollo social y técnico estaba limitado y que los indígenas no dejaron impacto en el medio ambiente.

Una de las conclusiones que no está gustando nada al ecologismo radical es que los nativos se dedicaron a explotar y cambiar el paisaje según sus necesidades, alterando incluso lo que hoy se conoce como la huella de carbono. Un buen ejemplo de ello es la Amazonía, donde las populosas tribus cambiaron la vegetación y transformaron la naturaleza en beneficio propio.

Otra de ellas, tampoco está gustando a los que sostienen el paraíso humano indigenista hasta la llegada de los malvados españoles. Desconocen cómo las culturas mexicanas de los olmecas deformaban los cráneos de sus hijos recién nacidos y omiten los ingentes sacrificios humanos de los aztecas y su canibalismo. Lo que contradice toda esa filosofía inventada de respeto a los derechos humanos entre tribus Y eso que habían llegado a afirmar que la filosofía azteca -también conocida como mexica- estaba a la altura de la griega y de la china pero que la irrupción española impidió su desarrollo.

Otro de los mitos que se desvanece, afecta a la tribu norteamericana de los iroqueses como ejemplo de comunismo primitivo porque no tenían clases sociales, propiedad privada, ni Estado sino que se basaban en el matriarcado y la armonía con la naturaleza. Además de que la felicidad no estaba en el progreso material y tecnológico sino en la conservación de las tradiciones y de la comunidad. Todo ello estropeado por la presencia del hombre blanco, capitalista y patriarcal.

El deterioro medioambiental que los indígenas cometieron se debió también a la densidad de la población, merced a grandes concentraciones humanas y desarrollos urbanos -con sus beneficios y problemas- como en cualquier otra civilización. Si se toma como ejemplo Tenochtitlán ( capital del Imperio Azteca ), llegó a ser una gran ciudad que podía estar a nivel europeo, con agua corriente y calles limpias. Durante la dominación española se fundó sobre ella la ciudad de México que fue la capital del Virreinato de la Nueva España y en la actualidad sigue siendo la capital federal del estado mexicano. Nada indica que hubieran perdurado por sí mismas ya que otras civilizaciones similares como la persa también desaparecieron.

Los mayas, aztecas e incas habían constituido verdaderos imperios y se portaban como tales, explotando a sus vecinos. Todo imperio es dominador por si y eso significa violencia sobre el otro al que exige hombres, tributos y sumisión. Así que como ya está acreditado cientifícamente a través de varias fuentes, pruebas arqueológicas y documentos de la época, el nuevo mundo no era el lugar idílico que nos quieren imponer sino un mundo cruel como cualquier otra civilización.

Estos imperios, desarrollaron técnicas manufactureras y agrícolas como la modificación genética del maíz que aplicaron los mexicas para aumentar la producción. Tuvieron una agricultura intensiva que agotó la tierra, instalaron granjas y fertilizaron el campo. Además usaron el fuego para controlar el paisaje, asunto que hoy saca de quicio a los ecologistas extremistas. Arrancaron árboles para comer y plantaron frutales y pastizales. Lo que motiva que haya un consenso académico actual: los indios no eran solo cazadores y recolectores sino que también transformaron el entorno para su explotación. No existía un edén sino una realidad humana.

El problema fueron las enfermedades que involuntariamente llevaron los españoles y para las que los indígenas no estaban preparados. Un ejemplo de ello lo tenemos en el tercer viaje de Colón cuya tripulación llevó enfermedades que corrieron como la pólvora: la gripe y el tifus. Si ha sucedido ahora con la gripe china, rodeados de tecnología y avances médicos, es posible imaginarse lo que fue entonces. Aquellas dolencias llevadas sin querer, desencadenaron una de las mayores catástrofes de la Humanidad porque los sistemas inmunológicos de los indígenas no estaban preparados para hacer frente a los virus y bacterias españolas.

Fue un verdadero desastre y las cifras de fallecidos están en cuestión -un informe de la Universidad de Harvard habla de seis millones- porque no hay debate sino politica como las extravagancias del exPresidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Se silencia que los españoles se encontraron allí con patologías infecciosas como las parasitosis, algunas enfermedades bacterianas, la tuberculosis y determinadas treponematosis, como la rabia, la disentería, la hepatitis, la tosferina y la poliomielitis.

Es lamentable que hasta ahora haya prevalecido la especulación sin base documental y solo apoyada en la opinión y el prejuicio sobre uno de los acontecimientos más importantes de la Historia de la Humanidad como fue el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en el nombre de España. Es penoso que la opinión valga más que el conocimiento.

