¿ NUEVOS ESTADOS ?:…NI DE CATALUÑA.

La pregunta del referéndum ilegal de Cataluña de 1 de octubre de 2017, era: ¿ Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de República ? como si en el mundo no hubiera, ni pudiera haber, más forma de organización política que el Estado. Pero precisamente el Estado, esa forma específica de sistema político que se define por el monopolio del poder sobre la población en un territorio con fronteras bien definidas -en la actualidad camino de su desaparición- es un proyecto inviable.

La idea de Estado surgió de la ambición de los monarcas absolutistas de elimimar todas las instituciones sociales y de ámbito local e imponer un solo foco de poder soberano en un territorio concreto. Naturalmente, el problema principal fue cuál era la demarcación sobre el que ese centro de poder podía consumar el allanamiento de la población y mantener su control.

La alternativa antimonárquica fue cambiar el sujeto de la soberanía a favor de unas imaginaria comunidad homogénea y compacta llamada nación. De modo que la monarquía absoluta sería sustituida por el Estado Nacional. Pero la exclusiva interna y la confrontación externa son esenciales a toda forma genuinamente estatal.

En realidad, la forma Estado se ha tratado de construir -básicamente- en Europa Occidental en un período histórico bastante catastrófico que empezó solo tres siglos atrás. En ese tiempo, más que en cualquier otro, la afirmación de distintos centros de soberanía nacional en Europa, llevó a continuas guerras de fronteras cada vez más frecuentes y letales hasta culminar en las masacres sin precedentes de la Segunda Guerra Mundial. En cambio, la mayor parte de América del Norte, Asia y Rusia han sido ajenas al modelo europeo occidental de Estados soberanos ya que la población de esos continentes ha sido históricamente incorporada a amplios imperios y federaciones.

Por su parte, en muchas de las antiguas colonias europeas en África, el mundo árabe e Hispanoamérica, los intentos de construir Estados soberanos con fronteras delimitadas al estilo de las antiguas metrópolis han provocado también numerosos conflictos y fracasado en gran medida, ya que en muchos casos no se ha llegado a establecer un verdadero monopolio interno de la fuerza, ni una efectiva soberanía exterior.

Actualmente, incluso donde tuvo lugar la experiencia original de la forma Estado, el modelo ha perdido relevancia ya que muchas de las tareas tradicionales de los Estados están ahora en manos de la Unión Europea ( UE ). Como consecuencia de ello, el Estado español como los demás miembros de la UE y de la Zona Euro o el Espacio Schengen, así como de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de diversas organizaciones globales, ya no son de hecho Estados soberanos. Todos han cedido o perdido -en mayor o menor medida- las competencias exclusivas para la toma de decisiones sobre políticas públicas en las que se quiso fundamentar tradicionalmente el monopolio de la coacción legítima, incluidas la defensa, la seguridad, el control de la fronteras, la moneda y la política fiscal y financiera.

Si los Estados tradicionales en Europa ya no son soberanos menos viable es todavía la creación de uno nuevo dentro de la UE, como por ejemplo, un Estado catalán. De hecho, el concepto de soberanía es uno de los pensamientos más obsoletos en la política europea actual. En Europa, una democracia más o menos eficiente, solo podrá sobrevivir si abarca un conjunto de Gobiernos a múltiples niveles en el que los poderes estén divididos y compartidos de modo que ninguno de ellos pueda pretender una soberanía real y efectiva.

Este tipo de soluciones institucionales son lo contrario a la soberanía. Afortunadamente, la exclusión, la opresión y la cerrazón que son esenciales en todo Estado que afirma su soberanía frente a todos los demás poderes internos y externos, están siendo sustituidas en Europa y en el mundo entero por la diversidad, la apertura, la interdependencia y los intercambios de amplia escala.

De igual manera que en los años setenta, Santiago Carrillo, a la sazón jefe del Partido Comunista de España, explicó que se había convertido sinceramente a la democracia porque después de la experiencia del franquismo: ¿ dictadura ?…, ni del proletariado; y después de la experiencia española en estos temas, se podría decir: ¿ Estado ?…, ni de Cataluña. La Unión Europea ( UE ) primero y los Estados, cuando menos soberanos mejor.

EL PODER: ¿ TIENE LÍMITES ?

Somos hijos de la Transición Política de los pasados años setenta, a pesar de algunos. Si hemos llegado hasta aquí, gozando de décadas de paz y sosiego con algún susto coyuntural, ha sido porque siete hombres sabios supieron construir una Constitución Española en la que tuvieran cabida hasta los que no la querían, ni tampoco creían en ella. Han sido casi cincuenta años de una etapa democrática desconocida en nuestra reciente Historia que nos ha llevado al lugar que nos corresponde después de siglos de desastres e ignominias.

Uno de los mayorés éxitos de aquel período en el que el mundo nos miraba con ojos ensimismados de lo que estábamos siendo capaces de hacer, fue el dejar bien claro los límites que debía de tener nuestra convivencia diaria, las renuncias que había que hacer para asegurar el futuro de todos para llegar a ese proyecto común llamado España, sacrificando lo accesorio para llegar a lo esencial. La derecha renunció al monopolio del poder y la izquierda a la revolución del Frente Popular. Ganó así la voluntad de equilibrio, la buena fe constituyente y el patriotismo.

En España, ahora, al poder ya no le tiembla la mano. El Nuevo Frente Popular de Pedro Sánchez constituye en sí mismo una extralimitación de primer orden que ha desequilibrado el Estado y está conduciendo a España a uno de los procesos de descomposición más graves de su historia. El espectáculo que está dando el Tribunal Constitucional con su Presidente a la cabeza es desolador. Lo mismo puede decirse de la Fiscalía General del Estado con sus sonadas extralimitaciones y hasta el procesamiento de su titular. ¿ Donde está la dignidad de las instituciones democráticas ?. ¿ Dónde aquella eficacia indiferente de la Administración del Estado ?

La utilización del partido gobernante de los datos reservados de los ciudadanos para sus intereses políticos es una clara muestra de abuso de poder y de desprecio a la población, además de ser un claro síntoma que con su preponderancia ha decido actuar sin límite alguno e instalado en la arbitrariedad.

