LA ACTUAL IZQUIERDA ESPAÑOLA NO HACE SOCIALISMO.

El nuevo tipo de izquierda que surgió en la década de los años 60 del siglo pasado, vio que ya no era creible que la clase trabajadora quisiera una dictadura de partido único para repartir la riqueza. La verdad era que los asalariados querían vivir como burgueses y el concepto obrero se quedó para la retórica de partido y sindicato mientras que los dirigentes y su familia llevaban una vida acomodada.

Eso ha llegado hasta hoy, trasladando el motor de cambio a grupos cuyo comportamiento o biología suponían un desafío al orden moral. Se trataba de poner en duda lo existente y sustituir la costumbre, valores y educación tradicional por lo progresista, comenzando así la era de las identidades. Las izquierdas se constituyeron en vigilantes morales.

La creación cultural y la libertad de expresión se censuran -supuestamente- para no ofender pero se trata de controlar las mentes. Desprecian el cristianismo por su pretendido pasado de opresión a la mujer y a los homosexuales pero aplauden el islamismo que si lo hace además de manera cruel y brutal. Son antirracistas aunque solo para los negros porque defienden la discriminación para los blancos y odian a los judíos.

El resultado es una dictadura que contradice la idea de progreso entendida como ampliación de la libertad de la persona. Por eso hay tanta decepción en las filas de los socialistas españoles porque sienten que esta izquierda les ha traicionado y rememoran el grito orteguiano aplicado a su caso de: ¡ No es esto, el socialismo no es esto !.

El socialismo en todas sus vertientes, tiene un alma totalitaria que va contra la naturaleza humana que es la libertad. Tanta ingeniería social acaba chocando con la realidad y provoca perplejidad en sus seguidores más preparados e instruidos. No es nada nuevo. Quizá es que las generaciones acabaron sintiendo que el paraíso socialista que se les prometió era en realidad un fraude.

En la Transición Política Española, el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) saltó a la política en 1976 con el lema socialismo es libertad. Entonces eran marxistas y defensores del derecho de autodeterminación. Hoy son los mismos que denuncian la deriva autoritaria del sanchismo y sus alianzas con comunistas, golpistas, separatistas y comunistas.

Eran una generación muy convencida ideológicamente con los logros que la izquierda había logrado: jornada laboral de ocho horas, vacaciones anuales y si esos derechos de los trabajadores se ampliaban en el futuro, mejor. Pero después sobrevino el desencanto. Se dieron cuenta que la política de ideales había cambiado Por ejemplo la censura, un valor antes de la derecha, ahora es un valor recurrente de esta izquierda. Igual que considerar a la gente por la orientación sexual o el color de la piel.

Admiten que no se reconocen con estos señalamientos de esta izquierda que cada día cancelan a un artista y es enemiga de la libertad de expresión. Y aseguran con firmeza que el socialismo ha abandonado combatir la lucha de clases para concentrarse en la lucha de razas y definir víctimas según el sexo y el color.

Saben que es una batalla cultural y que se ha renunciado a un programa desde la izquierda de una manera clara. Por un lado, fue derrotada por el derrumbe del muro de Berlín ( noviembre de 1989 ), la disolución de la Unión Soviética ( diciembre de 1991 ) y el colapso del sistema socialista. La izquierda ha perdido la batalla en el campo económico y político y la fuerza soviética. Ha dejado las luchas de emancipación y de libertad que defendía, esas reclamaciones de pedir más democracia e intercambio de ideas que eran unos argumentos procedentes de la Ilustración, ese movimiento cultural e intelectual -primordialmente europeo- de los siglos XVIII y XIX. En su lugar, nació esta que se ha trasladado del campo a la universidad.

Esto es sencillo de comprender porque prefieren conseguir a través de la cultura los campus universitarios y las militancias más visibles, conquistas que no podrían conseguir en el campo político y económico. Han perdido al trabajador, su sujeto histórico, para concentrarse en una nueva clientela, como sus minorías étnicas en las urbes, el ecologismo, las identidades de sexo y otros asuntos varios y desafiantes.

La izquierda actual se ha alejado de los trabajadores porque sus dirigentes actuales proceden de la universidades y han evolucionado en un medio diferente al de las fábricas; forman parte de los ganadores de la sociedad; viajan por el mundo y tienen mejores productos que consumir. Existe un divorcio cultural que se ha reflejado en que las élites se han separado de los trabajadores que, de repente, se encuentran solos.

Una herramienta de esta progresía es la lengua, lenguaje inclusivo que no ha incluido nunca a nadie. Venezuela tiene una Constitución con lenguaje inclusivo y no surte ningún efecto porque la población no tiene matrimonio igualitario, ni hay ley del aborto, ni tampoco las conquistas sociales que han logrado otros países. Hay lenguas que se acercan a dicho modelo deseable por ellos, a ese masculino neutro y no son por ello mejores civilizaciones.

La prueba de ello, la tenemos en el mundo árabe y en Turquía que presume de occidental y moderna. Pero la situación de las minorías y las mujeres de estos países, no han mejorado. En cambio, en Islandia que tiene un idioma que esta izquierda consideraría arcaico, la sociedad es más igualitaria y han alcanzado más éxitos sociales.

Lo que subyace tras esta política solo es una cuestión ideológica. En realidad, nunca ha importado si funcionaba o no. Si hubiera sido un remedio, habría tenido un resultado positivo en la práctica pero no es así. Al lenguaje inclusivo se recurre para intentar plantar una bandera dentro del discurso para afirmar quién está en el campo del bien y enviar una señal clara para los que ellos consideran que están fuera de él.

También hay otra estrategia que es peligrosa porque supone una renuncia a los derechos universalistas de la izquierda y un cambio hacia lo identitario. También es una alianza con grupos y Gobiernos de ideas oscurantistas. Esta izquierda se alía a teocracias de Oriente, como Irán o autocracias tipo Rusia. Lo hacía con Cuba en nombre de los oprimidos y ahora se compromete con enemigos para defender Occidente. ¿ Qué opina esta izquierda de Putin o el Gobierno iraní, sobre cómo tratan ellos a los homosexuales y las mujeres ?.

El relativismo cultural se ha impuesto en la izquierda que ahora conocemos y no les importa dejar banderas históricas para unirse a Irán en nombre del antiimperialismo. Para ellos todos los males vienen de Israel y Estados Unidos aunque un homosexual palestino viva mejor en Tel Aviv. Dicho cambio en la izquierda significa unirse con liberticidas, totalitaristas, censuras y en cambio, ir contra la liberta de expresión y de las ideas que eran centrales desde hace mucho tiempo para ellos mismos.

LA TELENOVELA TURCA DE PEDRO SÁNCHEZ.

El chantaje emocional es un instrumento habitual de los políticos y dirigentes populistas. Patrimonializan las instituciones y usan el victimismo para conseguir adhesiones entusiastas imposibles de lograr en un escenario racional. En lugar de un plan realista y detallado para la gobernanza lloriquean y señalan al culpable de su quebranto. Es una farsa. Es justo lo que está haciendo Pedro Sánchez.

Se trata de la típica maniobra del demagogo frente a las convocatorias electorales decisivas como han sido las catalanas y las europeas. Sánchez las ha abordado a su estilo, como plebiscitos sobre su persona, con la falacia o yo o el caos. Para teatralizar esa dicotomía ha usado a su señora lo que refuerza la narrativa emocional. Es el hombre profundamente enamorado de su mujer -una persona que tiene la edad y el género de la votante media que se disputa con el Partido Popular ( PP )- capaz de abandonar por ella hasta su trabajo aunque después nos hemos enterado que nunca pensó en dimitir, ni siquiera remotamente. Logra así la empatía de ese electorado que ve las cartas ¿ autógrafas ? de Sánchez como un episodio de telenovela turca.

Recogidas las lágrimas en el zurrón del voto, Sánchez el populista, vuelve a la arena política con los deberes hechos. Sabe que tiene ganada una moción de confianza, útil para atacar a la derecha y por supuesto, enaltecer al Gran Timonel del Progreso. Para esto, es necesario pastorear la opinión pública a través de la prensa amiga.

