LA «NUEVA IZQUIERDA» QUE PEDRO SÁNCHEZ ESTÁ INSTAURANDO EN ESPAÑA.

De la manera que el sanchismo está gobernando el destino de España cada día y de acuerdo con las decisiones que adopta, se aleja más de los valores tradicionales que el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) ha tenido hasta la llegada de Pedro Sánchez a la secretaría general del mismo. Esta izquierda parece empeñada en defender lo indefendible. Cuando no, abierta y explícitamente, mediante el uso sibilino de la contrariedad.

Del comunismo al anticapitalismo; del antisemitismo al terrorismo; de la censura al elogio. Cada vez más alejada de la razón crítica y la ilustración más cercana a un conocimiento mágico con aspiraciones de pensamiento único. Esta izquierda iracunda y cabreada sigue inmersa en su deriva reaccionaria. Y en esa defensa de ciertas causas, con falsedades incluso, que parecen alejadas del sentido común pero amparadas por una suerte de halo moral indiscutible, todo el que no las defienda es miserable y desinformado.

¿ Cuál es la razón de esta actitud ?.; ¿ Por qué dista tanto de su ideal originario ?; ¿ Por qué cada vez más intelectuales de izquierda se sientes alejados de esta Nueva Izquierda que no los representa ?:

Sobre eso, esa suerte de neocomunismo actual para quien la mentira es un arma lícita porque dicen persigue el bien, porque esa persecución de la properidad que ellos dictaminan es la única postura moralmente aceptable. Se trata en realidad de una vuelta al mesianismo dictatorial comunista clásico pero sin partidos comunistas que lo encaucen. Enarbolan la bandera colectiva, la bondad intrínseca de lo público y el control progresivo de la vida social por parte del Estado.

Su mensaje es siempre el de la igualdad pero nunca el de la libertad; tampoco la creación de la riqueza, siempre su distribución; jamás el esfuerzo y la excelencia sino el igualitarismo. Siguen esgrimiendo el mensaje original de edificar la comunidad entre la población por la justicia social; del odio a la riqueza individual y a la iniciativa privada porque son la fuente de la desigualdad.

Y lo hacen y lo siguen haciendo pese a que el comunismo político se ha desvelado como la tiranía más odiosa de la Historia. Y ello son los profetas únicos a quienes está todo permitido pues son los que continúan viendo el futuro colectivo por encima de este mundo de pecadores individualistas y obrando en pro de ello. Y ese mesianismo autoadjudicado por irreprochable moralidad les lleva a exhibir un antisemitismo desacomplejado.

Capaces por algún tipo de encantamiento, superpoder o desfachatez, de defender al mismo tiempo causas que colisionan entre ellas por incompatibilidad bilógica sin inmutarse siquiera. Y de pretender que nadie pueda discrepar o manifestarse en contra. Eso sí, siempre anticapitalistas, ignorando -no se sabe si conscientemente o por desconocimiento- que fue precisamente el capitalismo el que permitió a España pasar en apenas dos generaciones de una economía de subsistencia a un estado de bienestar que por cierto, ahora todos nosotros disfrutamos.

En ese anticapitalismo hay algo casi religioso, aparte del desconocimiento más básico de algo tan complejo como es la economía. En la religión clásica es el demonio la expresión típica del mal y en esta especie de religión ideológica lo es el capitalismo. Su existencia sirve para explicar que ocurran todos los males imaginables: la desigualdad, las guerras, el cambio climático, el machismo, el fascismo, el racismo…Aunque la evidencia es que hay menos guerras, menos desigualdad y más justicia social en un sistema capitalista.

Esta tendencia de ciertas ideologías hacia posturas populistas que tienden a dar explicaciones y soluciones simples a problemas o situaciones complejas y a instrumentalizar causas justísimas hasta distorsionarlas y convertirlas en grotescas; que nos tratan como interlocutores párvulos en lugar de como adultos y que encuentran en ciertos sectores un público entregado parece encontrar su origen en una fenomenología actual.

Al respecto de esta predisposición social se podrían señalar las siguientes causas: la complejidad de los problemas globales que afectan a los aspectos de la vida en común ( trabajo, economía, religión, cultura…); la dificultad de los ciudadanos para tomar decisiones informadas debido a la distorsión de la información y la disminución de la contribución de las escuelas públicas a la formación de ciudadanos dotados de conocimiento y espíritu crítico; la competencia electoral que al volverse más onerosa para los candidatos favorece la elección de grupos y personas adineradas poco sensibles a la realización del ideal democrático y que los gobernantes tienden a mantener el poder sin abolir el método democrático sino contrastando la división, la independencia y el equilibrio de poderes, exacerbando la personalización de la política y del propio gobierno a través del control de los medios de información que limitan en lo efectivo la libre elección de gobernantes por parte de los gobernados y que acaba provocando la abstención de masas que han perdido la fe en la democracia representativa.

Y ahí encontrarían esos populismos, usurpadores semánticos que pretenden designar un ideal cuando lo que señalan es un método, el caldo de cultivo ideal para enraizar sus consignas sembrando una discordia y una polarización en la que ellos encarnan el bien -aún defendiendo lo indefendible- y todos los demás el puro mal. Sin embargo, olvidan en su defensa, eso sí, el pluralismo como valor constituyente de cualquier democracia moderna.

Y este implica reconocer las diferencias de criterio y de opinión de todos. A partir de ahí es cuando debemos decidir en qué cosas hay que ponerse de acuerdo. Ese pluralismo es la mayor riqueza democrática.

LA FELIZ AMÉRICA HASTA LA LLEGADA DE LOS ESPAÑOLES.

A mitad del siglo pasado, la Internacional Comunista inició una campaña a nivel mundial para denunciar la maldad del capitalismo occidental, contaminante y despiadado frente al supuesto colectivismo indigenista, maridado con la naturaleza. Era la época del tercermundismo y la descolonización africana; de los movimientos revolucionarios en torno al Che Guevara y al maoísmo chino.

En Hispanoamérica, ese movimiento adquirió el nombre de Nueva Izquierda y empezó su labor construyendo el mito de que América era el paraíso terrenal hasta la llegada de los españoles; que aquellas tierras estaban pobladas por gente maravillosa que vivían pacíficamente de coger fruta de los árboles y de la caza de animales salvajes, decían. Esta idea arraigó con mucha fuerza ante la pasividad de la mayoría silenciosa de la sociedad americana del momento que no llegó a apreciar la finalidad política de ese proyecto.

Aparecía asi la figura del buen salvaje que permanece hasta hoy, alimentada por autócratas de la izquierda, indigenistas y otros políticos inclasificables que quieren esconder así sus miserias. Se creó un estereotipo politizado, atado a leyendas y al victimismo que, al tiempo, despreciaba la verdadera cultura de los pueblos indígenas. El resultado de todo ello lo tenemos en la cantidad de gente que repite -hasta hoy- la historia de los pobres indios, lo felices que vivian en paz y armonía con la madre naturaleza hasta la llegada de los codiciosos, contaminantes y crueles españoles.

Afortunadamente, existen numerosos intentos notables de acercar a la realidad las más recientes investigaciones sobre la América pre-hispánica, con la evidente intención de deshacer el andamiaje de mentiras y falsedades que tanto éxito han tenido hasta ahora. El objetivo actual declarado es humanizar a los pueblos pre-colombinos en sus culturas y formas de vida. Proponiéndose desacreditar las tres ideas comunes sobre la América anterior a Colón: que el continente estaba escasamente poblado; que el desarrollo social y técnico estaba limitado y que los indígenas no dejaron impacto en el medio ambiente.

Una de las conclusiones que no está gustando nada al ecologismo radical es que los nativos se dedicaron a explotar y cambiar el paisaje según sus necesidades, alterando incluso lo que hoy se conoce como la huella de carbono. Un buen ejemplo de ello es la Amazonía, donde las populosas tribus cambiaron la vegetación y transformaron la naturaleza en beneficio propio.