¿ ES ESPAÑA UNA NACIÓN DE NACIONES ?.

Es frecuente que tanto los políticos vascos como los catalanes afirmen con toda rotundidad que son una nación a la menor oportunidad que tengan. Su propósito es que el término vaya calando entre la población y se vaya acostumbrando a su discurso político porque España -para ellos- es un Estado plurinacional. Y la pregunta es inevitable que surja: ¿ Desde cuando ambas regiones son naciones ?.

Si se acude a la Historia, se puede comprobar que Navarra era el último bastión que quedaba para la unificación de la España de los Reyes Católicos. En 1512, el ejército castellano que invadió Navarra estaba formado por 16.000 hombres de los cuales casi la mitad eran vascos. La corona de Castilla unificó el territorio peninsular con una tropa formada al 43% por vascos. Desde el año 824 el Pais Vasco formaba parte del Reino de Navarra. ¿ En qué momento las provincias vascongadas fueron nación ?.

Cataluña, en cambio no tuvo que ser conquistada porque formaba parte del Reino de Aragón desde 1.150 cuando Ramón Berenguer, Conde Barcelona se casó con Petronila la heredera de Aragón. Posteriormente, la unión dinástica de las Coronas de Aragón y Castilla en 1.479 no supuso ningún problema para Cataluña que llevaba integrada más de tres siglos en Aragón.

Que un grupo de diputados en cualquier Parlamento decida en una asamblea libre que su territorio constituye una nación no significa que eso sea cierto. Da igual que la votación sea libre, democrática y legítima porque el objeto de la misma es una fantasía. Si cualquiera de las cámaras regionales de Cataluña y País Vasco en una decisión libre. democrática y legítima acordaran que son extraterrestres, eso no les convertiría en marcianos.

Si se tratara de una cuestión nominal, de un capricho para tener una denominación que los diferencie de los demás, lo más probable es que se les podría reconocer como tales. La cuestión es que después de la Revolución Francesa ( 1.789 ) todo aquel territorio que aspire a ser Nación, decidirá convertirse en Estado con todos los atributos que le permitan ser reconocidos así.

Y en esas están los separatistas catalanes y los independentistas vascos que por boca de su anterior Presidente autonómico no se cansaba de afirmar que la amnistía conseguida en 1977 abría una vía para hacer un referéndum de autodeterminación en el País Vasco porque lo que no está prohibido es posible. Exactamente igual piensan sus homólogos catalanes que este año de 2024 la han conseguido para todos los implicados en su proceso separatista desde el 1 de noviembre de 2011 hasta el 13 de noviembre de 2023.

Cuarenta y seis años después de aprobada la Constitución Española, seguimos inmersos en un sinsentido territorial consecuencia directa de la falta de lealtad de los menos con los más. Mucha gente de la izquierda tradicional tiene dificultades para comprender cualquier deslegitimación -no del Estado español en abstracto- sino en esta España de ahora, democrática, constitucional, plural, diversa y descentralizada; donde por primera vez la izquierda y los llamados progresistas pueden plantear y llevar adelante un proyecto político alejado de la igualdad, libertad y solidaridad para todos y contra muchos.

La Constitución Española, además de un instrumento que garantiza la vida democrática de los españoles fue un acuerdo leal para la convivencia en la diversidad y en la delegación territorial. Lealtad hubo en la mayoría de españoles cuando se impulsó un acuerdo de descentralización al Estado y reconocía, amparaba y protegía, legal y políticamente, la diferencia cierta de las distintas regiones y provincias que conforman España.

Y desde esa lealtad y esa convicción, los españoles han sido capaces de hacer avanzar a nuestro país como nunca lo había hecho a lo largo de su historia. No es exagerado afirmar que estas últimas décadas democráticas España ha mejorado -en líneas generales- cualquiera que haya sido su gobierno central.

¿ Cuál es la razón que les asiste a algunos para pretender alterarlo todo de una manera irresponsable ?. De nuevo aparece la palabra deslealtad de unos pocos que viene a dar respuesta a ese interrogante. De igual forma que los etarras aceptaron la amnistía que les otorgó la democracia ocultando su futuro criminal ( estuvieron matando hasta el 2.011 ) y su ingratitud con la sociedad española, algunos dirigentes territoriales aceptaron la Constitución y la amplia descentralización política y administrativa escondiendo su futuro secesionista y su traición con el resto de españoles. Método que están siguiendo los políticos separatistas catalanes como buenos alumnos.