Se están dando claros síntomas de cierto desorden jurídico en todos los terrenos: constitucional, legislativo, penal, tributario, administrativo…Todos los fines justifican ya todos los medios porque todos los centros de poder han decidido que hay que ir a por todas. Si hay que cambiar la legalidad constitucional para ajustarla a cualquier tropelía como una amnistía por unos votos parlamentarios, una ley para un caso particular, una mutación constitucional por un puntual apoyo político, se cambia. Si hay que entregarle el control de la frontera al enemigo de la unidad nacional, se le entrega. Es tal el desgobierno y la impostura que lo único previsible es que el poder está dispuesto a entregar lo que sea con tal de continuar ejerciendo unos meses más.

Llegados hasta aquí, no queda más remedio que recordar a un tal Montesquieu, filósofo y escritor francés del siglo XVIII que en su libro más famoso, el Espíritu de las Leyes manifestaba de forma rotunda que hasta la virtud necesita límites. Frase que debería de figurar en el frontispicio de los actos de todas las instituciones oficiales como aquel nada en exceso que se podía leer en la entrada al Oráculo de Delfos. Montesquieu sabía que sin límites solo hay desorden y que ni el hombre, ni la sociedad pueden sobrevivir al caos.

El pensador francés parte de una premisa muy acreditada en el tiempo: el poder siempre tiende al abuso. Pensar que los sistemas democráticos escapan a ese fatal destino es desconocer la naturaleza humana y la esencia misma del poder. También advertía que la libertad política solo es posible en un régimen moderado que exclusivamente puede lograrse mediante el establecimiento de límites y en la separación de poderes.

EL PROGRAMA DE LENGUA ÁRABE Y CULTURA MARROQUÍ QUE SE APLICA EN LA ENSEÑANZA ESPAÑOLA.

El Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM) está establecido al amparo del Convenio de Cooperación Cultural entre el Gobierno de España y el Gobierno del Reino de Marruecos de 14 de octubre de 1980, en vigor desde el 12 de octubre de 1985 (BOE núm. 243 de 10 de octubre de 1985), y en aplicación de su artículo IV.2, que constituye las bases de este Programa. Se enmarca en el contexto de colaboración bilateral entre los Gobiernos de España Marruecos.

Se trata de un sistema lingüístico y cultural coordinado por personal de la Embajada de Marruecos en España y el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. Es, por consiguiente, un programa de carácter estatal, intransferible a las administraciones educativas de las Comunidades Autónomas pero cuya aplicación sí compete a las mismas. Este plan está dirigido a alumnado marroquí escolarizado en centros de Educación Primaria y Secundaria, así como al alumnado de otras nacionalidades que lo desee.

Tiene como objetivo principal proporcionar a estos escolares una formación que le permita salvaguardar su identidad, vivir su cultura respetando la del país de acogida, tener confianza en ellos mismos y en su porvenir. Busca, por tanto, la inclusión colegial y sociocultural de estos estudiantes en el sistema educativo español y en la sociedad española, desarrollando para ello valores de tolerancia y solidaridad, y fomentando la educación intercultural y el respeto entre las diferentes civilizaciones. Para ello se estudia la lengua árabe y se trabajan las competencias de comunicación oral y escrita, y se enseñan nociones de instrucción y de formación específicas marroquíes.

En la actualidad, este sistema se desarrolla en centros de Educación Primaria y Secundaria de doce comunidades autónomas: País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía, La Rioja, Región de Murcia, Aragón, Castilla-La Mancha, Canarias, Extremadura, las Illes Balears y Madrid. Y existen dos modalidades de implementación: modalidad A (fuera del horario lectivo obligatorio) y modalidad B (dentro del horario lectivo obligatorio). La mayoría de los centros desarrollan la modalidad A, siendo así una actividad voluntaria extraescolar.

Y afecta a 393 colegios, según datos que facilita el propio Ministerio. En Cataluña hay 122 centros escolares que lo imparten este curso y cuatro de ellos lo hacen dentro del horario lectivo; en Madrid, funciona en 70 colegios y en Andalucía, 95. En correspondencia con lo anterior, España mantiene más de una decena de centros de enseñanza en español en las ciudades marroquíes de Tetuán, Larache, Alhucemas y Rabat,

Hasta aquí la letra del acuerdo que es importante pero no menos que la música necesaria para su aplicación. Si se escoge una Comunidad Autónoma para ver su funcionamiento real, por ejemplo Murcia, de carácter uniprovincial y fuerte presencia inmigratoria, se puede comprobar que en la actualidad se imparte en siete colegios de la región, ( cuatro de ellos situados en la localidad de San Pedro del Pinatar y los tres restantes en la barriada de El Palmar de la capital ) a cargo de dos profesores marroquíes y que está previsto que el próximo curso de amplíe a tres , situados en las poblaciones de Águilas y Torre Pacheco que requerirá la presencia de otro profesor más. El programa se desarrolla desde el año 2.012, sin polémicas, ni quejas.

La mayoría de estos alumnos han nacido en Murcia, corresponden ya a la segunda o tercera generación que quieren aprender el idioma de sus padres y mantener sus raíces. Es importante señalar que en estas clases no se da religión. En cifras son un total de 348 de los 320.000 que hay en el sistema educativo y representan casi el 0,11%. El Consejo Escolar de cada centro debe de autorizar su implantación.

Es importante señalar que a estas clases también acuden alumnos españoles interesados por la cultura árabe. La asignatura se ofrece como actividad extraescolar los viernes por la tarde y casi siempre a alumnos de Primaria. de 5º y 6º cursos para no interferir en el correcto aprendizaje del español de los menores en los primeros cursos.

Dado que el profesorado lo pone el Gobierno de Marruecos, las autoridades españolas colaboran en la integración y formación de los profesores y en la elaboración de los materiales pedagógicos de apoyo, según se recoge en las instrucciones del acuerdo. Es también de un gran valor la labor de intermediación que permite este programa ya que el profesor también actúa como mediador y traductor con aquellas familias que desconocen el idioma español.

El partido político español VOX, está formulando preguntas parlamentarias en las Comunidades Autonómicas por la conmemoración de la invasión marroquí del Sáhara español ( 6 de noviembre de 1.975 ) en los centros educativos en los que está implantado este programa educativo, a través de la fiesta de la Marcha Verde en la que se ensalza aquella invasión a un territorio vecino dependiente en ese momento de España.

Eso en la época reciente de Marruecos, aparte del hecho de que la historia global de ese país magrebíe se enseña de una manera completamente laudatoria para lo que es aquel régimen. Ensalza todas las dinastías monárquicas como si hubieran sido maravillas del mundo y eso es una desgracia. Lo que ha dado como resultado que actualmente en Marruecos haya una crisis tremenda de la enseñanza. Entre la religión y la política, imponen una orientación que no tiene nada de democrática. Si, lo contrario de alfabetizar, porque en Marruecos la educación no está destinada a enseñar, a reflexionar, sino que pone orejeras para que se piense como quiere el poder.