Otra de ellas, tampoco está gustando a los que sostienen el paraíso humano indigenista hasta la llegada de los malvados españoles. Desconocen cómo las culturas mexicanas de los olmecas deformaban los cráneos de sus hijos recién nacidos y omiten los ingentes sacrificios humanos de los aztecas y su canibalismo. Lo que contradice toda esa filosofía inventada de respeto a los derechos humanos entre tribus Y eso que habían llegado a afirmar que la filosofía azteca -también conocida como mexica- estaba a la altura de la griega y de la china pero que la irrupción española impidió su desarrollo.

Otro de los mitos que se desvanece, afecta a la tribu norteamericana de los iroqueses como ejemplo de comunismo primitivo porque no tenían clases sociales, propiedad privada, ni Estado sino que se basaban en el matriarcado y la armonía con la naturaleza. Además de que la felicidad no estaba en el progreso material y tecnológico sino en la conservación de las tradiciones y de la comunidad. Todo ello estropeado por la presencia del hombre blanco, capitalista y patriarcal.

El deterioro medioambiental que los indígenas cometieron se debió también a la densidad de la población, merced a grandes concentraciones humanas y desarrollos urbanos -con sus beneficios y problemas- como en cualquier otra civilización. Si se toma como ejemplo Tenochtitlán ( capital del Imperio Azteca ), llegó a ser una gran ciudad que podía estar a nivel europeo, con agua corriente y calles limpias. Durante la dominación española se fundó sobre ella la ciudad de México que fue la capital del Virreinato de la Nueva España y en la actualidad sigue siendo la capital federal del estado mexicano. Nada indica que hubieran perdurado por sí mismas ya que otras civilizaciones similares como la persa también desaparecieron.

Los mayas, aztecas e incas habían constituido verdaderos imperios y se portaban como tales, explotando a sus vecinos. Todo imperio es dominador por si y eso significa violencia sobre el otro al que exige hombres, tributos y sumisión. Así que como ya está acreditado cientifícamente a través de varias fuentes, pruebas arqueológicas y documentos de la época, el nuevo mundo no era el lugar idílico que nos quieren imponer sino un mundo cruel como cualquier otra civilización.

Estos imperios, desarrollaron técnicas manufactureras y agrícolas como la modificación genética del maíz que aplicaron los mexicas para aumentar la producción. Tuvieron una agricultura intensiva que agotó la tierra, instalaron granjas y fertilizaron el campo. Además usaron el fuego para controlar el paisaje, asunto que hoy saca de quicio a los ecologistas extremistas. Arrancaron árboles para comer y plantaron frutales y pastizales. Lo que motiva que haya un consenso académico actual: los indios no eran solo cazadores y recolectores sino que también transformaron el entorno para su explotación. No existía un edén sino una realidad humana.

El problema fueron las enfermedades que involuntariamente llevaron los españoles y para las que los indígenas no estaban preparados. Un ejemplo de ello lo tenemos en el tercer viaje de Colón cuya tripulación llevó enfermedades que corrieron como la pólvora: la gripe y el tifus. Si ha sucedido ahora con la gripe china, rodeados de tecnología y avances médicos, es posible imaginarse lo que fue entonces. Aquellas dolencias llevadas sin querer, desencadenaron una de las mayores catástrofes de la Humanidad porque los sistemas inmunológicos de los indígenas no estaban preparados para hacer frente a los virus y bacterias españolas.

Fue un verdadero desastre y las cifras de fallecidos están en cuestión -un informe de la Universidad de Harvard habla de seis millones- porque no hay debate sino politica como las extravagancias del exPresidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Se silencia que los españoles se encontraron allí con patologías infecciosas como las parasitosis, algunas enfermedades bacterianas, la tuberculosis y determinadas treponematosis, como la rabia, la disentería, la hepatitis, la tosferina y la poliomielitis.

Es lamentable que hasta ahora haya prevalecido la especulación sin base documental y solo apoyada en la opinión y el prejuicio sobre uno de los acontecimientos más importantes de la Historia de la Humanidad como fue el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en el nombre de España. Es penoso que la opinión valga más que el conocimiento.

¿ ES ESPAÑA UNA NACIÓN DE NACIONES ?.

Es frecuente que tanto los políticos vascos como los catalanes afirmen con toda rotundidad que son una nación a la menor oportunidad que tengan. Su propósito es que el término vaya calando entre la población y se vaya acostumbrando a su discurso político porque España -para ellos- es un Estado plurinacional. Y la pregunta es inevitable que surja: ¿ Desde cuando ambas regiones son naciones ?.

Si se acude a la Historia, se puede comprobar que Navarra era el último bastión que quedaba para la unificación de la España de los Reyes Católicos. En 1512, el ejército castellano que invadió Navarra estaba formado por 16.000 hombres de los cuales casi la mitad eran vascos. La corona de Castilla unificó el territorio peninsular con una tropa formada al 43% por vascos. Desde el año 824 el Pais Vasco formaba parte del Reino de Navarra. ¿ En qué momento las provincias vascongadas fueron nación ?.

Cataluña, en cambio no tuvo que ser conquistada porque formaba parte del Reino de Aragón desde 1.150 cuando Ramón Berenguer, Conde Barcelona se casó con Petronila la heredera de Aragón. Posteriormente, la unión dinástica de las Coronas de Aragón y Castilla en 1.479 no supuso ningún problema para Cataluña que llevaba integrada más de tres siglos en Aragón.

Que un grupo de diputados en cualquier Parlamento decida en una asamblea libre que su territorio constituye una nación no significa que eso sea cierto. Da igual que la votación sea libre, democrática y legítima porque el objeto de la misma es una fantasía. Si cualquiera de las cámaras regionales de Cataluña y País Vasco en una decisión libre. democrática y legítima acordaran que son extraterrestres, eso no les convertiría en marcianos.

Si se tratara de una cuestión nominal, de un capricho para tener una denominación que los diferencie de los demás, lo más probable es que se les podría reconocer como tales. La cuestión es que después de la Revolución Francesa ( 1.789 ) todo aquel territorio que aspire a ser Nación, decidirá convertirse en Estado con todos los atributos que le permitan ser reconocidos así.

Y en esas están los separatistas catalanes y los independentistas vascos que por boca de su anterior Presidente autonómico no se cansaba de afirmar que la amnistía conseguida en 1977 abría una vía para hacer un referéndum de autodeterminación en el País Vasco porque lo que no está prohibido es posible. Exactamente igual piensan sus homólogos catalanes que este año de 2024 la han conseguido para todos los implicados en su proceso separatista desde el 1 de noviembre de 2011 hasta el 13 de noviembre de 2023.

Cuarenta y seis años después de aprobada la Constitución Española, seguimos inmersos en un sinsentido territorial consecuencia directa de la falta de lealtad de los menos con los más. Mucha gente de la izquierda tradicional tiene dificultades para comprender cualquier deslegitimación -no del Estado español en abstracto- sino en esta España de ahora, democrática, constitucional, plural, diversa y descentralizada; donde por primera vez la izquierda y los llamados progresistas pueden plantear y llevar adelante un proyecto político alejado de la igualdad, libertad y solidaridad para todos y contra muchos.

La Constitución Española, además de un instrumento que garantiza la vida democrática de los españoles fue un acuerdo leal para la convivencia en la diversidad y en la delegación territorial. Lealtad hubo en la mayoría de españoles cuando se impulsó un acuerdo de descentralización al Estado y reconocía, amparaba y protegía, legal y políticamente, la diferencia cierta de las distintas regiones y provincias que conforman España.

Y desde esa lealtad y esa convicción, los españoles han sido capaces de hacer avanzar a nuestro país como nunca lo había hecho a lo largo de su historia. No es exagerado afirmar que estas últimas décadas democráticas España ha mejorado -en líneas generales- cualquiera que haya sido su gobierno central.

¿ Cuál es la razón que les asiste a algunos para pretender alterarlo todo de una manera irresponsable ?. De nuevo aparece la palabra deslealtad de unos pocos que viene a dar respuesta a ese interrogante. De igual forma que los etarras aceptaron la amnistía que les otorgó la democracia ocultando su futuro criminal ( estuvieron matando hasta el 2.011 ) y su ingratitud con la sociedad española, algunos dirigentes territoriales aceptaron la Constitución y la amplia descentralización política y administrativa escondiendo su futuro secesionista y su traición con el resto de españoles. Método que están siguiendo los políticos separatistas catalanes como buenos alumnos.