Fue un error considerar antifascistas a los terroristas como lo fue también considerar leales con una nueva concepción de España a los nacionalistas periféricos. Ni unos ni otros expresaron con valentía su condición. Los asesinos ocultaron su instinto criminal y los independentistas silenciaron su propensión de alejamiento.

Las amnistías concedidas a los activistas de ambas regiones no es solo una apuesta por la desigualdad. Detrás de ellas se esconde la redefinición confederal de España, con Cataluña y País Vasco como naciones confederadas aunque Pedro Sánchez opta por el federalismo, según su última rueda de prensa.

De esa manera los que más tienen se quedarán con lo que ya tienen y más que van a tener y los que menos tienen tendrán menos todavía. Habrá condonación del 20% de la deuda de Cataluña sin que sepamos cuánto es el 100% y recaudarán y se quedarán con todos los impuestos sean estatales, autonómicos y locales en reconocimiento a su singularidad. Y así habrá concluido el multilateralismo entre las Comunidades Autónomas para caminar por el bilateralismo tramposo.

BIENVENIDO A LA REPÚBLICA BOLIVARIANA ESPAÑOLA.

Hay que recordar una vez más la repercusión mundial que tuvo la Transición Política Española que se observó con admiración planetaria y fue tenida como ejemplo del modelo a seguir en aquellos países que se encontraran en una situación similar para pasar de un régimen autoritario a otro democrático.

Una de las razones que más pesó para que todo se hiciera de modo sensato y pacífico fue el convencimiento de los representantes del régimen franquista que en medio de un Occidente de democracias liberales no se veía otra solución que caminar en esa dirección y que además era lo que pedía la oposición aunque fuera muy limitada y reducida. El franquismo no podía continuar sin Franco y tampoco habría sido aceptado. En esa situación tan difícil, las Cortes franquistas se suicidaron políticamente y disolvieron el sistema imperante.

Casi cinco décadas después, España vuelve de nuevo a ser motivo de asombro pero esta vez por todo lo contrario. Está pasando todo al revés que en aquella histórica ocasión. Volvemos a ser modelo del tránsito del régimen democrático liberal consagrado en la Constitución de 1978 a otro de apariencia democrática -todavía se vota- de corte totalitario de izquierda adornado de ribetes populistas. Se puede decir también en este sentido que se trata de la irrupción del modelo bolivariano en Europa y a la manera europea. Con una diferencia importante: el de las nacionalidades que aceptara en su día la Constitución Española.

Como sucediera en el cambio anterior, este tienen también sus dirigentes pero sin duda, el protagonista principal es el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez y sus apoyos. Aunque con diferencias esenciales en última instancia, se trata en primer lugar de disolver la legalidad vigente como sucediera con el sistema anterior.

Si en el primer caso se trató como ha quedado consagrado en la conciencia de muchos, de ir de la ley a la ley, en el presente la idea es vadear la Constitución vigente mediante la colonización de las instituciones y de los medios de comunicación social. A lo que habría que añadir la formación de una mayoría parlamentaria del tipo Frankenstein, con grupos políticos separatistas, comunistas, golpistas, filoterroristas y ultraderechistas.

Para esta operación política tan arriesgada ha hecho falta la presencia de un hombre -al igual que en su día lo fuera Adolfo Suárez- pero con rasgos personales totalmente diferentes a los del actual. Pedro Sánchez es una persona sin escrúpulos como ya ha quedado demostrado, con capacidad ilimitada para la mentira sin que ello le procure problema alguno de conciencia, dispuesto a llevar a cabo sus propósitos caiga quién caiga y sin reparar en sus consecuencias. Sin olvidar tampoco el ajuste de sus acciones a intereses establecidos fuera del ámbito nacional.

Debido a sus ansias de poder, a Pedro Sánchez no le importa ser el primero en tomar iniciativas para provecho propio como ha sido acudir a las golpistas catalanes para lograr la investidura a la Presidencia del Gobierno aunque haya perdido las elecciones generales. Sabiendo que ante el monstruo separatista que ha crecido desproporcionadamente por la coyuntura política no caben medias tintas: o cedes ante sus pretensiones por disparadas que sean o intentar debilitarlo para poder negociar después en condiciones más ventajosas.