¿ POR QUÉ LOS INTELECTUALES ESPAÑOLES HAN ABANDONADO A LA IZQUIERDA ?.

Aunque viene de atrás y el proceso ha sido gradual, en los últimos años se ha acelerado y desde luego se ha hecho más visible un muy notable desplazamiento de buena parte de los intelectuales españoles hacia posiciones conservadoras y liberales. Muchas veces, a cuenta de la negación de la diferencia misma entre la izquierda y la derecha que consideran superada, mistificadora o simplemente sectaria.

Siempre ha habido filósofos de derechas y como es lógico, continúa habiéndolos. Ocurre así en todas partes. Lo que no resulta tan habitual es que en el lado opuesto del espectro ideológico haya habido una especie de desbandada generalizada. Muchos de quienes escribían desde posiciones a veces furiosamente radicales o revolucionarias, hoy defienden no solo valores liberales como quizá cabría esperar sino ideas que solo cabe calificar de la derecha pura.

Este cambio, se hace especialmente chocante en los casos más extremos, en aquellos que defendían la dictadura del proletariado; el marxismo más estricto; el derecho a la autodeterminación de los pueblos o incluso a la propia ETA. Muchos de ellos, están ahora en las antípodas de todo aquello. Sus preocupaciones en este momento son muy distintas como la defensa de la unidad de España, la guerra de los nacionalismos periféricos, el desprecio hacia el socialismo, el combate frente al relativismo y el muticulturalismo, el lamento de la pérdida del modelo antiguo de la educación basada en la jerarquía y la disciplina y así un largo etc.

Hay casos mucho menos llamativos pero seguramente más abundantes de intelectuales que fueron de izquierdas -pongamos que socialistas- que se identificaron en su momento con el proyecto de Felipe González y que han pasado a abrazar una mezcla de liberalismo y nacionalismo que cristaliza en el desprecio a las figuras de José Luis Rodriguez Zapatero y de Pedro Sánchez. Muchos de ellos, han dedicado grandes esfuerzos a hacer escarnio de esa pobre figura imaginaria -casi mítica- del progre profundamente antiamericano; que apoyaba a Fidel Castro; que tenía sus ambigüedades ante el terrorismo; que veía casposa la idea misma de España; que rechazaba los métodos memorísticos de la escuela; que hacía apología de un pacifismo ingenuo; que pensaba que la Policía era un cuerpo represivo…

En fin, un discurso perteneciente al género autobiográfico y hecho en realidad con el claro afán de justificar ante sí mismos y ante la sociedad, cambios pendulares que van de un extremo a otro. ¿ Cuántos artículos y declaraciones públicas hemos leído y escuchado o visto -además en medios de comunicación afines- en ese sentido durante los últimos años ?.

Quizá sea la cuestión eterna sobre el ser de España la que mejor ha permitido visualizar el cambio al que me estoy refiriendo. Si en otro tiempo, los intelectuales de izquierdas creyeron tener una suerte de afinidad natural con las organizaciones nacionalistas vascas y catalanes que reclamaban un Estado propio, hoy han abjurado completamente de aquellas ideas y las han sustituido por otras no menos dogmáticas que las anteriores según las cuales, estos nacionalismos son un vestigio de la tribu, una doctrina irracional de principio a fin que no cabe en nuestro orden liberal. El término tribu, es hoy un como un comodín tan gastado como como en su dia lo fue el sistema o los poderes fácticos.

Como una derivación natural de la cuestión nacionalista, la lucha contra el terrorismo de ETA ha tenido efectos similares. En estos últimos años, han surgido como si fueran setas muchos eruditos que se mostraban muy indignados con los etarras en la medida que ETA dejaba de matar. Estos antietarras sobrevenidos que no se ocuparon de este drama en los tiempos realmente duros y que escriben bien alejados del País Vasco, se han aprovechado descaradamente del prestigio moral que otorga la resistencia frente a ETA para hacer su peculiar ajuste de cuentas con las ideas que defendieron antaño.

Como todo fenómeno complejo, la derechización creciente de los intelectuales que fueron de izquierdas tiene múltiples causas. En primer lugar, cabe destacar el espíritu de los tiempos. El auge del neoconservadurismo por un lado, así como el colapso del marxismo que por muy distintas que fueran las formas que adoptara, servía de lengua común de la izquierda, sumado todo ello a la confusión que sobre el papel que puede desempeñar la socialdemocracia en el capitalismo actual, ha creado un clima propicio para el abandono de las antiguas convicciones ideológicas.

No son pocos los que se han dejado arrastrar cómodamente por esta corriente aunque se suponga generosamente que estos sabios son gente que piensa por sí misma y revisa críticamente sus ideas, en realidad se dejan influir por las modas y las tendencias tanto o más que el común de los mortales.

El espíritu de los tiempos tiene además una especificidad propia en España. La historia política de nuestro país ha sido extremadamente convulsa. Solo así se explica que muchos intelectuales abrazaran el izquierdismo para oponerse a Franco. Desaparecido éste, fueron evolucionando en la democracia hacia posiciones liberales que son las que habrían tenido de forma casi natural por su origen social y formación si España no hubiera pasado por un régimen autoritario tan prolongado.

A esto hay que sumar el estigma que ha arrastrado la derecha democrática en nuestro país debido a su evolución del sistema político anterior. Algunos pensadores se atrevieron a hacer explícitas sus nuevas posiciones solo cuando esa losa comenzó a diluirse con la llegada del Partido Popular ( PP ) al poder en 1.996.

Existe también una cuestión generacional que no cabe soslayar. Los teóricos que han tenido una fuerte presencia en la esfera pública desde los tiempos de la Transición Política hacia la democracia, cuando eran todavía muy jóvenes, tuvieron sus años de gloria bajo los primeros Gobiernos de Felipe González. Lo llamativo es que no se resignen a perder el monopolio de las letras de 40 años después.

En un país normal con un sistema político consolidado que lleve largo tiempo funcionando, la renovación de personas e ideas se produce con total naturalidad. Aquí no. Es anómalo que las personas que nacieron en el período republicano, Guerra Civil y posguerra comenzaran tan pronto y acaben tan tarde. Su incomprensión y desconcierto ante la generación social-comunista en el poder salen a relucir con mucha frecuencia.