Esto es algo sencillo porque el denunciante que le ha ocasionado su terrible penar es Manos Limpias, un grupo ultraderechista. Definido ya el malvado mensajero la obra de teatro prosigue glosando las cartas sentimentales de un marido dolido. Es por eso por lo que sale María Jesús Montero, sacando la cabeza entre los micrófonos que la rodean para asegurar que las misivas son de puño y letra del esposo afligido.

El mensaje es que somos tan mala gente que no nos merecemos a Pedro Sánchez; que hemos estado a punto de perder a un gran hombre por culpa de la derecha y de la ultraderecha; y que este caso debe de servir de lección para marginar a la prensa libre que hace su trabajo y quitar de en medio a los jueces que osan iniciar diligencias contra el círculo íntimo de su divinidad. ¿ Qué será lo próximo: investigar a su hermanísimo por delito fiscal ?. Manos Limpias ya lo ha hecho también.

Un manipulador como Sánchez quiere transmitir que cuando la ley se aplica a la oposición es justicia y democracia pero si es a los suyos, entonces se trata de una persecución ignominiosa. Lo mismo ocurre si se alude a la familia. La primera y más fiel sierva -la Montero- puede despotricar contra la pareja de Feijóo o la de Ayuso, al tiempo que exige no meter en el debate público a personas cercanas a los dirigentes políticos.

Sánchez lo ha hecho de cine. Es una farsa que ha colado entre sus seguidores más dóciles porque el marco mental ya está creado para acoger estas trolas. La izquierda que vota al Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) ha creído con facilidad que existe una persecución contra su líder para impedir su Gobierno progresista. No importa lo que se alegue en contra. A veces es como un grupo de terraplanistas cerrado a las evidencias que sitúan a Begoña Gómez en la escena de un horizonte penal económico. Tanto criticar a Donald Trump para hacer lo mismo que él.

Para el agitador todo es una mentira propia de una conspiración reaccionaria. Por eso, el portavoz del grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados, el simpar Patxi López, llegó a publicar en las redes sociales un estrambótico mensaje de no pasarán, emulando a la propaganda guerracivilera del Frente Popular para animar a sus huestes milicianas ante empuje de las tropas franquistas que ya estaban entrando en Madrid por el distrito de Moncloa. Tras la victoria del bando nacional en aquella fratricida contienda que nunca debió de darse, la cantante más conocida de la posguerra, Celia Gámez popularizó la canción ¡ Ya hemos pasado ! a ritmo de chotis y que tuvo una gran acogida del público que no paraba de carcajearse cuando la escuchaba. Detalle que el ínclito Patxi omitió.

A partir de ahí, la corte de dirigentes sanchistas sobreactúa mientras le sopla el guión de transmitir la imagen victimizada de Sánchez como un hombre progresista enamorado. La mejor idea la expresó bien uno de sus mejores bufones oficiales al decir: De Pedro Sánchez no se opina, a Pedro Sánchez se le admira en su intervención en el programa de radio Hoy por Hoy de la cadena SER que dirige Angeles Barceló, ( uno de los terminales mediáticos de La Moncloa más fieles ), el presentador y escritor Bob Pop, (nombre artístico de Roberto Enríquez Higueras ) el pasado día 24 de abril.

Nos encontramos ante un sainete populista ante el que no importan ni los medios, ni las víctimas sino el resultado. Da igual que la prensa internacional vincule ahora al Presidente del Gobierno de España con la posible corrupción política de su mujer como se ha podido leer en las portadas de la prensa mundial alarmadas por esta acusación.

Tampoco importa la infantilización del electorado, ni la desautorización del poder judicial porque al primero se le maneja y al segundo se le desprecia. La farsa, no lo olvidemos, acompaña a la mentira y al embaucamiento que son acreditadas habilidades del sanchismo.

Como hemos podido comprobar a través de las dos cartas de Pedro a la población en general, la relación sentimental con su esposa se antepone a la razón crítica por lo que creo que su casi millar de asesores han caído en el error en el que abundan las instituciones que tienden al caudillismo: el temor de contrariar al jefe en los asuntos de familia, pavor a entrar en el círculo rojo de su intimidad.

De nuevo, como ya pasó en las última elecciones generales del 23 de julio pasado, la salida de Pedro Sánchez ha sido erigirse en víctima de la misma conspiración de la extrema derecha, de los jueces y de los medios de comunicación social aunque a diferencia de lo que pasó en aquellos comicios en un marco que no le es propicio. En las pasadas elecciones autonómicas y locales, el marco fueron los pactos con Bildu y eso perjudicó al PSOE. En las generales, el marco fueron los pactos con Vox y el PP sufrió también las consecuencias.

Ahora, el marco ha sido la corrupción del PSOE y la segunda carta de Sánchez a la población española es una respuesta que no convence -mayoritariamente- dentro de las filas socialistas que la han observado como una contestación chapucera y que deja de entrever que juega tácticamente porque no quiere enfrentarse ni al Congreso de los Diputados, ni a la prensa para no tener que dar respuestas al margen de su discurso oficial.

Las encuestas internas que manejan todos los partidos políticos indican que el respaldo de la sociedad a la figura de Begoña Gómez es muy bajo, como también ocurre entre el electorado socialista. Los votantes del PSOE pueden sentirse obligados a defender a su presidente a ultranza pero no por ello han de hacerlo también con una persona a la que no han elegido, ni forma parte del organigrama del partido. Esto explicaría por qué toda la estrategia presidencial ha ido dirigida a trasladar al electorado de izquierdas el mensaje de que esto no era un problema particular de la esposa del Presidente y del propio Sánchez sino un ataque contra el PSOE como partido.

DE CUANDO EL ROCK ARRAIGÓ EN ESPAÑA.

Creo que este es un gran momento para proceder al rescate de talentos escasamente valorados en su época y para conocer la gran historia de quienes sentaron las bases de nuestra música moderna. Hay que desenterrar joyas ocultas del rock español más antiguo y reivindicar trabajos señeros de artistas de dominio más que público que lograron triunfar comercialmente y los que han acabado haciendo una gran crónica de nuestra música que entonces se llamaba ligera y que explotó durante dos décadas seguidas durante los años 60 y 70.

Se trata de explicar el tránsito de la que aún sigue siendo la canción española -la copla- a la música moderna -el rock y el pop- que fue cuando adquirieron la denominación de origen español. Porque hay que conocer que hubo música en España -mucha y de calidad- antes de que apareciera la Movida e incluso el indie y para que no parezca que cualquier cosa anterior a Radio Futura, Alaska, Nacha Pop, Los Planetas o Vetusta Morla, no merezca la atención del público melómano.

Como no se puede olvidar que el rock era la música proveniente de Estados Unidos y se expande rápidamente por todo el planeta, en nuestro territorio patrio los primeros grupos musicales se dedicaron a hacer versiones de sus homólogos foráneos. Este procedimiento no aportaba mucho en materia de originalidad y calidad pero algunos de ellos se empeñaban en adaptar el tema al español e incluso llegaron a añadir algún componente más próximo a nuestra cultura. Me refiero a Los Brincos, Lone Star, Los Bravos, Los Salvajes, Los Relámpagos y tantos otros. Y a cantantes solistas posteriores como Juan Pardo o Micky que brindaron carreras que fueron más allá del éxito puntual.

Otros arriesgaron mucho y se salieron de lo establecido para la época como Los Pasos, que tenían una discografía magnífica que se ha reivindicado muy poco o los Z-66 que capitaneaba Lorenzo Santamaría en las populosas noches mallorquinas. Los Pepes tenían un disco magnífico de canciones originales que apenas se conoció en su momento y se ha podido recuperar gracias a otro material sonoro encontrado arrumbado en un almacén; o Los Sonor del principio, una cantera de músicos de los que salieron parte de los futuros Brincos o Bravos; o Los Faros que se crearon para emular el éxito de Los Brincos que habían logrado revolucionar la industria musical de España.