Fue un error considerar antifascistas a los terroristas como lo fue también considerar leales con una nueva concepción de España a los nacionalistas periféricos. Ni unos ni otros expresaron con valentía su condición. Los asesinos ocultaron su instinto criminal y los independentistas silenciaron su propensión de alejamiento.

Las amnistías concedidas a los activistas de ambas regiones no es solo una apuesta por la desigualdad. Detrás de ellas se esconde la redefinición confederal de España, con Cataluña y País Vasco como naciones confederadas aunque Pedro Sánchez opta por el federalismo, según su última rueda de prensa.

De esa manera los que más tienen se quedarán con lo que ya tienen y más que van a tener y los que menos tienen tendrán menos todavía. Habrá condonación del 20% de la deuda de Cataluña sin que sepamos cuánto es el 100% y recaudarán y se quedarán con todos los impuestos sean estatales, autonómicos y locales en reconocimiento a su singularidad. Y así habrá concluido el multilateralismo entre las Comunidades Autónomas para caminar por el bilateralismo tramposo.

BIENVENIDO A LA REPÚBLICA BOLIVARIANA ESPAÑOLA.

Hay que recordar una vez más la repercusión mundial que tuvo la Transición Política Española que se observó con admiración planetaria y fue tenida como ejemplo del modelo a seguir en aquellos países que se encontraran en una situación similar para pasar de un régimen autoritario a otro democrático.

Una de las razones que más pesó para que todo se hiciera de modo sensato y pacífico fue el convencimiento de los representantes del régimen franquista que en medio de un Occidente de democracias liberales no se veía otra solución que caminar en esa dirección y que además era lo que pedía la oposición aunque fuera muy limitada y reducida. El franquismo no podía continuar sin Franco y tampoco habría sido aceptado. En esa situación tan difícil, las Cortes franquistas se suicidaron políticamente y disolvieron el sistema imperante.

Casi cinco décadas después, España vuelve de nuevo a ser motivo de asombro pero esta vez por todo lo contrario. Está pasando todo al revés que en aquella histórica ocasión. Volvemos a ser modelo del tránsito del régimen democrático liberal consagrado en la Constitución de 1978 a otro de apariencia democrática -todavía se vota- de corte totalitario de izquierda adornado de ribetes populistas. Se puede decir también en este sentido que se trata de la irrupción del modelo bolivariano en Europa y a la manera europea. Con una diferencia importante: el de las nacionalidades que aceptara en su día la Constitución Española.

Como sucediera en el cambio anterior, este tienen también sus dirigentes pero sin duda, el protagonista principal es el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez y sus apoyos. Aunque con diferencias esenciales en última instancia, se trata en primer lugar de disolver la legalidad vigente como sucediera con el sistema anterior.

Si en el primer caso se trató como ha quedado consagrado en la conciencia de muchos, de ir de la ley a la ley, en el presente la idea es vadear la Constitución vigente mediante la colonización de las instituciones y de los medios de comunicación social. A lo que habría que añadir la formación de una mayoría parlamentaria del tipo Frankenstein, con grupos políticos separatistas, comunistas, golpistas, filoterroristas y ultraderechistas.

Para esta operación política tan arriesgada ha hecho falta la presencia de un hombre -al igual que en su día lo fuera Adolfo Suárez- pero con rasgos personales totalmente diferentes a los del actual. Pedro Sánchez es una persona sin escrúpulos como ya ha quedado demostrado, con capacidad ilimitada para la mentira sin que ello le procure problema alguno de conciencia, dispuesto a llevar a cabo sus propósitos caiga quién caiga y sin reparar en sus consecuencias. Sin olvidar tampoco el ajuste de sus acciones a intereses establecidos fuera del ámbito nacional.

Debido a sus ansias de poder, a Pedro Sánchez no le importa ser el primero en tomar iniciativas para provecho propio como ha sido acudir a las golpistas catalanes para lograr la investidura a la Presidencia del Gobierno aunque haya perdido las elecciones generales. Sabiendo que ante el monstruo separatista que ha crecido desproporcionadamente por la coyuntura política no caben medias tintas: o cedes ante sus pretensiones por disparadas que sean o intentar debilitarlo para poder negociar después en condiciones más ventajosas.

Después de tantos años de dejar al independentismo ganar terreno y hacerse más fuerte, la opción de herirlo -lo de derrotarlo ni se plantea- requiere un unidad firme con la oposición – inexistente hasta el momento- que permitiera la adopción de medidas drásticas que incluso serían bien vistas por la población en general. La tendencia actual es que la cesión ilimitada es la fórmula mágica pero apartarse del asunto sin más de la oposición política no es la solución y su alternativa sería muy conveniente conocer. Es necesario saber si ellos estuvieran gobernando como afrontarían un problema de este nivel porque sus silencio hace pensar que actuarían de igual o parecida forma. ¿ Sería bastante una ampliación de la autonomía catalana ? o ¿ bastaría con aumentar la presencia estatal en aquel territorio ?. ¿ Podría decretarse otro artículo 155 ?.

En resumidas cuentas, la posibilidad que el sistema implosione no es descartable. Esta nueva Transición llena de peligrosos movimientos, concurrentes con otros de fuera de la estricta política, está sometiendo a España a una fuerte tensión cuya salida no es fácil vislumbrar. Por otro lado, cabe preguntarse si se dispone de las personas adecuadas para apagar este fuego avivado por la ambición desmedida de un personaje que no se corresponde ni con la época, ni con el continente en que vive.

A los escépticos de mi pronostico, les diría que el pacto fiscal catalán no puede verse en otra clave que en la deriva de ceder en lo que sea con tal de mantener el apoyo independentista para impedir la alternancia política en España, un signo autócrata inequívoco por más que, formalmente, sea una contraprestación para que Izquierda Republicana de Cataluña ( ERC ) apoye la investidura del candidato socialista ganador de las elecciones autonómicas; lo que se busca es sostener esta legislatura a nivel nacional, inviable a toda costa desde su inicio. Se trata de una muestra más de que no hay límites, ni lineas rojas, ni principios algunos. Para Pedro Sánchez vale todo para conservar el poder.

Es un paso más en una larga sucesión de tragaderas: indultos parciales a los sediciosos que habían sido condenados en firme; eliminación del delito de sedición; rebaja del reproche legal a la malversación y la peor de todas, una amnistía para los golpistas y demás adlátares en el iniciado y fracasado proceso de independencia, incluyendo a los prófugos de la justicia.

Tras haber roto el principio constitucional de la igualdad de los españoles ante la ley, la cesión fiscal catalana no es más que la peor consecuencia de esta renuncia a los principios básicos del socialismo y de la izquieda tradicional. También rompe la solidaridad entre las Comunidades Autónomas y le da un trato de privilegio no previsto en la Constitución y que solo se permite al País Vasco y a Navarra como medidas antiterroristas de su tiempo. Por todo ello, es muy probable que este acuerdo sea declarado inconstitucional cuando se llegue a formalizar.

Esta decisión personal y temeraria de Pedro Sánchez está causando pánico en el Partido Socialista Español ( PSOE ) debido a las consecuencias para el partido en el futuro en el resto de España y ya algunos dirigentes socialistas empiezan a rebelarse contra la dirección sanchista. Pero a él le da igual, sigue con su deriva sin escrúpulos que nos lleva a la destrucción del sistema político que ha dado a España casi cinco décadas de paz y prosperidad.

LA ACTUAL IZQUIERDA ESPAÑOLA NO HACE SOCIALISMO.

El nuevo tipo de izquierda que surgió en la década de los años 60 del siglo pasado, vio que ya no era creible que la clase trabajadora quisiera una dictadura de partido único para repartir la riqueza. La verdad era que los asalariados querían vivir como burgueses y el concepto obrero se quedó para la retórica de partido y sindicato mientras que los dirigentes y su familia llevaban una vida acomodada.