Que se trata de una cuestión generacional queda meridianamente claro por el tono de riña y suficiencia que se emplea para realizar para lo que debería ser la crítica razonable al Gobierno de la Nación y a su Presidente. Esa falta de entendimiento concepcional explica también la deriva liberal y derechista de tantos estudiosos que -sin embargo- se identificaron con mayor o menor entusiasmo con los Gobiernos de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero.

Este abandono de la izquierda ha provocado una creciente hegemonía de las ideas conservadoras y liberales que son hoy las dominantes en los medios de comunicación social ( prensa, radio, televisión e internet ) libros de ensayo y otros elementos quer componen la esfera pública. Los centros de agitación cultural están hoy en la derecha. En la izquierda socialista no hay nada parecido a un debate desde hace hace mucho tiempo como atestigua la facilidad con que se propagan en España tópicos exagerados sobre el estado de la educación, la financiación de las autonomías o la cuestión de las lenguas cooficiales.

Lo más curioso del caso es que quienes han abandonado los principios progresistas exigen a los demás el mismo trayecto de forma que si alguien se resiste se le tacha de inmediato de sectario, dogmático o vendido. El ardid es muy burdo como para pasar desapercibido y en el fondo resulta revelador de la incomodidad que muchos sienten cuando se les recuerda su evolución por llamarlo de alguna manera.

LA PERVERSIÓN DEL LENGUAJE QUE HACE LA ACTUAL IZQUIERDA ESPAÑOLA.

Si se echa un vistazo a la realidad en la que vive inmersa la sociedad española, se puede observar con total normalidad la capacidad que tienen los políticos de izquierdas para alterar con el lenguaje la sustancia de las cosas. Si se mira bien, es sorprendente lo que se está haciendo con los vínculos familiares creando figuras parentales con números progresivos: 1-2 y hasta 3, en lugar de padres y madres. O que no se considere ya a la familia fundada en vínculos familiares sino sobre relaciones efectivas. Lo que quiere decir que es la voluntad la que se convierte en arbitrio para autodeterminarse y elegir a los propios familiares en sustitución de la naturaleza que los genera.

Otro ejemplo sería lo que siempre se ha llamado útero de alquiler que no es más que arrendar una parte del cuerpo de una mujer extraña de la familia para tener un hijo y que ahora intentan camuflarlo como una gestación para otros. Se le cambia el nombre para tranquilizar al personal sobre un cambio de sustancia que en sí mismo no cambia ya que se sigue utilizando a la mujer como una simple incubadora.

Del mismo modo se trata a la eutanasia, un acto que provoca la muerte para suprimir el dolor o por otras motivaciones. Algo que constituye un homicidio gravemente contrario a la dignidad de las personas y que ahora se dulcifica con las expresiones buena muerte, muerte diga o muerte suave y tranquila. Se ofrece el fallecimiento en soledad -médicamente asistido- sin dar otra alternativa para aliviar el sufrimiento con cuidados paliativos, acompañando a esta persona en la última fase de su vida. No hay que olvidar que incurable no es lo mismo que incuidable.

Con el aborto sucede lo mismo, primero se le encuadra en lo que se denomina salud reproductiva, después se lo presenta como un derecho que debe tener toda mujer o adolescente que se quede embarazada. Se insiste en que no se puede negar a las mujeres la libertad de elegir si quieren continuar o no con la gestación de este nuevo ser.

Sin embargo, esta colonización ideológica que se traslada a las leyes, legaliza que haya seres humanos que no tengan derechos, permitiendo así matar al más débil e inocente. Injusta discriminación que además defienden los que no permiten que se les toque ni un pelo a los animales, enarbolando sus derechos a la vida, a la salud o la integridad física. Los animales para ellos son dignos de ser defendidos, estos seres humanos que se abren a la vida, no.

La perversión del lenguaje también llega por parte de los que quieren demostrar la bondad de la amnistía y no reconocen que se conceden por una corrupta compra de votos en el Congreso de los Diputados. Se trata de un ataque al Estado de Derecho que se hace sin razones jurídicas, haciendo una excepción arbitraria y descarada de la aplicación de la ley, mandando al olvido condenas firmes con delitos que atentan gravemente contra el corazón de la democracia, como son la sedición y la malversación del dinero público. E impidiendo que centenares de procedimientos judiciales puedan continuar su curso para sentar en el banquillo a sus autores por su deslealtad a la Constitución Española.

Es llamativo como los ministros del Gobierno social-comunista que dirige Pedro Sánchez teatralizan poniendo caras de circunstancias al expresar las excusas que justifican semejante atropello, repitiendo con total naturalidad que se debe apostar por la convivencia -aprobando la amnistía- para consolidar los avances logrados hasta ahora. Así como que también se trata de aparcar el odio y levantar un muro contra la extrema derecha.

Muchos españoles han aceptado este trágala, es especial en numerosos militantes y simpatizantes socialistas que han dejado de razonar y creerse a pie juntillas lo que diga ese gran manipulador que dirige los destinos de una fuerza política centenaria que utiliza para su propio beneficio sin importarle lo más mínimo el daño que está ocasionando a la organización y lo que costará recuperar su prestigio y buen nombre como un partido político de Estado.

La perversión constante del lenguaje es un arma política que en la mayoría de los casos lleva al sometimiento. Los españoles no se merecen seguir sufriéndolo.

DE CUANDO EL FEMINISMO RADICAL ESTABA DIRIGIDO POR EL MACHISMO EXTREMO.

Vivimos tiempos de cambios en los partidos políticos de la extrema izquierda que apoyan a la gobernalidad de los socialistas en el Gobierno de la Nación, marcados por los varapalos que han sufrido últimamente debidos a su descarada hipocresía política. Sumar, sacudido por el escándalo de las presuntas agresiones sexuales de su portavoz parlamentario en el Congreso de los Diputados, Íñigo Errejón y Podemos, afectado por la denuncias de abusos sexuales del cofundador de la formación, Juan Carlos Monedero.

En este contexto, ambas organizaciones políticas iniciaron un proceso de sustitución y renovación de sus direcciones orgánicas en sus respectivas asambleas en las que afrontaron el futuro sin estas y otras figuras claves que han definido su estrategia ideológica durante su nacimiento y la han continuado en los últimos años.