El matiz de la personalidad, la originalidad y la reivindicación que muchos de estos músicos hacían de las músicas populares y el folklore de sus respectivos terruños es especialmente relevante ahora mismo cuando vivimos un apogeo de propuestas ( Rosalía, Bronquio, Baiuca, Rodrigo Cuevas, Califato 3/4, Sandra Monfort ) que funden el folklore de nuestras latitudes con las corrientes foráneas más en boga como el rhythm and blues, la electrónica, el reguetón o el hip hop.

Todo ello ya se apreciaba en los años 70 aunque ahora hablemos de Rosalía, pero a su escala y en otro planeta en cuanto a comunicaciones -hay que recordar que entonces no existía internet- y alguien tenía que editar un disco en Estados Unidos para poder triunfar allí, los Barrabás del exBrinco Fernando Arbex tuvieron esa proyección exterior con un sonido netamente hispano.

Pronto llegarían el rock progresivo y la psicodelia, el rock andaluz de Smash o Triana: el rock mediterráneo de Pep Laguarda, Bustamante y Remigi Palmero desde Valencia o las fórmulas patentadas por Ia&Batiste, Sisa, Iceberg; Los Chorbos y Las Grecas entre muchos otros. Así como aquella tercera vía entre el pop y el folklore norteamericano de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán o Noel Soto. Muchos de ellos atentos a la tradición local aunque antes ya permeaba cierta fusión.

Las letras pop del Dúo Dinámico tenían mucho que ver con la copla como le pasaba a Juan Manuel Serrat en el caso de la canción de autor porque vienen de esa tradición: Balada gitana del Dúo Dinámico es de 1962. También Los Brincos introdujeron elementos aflamencados en su primer gran éxito titulado Flamenco que repitieron en A mí con esas. O Los Cheyenes. Los Relámpagos se metieron directamente en el folklore como Los Pekeniques. Los Solera introdujeron elementos del barroco en algunos arreglos. En Cataluña, Baleares, País Vasco o Galicia cantaban en sus propios idiomas sin la menor dificultad.

Hubo dos productores fundamentales en aquel tiempo -que no eran españoles- gracias a los cuales se consiguieron grandes éxitos incluso a nivel internacional. Me refiero al suizo Alain Milhaud y el italiano Rafael Trabuccelli que lograron en la España de Franco que Los Bravos con su Black is Black llegaran a las listas de éxitos norteamericanas y también Miguel Ríos lo logró con el Himno a la alegría pero por otra vía. Los Pop Tops se pasearon por Europa con su Mammy Blue.

Si hubiera que decantarse por cual sería el mejor grupo o músico de los 60 y de los 70 o al menos los más representativos, yo lo haría por Los Brincos en los 60 y Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán en los 70. La importancia de Los Brincos se explica también por todo lo que hicieron después dos de sus componentes más brillantes, Juan Pardo y Fernando Arbex ( fallecido en Madrid en 2003 a la edad de 60 años, tras una larga enfermedad ), como productores y descubridores de nuevos talentos. Los Brincos fueron nuestros Beatles aunque hayan sido olvidados con el tiempo. Cánovas y compañía han quedado como un grupo de culto conocido solo por la crítica y un público minoritario. Ambos abrieron muchas puertas.

DEL PRESIDENTE ENAMORADO EN LUCHA CONTRA EL FASCISMO Y LAS NOTICIAS FALSAS.

El pasado 29 de abril, día de San Pedro Mártir, España se partió en dos. De un lado, los fieles a Pedro Sánchez ansiosos de más progresismo del conseguido hasta ahora ( ocupación de viviendas, sacar de las cárceles a los violadores de mujeres y demás agresores sexuales, contraer una deuda pública que no la podrán pagar ni nuestros bisnietos, conseguir el pleno empleo con tres millones de parados, facilitar el aborto de nuestras menores sin el conocimiento, ni autorización familiar en una España de jubilados donde ya hay más mascotas que niños; en la aceptación de una inmigración ilegal ilimitada con la excusa de que son quiénes pagarán las futuras pensiones, ocultando que sus escasos ahorros los envían a los familiares que dejaron en sus respectivos países y que los necesitan y otros avances semejantes ) .

Y de otro, la caterva fascista y machista, creadora de bulos y capaz de cualquier cosa con tal de conseguir el poder habiendo ganado las elecciones generales y de paso, dejar la democracia a la altura del betún. Me refiero, claro está, a Feijóo, Abascal y demás alimañas de estas que pululan por el circo que ellos mismos se han montado, ahora que los animalistas han logrado que las auténticas fieras salvajes hayan desaparecido de ese coso de espectáculos infantiles por un supuesto -muy supuesto- maltrato animal.

Cuantos más dias pasan desde el gran berrinche y ya llevamos varias semanas desde que planteó el sainete de la dimisión en diferido, más claro va quedando que Pedro el audaz, Presidente del Gobierno a tiempo parcial y pensador asceta, no midió bien su nueva actuación para procurarse el enésimo golpe de efecto.

Detrás de su carta sensiblera, de su calculado hermetismo para crear el pánico en el Gobierno y en el PSOE de que realmente iba a tirar la toalla, de su teatralización extrema – incluyendo utilizar a la Corona para aparentar los usos de una dimisión- no había nada. Pura nimiedad. Mucha soberbia y ninguna explicación de por qué Begoña Gómez no ha cuidado su actividad profesional a la que por supuesto tiene derecho, no de la apariencia de conflicto de intereses -exista este o no- desde el punto de vista administrativo y tenga o no consecuencias penales porque hay indicios de que pudo incurrir en tráfico de influencias, de ahí la apertura de diligencias judiciales.

El jefe del poder ejecutivo, cosechó además un primer y grave efecto indeseado e inmediato tras conocerse su texto. Y no fue por la terrible sintaxis de la misiva a los españoles que tienen cuenta en la red social X ( antigua twitter ) que fue el canal de difusión que utilizó. Al resto de mortales que no se han adaptado a la era digital, les ha tenido que informar el periodismo, ese oficio que tanto denuesta. Todos los titulares de la prensa internacional relacionaron su filípica con la corrupción y como sujeto de esta situaban a su amada esposa.

El periodo inaudito de algo más de cuatro dias de reflexión para lograr la adhesión inquebrantable del pueblo español, apenas quedó en algo más de un centenar de autobuses de militantes que debidamente provistos de bocadillos y banderas fueron a Ferraz, la sede nacional del PSOE. Apenas 12.500 personas, según cifras facilitadas por la Delegación del Gobierno de Madrid a cuyo frente se encuentra un ferviente sanchista ( el partido tiene 170.000 militantes ). Fracasó la movilización por más que justificase que es la razón por la que nuestro amado líder sigue en el Palacio de la Moncloa.

Y sobre todo, abrió los ojos a su partido de que su superliderazgo es también destructivo para el PSOE. El período de reflexión ha abierto una especie de crisis existencial en el PSOE sobre su funcionamiento y sobre todo, sobre su futuro. El hiperliderazgo ha llegado hasta el cesarismo. Aunque la espantada resultó ficticia, reveló una verdad a la organización: después de Sánchez no quedará apenas nada y muy poco poder institucional en el que refugiarse hasta que amaine la tormenta y lleguen tiempos nuevos. La reacción ha sido clara: las voces que plantean el postsanchismo no se han hecho esperar por más que ahora se intente cercenar cualquier debate sucesorio. Son ya más los que piensan en el futuro en quién los dirigirá que en el negro presente que va apareciendo inexorablemente.

Esta vez no ha colado. La audacia apenas ha movilizado algo de voto en Cataluña y ya veremos si en las europeas también pero Sánchez ha salido de esta representación muchísimo más débil de lo que ya estaba y mostrando el flanco por el que atacarle. Su operación limpieza solo es un preocupante señuelo para buscar impunidad y perseguir al crítico, sea político, juez o periodista.

En todo lo que llevamos de esta legislatura, el Gobierno socialcomunista no ha conseguido avanzar en políticas sociales y todo apunta que así seguirá hasta que no se convoquen nuevas elecciones generales porque es tal su debilidad parlamentaria que no podrá pagar ni los gastos de traducción de lenguas regionales en el Congreso de los Diputados sin el permiso de Puigdemont. Había otras prioridades como la amnistía y las sobrevenidas Comisiones para despachar la corrupción.