Después de tantos años de dejar al independentismo ganar terreno y hacerse más fuerte, la opción de herirlo -lo de derrotarlo ni se plantea- requiere un unidad firme con la oposición – inexistente hasta el momento- que permitiera la adopción de medidas drásticas que incluso serían bien vistas por la población en general. La tendencia actual es que la cesión ilimitada es la fórmula mágica pero apartarse del asunto sin más de la oposición política no es la solución y su alternativa sería muy conveniente conocer. Es necesario saber si ellos estuvieran gobernando como afrontarían un problema de este nivel porque sus silencio hace pensar que actuarían de igual o parecida forma. ¿ Sería bastante una ampliación de la autonomía catalana ? o ¿ bastaría con aumentar la presencia estatal en aquel territorio ?. ¿ Podría decretarse otro artículo 155 ?.

En resumidas cuentas, la posibilidad que el sistema implosione no es descartable. Esta nueva Transición llena de peligrosos movimientos, concurrentes con otros de fuera de la estricta política, está sometiendo a España a una fuerte tensión cuya salida no es fácil vislumbrar. Por otro lado, cabe preguntarse si se dispone de las personas adecuadas para apagar este fuego avivado por la ambición desmedida de un personaje que no se corresponde ni con la época, ni con el continente en que vive.

A los escépticos de mi pronostico, les diría que el pacto fiscal catalán no puede verse en otra clave que en la deriva de ceder en lo que sea con tal de mantener el apoyo independentista para impedir la alternancia política en España, un signo autócrata inequívoco por más que, formalmente, sea una contraprestación para que Izquierda Republicana de Cataluña ( ERC ) apoye la investidura del candidato socialista ganador de las elecciones autonómicas; lo que se busca es sostener esta legislatura a nivel nacional, inviable a toda costa desde su inicio. Se trata de una muestra más de que no hay límites, ni lineas rojas, ni principios algunos. Para Pedro Sánchez vale todo para conservar el poder.

Es un paso más en una larga sucesión de tragaderas: indultos parciales a los sediciosos que habían sido condenados en firme; eliminación del delito de sedición; rebaja del reproche legal a la malversación y la peor de todas, una amnistía para los golpistas y demás adlátares en el iniciado y fracasado proceso de independencia, incluyendo a los prófugos de la justicia.

Tras haber roto el principio constitucional de la igualdad de los españoles ante la ley, la cesión fiscal catalana no es más que la peor consecuencia de esta renuncia a los principios básicos del socialismo y de la izquieda tradicional. También rompe la solidaridad entre las Comunidades Autónomas y le da un trato de privilegio no previsto en la Constitución y que solo se permite al País Vasco y a Navarra como medidas antiterroristas de su tiempo. Por todo ello, es muy probable que este acuerdo sea declarado inconstitucional cuando se llegue a formalizar.

Esta decisión personal y temeraria de Pedro Sánchez está causando pánico en el Partido Socialista Español ( PSOE ) debido a las consecuencias para el partido en el futuro en el resto de España y ya algunos dirigentes socialistas empiezan a rebelarse contra la dirección sanchista. Pero a él le da igual, sigue con su deriva sin escrúpulos que nos lleva a la destrucción del sistema político que ha dado a España casi cinco décadas de paz y prosperidad.

LA ACTUAL IZQUIERDA ESPAÑOLA NO HACE SOCIALISMO.

El nuevo tipo de izquierda que surgió en la década de los años 60 del siglo pasado, vio que ya no era creible que la clase trabajadora quisiera una dictadura de partido único para repartir la riqueza. La verdad era que los asalariados querían vivir como burgueses y el concepto obrero se quedó para la retórica de partido y sindicato mientras que los dirigentes y su familia llevaban una vida acomodada.

Eso ha llegado hasta hoy, trasladando el motor de cambio a grupos cuyo comportamiento o biología suponían un desafío al orden moral. Se trataba de poner en duda lo existente y sustituir la costumbre, valores y educación tradicional por lo progresista, comenzando así la era de las identidades. Las izquierdas se constituyeron en vigilantes morales.

La creación cultural y la libertad de expresión se censuran -supuestamente- para no ofender pero se trata de controlar las mentes. Desprecian el cristianismo por su pretendido pasado de opresión a la mujer y a los homosexuales pero aplauden el islamismo que si lo hace además de manera cruel y brutal. Son antirracistas aunque solo para los negros porque defienden la discriminación para los blancos y odian a los judíos.

El resultado es una dictadura que contradice la idea de progreso entendida como ampliación de la libertad de la persona. Por eso hay tanta decepción en las filas de los socialistas españoles porque sienten que esta izquierda les ha traicionado y rememoran el grito orteguiano aplicado a su caso de: ¡ No es esto, el socialismo no es esto !.