Mientras Podemos busca recomponerse tras su ruptura con Sumar y fortalecer su identidad propia como partido feminista e independendiente, el movimiento Sumar tambien redefine su estructura en un intento por consolidarse como referente progresista y alternativa a sus antiguos socios.

En la reunión celebrada el pasado 29 de marzo, los delegados de Sumar eligieron a la hasta ahora secretaria de organización Lara Hernández y al portavoz económico Carlos Martín como nuevos coordinadores generales, mientras que la vicepresidenta primera del Gobierno, Yolanda Díaz pasaba a desempeñar un nuevo papel dentro del partido como nueva coordinadora institucional y de acción de gobierno.

Como no es verdad que todo les va tan bién como trasciende de sus encuentros, conviene recordar que Sumar nació como un movimiento ciudadano con el apoyo de 35 expertos de la sociedad civil que con el transcurso del tiempo ha sufrido una fuga de cerebros que le ha obligado a transformarse en un partido político tradicional al uso. Uno más.

Algo que ha propiciado que muchos de sus ideólogos que participaron en su fundación hayan decidido apartarse del proyecto actual por haber perdido su identidad. El goteo de salida de intelectuales ha sido progresivo. Tras las elecciones generales del mes de julio de 2.023 y la reconfiguración del espacio en 2.024, solo 16 de estos expertos siguieron vinculados a la organización y en la actualidad apenas siete continúan.

Figuras clave como los politólogos, Ignacio Sánchez Cuenca y César Rendueles o el magistrado del Tribunal Supremo, Fernando Salinas, ya no forman parte de la estructura del partido. Al igual que ocurre con la escritora Elisabeth Duval, uno de los últimos símbolos del que fue el movimiento ciudadano cuya salida refuerza la sensación de que Sumar ha perdido su esencia inicial quedando su dirección en manos del círculo más cercano a Yolanda Díaz.

Podemos sigue el mismo camino que Sumar y centra sus esfuerzos en alejarse del daño causado por el caso Juan Carlos Monedero y en hacer oposición a sus antiguos coaligados a los que acusan de actuar en base a los intereses de Pedro Sánchez.

Sin embargo, tras conseguir Ione Belarra la renovación de su cargo de secretaria general de Podemos, atrás quedan los tiempos en los que los intelectuales de la formación tenían un gran peso orgánico. Solo algo más del 10% de los que pueden considerarse pensadores han decidido continuar en la organización.

Muy atrás queda el Podemos del 15-M que vino para cambiar España y ha resultado lo contrario porque ha sido España la que ha cambiado a Podemos. Ninguno de los que decidieron crear el partido como Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón, Teresa Rodriguez o Miguel Urbán, forman ya parte de la organización política. Belarra tan solo cuenta con los nombres de Irene Montero e Isa Serra como militantes históricos y quiere redefinir el partido en base a tres hitos: el antirracismo, el antibelicismo y el feminismo.

Así, las trayectorias de Sumar y Podemos son el claro ejemplo de cómo dos proyectos politicos nacidos con vocación de ruptura con el sistema político establecido, han terminado siendo absorbidos por las inercias del régimen vigente. Ambas formaciones, surgieron con la promesa de una nueva forma de hacer política, apostando por la participación ciudadana y rechazando las estructuras rígidas de los partidos tradicionales aunque con el tiempo sus direcciones se han cerrado sobre sí mismas, imponiendo dinámicas internas marcadas por el personalismo, la burocratización y las luchas de poder,

Lo que en sus inicios fue un intento de desafiar el orden establecido, finalmente ha derivado en organizaciones que reproducen muchas de las prácticas que en su momento criticaron por lo que la pérdida de sus referentes intelectuales y figuras claves no solo ha debilitado sus proyectos originales sino que también ha evidenciado la dificultad de sostener una alternativa política sin terminar atrapado en las vigentes reglas del juego constitucional.

EL PLAN QUE FALLÓ CONTRA JESUCRISTO.

La Semana Santa católica tiene su origen en otra acontecida durante el Pésaj ( Pascua judía que recuerda la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud egipcia ) del año treinta después de Cristo ( d. C. ) que fue escenario de un meditado plan. En término generales, las funciones de cada uno habían quedado claramente repartidas para que no hubiera sorpresas. Los jefes de los saduceos ( secta judía cuyos miembros ocupaban los principales puestos sacerdotales ) Anás y Caifás, -que controlaban el Templo de Jerusalén- llegaron a la conclusión que era necesaria la muerte de un tal Jesús de Nazaret.

Alegaron para ello que la predicación del Reino de Dios por parte de este galileo podía provocar la suspicacia de los romanos y acabar generando un conflicto perjudicial para Israel. La realidad era más compleja ya que Jesús predicaba la teshuvá de los profetas ( volver a los orígenes del judaísmo ) que no era más que la necesidad de que el ser humano se volviera hacia Dios y le dejara ser el rey de su vida, cambiándola radicalmente. Semejante cercanía entre Dios y cualquiera convertía al Templo de Jerusalén en innecesario y a sus sacerdotes en inútiles.

Como además se rumoreaba que Jesús podía ser el Mesías prometido y que incluso curaba a los enfermos y expulsaba a los demonios de sus mentes, su suerte quedó echada. Dado que el invasor romano había prohibido a las autoridades religiosas el privilegio de ejecutar la pena capital, los saduceos decidieron que una vez apresado Jesús lo entregarían al gobernador romano para que este lo condenara a muerte.

La detención, el interrogatorio y la cesión a los romanos fue fácil pero entonces apareció el primer escollo. Poncio Pilato, el Prefecto romano, no estaba dispuesto a crucificar a nadie por una cuestión religiosa relacionada con el extraño Dios de los judíos que ni siquiera permitía que lo representaran.

Los saduceos salvaron el obstáculo afirmando que como iba diciendo a la gente que era el Mesías, Jesús se proclamaba Rey de los judíos y esa condición era incompatible con la del Emperador romano. El gobernador no quedó convecido pero preocupado por si se generaba un problema de orden público, dispuso la muerte de Jesús en la cruz siguiendo la tradición romana para que no solo se le matara de esta manera sino también para mutilar y deshonrar el aspecto físico del condenado ya que el control sobre el propio cuerpo era vital en las culturas antiguas y denotaba la pérdida del honor.

En apariencia, todo este asunto había quedado zanjado conforme al plan previsto, sin embargo, al cabo de tres dias la tumba de Jesús apareció vacía y decenas de personas comenzaron a decir que lo habían visto de regreso del Hades ( reino del dios griego ) y que incluso habían comido con él.