Cambio de tercio pues. El ínclito Pedro Sánchez lo señala con tres palabras: Punto y aparte. Significa que va a sacudirse las dificultades de su precariedad parlamentaria con supuestas medidas regeneracionistas que todavía no merecemos conocer no vaya a ser que nos desmayemos del susto. Buena música y peligrosa letra en su boca ya que regenerar la política empieza por desprenderla de personalismos y esto, la exaltación del liderazgo providencial es lo que ha reforzado con la evidente pájara de casi cinco dias de la que ha resultado el parto de los montes: Salió un ratón.

A poco que nos pongamos a pensar, nuestro padrecito querrá desactivar la independencia de los jueces y poner una merecida mordaza a determinados medios de comunicación que no paran de atacarle sin motivo ni razón. Por eso la regeneración política no alcanzará a la política sino a los contrapoderes democráticos del poder ejecutivo. Y todo por amor a Begoña. En su ignominia atribuye al dirigente del Partido Popular que quiere devolver a la mujer a la cocina, cuando lo que conviene es sacar a la esposa del Presidente de los fogones del Consejo de Ministros donde se cuecen las ayudas y subvenciones que el Gobierno estima convenientes. Sobre esto mui…..Ni una palabra.

Como último añadido no podía faltar en su lacrimógeno discurso de regreso de sus ejercicios espirituales, el anuncio inevitable de los peligros de un próximo movimiento mundial hacia la extrema derecha que recuerda muchísimo a las apelaciones de Franco sobre la conjura judeomasónica internacional. La decisión de continuar velando por los ingratos españoles que no se lo merecen, la tomó tras la escasa concentración de sus incondicionales en la sede nacional de su partido, animados por los coros y danzas de su vicepresidenta María Jesús Montero. Eternos recursos de sendos caudillos de España.

El objetivo era desacreditar la información que pudiese hacerse pública, practicando una enmienda a la totalidad de la causa tachándola de operación de desgaste promovida por la derecha y la extrema derecha. Todo al servicio de la democracia entendida al modo de Luis XIV: La democracia soy yo. Por eso toda crítica es un inmerecido ataque a sus desvelos por unos desagradecidos como nosotros.

LOS ESPAÑOLES NOS MERECEMOS ALGUNA EXPLICACIÓN, SEÑOR PRESIDENTE.

Pedro Sánchez volvió a sorprender con un giro de guión sobre el que fue muy poco explícito en su comunicado de que seguía al frente del Gobierno socialcomunista que preside. Un episodio del calado como el que ha protagonizado no puede resolverse con una mera declaración de continuidad, en una comparecencia pública sin preguntas de la prensa, ni con un compromiso genérico de trabajar por la regeneración democrática. Estos cinco dias del pasado mes de abril precisan de más explicación.

Además debería de llamar al líder de la oposición para que cada cual asuma su responsabilidad por intentar o no reconducir la peligrosa grieta social que cada día se ensancha un poco más en España. Es hora de reconocer que los dos partidos políticos mayoritarios -y los demás también- han contribuido a la crispación, los que están a la derecha y los que están a la izquierda. Hay que acabar con este ambiente tan malo y tan tóxico al que todos han contribuido. Esos cinco dias han sido la prueba.

Lo que nadie esperaba es que la aparente defensa de ese lado sensible y humano se combinara con las más viejas técnicas del poder. Generar un estado de suspense, acaparar toda la atención mientras se mantiene impenetrable e impasible es algo que solo consigue la Iglesia católica cuando elige un nuevo Papa: ¿ Fumata blanca o fumata negra ?. Tanto da, lo importante es mantener a la población atenta a la pantalla del televisor. Con este movimiento político que ha causado perplejidad también en los demás países de la Unión Europea, Sánchez ha adelantado la hora crepuscular del sanchismo: no hay que descartar que aquel que es humano para amar haya sido humano también para equivocarse.

Como todo anuncio de reflexión, el descanso que se ha tomado Pedro Sánchez ha sido visto al final más como un chantaje, una maniobra efectista marca de la casa que como una confesión sincera. Aunque la reiterada alusión a una conjura ultraderechista pretenda lanzar un paralelismo con casos de judicialización de la política en Hispanoamérica. Muchos rasgos recuerdan también al proceso separatista catalán y hasta Jair Bolsonaro ( exPresidente de Brasil ) porque la misiva es una condensación del estilo populista.

Cuando Sánchez tuiteó su carta a los españoles el 24 de abril, la gente empezó a hacerse una serie de preguntas de las cuales ninguna de ellas ha obtenido respuesta hasta ahora. También se inició un debate para desentrañar las mismas que abordó la situación desde los más diversos puntos de vista. Una de ellas, fue la que alimentó el propio secretario general del PSOE sobre su sucesión en el partido socialista al amagar con un paso atrás que nadie esperaba hasta entonces. Lo que indica que el PSOE debería también empezar a reflexionar en el seno de la organización sobre cómo garantizar la continuidad del proyecto político más allá de la personalidad y el carisma de su líder.

Si el PSOE quiere de verdad hacer un punto y aparte, no puede quedarse en la queja y en las buenas palabras. Tendrá que tomar medidas aunque solo sea para protegerse a sí mismo. Por lo pronto, ha de reconocer el problema y debatir sobre él. Eso ya sería un avance importante. Más allá de la adhesión de sus simpatizantes y su partido, la decisión de continuidad de Sánchez no ha devuelto el debate automáticamente a las instituciones como debiera haber sido ya que es el lugar donde debe de sustanciarse y donde debe de priorizarse la estabilidad que España necesita y merece. De esta manera no se ha podido saber a qué conclusiones políticas ha llegado para enfrentar esa impotencia democrática que expresaba en su carta.

Lo que sí ha sido evidente es que los cinco dias que el Presidente ha estado sin agenda pública no han generado ni la tensión, ni la especulación esperada en busca de un movimiento de adhesión de todos los ámbitos que se autodenominan progresistas de la sociedad. Tampoco ha impactado tanto en la campaña electoral catalana y menos aún lo hará en las próximas europeas. Al final todo el mundo se ha dado cuenta que todo esto ha formado parte de una estrategia fría y calculada. Abrir la espita de reformas legales que afecten a la arquitectura institucional o relacionadas con la prensa, no parecen la mejor idea en un momento en el que los acuerdos transversales parecen imposibles.

Esta actuación de Pedro Sánchez y la situación creada en España es un paso más en una tendencia muy preocupante que se viene produciendo desde hace varios años de intensificación de la polarización y de unos niveles de populismo cada vez mayores. El espectáculo que nos ha dado es un elemento típicamente populista que nos recuerda más a las democracias hispanoamericanas que a un país realmente europeo. Una carta directa a los ciudadanos evitando toda mediación en la comunicación es un rasgo típico del populismo. Y esas notas de sentimentalismo que hay en la carta con tantas dosis de irracionalismo no permiten enfocar bien el problema.

Pedro Sánchez llegó al Gobierno tras una moción de censura a raiz de la primera sentencia judicial del caso Gürtel diciendo que la lucha contra la corrupción y la regeneración democrática iban a ser la prioridad del nuevo Gobierno. Y desde entonces de estos anuncios nunca más se supo, desaparecieron por completo de su discurso político por lo que ha quedado demostrado lo que vale la palabra dada por el Presidente del Gobierno y su falta de compromiso. Que ahora vuelva con la misma cantinela de la regeneración tiene evidentemente poco crédito cuando en los seis años anteriores no ha hecho nada a pesar -incluso- de los avisos que contenían los informes pidiendo cambios de algunos grupos internacionales como el Grupo de Estados Contra la Corrupción del Consejo de Europa ( GRECO ).

Siguiendo con otros organismo internacionales como el Instituto del Banco Mundial, en sus indicadores de gobernanza se ve muy claramente el deterioro institucional de la calidad del Gobierno en España donde se aprecia que en los últimos años se ha producido una pérdida de la condición democrática considerable y muy preocupante. ¿ Esto significa que estamos malgastando la democracia ?. Al menos expresa que no estamos en el camino más adecuado.