El socialismo en todas sus vertientes, tiene un alma totalitaria que va contra la naturaleza humana que es la libertad. Tanta ingeniería social acaba chocando con la realidad y provoca perplejidad en sus seguidores más preparados e instruidos. No es nada nuevo. Quizá es que las generaciones acabaron sintiendo que el paraíso socialista que se les prometió era en realidad un fraude.

En la Transición Política Española, el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) saltó a la política en 1976 con el lema socialismo es libertad. Entonces eran marxistas y defensores del derecho de autodeterminación. Hoy son los mismos que denuncian la deriva autoritaria del sanchismo y sus alianzas con comunistas, golpistas, separatistas y comunistas.

Eran una generación muy convencida ideológicamente con los logros que la izquierda había logrado: jornada laboral de ocho horas, vacaciones anuales y si esos derechos de los trabajadores se ampliaban en el futuro, mejor. Pero después sobrevino el desencanto. Se dieron cuenta que la política de ideales había cambiado Por ejemplo la censura, un valor antes de la derecha, ahora es un valor recurrente de esta izquierda. Igual que considerar a la gente por la orientación sexual o el color de la piel.

Admiten que no se reconocen con estos señalamientos de esta izquierda que cada día cancelan a un artista y es enemiga de la libertad de expresión. Y aseguran con firmeza que el socialismo ha abandonado combatir la lucha de clases para concentrarse en la lucha de razas y definir víctimas según el sexo y el color.

Saben que es una batalla cultural y que se ha renunciado a un programa desde la izquierda de una manera clara. Por un lado, fue derrotada por el derrumbe del muro de Berlín ( noviembre de 1989 ), la disolución de la Unión Soviética ( diciembre de 1991 ) y el colapso del sistema socialista. La izquierda ha perdido la batalla en el campo económico y político y la fuerza soviética. Ha dejado las luchas de emancipación y de libertad que defendía, esas reclamaciones de pedir más democracia e intercambio de ideas que eran unos argumentos procedentes de la Ilustración, ese movimiento cultural e intelectual -primordialmente europeo- de los siglos XVIII y XIX. En su lugar, nació esta que se ha trasladado del campo a la universidad.

Esto es sencillo de comprender porque prefieren conseguir a través de la cultura los campus universitarios y las militancias más visibles, conquistas que no podrían conseguir en el campo político y económico. Han perdido al trabajador, su sujeto histórico, para concentrarse en una nueva clientela, como sus minorías étnicas en las urbes, el ecologismo, las identidades de sexo y otros asuntos varios y desafiantes.

La izquierda actual se ha alejado de los trabajadores porque sus dirigentes actuales proceden de la universidades y han evolucionado en un medio diferente al de las fábricas; forman parte de los ganadores de la sociedad; viajan por el mundo y tienen mejores productos que consumir. Existe un divorcio cultural que se ha reflejado en que las élites se han separado de los trabajadores que, de repente, se encuentran solos.

Una herramienta de esta progresía es la lengua, lenguaje inclusivo que no ha incluido nunca a nadie. Venezuela tiene una Constitución con lenguaje inclusivo y no surte ningún efecto porque la población no tiene matrimonio igualitario, ni hay ley del aborto, ni tampoco las conquistas sociales que han logrado otros países. Hay lenguas que se acercan a dicho modelo deseable por ellos, a ese masculino neutro y no son por ello mejores civilizaciones.

La prueba de ello, la tenemos en el mundo árabe y en Turquía que presume de occidental y moderna. Pero la situación de las minorías y las mujeres de estos países, no han mejorado. En cambio, en Islandia que tiene un idioma que esta izquierda consideraría arcaico, la sociedad es más igualitaria y han alcanzado más éxitos sociales.

Lo que subyace tras esta política solo es una cuestión ideológica. En realidad, nunca ha importado si funcionaba o no. Si hubiera sido un remedio, habría tenido un resultado positivo en la práctica pero no es así. Al lenguaje inclusivo se recurre para intentar plantar una bandera dentro del discurso para afirmar quién está en el campo del bien y enviar una señal clara para los que ellos consideran que están fuera de él.

También hay otra estrategia que es peligrosa porque supone una renuncia a los derechos universalistas de la izquierda y un cambio hacia lo identitario. También es una alianza con grupos y Gobiernos de ideas oscurantistas. Esta izquierda se alía a teocracias de Oriente, como Irán o autocracias tipo Rusia. Lo hacía con Cuba en nombre de los oprimidos y ahora se compromete con enemigos para defender Occidente. ¿ Qué opina esta izquierda de Putin o el Gobierno iraní, sobre cómo tratan ellos a los homosexuales y las mujeres ?.