Eso ha llegado hasta hoy, trasladando el motor de cambio a grupos cuyo comportamiento o biología suponían un desafío al orden moral. Se trataba de poner en duda lo existente y sustituir la costumbre, valores y educación tradicional por lo progresista, comenzando así la era de las identidades. Las izquierdas se constituyeron en vigilantes morales.

La creación cultural y la libertad de expresión se censuran -supuestamente- para no ofender pero se trata de controlar las mentes. Desprecian el cristianismo por su pretendido pasado de opresión a la mujer y a los homosexuales pero aplauden el islamismo que si lo hace además de manera cruel y brutal. Son antirracistas aunque solo para los negros porque defienden la discriminación para los blancos y odian a los judíos.

El resultado es una dictadura que contradice la idea de progreso entendida como ampliación de la libertad de la persona. Por eso hay tanta decepción en las filas de los socialistas españoles porque sienten que esta izquierda les ha traicionado y rememoran el grito orteguiano aplicado a su caso de: ¡ No es esto, el socialismo no es esto !.

El socialismo en todas sus vertientes, tiene un alma totalitaria que va contra la naturaleza humana que es la libertad. Tanta ingeniería social acaba chocando con la realidad y provoca perplejidad en sus seguidores más preparados e instruidos. No es nada nuevo. Quizá es que las generaciones acabaron sintiendo que el paraíso socialista que se les prometió era en realidad un fraude.

En la Transición Política Española, el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) saltó a la política en 1976 con el lema socialismo es libertad. Entonces eran marxistas y defensores del derecho de autodeterminación. Hoy son los mismos que denuncian la deriva autoritaria del sanchismo y sus alianzas con comunistas, golpistas, separatistas y comunistas.

Eran una generación muy convencida ideológicamente con los logros que la izquierda había logrado: jornada laboral de ocho horas, vacaciones anuales y si esos derechos de los trabajadores se ampliaban en el futuro, mejor. Pero después sobrevino el desencanto. Se dieron cuenta que la política de ideales había cambiado Por ejemplo la censura, un valor antes de la derecha, ahora es un valor recurrente de esta izquierda. Igual que considerar a la gente por la orientación sexual o el color de la piel.

Admiten que no se reconocen con estos señalamientos de esta izquierda que cada día cancelan a un artista y es enemiga de la libertad de expresión. Y aseguran con firmeza que el socialismo ha abandonado combatir la lucha de clases para concentrarse en la lucha de razas y definir víctimas según el sexo y el color.

Saben que es una batalla cultural y que se ha renunciado a un programa desde la izquierda de una manera clara. Por un lado, fue derrotada por el derrumbe del muro de Berlín ( noviembre de 1989 ), la disolución de la Unión Soviética ( diciembre de 1991 ) y el colapso del sistema socialista. La izquierda ha perdido la batalla en el campo económico y político y la fuerza soviética. Ha dejado las luchas de emancipación y de libertad que defendía, esas reclamaciones de pedir más democracia e intercambio de ideas que eran unos argumentos procedentes de la Ilustración, ese movimiento cultural e intelectual -primordialmente europeo- de los siglos XVIII y XIX. En su lugar, nació esta que se ha trasladado del campo a la universidad.

Esto es sencillo de comprender porque prefieren conseguir a través de la cultura los campus universitarios y las militancias más visibles, conquistas que no podrían conseguir en el campo político y económico. Han perdido al trabajador, su sujeto histórico, para concentrarse en una nueva clientela, como sus minorías étnicas en las urbes, el ecologismo, las identidades de sexo y otros asuntos varios y desafiantes.

La izquierda actual se ha alejado de los trabajadores porque sus dirigentes actuales proceden de la universidades y han evolucionado en un medio diferente al de las fábricas; forman parte de los ganadores de la sociedad; viajan por el mundo y tienen mejores productos que consumir. Existe un divorcio cultural que se ha reflejado en que las élites se han separado de los trabajadores que, de repente, se encuentran solos.

Una herramienta de esta progresía es la lengua, lenguaje inclusivo que no ha incluido nunca a nadie. Venezuela tiene una Constitución con lenguaje inclusivo y no surte ningún efecto porque la población no tiene matrimonio igualitario, ni hay ley del aborto, ni tampoco las conquistas sociales que han logrado otros países. Hay lenguas que se acercan a dicho modelo deseable por ellos, a ese masculino neutro y no son por ello mejores civilizaciones.

La prueba de ello, la tenemos en el mundo árabe y en Turquía que presume de occidental y moderna. Pero la situación de las minorías y las mujeres de estos países, no han mejorado. En cambio, en Islandia que tiene un idioma que esta izquierda consideraría arcaico, la sociedad es más igualitaria y han alcanzado más éxitos sociales.

Lo que subyace tras esta política solo es una cuestión ideológica. En realidad, nunca ha importado si funcionaba o no. Si hubiera sido un remedio, habría tenido un resultado positivo en la práctica pero no es así. Al lenguaje inclusivo se recurre para intentar plantar una bandera dentro del discurso para afirmar quién está en el campo del bien y enviar una señal clara para los que ellos consideran que están fuera de él.

También hay otra estrategia que es peligrosa porque supone una renuncia a los derechos universalistas de la izquierda y un cambio hacia lo identitario. También es una alianza con grupos y Gobiernos de ideas oscurantistas. Esta izquierda se alía a teocracias de Oriente, como Irán o autocracias tipo Rusia. Lo hacía con Cuba en nombre de los oprimidos y ahora se compromete con enemigos para defender Occidente. ¿ Qué opina esta izquierda de Putin o el Gobierno iraní, sobre cómo tratan ellos a los homosexuales y las mujeres ?.

El relativismo cultural se ha impuesto en la izquierda que ahora conocemos y no les importa dejar banderas históricas para unirse a Irán en nombre del antiimperialismo. Para ellos todos los males vienen de Israel y Estados Unidos aunque un homosexual palestino viva mejor en Tel Aviv. Dicho cambio en la izquierda significa unirse con liberticidas, totalitaristas, censuras y en cambio, ir contra la liberta de expresión y de las ideas que eran centrales desde hace mucho tiempo para ellos mismos.

LA TELENOVELA TURCA DE PEDRO SÁNCHEZ.

El chantaje emocional es un instrumento habitual de los políticos y dirigentes populistas. Patrimonializan las instituciones y usan el victimismo para conseguir adhesiones entusiastas imposibles de lograr en un escenario racional. En lugar de un plan realista y detallado para la gobernanza lloriquean y señalan al culpable de su quebranto. Es una farsa. Es justo lo que está haciendo Pedro Sánchez.

Se trata de la típica maniobra del demagogo frente a las convocatorias electorales decisivas como han sido las catalanas y las europeas. Sánchez las ha abordado a su estilo, como plebiscitos sobre su persona, con la falacia o yo o el caos. Para teatralizar esa dicotomía ha usado a su señora lo que refuerza la narrativa emocional. Es el hombre profundamente enamorado de su mujer -una persona que tiene la edad y el género de la votante media que se disputa con el Partido Popular ( PP )- capaz de abandonar por ella hasta su trabajo aunque después nos hemos enterado que nunca pensó en dimitir, ni siquiera remotamente. Logra así la empatía de ese electorado que ve las cartas ¿ autógrafas ? de Sánchez como un episodio de telenovela turca.

Recogidas las lágrimas en el zurrón del voto, Sánchez el populista, vuelve a la arena política con los deberes hechos. Sabe que tiene ganada una moción de confianza, útil para atacar a la derecha y por supuesto, enaltecer al Gran Timonel del Progreso. Para esto, es necesario pastorear la opinión pública a través de la prensa amiga.

Esto es algo sencillo porque el denunciante que le ha ocasionado su terrible penar es Manos Limpias, un grupo ultraderechista. Definido ya el malvado mensajero la obra de teatro prosigue glosando las cartas sentimentales de un marido dolido. Es por eso por lo que sale María Jesús Montero, sacando la cabeza entre los micrófonos que la rodean para asegurar que las misivas son de puño y letra del esposo afligido.