En el año 2015, se nos abrió una ventana de oportunidad considerable al dilapidarse la importancia del bipartidismo. Este tenía sus ventajas pero también el inconveniente de que los dos grandes partidos seguían en una especie de inmovilismo. La aparición de dos opciones políticas nuevas como Ciudadanos y Podemos abría una coyuntura, un incentivo para mucha gente. Al final, lo que tenemos es que esos nuevos partidos han desaparecido prácticamente y vuelve el bipartidismo. Lo que nos lleva a tener la sensación de que hemos perdido casi diez años de la política española que han sido un camino a ningún sitio con un serio deterioro institucional y de capacidad de ponerse de acuerdo entre quienes piensan de manera diferente.

El daño del nivel del debate público es serio para cualquier espectador moderadamente neutral, sea nacional o extranjero. También ocurre si nos fijamos en el análisis que está haciendo la mayor parte de la prensa extranjera sobre los últimos acontecimientos en España que tenía una imagen positiva en el exterior gracias -sobre todo- a la forma en que se hizo la Transición Política a la democracia. Eso está cambiando hacia la preocupación y un poco de incredulidad. En el ámbito europeo en general hay una cierta estupefacción porque el Gobierno español no se tome en serio las evaluaciones que se le hacen y estas no se aprovechen para hacer las reformas que faltan y que consolidarían un poco más nuestras instituciones políticas.

Pedro Sánchez dice que irá al Congreso a dar explicaciones sobre el Caso  Koldo

El pasado martes, día 14, de manera inesperada y sin mediar explicación alguna -como es su costumbre- el Grupo Parlamentario socialista en el Congreso de los Diputado anunció a bombo y platillo que en la intervención que hará Pedro Sánchez en el Pleno del próximo miércoles día 22, dará una explicación sobre los negocios de su esposa Begoña Gómez, después de las diligencias judiciales abiertas en torno a ella por presunto tráfico de influencias vinculado con las investigaciones del llamado caso Koldo.

Lo hará tres semanas después de anunciar su decisión de no dimitir tras tomarse precisamente cinco dias de reflexión por lo que definió como un acoso contra él y su esposa, justo en la semana que empieza la campaña para las elecciones europeas del próximo día 9 de junio. Malos deben de ser los augurios socialistas que presagian los resultados para que la soberbia y obstinación del señor Sánchez sobre este oscuro asunto haya pasado a segundo término y primen los resultados electores sobre los sentimientos amorosos hacia su cónyuge.

No obstante y para que el trago sea más digerible el dirigente socialista hablará también sobre la fracasada gira europea que realizó hace varias semanas para buscar apoyos al reconocimiento del Estado Palestino, ( apenas dos países la secundarán, Irlanda y Noruega ; ante la negativa de Francia, Alemania, Portugal, Italia, Malta, Luxemburgo, Eslovenia y Bélgica ) iniciativa de carácter internacional con la que trata de ocultar la parálisis nacional al carecer de sus habituales apoyos de los grupos separatistas y en la que va por libre, sin encomendarse a nadie, hurtando así el necesario debate político que necesita una decisión de esta envergadura. Incluso ha metido en el lote informar del estado de las negociaciones sobre la nueva situación con Gibraltar que aún siguen en marcha y del último Consejo Europeo. Cuatro comparecencias en una sola. ¡ Ahí queda eso !

Esta inclusión de temas tan diversos en una misma personación, busca diluir la relevancia de cada uno de ellos y en especial el relacionado con sus esposa. Cada uno de estos asuntos merece una intervención monográfica del Gobierno más opaco de nuestra reciente democracia con el consiguiente debate en las instituciones habilitadas para los mismos. En estos dias previos a la actuación del Presidente, las terminales mediáticas dirigidas desde el Palacio de la Moncloa van ya expandiendo que la explicación de Sánchez sobre su esposa se limitará no a dar información alguna sobre sus vínculos con determinadas empresas sino a denunciar la máquina del fango puesta en marcha por el Partido Popular y Vox en su estrategia conjunta de guerra sucia de acoso y derribo para propagar bulos y judicializarlos a través de denuncias falsas, socavando así la democracia misma. Sublime: Ni Donald Trump podría hacerlo mejor.

EL CALVARIO DE LA MILITANCIA SOCIALISTA ESPAÑOLA.

Cuando uno tiene ya las que cree sus señas de identidad a las que llama ideales, esas que te permiten vivir sin renunciar a ellas, cambiar de postura te cuesta porque entra dentro del miedo al cambio y a la libertad, terror al vacío. Hay una generación entera de militantes del Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) que se encuentran en esa situación.

Entonces, deben de buscar un motivo para justificar su espanto y su incoherencia, un enemigo que legalice su horror al hueco y lo encuentran en la derecha. La culpa la tienen siempre los demás, es más fácil seguir viviendo así, sin reconocer que se está fallando o se discurre por el camino incorrecto, poniendo así en peligro la supervivencia y la razón de ser. Solo las grandes almas independientes y valerosas son capaces de salir de la zona de confort.

Si la gente de derechas habla de Pedro Sánchez como una especie de psicópata narcisista más preocupante aún es el efecto de arrastre que el Presidente del Gobierno está logrando entre sus seguidores. Es algo que va más allá de la lógica razonable en la que mueven los ideales para desembocar en la fe y en la secta.

Hasta los militantes socialistas que no dependen económicamente del partido y sus tentáculos sino que son funcionarios por oposición de cualquiera de las Administraciones Públicas -pongamos por caso- buscan argumentos para que el estado supuestamente inmutable de las cosas prosiga como está. El PSOE ahora mismo, no es un partido, es una religión y las religiones se caracterizan por su inmutabilidad y por creerse mártires cuando se las critica.

Es la única manera de explicarme que mentes lúcidas socialistas ajenas al pesebre oficial sigan manteniendo una postura impasible el ademán ante una situación sin que ni ellos mismos sepan el calendario que van a seguir en el futuro, a menos que esa ruta se conozca desde hace años y se mantenga en secreto ante los electores para lograr su voto y luego hacer de su capa un sayo siguiendo con el demonio de la derecha como engañifa.

Ellos podrían ser negativos pero si se renuncia a los mismos, lo que viene detrás es peor y se echa mano de lo de siempre: la igualdad, el feminismo, la xenofobia, el racismo, el fascismo… en suma como si levantar un muro fascista fuera sencillo en un planeta de negocios globalizados que huyen de cualquier lugar cuando comprueban que en él las arenas son movedizas

Si en un partido político, en un grupo humano en general o en una empresa se termina la autocrítica, esas instituciones están condenadas al fracaso, ahora o mañana. Si encima todo se adorna con que los viejos ya no sirven ni siquiera para dar consejos, es decir, que se rompe la transmisión ancestral del conocimiento para implantar la dictadura de la posmodernidad que es una trampa para el pensamiento libre, entonces la cuestión empeora y aparece el infantilismo, el ridículo, los pollos sin cabeza a los que solo les queda una exhibición de falsa seguridad.

Miles de militantes y simpatizantes del PSOE saben que la situación es grave y puede llegar a ser gravísima; que se están apartando de su misión como partido de Estado para entrar en un laberinto de dudosa salida. Pero ¿ qué hacer si me quitan mis principios -los de toda la vida- que me permiten presentarme ante la sociedad como un progresista y además salir en los medios de comunicación social y comer bien yo que no tengo dónde caerme muerto, que ni siquiera me quiero porque soy una mediocridad ?. ¡ Me podrían tomar por un retrógrado de la derecha !.

Muy bien. si así pensáis seguid adelante, tenéis una salida que supongo que es la que buscáis. Convertid a España en una nación de Estados federados socialistas -no socialdemócratas- con mucha más autonomía que la actual. Quitad al Rey y a la Iglesia con los acuerdos vaticanistas. Recomponed el territorio nacional, fundad otra España. ¿ Eso es lo que queréis ?. Pues adelante.