El relativismo cultural se ha impuesto en la izquierda que ahora conocemos y no les importa dejar banderas históricas para unirse a Irán en nombre del antiimperialismo. Para ellos todos los males vienen de Israel y Estados Unidos aunque un homosexual palestino viva mejor en Tel Aviv. Dicho cambio en la izquierda significa unirse con liberticidas, totalitaristas, censuras y en cambio, ir contra la liberta de expresión y de las ideas que eran centrales desde hace mucho tiempo para ellos mismos.

LA TELENOVELA TURCA DE PEDRO SÁNCHEZ.

El chantaje emocional es un instrumento habitual de los políticos y dirigentes populistas. Patrimonializan las instituciones y usan el victimismo para conseguir adhesiones entusiastas imposibles de lograr en un escenario racional. En lugar de un plan realista y detallado para la gobernanza lloriquean y señalan al culpable de su quebranto. Es una farsa. Es justo lo que está haciendo Pedro Sánchez.

Se trata de la típica maniobra del demagogo frente a las convocatorias electorales decisivas como han sido las catalanas y las europeas. Sánchez las ha abordado a su estilo, como plebiscitos sobre su persona, con la falacia o yo o el caos. Para teatralizar esa dicotomía ha usado a su señora lo que refuerza la narrativa emocional. Es el hombre profundamente enamorado de su mujer -una persona que tiene la edad y el género de la votante media que se disputa con el Partido Popular ( PP )- capaz de abandonar por ella hasta su trabajo aunque después nos hemos enterado que nunca pensó en dimitir, ni siquiera remotamente. Logra así la empatía de ese electorado que ve las cartas ¿ autógrafas ? de Sánchez como un episodio de telenovela turca.

Recogidas las lágrimas en el zurrón del voto, Sánchez el populista, vuelve a la arena política con los deberes hechos. Sabe que tiene ganada una moción de confianza, útil para atacar a la derecha y por supuesto, enaltecer al Gran Timonel del Progreso. Para esto, es necesario pastorear la opinión pública a través de la prensa amiga.

Esto es algo sencillo porque el denunciante que le ha ocasionado su terrible penar es Manos Limpias, un grupo ultraderechista. Definido ya el malvado mensajero la obra de teatro prosigue glosando las cartas sentimentales de un marido dolido. Es por eso por lo que sale María Jesús Montero, sacando la cabeza entre los micrófonos que la rodean para asegurar que las misivas son de puño y letra del esposo afligido.

El mensaje es que somos tan mala gente que no nos merecemos a Pedro Sánchez; que hemos estado a punto de perder a un gran hombre por culpa de la derecha y de la ultraderecha; y que este caso debe de servir de lección para marginar a la prensa libre que hace su trabajo y quitar de en medio a los jueces que osan iniciar diligencias contra el círculo íntimo de su divinidad. ¿ Qué será lo próximo: investigar a su hermanísimo por delito fiscal ?. Manos Limpias ya lo ha hecho también.

Un manipulador como Sánchez quiere transmitir que cuando la ley se aplica a la oposición es justicia y democracia pero si es a los suyos, entonces se trata de una persecución ignominiosa. Lo mismo ocurre si se alude a la familia. La primera y más fiel sierva -la Montero- puede despotricar contra la pareja de Feijóo o la de Ayuso, al tiempo que exige no meter en el debate público a personas cercanas a los dirigentes políticos.

Sánchez lo ha hecho de cine. Es una farsa que ha colado entre sus seguidores más dóciles porque el marco mental ya está creado para acoger estas trolas. La izquierda que vota al Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) ha creído con facilidad que existe una persecución contra su líder para impedir su Gobierno progresista. No importa lo que se alegue en contra. A veces es como un grupo de terraplanistas cerrado a las evidencias que sitúan a Begoña Gómez en la escena de un horizonte penal económico. Tanto criticar a Donald Trump para hacer lo mismo que él.

Para el agitador todo es una mentira propia de una conspiración reaccionaria. Por eso, el portavoz del grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados, el simpar Patxi López, llegó a publicar en las redes sociales un estrambótico mensaje de no pasarán, emulando a la propaganda guerracivilera del Frente Popular para animar a sus huestes milicianas ante empuje de las tropas franquistas que ya estaban entrando en Madrid por el distrito de Moncloa. Tras la victoria del bando nacional en aquella fratricida contienda que nunca debió de darse, la cantante más conocida de la posguerra, Celia Gámez popularizó la canción ¡ Ya hemos pasado ! a ritmo de chotis y que tuvo una gran acogida del público que no paraba de carcajearse cuando la escuchaba. Detalle que el ínclito Patxi omitió.