Pasada una década, ninguno de los principales saduceos ostentaba su cargo y Pilato también había sido destituido y llamado a Roma. A esas alturas, los seguidores de Jesús habían llegado a la capital de Imperio Romano y su número había aumentado tanto que el Emperador Claudio tuvo que expulsarlos. Cuarenta años después las legiones romanas de Tito destruyeron el Templo de Jerusalén y con él se extinguieron los saduceos después de casi tres siglos de existencia.

Pocas veces habrá salido tan mal un plan. Prueba de ello es lo que recuerda esta Semana Santa.

¿ DÓNDE ESTÁN LOS INTELECTUALES DE ESTOS TIEMPOS ?.

A pesar de vivir ya en el siglo XXI aún no se ha logrado la adecuada conexión entre las dos culturas que dividen a la sociedad moderna -las ciencias y las humanidades- suponiendo un grave problema para la resolución de los conflictos que afectan a la convivencia diaria y al bienestar de la población. Aunque esta falta de relación no es de ahora, sí ha tomado una nueva forma: la separación de los intelectuales de la política. Pocas veces habían estado alejados tanto los librepensantes y los asuntos de los ciudadanos.

Los pensadores críticos son hoy una especie en vías de extinción. Temen la política y se diría que la política muestra una indiferencia absoluta por todo lo que se pudiera denominar intelectual. Hay otros muchos que piensan que estos tiempos corresponden a un declive de la razón crítica; que los estudiosos se han distanciado de la esfera pública para acercarse a un mundo cada vez más profesionalizado y más empresarial; que están perdiendo su autoridad moral para dirigirse al poder al tiempo que se muestran incapaces de realizar sus funciones de una manera independiente y valorativa. Nunca se habían mostrado tan profundamente opuestas la conciencia crítica y el espacio público.

Parece que todos los eruditos de hoy pensaran que puesto que todas las verdades morales son relativas ya no hay necesidad de ser la voz ética de un mundo sin voz. El afán de algunos de ellos de aparentar que lo políticamente correcto y sensato es desestimar la importancia que tienen los imperativos morales en el mundo de la política no es más que una forma de hacer coincidir las necesidades humanitarias urgentes del mundo en el que vivimos con las suyas propias para promocionar su carrera profesional o su proyección social. Empleados, funcionarios, autónomos, profesionales liberales… se encuentran encadenados a la rueda de un medio de vida respetable que paradójicamente frena su capacidad para la crítica en un contexto ordinario.

Para ser más preciso, los intereses personales han destruido los llamados intereses públicos de los pensadores. Al olvidarse de la política de una forma tan rápida y sin dejar lugar para el arrepentimiento, se han transformado en defensores de la cultura de masas carentes de todo sentido de censura. Es por ello por lo que los llamados politólogos y expertos culturales han venido a sustituirlos como actores sociológicos en el mundo contemporáneo.

A los intelectuales ya no les interesa reflexionar sobre los problemas que nos rodean y debatir sobre los valores morales porque su único interés no pasa más allá de un comentario de los hechos. Así, en la era de la globalización dominada por las redes sociales y la comunicación tecnológica en la que las opiniones disidentes suelen estar acalladas, una epidemia de conformismo ha paralizado por completo la vida pública, convitiéndola en una entidad impulsada única y exclusivamemnte por el mercado.

Si se quiere recordar la evolución del compromiso de los eruditos en la historia europea del siglo pasado, el XX, habría que empezar por el asunto Dreyfus ( militar francés acusado de espionaje ) y la aparición de lo que desde entonces se llama la categoría de intelectual. A partir de ahí, todo el mundo estaba de acuerdo en que el intelectual tenía que comprometerse porque su labor era defender los valores universales por encima de la política del momento; que era un sujeto que operaba dentro de un marco moral y se atiene a unos valores trascendentales, libre de las impurezas de la política que debe de atacar la injusticia, el prejuicio y la intolerancia de la vida pública; restaurando la función que Sócrates había reservado para el filósofo: defender la universalidad de la búsqueda de la verdad y luchar contra la violencia.

El método del maestro griego era dominar la violencia con el uso del diálogo frente a las convicciones políticas, empezando por la honestidad de abrirse a la pluralidad humana para reconocer las diferencias que existen entre las personas y eso presupone otro valor igualmente esencial a la condición de intelectual: el respeto.

Una de las tareas del intelectual es cómo reformar y mejorar la sociedad de su tiempo. Su empeño primordial debe centrarse en la educación cívica de los demás ciudadanos para la responsabilidad que entraña la participación democrática en la gobernanza aunque muchos de ellos consideren que lo que llamamos examen juicioso es un ejercico inútil. Si no se lee y se ejerce el espíritu analítico, la Historia podría convertirse en una simple repetición de los errores humanos. Por el contrario, cuando se comprometen con la Historia, no solo necesitan una mente abierta sino también reflexiva, capaz de entender que las verdades pueden ser parciales y razonar sobre ello.

Con este planteamiento, la pregunta es: ¿ cómo se puede hablar de preservar la ética en la esfera pública y no abandonarla cuando han dejado de existir los absolutos morales ?. La respuesta más aceptada es el problema del mal y sus implicaciones políticas, siendo hoy un desafío importante para el mundo político y la integridad moral de los intelectuales. Aunque todas las personas son responsables de las calamidades e injusticias de este mundo que nos ha tocado vivir, el papel del pensador en los ámbitos gubernativo y social conlleva una mayor responsabilidad moral, casi una especie de héroe pues hace falta tener una gran valentía para enfrentarse a las responsabilidades que se adquieren en la vida pública.

Muchos creen que ser hoy un crítico comprometido con la manera de gobernar a la población no es nada del otro mundo porque ser demócrata y vivir en una democracia no supone ningún riesgo pero dado que no puede haber una democratización y una globalización reales si no están acompañadas de una labor verdadera de reproches por parte de observadores en su función de contrapoderes, ser hoy un espectador analítico significa ejercer de conciencia moral de estos tiempos que nos ha tocado vivir.

Por eso, para los intelectuales comprometidos la auténtica lucha no se limita a estar a favor o en contra de la política que se haga sino que se trata -sobre todo- de una batalla en defensa de lo humanitario frente a lo inhumano; de tener el arrojo de alzar la voz en nombre de la convivencia y en contra de la injusticia. Por esta razón, aunque el concepto haya perdido la fuerza que tuvo en el momento del caso Dreyfus, se ha de mantener la función del intelectual público. Mientras que se siga creyendo que la esperanza no es una palabra inútil, los intelectuales no dejarán de ser necesarios en todas las sociedades.