¿ Sois capaces de todo eso o es postureo ?. Pero aplicad a todos los demás españoles la misma filosofía que predicáis: la democracia, la transparencia, la igualdad. De lo contrario no miréis al fascismo más porque el fascismo seríais vosotros. La mentira en nombre del progresismo seríais vosotros.

EL PSOE ESTÁ MUERTO.

Impresionaba ver la cara desencajada de Pedro Sánchez cuando abandonaba su escaño del Congreso de los Diputados, tras ver como era nuevamente humillado por la derrota de la ley de amnistía en la votación del Pleno, tumbada precisamente por sus beneficiarios. No era para menos. No entendía que después de desdecirse de todo lo que había dicho durante años; salte por encima de todas las líneas rojas que personalmente se había trazado; enfrentándose a jueces y magistrados por asumir el relato de los delincuentes; cargándose el principio constitucional de la igualdad de los españoles ante la ley; sean los propios amnistiables de una norma que rechaza la mayoría de los españoles los que la saboteen. En efecto, resulta desconcertante tanta ingratitud.

¿ Cuál ha sido la respuesta del Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) ante este enorme batacazo político ?. Ninguna, nada, cero porque el PSOE está muerto. Pedro Sánchez lo ha ido matando poco poco hasta transformarlo en sanchismo, el partido que defiende sus ideas y solo eso. Sus vestigios son una herramienta en sus manos a imagen y semejanza del populismo sudamericano. Al igual que aquellos, el sanchismo no necesita militantes porque solo admite vasallaje incondicional de los que le rodean.

Cuenta con las ministras del podemismo-plus, como es Sumar, cuya gestión transcurre entre declaraciones antisemitas o el apoyo entusiasta al nacionalismo reaccionario. Son coherentes con sus ideas a la vez que le hacen los recados como perfecto apéndice político. Otras pertenecen al sanchismo tranquilo de Emiliano García Page, Presidente de Castilla La Mancha. Su representante principal es una antigua magistrada del Tribunal Supremo que contando con la formación adecuada para comprender la gravedad de todo lo que se está haciendo y no hace nada para remediarlo.

Y es que el sanchismo nos arrastra a una autocracia en la que ni siquiera está garantizada la continuidad de España como ahora la conocemos. Su Gobierno, corre como pollo sin cabeza tratando de contentar a sus socios que al fin y al cabo lo mantienen en el poder. Una estampa que por lo reaccionario de sus objetivos y protagonistas, nos recuerda a unos caprichos en pleno siglo XXI pero sin un Goya que los pinte. Frente a la igualdad y a la justicia, privilegio y caridad.

Para contentar a los golpistas y terroristas sin arrepentir, Pedro Sánchez ha adaptado -apresuradamente- España a la imagen deformada que el separatismo ha propagado por el mundo con nuestro dinero: Un Estado sin separación de poderes, lleno de instituciones deterioradas y con una justicia politizada, como Turquía su ejemplo favorito. La erosión del Tribunal Constitucional, la disminución de controles, el asalto a la Fiscalía o incluso la inspección de Hacienda. Nada es ajeno a esta descomposición institucional que perpetra el sanchismo y que ha llegado hasta el Centro Nacional de Inteligencia ( CNI ).

Y es que el PSOE albergó sombras pero mantuvo ciertos límites que ha superado con la convicción que le aporta el haber asumido tanto el populismo de Podemos como los argumentos que asisten a los enemigos de España, rematados con la certeza de que la mentira es una herramienta cargada de investidura.

Este propósito destructivo cuenta con dos declaraciones claves. La primera fue cuando Sánchez aceptó sin matices en Nueva York, donde se encontraba por su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre pasado, la perversa e irreal idea de que el golpe de Estado catalán fue un conflicto político que se ha judicializado. La segunda tuvo lugar en la Cumbre de Granada con ocasión de la reunión informal de Jefes de Estado o de Gobierno en octubre pasado y en el marco de la Presidencia Española del Consejo de la Unión Europea ( UE ) donde hizo suyas las razones separatistas para una amnistía delante de sus homólogos europeos, humillando en ese momento a cuantos sirvieron a España por defender todo lo contrario.

Lo siguiente parece que consistirá en reconocer al separatismo la ansiada categoría de minoría nacional para facilitar su autodeterminación, algo tan fantasioso como letal para España. Con razón los independentistas proclaman reiteradamente que la amnistía es solo un punto de partida. Pactar una consulta se hace innecesario si el Estado de Derecho hace aguas, a la vez que se generan estructuras paraestatales fuertemente financiadas que a la espera del primer reconocimiento internacional mantengan el control sobre su territorio y en detrimento de las necesidades de los restantes españoles. Solo le quedaría al Gobierno central las fuerzas armadas como garantes del orden constitucional y de la integridad territorial.

Para la mayoría de los españoles, Sánchez solo piensa en permanecer en el poder. Incluso él cree que le favorecería la probable demolición del régimen del 78. El PSOE, como todo difunto ilustre cuenta ya en su esquela con foto y leyenda. Junto con una fotografía con Bildu se puede leer que con ese partido ha mejorado la vida de los españoles. Seguro que la amnistía y la desintegración de España, la hará extraordinaria. Los alimentos han subido en 26% en dos años. Calma, solo es el principio.

Lo que se vio en el Congreso ha sido un punto de inflexión que muchos militantes socialistas sufren como una humillación gratuita que les deja a los pies de los caballos. Cargos autonómicos y provinciales del partido están padeciendo el peso de esta afrenta que añade más urgencia a la necesidad de dejar de frecuentar la calle y de disminuir su actividad social. No por miedo a altercados violentos, ni a los grupos de extrema derecha sino porque les da vergüenza defender entre sus conocidos y votantes lo que se está haciendo en Madrid.

Puigdemont ha conseguido hundir las siglas socialistas y que quienes tienen que defenderlas territorialmente se quiten de en medio -ahora que han perdido el coche oficial- porque no tienen un argumentario sólido con el que explicar lo que están viendo en la política nacional. Y eso que la sede central del partido no falla a la hora de hacer llegar diariamente su doctrina a la organización periférica y a los periodistas afines. Pero lo llamativo del caso es que en muchas ocasiones son los representantes de los medios próximos los que repiten con más convicción lo que se les dicta que los cuadros orgánicos del partido y los escasos cargos públicos que les quedan.

EL EJÉRCITO VENEZOLANO COMO SOSTÉN DE MADURO.

Como se recordará, el pasado 10 de enero de 2019 Nicolás Maduro asumió la Presidencia de Venezuela por un nuevo período de seis años -era su segundo mandato- al que no habría llegado nunca sin su principal sostén : los militares. A cambio de tanta lealtad y disciplina, los premió con un gran poder en su nuevo Gobierno y en la economía del país.

En tiempos del fallecido Hugo Chávez ( 1.999 – 2.013 ), la cuota militar en el Gobierno era del orden del 25%. Con el primer mandato de Maduro, llegó al 43,7% y ahora, en esta nueva etapa baja al 26,4% ; según cifras  facilitadas por la onegé venezolana, Control Ciudadano.

De los 32 nuevos Ministros, 9 eran militares y dirigirán departamentos como Defensa, Interior, Agricultura y Alimentación. Además del Servicio de Inteligencia ( SEBIN ) y la petrolera PDVSA, que es quién aporta el 96 % de los ingresos del país.

La explicación a esta aparente disminución de poder es porque algunos Ministerios ya no representan las fuentes de riqueza como antes. Ahora, los militares prefieren manejar la importación y venta de alimentos subsidiados.

A medida que Maduro se hacía impopular, más reforzaba la influencia militar con la dirección de una cadena de televisión, un banco, una ensambladora de vehículos, una constructora, una petrolera…. No en vano, Maduro considera al Ejército como la columna vertebral del país que ha pasado de ser uno de los más prósperos de Hispanoamérica a padecer la peor crisis económica de su historia moderna.