El mensaje es que somos tan mala gente que no nos merecemos a Pedro Sánchez; que hemos estado a punto de perder a un gran hombre por culpa de la derecha y de la ultraderecha; y que este caso debe de servir de lección para marginar a la prensa libre que hace su trabajo y quitar de en medio a los jueces que osan iniciar diligencias contra el círculo íntimo de su divinidad. ¿ Qué será lo próximo: investigar a su hermanísimo por delito fiscal ?. Manos Limpias ya lo ha hecho también.

Un manipulador como Sánchez quiere transmitir que cuando la ley se aplica a la oposición es justicia y democracia pero si es a los suyos, entonces se trata de una persecución ignominiosa. Lo mismo ocurre si se alude a la familia. La primera y más fiel sierva -la Montero- puede despotricar contra la pareja de Feijóo o la de Ayuso, al tiempo que exige no meter en el debate público a personas cercanas a los dirigentes políticos.

Sánchez lo ha hecho de cine. Es una farsa que ha colado entre sus seguidores más dóciles porque el marco mental ya está creado para acoger estas trolas. La izquierda que vota al Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) ha creído con facilidad que existe una persecución contra su líder para impedir su Gobierno progresista. No importa lo que se alegue en contra. A veces es como un grupo de terraplanistas cerrado a las evidencias que sitúan a Begoña Gómez en la escena de un horizonte penal económico. Tanto criticar a Donald Trump para hacer lo mismo que él.

Para el agitador todo es una mentira propia de una conspiración reaccionaria. Por eso, el portavoz del grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados, el simpar Patxi López, llegó a publicar en las redes sociales un estrambótico mensaje de no pasarán, emulando a la propaganda guerracivilera del Frente Popular para animar a sus huestes milicianas ante empuje de las tropas franquistas que ya estaban entrando en Madrid por el distrito de Moncloa. Tras la victoria del bando nacional en aquella fratricida contienda que nunca debió de darse, la cantante más conocida de la posguerra, Celia Gámez popularizó la canción ¡ Ya hemos pasado ! a ritmo de chotis y que tuvo una gran acogida del público que no paraba de carcajearse cuando la escuchaba. Detalle que el ínclito Patxi omitió.

A partir de ahí, la corte de dirigentes sanchistas sobreactúa mientras le sopla el guión de transmitir la imagen victimizada de Sánchez como un hombre progresista enamorado. La mejor idea la expresó bien uno de sus mejores bufones oficiales al decir: De Pedro Sánchez no se opina, a Pedro Sánchez se le admira en su intervención en el programa de radio Hoy por Hoy de la cadena SER que dirige Angeles Barceló, ( uno de los terminales mediáticos de La Moncloa más fieles ), el presentador y escritor Bob Pop, (nombre artístico de Roberto Enríquez Higueras ) el pasado día 24 de abril.

Nos encontramos ante un sainete populista ante el que no importan ni los medios, ni las víctimas sino el resultado. Da igual que la prensa internacional vincule ahora al Presidente del Gobierno de España con la posible corrupción política de su mujer como se ha podido leer en las portadas de la prensa mundial alarmadas por esta acusación.

Tampoco importa la infantilización del electorado, ni la desautorización del poder judicial porque al primero se le maneja y al segundo se le desprecia. La farsa, no lo olvidemos, acompaña a la mentira y al embaucamiento que son acreditadas habilidades del sanchismo.

Como hemos podido comprobar a través de las dos cartas de Pedro a la población en general, la relación sentimental con su esposa se antepone a la razón crítica por lo que creo que su casi millar de asesores han caído en el error en el que abundan las instituciones que tienden al caudillismo: el temor de contrariar al jefe en los asuntos de familia, pavor a entrar en el círculo rojo de su intimidad.

De nuevo, como ya pasó en las última elecciones generales del 23 de julio pasado, la salida de Pedro Sánchez ha sido erigirse en víctima de la misma conspiración de la extrema derecha, de los jueces y de los medios de comunicación social aunque a diferencia de lo que pasó en aquellos comicios en un marco que no le es propicio. En las pasadas elecciones autonómicas y locales, el marco fueron los pactos con Bildu y eso perjudicó al PSOE. En las generales, el marco fueron los pactos con Vox y el PP sufrió también las consecuencias.

Ahora, el marco ha sido la corrupción del PSOE y la segunda carta de Sánchez a la población española es una respuesta que no convence -mayoritariamente- dentro de las filas socialistas que la han observado como una contestación chapucera y que deja de entrever que juega tácticamente porque no quiere enfrentarse ni al Congreso de los Diputados, ni a la prensa para no tener que dar respuestas al margen de su discurso oficial.

Las encuestas internas que manejan todos los partidos políticos indican que el respaldo de la sociedad a la figura de Begoña Gómez es muy bajo, como también ocurre entre el electorado socialista. Los votantes del PSOE pueden sentirse obligados a defender a su presidente a ultranza pero no por ello han de hacerlo también con una persona a la que no han elegido, ni forma parte del organigrama del partido. Esto explicaría por qué toda la estrategia presidencial ha ido dirigida a trasladar al electorado de izquierdas el mensaje de que esto no era un problema particular de la esposa del Presidente y del propio Sánchez sino un ataque contra el PSOE como partido.

DE CUANDO EL ROCK ARRAIGÓ EN ESPAÑA.

Creo que este es un gran momento para proceder al rescate de talentos escasamente valorados en su época y para conocer la gran historia de quienes sentaron las bases de nuestra música moderna. Hay que desenterrar joyas ocultas del rock español más antiguo y reivindicar trabajos señeros de artistas de dominio más que público que lograron triunfar comercialmente y los que han acabado haciendo una gran crónica de nuestra música que entonces se llamaba ligera y que explotó durante dos décadas seguidas durante los años 60 y 70.

Se trata de explicar el tránsito de la que aún sigue siendo la canción española -la copla- a la música moderna -el rock y el pop- que fue cuando adquirieron la denominación de origen español. Porque hay que conocer que hubo música en España -mucha y de calidad- antes de que apareciera la Movida e incluso el indie y para que no parezca que cualquier cosa anterior a Radio Futura, Alaska, Nacha Pop, Los Planetas o Vetusta Morla, no merezca la atención del público melómano.

Como no se puede olvidar que el rock era la música proveniente de Estados Unidos y se expande rápidamente por todo el planeta, en nuestro territorio patrio los primeros grupos musicales se dedicaron a hacer versiones de sus homólogos foráneos. Este procedimiento no aportaba mucho en materia de originalidad y calidad pero algunos de ellos se empeñaban en adaptar el tema al español e incluso llegaron a añadir algún componente más próximo a nuestra cultura. Me refiero a Los Brincos, Lone Star, Los Bravos, Los Salvajes, Los Relámpagos y tantos otros. Y a cantantes solistas posteriores como Juan Pardo o Micky que brindaron carreras que fueron más allá del éxito puntual.

Otros arriesgaron mucho y se salieron de lo establecido para la época como Los Pasos, que tenían una discografía magnífica que se ha reivindicado muy poco o los Z-66 que capitaneaba Lorenzo Santamaría en las populosas noches mallorquinas. Los Pepes tenían un disco magnífico de canciones originales que apenas se conoció en su momento y se ha podido recuperar gracias a otro material sonoro encontrado arrumbado en un almacén; o Los Sonor del principio, una cantera de músicos de los que salieron parte de los futuros Brincos o Bravos; o Los Faros que se crearon para emular el éxito de Los Brincos que habían logrado revolucionar la industria musical de España.

El matiz de la personalidad, la originalidad y la reivindicación que muchos de estos músicos hacían de las músicas populares y el folklore de sus respectivos terruños es especialmente relevante ahora mismo cuando vivimos un apogeo de propuestas ( Rosalía, Bronquio, Baiuca, Rodrigo Cuevas, Califato 3/4, Sandra Monfort ) que funden el folklore de nuestras latitudes con las corrientes foráneas más en boga como el rhythm and blues, la electrónica, el reguetón o el hip hop.