A partir de ahí, la corte de dirigentes sanchistas sobreactúa mientras le sopla el guión de transmitir la imagen victimizada de Sánchez como un hombre progresista enamorado. La mejor idea la expresó bien uno de sus mejores bufones oficiales al decir: De Pedro Sánchez no se opina, a Pedro Sánchez se le admira en su intervención en el programa de radio Hoy por Hoy de la cadena SER que dirige Angeles Barceló, ( uno de los terminales mediáticos de La Moncloa más fieles ), el presentador y escritor Bob Pop, (nombre artístico de Roberto Enríquez Higueras ) el pasado día 24 de abril.

Nos encontramos ante un sainete populista ante el que no importan ni los medios, ni las víctimas sino el resultado. Da igual que la prensa internacional vincule ahora al Presidente del Gobierno de España con la posible corrupción política de su mujer como se ha podido leer en las portadas de la prensa mundial alarmadas por esta acusación.

Tampoco importa la infantilización del electorado, ni la desautorización del poder judicial porque al primero se le maneja y al segundo se le desprecia. La farsa, no lo olvidemos, acompaña a la mentira y al embaucamiento que son acreditadas habilidades del sanchismo.

Como hemos podido comprobar a través de las dos cartas de Pedro a la población en general, la relación sentimental con su esposa se antepone a la razón crítica por lo que creo que su casi millar de asesores han caído en el error en el que abundan las instituciones que tienden al caudillismo: el temor de contrariar al jefe en los asuntos de familia, pavor a entrar en el círculo rojo de su intimidad.

De nuevo, como ya pasó en las última elecciones generales del 23 de julio pasado, la salida de Pedro Sánchez ha sido erigirse en víctima de la misma conspiración de la extrema derecha, de los jueces y de los medios de comunicación social aunque a diferencia de lo que pasó en aquellos comicios en un marco que no le es propicio. En las pasadas elecciones autonómicas y locales, el marco fueron los pactos con Bildu y eso perjudicó al PSOE. En las generales, el marco fueron los pactos con Vox y el PP sufrió también las consecuencias.

Ahora, el marco ha sido la corrupción del PSOE y la segunda carta de Sánchez a la población española es una respuesta que no convence -mayoritariamente- dentro de las filas socialistas que la han observado como una contestación chapucera y que deja de entrever que juega tácticamente porque no quiere enfrentarse ni al Congreso de los Diputados, ni a la prensa para no tener que dar respuestas al margen de su discurso oficial.

Las encuestas internas que manejan todos los partidos políticos indican que el respaldo de la sociedad a la figura de Begoña Gómez es muy bajo, como también ocurre entre el electorado socialista. Los votantes del PSOE pueden sentirse obligados a defender a su presidente a ultranza pero no por ello han de hacerlo también con una persona a la que no han elegido, ni forma parte del organigrama del partido. Esto explicaría por qué toda la estrategia presidencial ha ido dirigida a trasladar al electorado de izquierdas el mensaje de que esto no era un problema particular de la esposa del Presidente y del propio Sánchez sino un ataque contra el PSOE como partido.

DE CUANDO EL ROCK ARRAIGÓ EN ESPAÑA.

Creo que este es un gran momento para proceder al rescate de talentos escasamente valorados en su época y para conocer la gran historia de quienes sentaron las bases de nuestra música moderna. Hay que desenterrar joyas ocultas del rock español más antiguo y reivindicar trabajos señeros de artistas de dominio más que público que lograron triunfar comercialmente y los que han acabado haciendo una gran crónica de nuestra música que entonces se llamaba ligera y que explotó durante dos décadas seguidas durante los años 60 y 70.

Se trata de explicar el tránsito de la que aún sigue siendo la canción española -la copla- a la música moderna -el rock y el pop- que fue cuando adquirieron la denominación de origen español. Porque hay que conocer que hubo música en España -mucha y de calidad- antes de que apareciera la Movida e incluso el indie y para que no parezca que cualquier cosa anterior a Radio Futura, Alaska, Nacha Pop, Los Planetas o Vetusta Morla, no merezca la atención del público melómano.