Además del respaldo militar formado por 365.315 efectivos y una Milicia Urbana de 1,6 millones de civiles, Nicolás Maduro cuenta con un amplio control político de las instituciones y para que este último no se desvirtúe, responde a la gratitud presidencial con frecuentes declaraciones de lealtad, manifestándose pomposamente como chavista, nacionalista y antiimperialista.

En la víspera de esta última investidura, ignorando cualquier sentido de la neutralidad política que le sería exigible, los altos mandos militares expresaron su irrestricto ( ilimitado ) apoyo al Presidente que es considerado ilegítimo no solo por los Estados Unidos de Norteamérica y la Unión Europea, sino también por la mayoría de los países hermanos de su continente.

Algún observador independiente llama la atención en el sentido de que este trato de favor a los uniformados opera como un chantaje para hacerlos corresponsables de la crisis y vulnerables a juicios por corrupción y a la falta de respeto por los derechos humanos.

Pese al empeño de mostrar unas Fuerzas Armadas monolíticas, ha habido señales de que se han agrietado en distintos momentos. Dos generales figuraban entre los 25 detenidos por el atentado contra el mandatario, el pasado cuatro de agosto de 2018, cuando dos drones cargados de explosivos estallaron en las inmediaciones de una tarima donde presidía un desfile militar.

En los ambientes de la oposición política, circulan informaciones de que unos 180 militares de distintos grados fueron detenidos ese año de 2.018, acusados de conspirar contra el Gobierno, entre ellos, comandantes de operaciones especiales, grandes especialistas en acciones armadas. Y que unos 4.000 – de diferente rango- han abandonado los cuarteles en dirección a la emigración.

Admitiendo estas fracturas, en lo que todo el mundo está de acuerdo es que el Ejército es el último bastión para lograr la caída de Maduro. Mientras estos lo apoyen, durará.

Pero si no fuera bastante lo anterior, el pasado 24 de enero de 2018, un día después de que el Presidente del Parlamento Venezolano, Juan Guaidó, se autoproclamara Presidente Interino del país ; la Fuerza Armada Nacional Bolivariana dijo en un comunicado público leído por el Ministro de Defensa, Vladimir Padrino que no aceptarían a ningún  Presidente que no fuera Maduro, ni se subordinarían a los deseos de ninguna potencia extranjera.

Con esta manifestación de apoyo a Maduro, la cúpula militar había decidido resistir hasta el final poniendo al descubierto que no es que fueran aliados del chavismo sino que forman parte de él. Se trata del brazo más poderoso del país para que el hijo político de Hugo Chávez se mantenga en el Palacio Presidencial de Miraflores, en la capital venezolana, Caracas ; pese al escaso apoyo popular, la debacle socioeconómica y la elevada presión internacional.

Mucho más abajo, entre la tropa y los mandos intermedios, alejados del gigantesco negocio de importación y distribución de alimentos y productos básicos que están en poder de los generales, las cosas son muy distintas. Crece el desánimo, la incertidumbre y la deserción.

EL GOBIERNO SOCIALCOMUNISTA ESPAÑOL ES EL MÁS CARO EN LA HISTORIA DE LA DEMOCRACIA.

Estamos en un período difícil debido a una nueva crisis económica que está dañando mucho a nuestro sistema de bienestar. Desde el Gobierno socialcomunista que disfrutamos no paran de hacer llamamientos a la prudencia en el gasto, a las dificultades que tenemos que pasar y a sus desvelos para que el trago pase lo antes posible. Nos anuncia las privaciones que tenemos que asumir y lo hace desde la responsabilidad de que es por nuestro bien. Que hay que aguantar como sea y ya escampará. Todo el mundo tiene que aceptar sus inmejorables medidas y así esperar un futuro nuevo y mejor.

Y ellos…que ponen. ¿ Cómo ayudan a que esta situación sea entendible y aceptada por toda la sociedad y que vean que no hay otro solución mejor ?. La respuesta es silencio absoluto. ¿ Por qué no dicen nada ?. Porque no hay nada que decir, porque no hacen nada. Bueno sí, pedir, pedir y pedir a otros que se aprietan el cinturón y darle las gracias por sus noches en vela pensando en nosotros y en nuestros hijos.

Si uno se molesta un poco y rasca por aquí y por allá para saber lo que está ocurriendo, te puedes encontrar con numerosas noticias que indican que gozamos de un Gobierno derrochador, lleno de gastos innecesarios. Y cuando esto ocurre, nuestros mentores tiran de manual y arremeten contra los ricos para que paguen más impuestos porque ganan mucho dinero. Es decir, que paguen los otros, ricos y demás pero nosotros no, ni amigos y asociados.

A finales del primer trimestre del año pasado, se conoció un informe del Instituto de Estudios Económicos ( IEE ) -entidad privada- que había calculado que España podría reducir su gasto público en un 14% ( que equivale a 60.000 millones de euros ) sin rebajar la calidad de los servicios que presta con la sola mejora de la eficiencia. El mencionado Instituto, elaboró también un índice de eficiencia del gasto público que situaba a España el año pasado en el puesto 29 de la OCDE ( Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico que tiene 38 Estados ) con una puntuación de 74,4, muy por debajo de la media europea que era de 98,6 puntos y bastante peor que la del año 2.019 que fue de 84,6 puntos.

También desde la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ( AIREF, organismo independiente de control fiscal) llamaba la atención sobre el despilfarro gubernamental con datos contrastados, indicando que se estaba gastando ya 14.000 millones de euros en subvenciones de carácter específico y 122.000 millones con carácter general como son centros de estudios catalanes y vascos, minería, gastronomía, ópera…

Por otro lado, se hablaba de unos 800 asesores que ya pusieron de relieve diversos medios de comunicación, mientras que los progubernamentales y demás terminales mediáticas, callaban. Por lo que se puede afirmar que, sin ninguna duda, estábamos ante el Gobierno más caro de la Historia de España.

Si a eso le añadimos la existencia de 22 Ministerios, con sus estructuras central y periférica, empresas públicas, participaciones industriales varias y otras componendas, el Gobierno nos cuesta al día la bonita cantidad de 470 millones de euros, de acuerdo con los datos publicados por la Intervención General del Estado. General de Estado, organismo oficial nada sospechoso.

Este maravilloso y progresista Gobierno socialcomunista, ya sabía en el año 2.020 que para sustentar la administración prevista por los socialistas y entonces podemitas en la nueva formación de Gobierno solo en las cuatro vicepresidencias establecidas, se iba a los dos millones de euros, más casi otros dos más para crear el bloque ministerial comunista.

El gasto público en su conjunto alcanzaba ya el 120% del Producto Interior bruto o lo que es lo mismo, de nuestra riqueza. Traducido al lenguaje de la calle, gastamos todo lo que tenemos y todavía debemos un 20% más Si encima hay que tener en cuenta que también se anticipó la campaña electoral para las tres citas pendientes -locales, autonómicas y generales- y las encuestas daban favoritas a la oposición que ejerce el Partido Popular, los socialistas gastaron a mansalva con la esperanza que su correspondiente siembra de euros se convirtiera -como así ha sido- en el granero de votos esperados, eso sí, todo iba acompañado del calificativo de progresista para que no olvide nadie su procedencia.

Soy de la opinión que mientras el Gobierno que padecemos no sea capaz de de barrer su propia casa que también es la de todos, que se vaya olvidando de nosotros que no tenemos que pagar unos inquilinos tan amigos de dispendios, fanfarrias e incluso lujos.

Si bien lo relatado hasta ahora afectaba a la anterior legislatura y todas las críticas a su sobredimensionamiento han pasado al baúl de los recuerdos donde se guardan todas las esperanzas frustradas de este populismo socialista que gozamos, Pedro Sánchez lo ha vuelto a hacer. Primero sus intereses personales y después…si queda algo para los demás.

La esperada, deseada y necesaria reducción del tamaño del nuevo Gobierno socialcomunista en la recién iniciada legislatura al frente de Pedro Sánchez finalmente quedó en nada o mejor dicho, ha vuelto a crecer en tamaño y gasto al tener que hacer hueco a las exigencias de su socio de Gobierno los comunistas de Sumar. Aunque el número de Ministerios se ha mantenido igual en 22, la mayoría de ellos se ha agrandado al crecer en su estructura por lo que el presupuesto necesario se acercará a los 70.000 millones de euros para su gasto ordinario en unas cuentas públicas que han sido prorrogas ante la imposibilidad de cumplir con el calendario oficial por el retraso en la formación del nuevo Gobierno central.