Todo ello ya se apreciaba en los años 70 aunque ahora hablemos de Rosalía, pero a su escala y en otro planeta en cuanto a comunicaciones -hay que recordar que entonces no existía internet- y alguien tenía que editar un disco en Estados Unidos para poder triunfar allí, los Barrabás del exBrinco Fernando Arbex tuvieron esa proyección exterior con un sonido netamente hispano.

Pronto llegarían el rock progresivo y la psicodelia, el rock andaluz de Smash o Triana: el rock mediterráneo de Pep Laguarda, Bustamante y Remigi Palmero desde Valencia o las fórmulas patentadas por Ia&Batiste, Sisa, Iceberg; Los Chorbos y Las Grecas entre muchos otros. Así como aquella tercera vía entre el pop y el folklore norteamericano de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán o Noel Soto. Muchos de ellos atentos a la tradición local aunque antes ya permeaba cierta fusión.

Las letras pop del Dúo Dinámico tenían mucho que ver con la copla como le pasaba a Juan Manuel Serrat en el caso de la canción de autor porque vienen de esa tradición: Balada gitana del Dúo Dinámico es de 1962. También Los Brincos introdujeron elementos aflamencados en su primer gran éxito titulado Flamenco que repitieron en A mí con esas. O Los Cheyenes. Los Relámpagos se metieron directamente en el folklore como Los Pekeniques. Los Solera introdujeron elementos del barroco en algunos arreglos. En Cataluña, Baleares, País Vasco o Galicia cantaban en sus propios idiomas sin la menor dificultad.

Hubo dos productores fundamentales en aquel tiempo -que no eran españoles- gracias a los cuales se consiguieron grandes éxitos incluso a nivel internacional. Me refiero al suizo Alain Milhaud y el italiano Rafael Trabuccelli que lograron en la España de Franco que Los Bravos con su Black is Black llegaran a las listas de éxitos norteamericanas y también Miguel Ríos lo logró con el Himno a la alegría pero por otra vía. Los Pop Tops se pasearon por Europa con su Mammy Blue.

Si hubiera que decantarse por cual sería el mejor grupo o músico de los 60 y de los 70 o al menos los más representativos, yo lo haría por Los Brincos en los 60 y Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán en los 70. La importancia de Los Brincos se explica también por todo lo que hicieron después dos de sus componentes más brillantes, Juan Pardo y Fernando Arbex ( fallecido en Madrid en 2003 a la edad de 60 años, tras una larga enfermedad ), como productores y descubridores de nuevos talentos. Los Brincos fueron nuestros Beatles aunque hayan sido olvidados con el tiempo. Cánovas y compañía han quedado como un grupo de culto conocido solo por la crítica y un público minoritario. Ambos abrieron muchas puertas.

DEL PRESIDENTE ENAMORADO EN LUCHA CONTRA EL FASCISMO Y LAS NOTICIAS FALSAS.

El pasado 29 de abril, día de San Pedro Mártir, España se partió en dos. De un lado, los fieles a Pedro Sánchez ansiosos de más progresismo del conseguido hasta ahora ( ocupación de viviendas, sacar de las cárceles a los violadores de mujeres y demás agresores sexuales, contraer una deuda pública que no la podrán pagar ni nuestros bisnietos, conseguir el pleno empleo con tres millones de parados, facilitar el aborto de nuestras menores sin el conocimiento, ni autorización familiar en una España de jubilados donde ya hay más mascotas que niños; en la aceptación de una inmigración ilegal ilimitada con la excusa de que son quiénes pagarán las futuras pensiones, ocultando que sus escasos ahorros los envían a los familiares que dejaron en sus respectivos países y que los necesitan y otros avances semejantes ) .

Y de otro, la caterva fascista y machista, creadora de bulos y capaz de cualquier cosa con tal de conseguir el poder habiendo ganado las elecciones generales y de paso, dejar la democracia a la altura del betún. Me refiero, claro está, a Feijóo, Abascal y demás alimañas de estas que pululan por el circo que ellos mismos se han montado, ahora que los animalistas han logrado que las auténticas fieras salvajes hayan desaparecido de ese coso de espectáculos infantiles por un supuesto -muy supuesto- maltrato animal.

Cuantos más dias pasan desde el gran berrinche y ya llevamos varias semanas desde que planteó el sainete de la dimisión en diferido, más claro va quedando que Pedro el audaz, Presidente del Gobierno a tiempo parcial y pensador asceta, no midió bien su nueva actuación para procurarse el enésimo golpe de efecto.

Detrás de su carta sensiblera, de su calculado hermetismo para crear el pánico en el Gobierno y en el PSOE de que realmente iba a tirar la toalla, de su teatralización extrema – incluyendo utilizar a la Corona para aparentar los usos de una dimisión- no había nada. Pura nimiedad. Mucha soberbia y ninguna explicación de por qué Begoña Gómez no ha cuidado su actividad profesional a la que por supuesto tiene derecho, no de la apariencia de conflicto de intereses -exista este o no- desde el punto de vista administrativo y tenga o no consecuencias penales porque hay indicios de que pudo incurrir en tráfico de influencias, de ahí la apertura de diligencias judiciales.

El jefe del poder ejecutivo, cosechó además un primer y grave efecto indeseado e inmediato tras conocerse su texto. Y no fue por la terrible sintaxis de la misiva a los españoles que tienen cuenta en la red social X ( antigua twitter ) que fue el canal de difusión que utilizó. Al resto de mortales que no se han adaptado a la era digital, les ha tenido que informar el periodismo, ese oficio que tanto denuesta. Todos los titulares de la prensa internacional relacionaron su filípica con la corrupción y como sujeto de esta situaban a su amada esposa.

El periodo inaudito de algo más de cuatro dias de reflexión para lograr la adhesión inquebrantable del pueblo español, apenas quedó en algo más de un centenar de autobuses de militantes que debidamente provistos de bocadillos y banderas fueron a Ferraz, la sede nacional del PSOE. Apenas 12.500 personas, según cifras facilitadas por la Delegación del Gobierno de Madrid a cuyo frente se encuentra un ferviente sanchista ( el partido tiene 170.000 militantes ). Fracasó la movilización por más que justificase que es la razón por la que nuestro amado líder sigue en el Palacio de la Moncloa.

Y sobre todo, abrió los ojos a su partido de que su superliderazgo es también destructivo para el PSOE. El período de reflexión ha abierto una especie de crisis existencial en el PSOE sobre su funcionamiento y sobre todo, sobre su futuro. El hiperliderazgo ha llegado hasta el cesarismo. Aunque la espantada resultó ficticia, reveló una verdad a la organización: después de Sánchez no quedará apenas nada y muy poco poder institucional en el que refugiarse hasta que amaine la tormenta y lleguen tiempos nuevos. La reacción ha sido clara: las voces que plantean el postsanchismo no se han hecho esperar por más que ahora se intente cercenar cualquier debate sucesorio. Son ya más los que piensan en el futuro en quién los dirigirá que en el negro presente que va apareciendo inexorablemente.

Esta vez no ha colado. La audacia apenas ha movilizado algo de voto en Cataluña y ya veremos si en las europeas también pero Sánchez ha salido de esta representación muchísimo más débil de lo que ya estaba y mostrando el flanco por el que atacarle. Su operación limpieza solo es un preocupante señuelo para buscar impunidad y perseguir al crítico, sea político, juez o periodista.

En todo lo que llevamos de esta legislatura, el Gobierno socialcomunista no ha conseguido avanzar en políticas sociales y todo apunta que así seguirá hasta que no se convoquen nuevas elecciones generales porque es tal su debilidad parlamentaria que no podrá pagar ni los gastos de traducción de lenguas regionales en el Congreso de los Diputados sin el permiso de Puigdemont. Había otras prioridades como la amnistía y las sobrevenidas Comisiones para despachar la corrupción.