Como no se puede olvidar que el rock era la música proveniente de Estados Unidos y se expande rápidamente por todo el planeta, en nuestro territorio patrio los primeros grupos musicales se dedicaron a hacer versiones de sus homólogos foráneos. Este procedimiento no aportaba mucho en materia de originalidad y calidad pero algunos de ellos se empeñaban en adaptar el tema al español e incluso llegaron a añadir algún componente más próximo a nuestra cultura. Me refiero a Los Brincos, Lone Star, Los Bravos, Los Salvajes, Los Relámpagos y tantos otros. Y a cantantes solistas posteriores como Juan Pardo o Micky que brindaron carreras que fueron más allá del éxito puntual.

Otros arriesgaron mucho y se salieron de lo establecido para la época como Los Pasos, que tenían una discografía magnífica que se ha reivindicado muy poco o los Z-66 que capitaneaba Lorenzo Santamaría en las populosas noches mallorquinas. Los Pepes tenían un disco magnífico de canciones originales que apenas se conoció en su momento y se ha podido recuperar gracias a otro material sonoro encontrado arrumbado en un almacén; o Los Sonor del principio, una cantera de músicos de los que salieron parte de los futuros Brincos o Bravos; o Los Faros que se crearon para emular el éxito de Los Brincos que habían logrado revolucionar la industria musical de España.

El matiz de la personalidad, la originalidad y la reivindicación que muchos de estos músicos hacían de las músicas populares y el folklore de sus respectivos terruños es especialmente relevante ahora mismo cuando vivimos un apogeo de propuestas ( Rosalía, Bronquio, Baiuca, Rodrigo Cuevas, Califato 3/4, Sandra Monfort ) que funden el folklore de nuestras latitudes con las corrientes foráneas más en boga como el rhythm and blues, la electrónica, el reguetón o el hip hop.

Todo ello ya se apreciaba en los años 70 aunque ahora hablemos de Rosalía, pero a su escala y en otro planeta en cuanto a comunicaciones -hay que recordar que entonces no existía internet- y alguien tenía que editar un disco en Estados Unidos para poder triunfar allí, los Barrabás del exBrinco Fernando Arbex tuvieron esa proyección exterior con un sonido netamente hispano.

Pronto llegarían el rock progresivo y la psicodelia, el rock andaluz de Smash o Triana: el rock mediterráneo de Pep Laguarda, Bustamante y Remigi Palmero desde Valencia o las fórmulas patentadas por Ia&Batiste, Sisa, Iceberg; Los Chorbos y Las Grecas entre muchos otros. Así como aquella tercera vía entre el pop y el folklore norteamericano de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán o Noel Soto. Muchos de ellos atentos a la tradición local aunque antes ya permeaba cierta fusión.

Las letras pop del Dúo Dinámico tenían mucho que ver con la copla como le pasaba a Juan Manuel Serrat en el caso de la canción de autor porque vienen de esa tradición: Balada gitana del Dúo Dinámico es de 1962. También Los Brincos introdujeron elementos aflamencados en su primer gran éxito titulado Flamenco que repitieron en A mí con esas. O Los Cheyenes. Los Relámpagos se metieron directamente en el folklore como Los Pekeniques. Los Solera introdujeron elementos del barroco en algunos arreglos. En Cataluña, Baleares, País Vasco o Galicia cantaban en sus propios idiomas sin la menor dificultad.

Hubo dos productores fundamentales en aquel tiempo -que no eran españoles- gracias a los cuales se consiguieron grandes éxitos incluso a nivel internacional. Me refiero al suizo Alain Milhaud y el italiano Rafael Trabuccelli que lograron en la España de Franco que Los Bravos con su Black is Black llegaran a las listas de éxitos norteamericanas y también Miguel Ríos lo logró con el Himno a la alegría pero por otra vía. Los Pop Tops se pasearon por Europa con su Mammy Blue.

Si hubiera que decantarse por cual sería el mejor grupo o músico de los 60 y de los 70 o al menos los más representativos, yo lo haría por Los Brincos en los 60 y Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán en los 70. La importancia de Los Brincos se explica también por todo lo que hicieron después dos de sus componentes más brillantes, Juan Pardo y Fernando Arbex ( fallecido en Madrid en 2003 a la edad de 60 años, tras una larga enfermedad ), como productores y descubridores de nuevos talentos. Los Brincos fueron nuestros Beatles aunque hayan sido olvidados con el tiempo. Cánovas y compañía han quedado como un grupo de culto conocido solo por la crítica y un público minoritario. Ambos abrieron muchas puertas.