Por lo tanto, si ya en 2.023 hubo un incremento de 13.510 millones de euros con respecto a 2.022 en gasto corriente de los Ministerios al pasar de 16 a 22, los departamentos en el presente año de 2.024 también tendrán un aumento presupuestario además de las actualizaciones salariales puesto que se mantienen las cuatro vicepresidencias que además todas ellas pertenecen al ámbito económico lo que da una idea de su inoperatividad y mayor carga burocrática.

También y de momento, se ha batido el récord de mayor número de Secretarías de Estado en las dos últimas décadas y 10 legislaturas, al alcanzar el número histórico de 36,. ocho más que en el Ejecutivo anterior, más una más con la que finalmente acabó la legislatura pasada que tenía 35. El lío se va a notar de manera amplia en la parte económica al tener 10 Ministerios vinculados que contarán con 18 Secretarías de Estado.. Por su parte, el ala comunista del Gobierno quiere seguir ganando peso y por eso cuenta con dos Secretarías de Estado, una más que en el anterior mandato.

En el Real Decreto aprobado en la primera semana de diciembre pasado sobre la estructura orgánica básica del nuevo Gobierno central se aprecia que aumentará aún más su tamaño tras incluir 13 comisionados, 23 Secretarías Generales y 149 Direcciones Generales con el pretexto de desarrollar el Programa Político del Gobierno y lograr la máxima eficacia en el funcionamiento de la Administración General del Estado por lo que el número de cargos de confianza se verán incrementados ante el aumento de los nuevos puestos. Esto supone que el nuevo Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez volverá a batir su propia marca histórica que superará el récord de 800 cargos de confianza que alcanzó la anterior legislatura.

Y todo apunta a que la superestructura gubernamental seguirá creciendo ya que el citado Real Decreto de desarrollo ministerial abre la posibilidad de que cada Ministerio pueda aumentar su estructura orgánica básica con el fin de completar su organización por lo que estaría justificada cualquier nueva ampliación bien de puestos o estructuras internas que tendrían que ser presupuestadas en las próximas cuentas públicas previstas para el primer trimestre de 2.024.

CRÓNICA SESENTERA DE LA MÚSICA POP ESPAÑOLA.

Los abuelos que sobrevivimos y que en los sesenta éramos jóvenes esplendorosos que estando estudiando para lograr un futuro mejor tuvimos una herramienta a nuestro alcance que nos dio dias de gloria y avances muy importantes en la vida social: la música. Pero no cualquier música o toda la música sino una música nueva, de nuestra tiempo, internacional con la que te sentías identificado y cuyas canciones más populares te pasabas el día canturreando.

Los adolescentes de la España de los 60 del siglo pasado tuvimos la fortuna de crecer con una banda sonora escrita a nuestra medida y rompedora para su tiempo. Se trata de decenas de canciones que han perdurado en la memoria colectiva. En cualquier rincón de España surgía un grupo músico-vocal. Era lo nunca visto. Iniciándose así un legado musical incuestionable visto desde diferentes maneras.

Es indudable que la música pop desde comienzos de los sesenta entró a formar parte del paisaje musical español con enorme proyección popular en muchos casos pero que al gestarse en el tardofranquismo no fue en su arranque demasiado transgresora. Se le llamaba el ye-yé y era un mero vehículo para traducir éxitos foráneos o con el que componer canciones más o menos sentimentales que eran las que menos problemas ocasionaban.

Así y pese a existir formaciones tan solventes como Los Pekeniques, Los Relámpagos, Micky y los Tonys, Los Brincos, Los Mustang, Los Sirex, Los Bravos, Los Canarios o Los Módulos y cantantes solistas como Bruno Lomas, Miguel Rios, Nino Bravo o Camilo Sesto, el de aquellos años es un pop fruto de las circunstancias en el que cuesta descubrir himnos generacionales ( aunque los hay como Soy así y Es la edad de Los Salvajes ), la crítica social escasea ( La escoba de los Sirex es lo más aproximado ) y en el que hay que esperar hasta 1.968 para encontrar la primera muestra de pop netamente urbano con Mi calle de Lone Star. Detalle a tener en cuenta, los tres grupos mencionados son barceloneses.

Aquella década dejó sublimes melodías, enormes instrumentistas, inspirados vocalistas pero canciones con poca fuerza poética y escasa intencionalidad, simplemente porque no hubo otra opción. La cultura joven creció vigilada y amordazada.

Si de lo que se trata es de buscar textos de altos vuelos en aquellos años, hay que mirar hacia la canción de autor, especialmente a la nova cancó catalana, Aunque sus integrantes se hacían acompañar por una guitarra española y no una eléctrica. Temas como Al vent o Air ( diguem no ) de Raimon, quizá habrían sido pop de haberse compuesto en otra latitud geográfica. Las producciones de Lluis Llach y de Serrat, muy afrancesados ambos, se deberían de adscribir -aunque a ellos no les guste demasiado- al pop en cuanto a concepto musical. En cualquier caso, la canción de autor, fenómeno netamente español e hijo de su época, marcó la diferencia pese a que en sus inicios solo llegara a universitarios, intelectuales u obreros concienciados e inquietos.

También hubo intentos para que a finales de los 60, lo cantautoril alcanzara al gran público. No se trata de María Ostiz y similares productos de club juvenil cristiano sino de nombres como Manolo Díaz, vocalista de Los Pasos, compositor de éxito para grupos como Los Bravos, posterior cantautor comprometido y finalmente alto ejecutivo discográfico. También Luis Eduardo Aute o Mari Trini, cada uno con sus influencias a la espalda, ofrecen su particular visión del pop de autor aunque arreglos y producciones tienden a dejarse querer por fórmulas demasiado sobrias.

Pero en ellos hay que buscar la semilla de uno de los fenómenos más interesantes surgidos ya en la década de los 70: la tercera vía. Una suerte de folk-rock a la española que une textos cuidados con intuitivas soluciones musicales que pueden pasar por la psicodelia, la escuela beatle o las formas del soft-rock californiano. Se trata de una propuesta apta para llegar al gran público pese a que pocas veces se consigue. Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán ( antes Solera ) son el mayor exponente de este movimiento, uno de los muchos que dibujan el riquísimo paisaje del pop español en los setenta. Un tiempo en el que el pop toma carta de identidad aunque en muchas ocasiones con el inglés como vehículo de expresión.

Surgen grupos progresivos como Máquina o Smash pero también cantautores hippies electrificados como Hilario Camacho o Cecilia; deliciosas anomalías como Vainica Doble o iluminados como Sisa o Pau Riba. Hasta Miguel Ríos bebe en el progresismo y a mitad de década adelanta el rock urbano, Aparecen las formas flamencas en la órbita soul con aparatosas producciones para Las Grecas y Los Chorbos. Mientras Los Chichos y Los Chunguitos le dan a la rumba suburbial.

La del pop español es una historia a reivindicar, escrita en ocasiones con más voluntad que medios sobre renglones torcidos. Casi siempre oculta pero que ha dejado un legado discográfico valiosísimo poco apreciado por un público desmemoriado, unos medios de comunicación con tendencia a jalear los sonidos anglosajones como exclusivos garantes de la modernidad y una industria discográfica que en el mejor de los casos, ignora el inmenso tesoro que duerme en sus sótanos y al que solo recurre para nutrir de contenidos recopilatorios circunstanciales en cuidadas ediciones de lujo -siguiendo el modelo anglosajón o las fastuosas integrales francesas- de las piezas maestras del pop español.

Más de sesenta años después de que El Dúo Dinámico entrara en un estudio de grabación en 1.959 y cuando el soporte discográfico está casi extinguido, el legado del pop español sigue resultando misterioso, poco estudiado, admirado y respetado por unos pocos aunque auténticos melómanos.