LA UTILIZACIÓN POLÍTICA DE LA MENTIRA.

A Esquilo, dramaturgo de la antigua Grecia, se le atribuye la frase de que la primera víctima de la guerra es la verdad. Había luchado contra los persas en las míticas batallas de Maratón y Salamina y sabía de lo que hablaba. Este principio que tienen grabado a fuego en su mente todos los correponsales de guerra se les enseña en la facultad universitaria bien pronto. Hoy podemos verlo en los principales medios de información También podría decirse que la verdad es víctima recurrente en cualquier sociedad organizada porque la mentira política es un arte tan viejo como la civilización.

La verdad es un concepto escurridizo en metafísica y cambiante en ciencia. Un nuevo descubrimiento puede anular lo que se daba por cierto hasta ese momento pero en el día a día, se trata de un asunto diferente: hay cosas que han ocurrido y otras que no, pero los hechos -reales o no- influyen en nuestra percepción y por lo tanto en nuestra opinión.

Desde la misma antigüedad, la verdad y la mentira se han mezclado muchas veces y esas realidades falsas han inferido en el presente. Llegados hasta este punto, conviene hacer una distinción entre noticias falsas y propaganda porque aunque ambas crecen y se multiplican en el mismo ecosistema no son exactamente iguales.

La propaganda busca convencer, ser eficaz y para eso utiliza todo tipo de instrumentos desde el arte hasta el cine, los pasquines o las redes sociales. Las noticias falsas son una rama de esa propaganda y lo que persigue es engañar, crear otra realidad. La preocupación por la forma en la que estos engaños cuajan y por los mecanismos a través de los que se crean y se multiplican no es de ahora. Los estudios más serios sobre este fenómeno aparecieron en el siglo pasado.

Pienso que un error solo se propaga y amplifica cuando encuentra un caldo de cultivo favorable en la sociedad. Las noticias falsas necesitan gente que quiera creerlas. Traigamos aquí tres ejemplos muy claros: la guerra de Cuba (1.898 ) con la manipulación de los periódicos; la guerra de Vietnam ( 1.975 ) con el incidente del golfo de Tonkín ( fraude norteamericano para provocar la escalada de la guerra ) y la invasión de Iraq ( 2.003 ) con las inexistentes armas de destrucción masiva. Es curioso resaltar que estos tres conflictos bélicos en los que se metió Estados Unidos empezaron con excusas inventadas.

Con ellas, se creó una psicosis de guerra, de cambiar la Historia por medio del sensacionalismo logrando así la circulación millonaria de los periódicos con su correpondiente venta masiva y patadas en el estómago del lector. Desde entonces, surgió un cierto escepticismo hacia ellos que se prolonga hasta nuestros dias con aquellos que creen erróneamente que la prensa cuenta mentiras y las redes sociales verdades. Esa desconfianza hacia lo que contaban, la misma que ahora nutre a los que buscan esa otra verdad en Facebook que para muchos es la única ventana al mundo.

Una de las grandes tragedias del siglo XX como fueron las matanzas promovidas por los grandes totalitarismos, logró esconderse detrás de noticias falsas. Las dictaduras nazi y soviética no solo fabricaron falsedades tremendas sino que fueron capaces que construir otra realidad en la que lo verdadero y lo falso eran elementos accesorios.

Pongamos por ejemplo la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ( URSS ) donde la revolución rusa no solo abolió la propiedad privada sino que también se eliminó la realidad. Hoy en día puede resultar inexplicable que mientras Stalin asesinaba en masa y deportaba a millones de personas de sus regiones naturales, la bondad del socialismo se mantenía como dogma en grandes sectores del mundo occidental. En este caso, de buena o mala fe, demasiada gente pensó que la realidad era una noticia falsa

El rédito político de las noticias falsas es grande y lo fue mucho antes que apareciera internet pero siempre ha necesitado del suficiente entorno de la población predipuesto a creérselo. Las mentiras que se cuelan y convencen a las masas no llegaron con las redes sociales.

Todo lo anterior suena hoy a introducción histórica si contemplamos el panorama político nacional y hojeamos los giros y volantazos que el Presidente del Gobierno socialcomunista que disfrutamos ha hecho para mantenerse en el poder. Donde dije digo, digo Juntos Por Cataluña, el decreto ómnibus, la cuestión de confianza y por último la cesión de extranjería y fronteras al Gobierno autonómico catalán.

La posmodernidad y su concepto flexible de verdad y mentira parecen hacerse carne en Pedro Sánchez a tenor de las ocasiones que ha incumplido sus promesas y poniendo en juego su credibilidad, ha homenajeado a aquellos principios fluctuantes del visionario Groucho Marx: si no le gustan estos, no se preocupe porque tengo otros.

Ya en 2.023, el propio Presidente manifestó públicamente en la radio que él no mentía, que era incapaz de vender a quien fuese para mantenerse en el poder pero que ante determinadas cuestiones sí había realizado cambios de opinión y rectificaciones. Si se hace una antología de urgencia nos vamos a encontrar ya bien pronto, en 2.018, en la moción de censura contra Mariano Rajoy, necesaria para formar un Gobierno transitorio que convocara elecciones cuanto antes, vista la degradación política de aquel momento. Estamos en mayo y Sánchez convoca elecciones en febrero de 2.019 cuando no le queda más remedio al quedarse sin apoyo parlamentario.

Con Bildu no vamos a pactar, si quiere se lo digo 5 veces o 20. Esto lo dijo en televisión en 2.015 y lo fue repitiendo por donde pasaba hasta el año 2.019. En 2.020, el Gobierno socialcomunista de PSOE-Podemos pacta con Blidu su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. En 2.023, ocurre lo mismo para apoyar su investidura.

En 2.019, un Pedro Sánchez con su careta de sensible e íntimo, afirma rotundamente que él no puede pactar con los cachorros comunistas de Podemos porque no dormiría por las noches, además manifiesta su mala relación política con su entonces dirigente, Pablo Iglesias. Tres meses después y sin inmutarse lo más mínimo forma una alianza con él y lo nombre Vicepresidente del Gobierno.