Cambio de tercio pues. El ínclito Pedro Sánchez lo señala con tres palabras: Punto y aparte. Significa que va a sacudirse las dificultades de su precariedad parlamentaria con supuestas medidas regeneracionistas que todavía no merecemos conocer no vaya a ser que nos desmayemos del susto. Buena música y peligrosa letra en su boca ya que regenerar la política empieza por desprenderla de personalismos y esto, la exaltación del liderazgo providencial es lo que ha reforzado con la evidente pájara de casi cinco dias de la que ha resultado el parto de los montes: Salió un ratón.

A poco que nos pongamos a pensar, nuestro padrecito querrá desactivar la independencia de los jueces y poner una merecida mordaza a determinados medios de comunicación que no paran de atacarle sin motivo ni razón. Por eso la regeneración política no alcanzará a la política sino a los contrapoderes democráticos del poder ejecutivo. Y todo por amor a Begoña. En su ignominia atribuye al dirigente del Partido Popular que quiere devolver a la mujer a la cocina, cuando lo que conviene es sacar a la esposa del Presidente de los fogones del Consejo de Ministros donde se cuecen las ayudas y subvenciones que el Gobierno estima convenientes. Sobre esto mui…..Ni una palabra.

Como último añadido no podía faltar en su lacrimógeno discurso de regreso de sus ejercicios espirituales, el anuncio inevitable de los peligros de un próximo movimiento mundial hacia la extrema derecha que recuerda muchísimo a las apelaciones de Franco sobre la conjura judeomasónica internacional. La decisión de continuar velando por los ingratos españoles que no se lo merecen, la tomó tras la escasa concentración de sus incondicionales en la sede nacional de su partido, animados por los coros y danzas de su vicepresidenta María Jesús Montero. Eternos recursos de sendos caudillos de España.

El objetivo era desacreditar la información que pudiese hacerse pública, practicando una enmienda a la totalidad de la causa tachándola de operación de desgaste promovida por la derecha y la extrema derecha. Todo al servicio de la democracia entendida al modo de Luis XIV: La democracia soy yo. Por eso toda crítica es un inmerecido ataque a sus desvelos por unos desagradecidos como nosotros.

LOS ESPAÑOLES NOS MERECEMOS ALGUNA EXPLICACIÓN, SEÑOR PRESIDENTE.

Pedro Sánchez volvió a sorprender con un giro de guión sobre el que fue muy poco explícito en su comunicado de que seguía al frente del Gobierno socialcomunista que preside. Un episodio del calado como el que ha protagonizado no puede resolverse con una mera declaración de continuidad, en una comparecencia pública sin preguntas de la prensa, ni con un compromiso genérico de trabajar por la regeneración democrática. Estos cinco dias del pasado mes de abril precisan de más explicación.

Además debería de llamar al líder de la oposición para que cada cual asuma su responsabilidad por intentar o no reconducir la peligrosa grieta social que cada día se ensancha un poco más en España. Es hora de reconocer que los dos partidos políticos mayoritarios -y los demás también- han contribuido a la crispación, los que están a la derecha y los que están a la izquierda. Hay que acabar con este ambiente tan malo y tan tóxico al que todos han contribuido. Esos cinco dias han sido la prueba.

Lo que nadie esperaba es que la aparente defensa de ese lado sensible y humano se combinara con las más viejas técnicas del poder. Generar un estado de suspense, acaparar toda la atención mientras se mantiene impenetrable e impasible es algo que solo consigue la Iglesia católica cuando elige un nuevo Papa: ¿ Fumata blanca o fumata negra ?. Tanto da, lo importante es mantener a la población atenta a la pantalla del televisor. Con este movimiento político que ha causado perplejidad también en los demás países de la Unión Europea, Sánchez ha adelantado la hora crepuscular del sanchismo: no hay que descartar que aquel que es humano para amar haya sido humano también para equivocarse.

Como todo anuncio de reflexión, el descanso que se ha tomado Pedro Sánchez ha sido visto al final más como un chantaje, una maniobra efectista marca de la casa que como una confesión sincera. Aunque la reiterada alusión a una conjura ultraderechista pretenda lanzar un paralelismo con casos de judicialización de la política en Hispanoamérica. Muchos rasgos recuerdan también al proceso separatista catalán y hasta Jair Bolsonaro ( exPresidente de Brasil ) porque la misiva es una condensación del estilo populista.

Cuando Sánchez tuiteó su carta a los españoles el 24 de abril, la gente empezó a hacerse una serie de preguntas de las cuales ninguna de ellas ha obtenido respuesta hasta ahora. También se inició un debate para desentrañar las mismas que abordó la situación desde los más diversos puntos de vista. Una de ellas, fue la que alimentó el propio secretario general del PSOE sobre su sucesión en el partido socialista al amagar con un paso atrás que nadie esperaba hasta entonces. Lo que indica que el PSOE debería también empezar a reflexionar en el seno de la organización sobre cómo garantizar la continuidad del proyecto político más allá de la personalidad y el carisma de su líder.

Si el PSOE quiere de verdad hacer un punto y aparte, no puede quedarse en la queja y en las buenas palabras. Tendrá que tomar medidas aunque solo sea para protegerse a sí mismo. Por lo pronto, ha de reconocer el problema y debatir sobre él. Eso ya sería un avance importante. Más allá de la adhesión de sus simpatizantes y su partido, la decisión de continuidad de Sánchez no ha devuelto el debate automáticamente a las instituciones como debiera haber sido ya que es el lugar donde debe de sustanciarse y donde debe de priorizarse la estabilidad que España necesita y merece. De esta manera no se ha podido saber a qué conclusiones políticas ha llegado para enfrentar esa impotencia democrática que expresaba en su carta.

Lo que sí ha sido evidente es que los cinco dias que el Presidente ha estado sin agenda pública no han generado ni la tensión, ni la especulación esperada en busca de un movimiento de adhesión de todos los ámbitos que se autodenominan progresistas de la sociedad. Tampoco ha impactado tanto en la campaña electoral catalana y menos aún lo hará en las próximas europeas. Al final todo el mundo se ha dado cuenta que todo esto ha formado parte de una estrategia fría y calculada. Abrir la espita de reformas legales que afecten a la arquitectura institucional o relacionadas con la prensa, no parecen la mejor idea en un momento en el que los acuerdos transversales parecen imposibles.

Esta actuación de Pedro Sánchez y la situación creada en España es un paso más en una tendencia muy preocupante que se viene produciendo desde hace varios años de intensificación de la polarización y de unos niveles de populismo cada vez mayores. El espectáculo que nos ha dado es un elemento típicamente populista que nos recuerda más a las democracias hispanoamericanas que a un país realmente europeo. Una carta directa a los ciudadanos evitando toda mediación en la comunicación es un rasgo típico del populismo. Y esas notas de sentimentalismo que hay en la carta con tantas dosis de irracionalismo no permiten enfocar bien el problema.

Pedro Sánchez llegó al Gobierno tras una moción de censura a raiz de la primera sentencia judicial del caso Gürtel diciendo que la lucha contra la corrupción y la regeneración democrática iban a ser la prioridad del nuevo Gobierno. Y desde entonces de estos anuncios nunca más se supo, desaparecieron por completo de su discurso político por lo que ha quedado demostrado lo que vale la palabra dada por el Presidente del Gobierno y su falta de compromiso. Que ahora vuelva con la misma cantinela de la regeneración tiene evidentemente poco crédito cuando en los seis años anteriores no ha hecho nada a pesar -incluso- de los avisos que contenían los informes pidiendo cambios de algunos grupos internacionales como el Grupo de Estados Contra la Corrupción del Consejo de Europa ( GRECO ).

Siguiendo con otros organismo internacionales como el Instituto del Banco Mundial, en sus indicadores de gobernanza se ve muy claramente el deterioro institucional de la calidad del Gobierno en España donde se aprecia que en los últimos años se ha producido una pérdida de la condición democrática considerable y muy preocupante. ¿ Esto significa que estamos malgastando la democracia ?. Al menos expresa que no estamos en el camino más adecuado.

En el año 2015, se nos abrió una ventana de oportunidad considerable al dilapidarse la importancia del bipartidismo. Este tenía sus ventajas pero también el inconveniente de que los dos grandes partidos seguían en una especie de inmovilismo. La aparición de dos opciones políticas nuevas como Ciudadanos y Podemos abría una coyuntura, un incentivo para mucha gente. Al final, lo que tenemos es que esos nuevos partidos han desaparecido prácticamente y vuelve el bipartidismo. Lo que nos lleva a tener la sensación de que hemos perdido casi diez años de la política española que han sido un camino a ningún sitio con un serio deterioro institucional y de capacidad de ponerse de acuerdo entre quienes piensan de manera diferente.

El daño del nivel del debate público es serio para cualquier espectador moderadamente neutral, sea nacional o extranjero. También ocurre si nos fijamos en el análisis que está haciendo la mayor parte de la prensa extranjera sobre los últimos acontecimientos en España que tenía una imagen positiva en el exterior gracias -sobre todo- a la forma en que se hizo la Transición Política a la democracia. Eso está cambiando hacia la preocupación y un poco de incredulidad. En el ámbito europeo en general hay una cierta estupefacción porque el Gobierno español no se tome en serio las evaluaciones que se le hacen y estas no se aprovechen para hacer las reformas que faltan y que consolidarían un poco más nuestras instituciones políticas.

Pedro Sánchez dice que irá al Congreso a dar explicaciones sobre el Caso  Koldo

El pasado martes, día 14, de manera inesperada y sin mediar explicación alguna -como es su costumbre- el Grupo Parlamentario socialista en el Congreso de los Diputado anunció a bombo y platillo que en la intervención que hará Pedro Sánchez en el Pleno del próximo miércoles día 22, dará una explicación sobre los negocios de su esposa Begoña Gómez, después de las diligencias judiciales abiertas en torno a ella por presunto tráfico de influencias vinculado con las investigaciones del llamado caso Koldo.

Lo hará tres semanas después de anunciar su decisión de no dimitir tras tomarse precisamente cinco dias de reflexión por lo que definió como un acoso contra él y su esposa, justo en la semana que empieza la campaña para las elecciones europeas del próximo día 9 de junio. Malos deben de ser los augurios socialistas que presagian los resultados para que la soberbia y obstinación del señor Sánchez sobre este oscuro asunto haya pasado a segundo término y primen los resultados electores sobre los sentimientos amorosos hacia su cónyuge.

No obstante y para que el trago sea más digerible el dirigente socialista hablará también sobre la fracasada gira europea que realizó hace varias semanas para buscar apoyos al reconocimiento del Estado Palestino, ( apenas dos países la secundarán, Irlanda y Noruega ; ante la negativa de Francia, Alemania, Portugal, Italia, Malta, Luxemburgo, Eslovenia y Bélgica ) iniciativa de carácter internacional con la que trata de ocultar la parálisis nacional al carecer de sus habituales apoyos de los grupos separatistas y en la que va por libre, sin encomendarse a nadie, hurtando así el necesario debate político que necesita una decisión de esta envergadura. Incluso ha metido en el lote informar del estado de las negociaciones sobre la nueva situación con Gibraltar que aún siguen en marcha y del último Consejo Europeo. Cuatro comparecencias en una sola. ¡ Ahí queda eso !

Esta inclusión de temas tan diversos en una misma personación, busca diluir la relevancia de cada uno de ellos y en especial el relacionado con sus esposa. Cada uno de estos asuntos merece una intervención monográfica del Gobierno más opaco de nuestra reciente democracia con el consiguiente debate en las instituciones habilitadas para los mismos. En estos dias previos a la actuación del Presidente, las terminales mediáticas dirigidas desde el Palacio de la Moncloa van ya expandiendo que la explicación de Sánchez sobre su esposa se limitará no a dar información alguna sobre sus vínculos con determinadas empresas sino a denunciar la máquina del fango puesta en marcha por el Partido Popular y Vox en su estrategia conjunta de guerra sucia de acoso y derribo para propagar bulos y judicializarlos a través de denuncias falsas, socavando así la democracia misma. Sublime: Ni Donald Trump podría hacerlo mejor.

EL CALVARIO DE LA MILITANCIA SOCIALISTA ESPAÑOLA.

Cuando uno tiene ya las que cree sus señas de identidad a las que llama ideales, esas que te permiten vivir sin renunciar a ellas, cambiar de postura te cuesta porque entra dentro del miedo al cambio y a la libertad, terror al vacío. Hay una generación entera de militantes del Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) que se encuentran en esa situación.

Entonces, deben de buscar un motivo para justificar su espanto y su incoherencia, un enemigo que legalice su horror al hueco y lo encuentran en la derecha. La culpa la tienen siempre los demás, es más fácil seguir viviendo así, sin reconocer que se está fallando o se discurre por el camino incorrecto, poniendo así en peligro la supervivencia y la razón de ser. Solo las grandes almas independientes y valerosas son capaces de salir de la zona de confort.

Si la gente de derechas habla de Pedro Sánchez como una especie de psicópata narcisista más preocupante aún es el efecto de arrastre que el Presidente del Gobierno está logrando entre sus seguidores. Es algo que va más allá de la lógica razonable en la que mueven los ideales para desembocar en la fe y en la secta.

Hasta los militantes socialistas que no dependen económicamente del partido y sus tentáculos sino que son funcionarios por oposición de cualquiera de las Administraciones Públicas -pongamos por caso- buscan argumentos para que el estado supuestamente inmutable de las cosas prosiga como está. El PSOE ahora mismo, no es un partido, es una religión y las religiones se caracterizan por su inmutabilidad y por creerse mártires cuando se las critica.

Es la única manera de explicarme que mentes lúcidas socialistas ajenas al pesebre oficial sigan manteniendo una postura impasible el ademán ante una situación sin que ni ellos mismos sepan el calendario que van a seguir en el futuro, a menos que esa ruta se conozca desde hace años y se mantenga en secreto ante los electores para lograr su voto y luego hacer de su capa un sayo siguiendo con el demonio de la derecha como engañifa.

Ellos podrían ser negativos pero si se renuncia a los mismos, lo que viene detrás es peor y se echa mano de lo de siempre: la igualdad, el feminismo, la xenofobia, el racismo, el fascismo… en suma como si levantar un muro fascista fuera sencillo en un planeta de negocios globalizados que huyen de cualquier lugar cuando comprueban que en él las arenas son movedizas

Si en un partido político, en un grupo humano en general o en una empresa se termina la autocrítica, esas instituciones están condenadas al fracaso, ahora o mañana. Si encima todo se adorna con que los viejos ya no sirven ni siquiera para dar consejos, es decir, que se rompe la transmisión ancestral del conocimiento para implantar la dictadura de la posmodernidad que es una trampa para el pensamiento libre, entonces la cuestión empeora y aparece el infantilismo, el ridículo, los pollos sin cabeza a los que solo les queda una exhibición de falsa seguridad.

Miles de militantes y simpatizantes del PSOE saben que la situación es grave y puede llegar a ser gravísima; que se están apartando de su misión como partido de Estado para entrar en un laberinto de dudosa salida. Pero ¿ qué hacer si me quitan mis principios -los de toda la vida- que me permiten presentarme ante la sociedad como un progresista y además salir en los medios de comunicación social y comer bien yo que no tengo dónde caerme muerto, que ni siquiera me quiero porque soy una mediocridad ?. ¡ Me podrían tomar por un retrógrado de la derecha !.

Muy bien. si así pensáis seguid adelante, tenéis una salida que supongo que es la que buscáis. Convertid a España en una nación de Estados federados socialistas -no socialdemócratas- con mucha más autonomía que la actual. Quitad al Rey y a la Iglesia con los acuerdos vaticanistas. Recomponed el territorio nacional, fundad otra España. ¿ Eso es lo que queréis ?. Pues adelante.

¿ Sois capaces de todo eso o es postureo ?. Pero aplicad a todos los demás españoles la misma filosofía que predicáis: la democracia, la transparencia, la igualdad. De lo contrario no miréis al fascismo más porque el fascismo seríais vosotros. La mentira en nombre del progresismo seríais vosotros.