En el debate electoral y ante las cámaras de televisión, el cuatro de noviembre de 2.019, dijo con rotundidad sobre Carlos Puigdemón: me comprometo, hoy aquí, a traerlo de vuelta a España y que rinda cuentas ante la justicia española. Ahora es su sotén y báculo parlamentario. En efecto, permitió que volviera a España durante unas horas el pasado ocho de agosto de 2.024 para exhibirse en uno de los capítulos más humillantes de la reciente política española. Ahora, Pedro Sánchez manda a sus emisarios al refugio belga del prófugo de la justicia para acordar con él sus políticas,

En mayo de 2.018 y en televisión, Sánchez asegura que los hechos acaecidos en Cataluña, el uno de octubre de 2.017, constituían claramente un delito de rebelión. Año y medio después, en octubre de 2.018, aquel supuesto golpe de estado no podía serlo porque no se hizo por militares o civiles armados a la orden de militares. Pocos dias después, la Fiscalía del Estado ya no acusa a aquellos dirigentes catalanes de rebelión porque el Presidente los necesita para formar mayoría en el Congreso de los Diputados.

El 21 de julio de 2.023, a menos de 48 horas de las elecciones generales, Sánchez proclama: el independentismo catalán pedía la amnistía y no la ha obtenido y negaba que si ganaba las elecciones, fuera a ir más allá del indultos condicionados. El 28 de octubre, anuncia que hay que hacer de la necesidad virtud y la amnistía es la única vía posible para que haya Gobierno socialista. Los dirigentes del proceso separatista deben de ser amnistiados en nombre de España y en defensa de la convivencia.

Desde que empezó el presente año de 2.025 volvemos a las andadas y aunque el listón está alto, no se debe nunca dejar de soñar. Pedro Sánchez, tras fracasar en el Congreso de los Diputados para aprobar el decreto omnibús por la negativa de sus socios de gobierno y de apoyo parlamentario, niega que vaya a trocearlo para sacarlo adelante como le pedía la oposición. Semanas después hace exactamente lo contrario y logra que se apruebe.

Y para completar el fangómetro presidencial, nos encontramos con la reciente delegación de competencias al Gobierno regional catalán en materia de inmigración y fronteras tras haberlo negado por activa, pasiva y perifráctica, ya que se trata de funciones exclusivas del Estado que no se pueden ceder. Sánchez, dijo en enero de 2.024: todo lo que tiene que ver con el control de fronteras no se puede transferir, siguiendo la estela del Tribunal Constitucional que en la sentencia del modificado Estatuto catalán estableció que la cesión de la inmigración es claramente inconstitucional porque es una competencia exclusiva del Estado.

Y van….

¿ POR QUÉ LLAMARLO «DANA» CUANDO ES UNA «GOTA FRÍA» ?.

Ese fenómeno atmosférico que siempre hemos llamado gota fría existe desde el principio de los tiempos y continuará hasta el fin de los mismos. Hasta el pasado año de 2.024, se ha repetido en 27 ocasiones y en lo que va de 2.025 son ya siete desde que existen referencias históricas y siempre se han producido de la misma manera, a través de un choque a altos niveles de la atmósfera entre el aire frío que viene del norte, bien del Polo Norte o de Siberia, y la evaporación del agua del mar Mediterráneo que aún se mantiene caliente en otoño.

Ese choque es lo que provoca las enormes precipitaciones y siempre ha sido así. Ahora también. Y no tiene nada que ver con esa gente calentóloga que todo lo que pasa se lo atribuyen a un inventado cambio climático. Llama mucho la atención que lo que siempre se ha llamado gota fría ahora sea dana ( siglas de depresión aislada en niveles altos ) con la pretensión de que si se cambia el nombre al fenómeno parece nuevo.

Igual ocurre lo que hasta 1.998 se ha conocido como calentamiento global porque decían que nuestro planeta se calentaba pero como no era así sino todo lo contrario ya que hubo una pausa que duró hasta el año 2.016 que la temperatura no subía y entonces los ideólogos fundamentalistas pensaron que como no se cumplían sus profecías, lo mejor era cambiar de nombre y pasarlo a emergencia climática y así se trataba de una cosa nueva.

Si todo esto es debido al CO2 como afirman, deberían de explicar a qué ha sido debida la pausa mencionada y no lo hacen porque no pueden. Después del año 2016, cuando se produjo El Niño, que fue especialmente fuerte, motivó una elevación de temperatura que después bajó hasta que ha llegado otro Niño tan duro como el anterior en 2.022 y además provocó la erupción del volcán submarino que ya hemos olvidado ( Hunga-Tonga, Hunga-Ha`pai, ubicado en Tonga, al sur del Pacífico ) y proyectó hasta la estratosfera enormes cantidades de vapor de agua que es el gas de efecto invernadero más abundante y más potente del que no habla nadie porque ese gas no puede ser gravado con algún nuevo impuesto que es al fin y al cabo el fondo de la cuestión: recaudar más.

Una vez establecido el objetivo y como no se atreven a poner impuestos al agua porque afortunadamente está en todas partes y el vapor de agua también: ¿ Qué es lo que queda ?. La respuesta es evidente: sobre las emisiones de CO2 antropogénicas, es decir, del ser humano y ya está, el discurso oficial va a ir por ahí, por el camino del CO2. Una vez aclarado el fin que se persigue queda por definir la manera de lograrlo: castigando a las economías occidentales con esta letanía.

Para los incrédulos que cuestionan todo lo anterior no tienen nada más que leerse las actas de las reuniones de las Naciones Unidas ( ONU ) donde dicen de manera clara que toda esta teoría que se han montado con la Agenda 2030 y que antes era 2050, no tiene nada que ver con el clima sino con el cambio de las estructuras de poder en todo el mundo.

La guerra sin cuartel que se ha declarado a la quema de combustibles fósiles como medio para la producción de electricidad en este sistema de vida en el que estamos instalados, se está llevando con la generación de energía por medio de las vías solar y eólica que además de llenar de chatarra toda esa naturaleza que dicen defender hasta extremos radicales, son ineficaces y exigen otras energías de respaldo que solo pueden dar aquellas centrales que se alimentan con combustibles fósiles.

La realidad ha demostrado que ningún país puede sobrevivir solo con esas energías alternativas como está pasando ya en Alemania y Reino Unidoc que ya se están planteando volver a la denostada fuerza nuclear. Y despúes irán todos los demás países según vayan reconociendo el fracaso de la política energética seguida hasta ahora que se ha impuesto con el calificativo de sostenible. La base del desarrollo de las sociedades modernas pasa por tener una corriente barata que, de momento, solo dan los combustibles fósiles.