¿ ESTÁ EVOLUCIONANDO LA POLICÍA ESPAÑOLA AL MISMO TIEMPO QUE LA SOCIEDAD ?.

Aunque las funciones básicas de la actividad policial siguen siendo las mismas, el mundo en el que trabaja ha cambiado significativamente. Mantener la convivencia pública, proteger la vida y la propiedad de las personas y hacer cumplir la ley, son responsabilidades clásicas que se enfrentan ahora a nuevos retos como son las expectativas de los ciudadanos que cada vez son más altas, la creciente complejidad de la delincuencia y las graves limitaciones presupuestarias.

La Policía, no solo debe de hacer frente a estos desafíos sino que también tiene que estar dispuesta a hacerlos adoptando los cambios organizativos, operativos y tecnológicos necesarios. Es decir, adaptando los métodos de trabajo a los tiempos que corren. Comprender las variaciones sociales que pueden afectar a la Policía es clave para poder prestar el servicio necesario.

Hay tres grandes tendencias que están marcando en la actualidad la orientación de la actividad policial. La primera sería que los ciudadanos tienen esperanzas cada vez más altas en lo que se refiere a prevención de la delincuencia; actuación en caso de emergencia; atención al ciudadano; presencia en la calle y participación de la población en la función policial porque los ciudadanos no se quieren quedar al margen y piden ser tratados como clientes como en las empresas del sector privado.

La segunda se debe a que como la criminalidad está cada vez más organizada y globalizada, ha entrado en el mundo digital y utiliza redes complejas. Los delincuentes no solo son más ràpidos que la Policía sino que además es frecuente que cuenten con tecnologías más avanzadas. Los estudios más recientes del mundo occidental indican que el crimen organizado ha crecido casi un 130% en los últimos diez años y se ha internacionalizado de manera considerable, lo que dificulta los métodos tradicionales de detección e investigación de los delitos.

Y la tercera, sería la habitual escasez presupuestaria que obliga a hacer más con menos y no salir nunca de la precariedad. La Policía siempre va detrás del delincuente y parece ser su destino que no hay manera de modificarlo. La pasada crisis económica obligó a una reducción de costes de la que aún no se ha salido.

Aunque no exista ninguna varita mágica que resuelva todos los problemas, sí se puede hacer alguna reflexión que ayude a facilitar el proceso de transformación necesario. Se podría empezar por intentar buscar una mayor implicación de la sociedad. La Policía tiene que aprovechar tantos canales como sea posible para buscar formas de comunicación con los ciudadanos y que además sean novedosas, dinámicas, personalizadas y rentables.

La participación ciudadana debe de tener como escenario a internet y las redes sociales sin olvidar el contacto directo con lo distintos agentes sociales. Debe de ser una relación basada en la confianza. Las redes sociales pueden cambiar las relaciones con la gente porque facilitan el diálogo y hacen que el ciudadano se sienta más implicado. También la comunicación directa hace llegar mejor el mensaje y se evita que nadie lo pueda tergiversar.

Se podría seguir mejorando el acceso de los agentes a la información que necesitan para su actividad policial. Las actuaciones diarias necesitan una conexión profesional ràpida y precisa. Los distintos bancos de datos de la organización a veces no bastan para resolver la consulta necesaria y así no se puede aumentar la eficacia porque no hay interoperatividad con otros organismos de la administración. La tecnología móvil permite un mayor despliegue de los efectivos policiales en la calle y dar una mayor seguridad a la población.

También, hay que optimizar los métodos de trabajo porque las nuevas técnicas pueden contribuir a reducir los costes de los servicios policiales y elevar los niveles de eficacia y velocidad de respuesta tanto ahora como cara al futuro. Si la Policía tiene acceso a la información en poder de otros organismos oficiales y que resulte necesaria para su labor ordinaria, le permitiría concentrar sus recursos en las tareas prioritarias.

Cuando se consiga de manera plena las distintas herramientas informáticas que permitan un servicio integral de gestión operativa que automatice la conexión de las denuncias o requerimientos ciudadanos con su tratamiento operativo y la posible interconexión con otros cuerpos policiales o judiciales, se lograría una importante reducción del tiempo que hay que dedicar a las tareas administrativas.

Es necesario usar la analítica para predecir y mejorar los servicios. Este proceso forma parte de una nueva oleada de tecnologías en las que se basa la inteligencia en tiempo real. Estas ciencias permiten usar datos de calidad y procesos razonados automatizados para optimizar las investigaciones y aumentar la eficacia en la lucha contra la delincuencia.

Y por último, hay que fomentar más la colaboración entre los diversos Cuerpos Policiales tanto nacionales como extranjeros. También con la justicia, agentes sociales y organizaciones públicas y privadas.

Todos los cambios necesarios hay que gestionarlos de manera proactiva. Esa responsabilidad compete a todos los directivos y mandos intermedios policiales que sean capaces de hacer esa realidad de manera eficaz, tanto ahora como en el futuro. Para ello tienen que crear un ambiente laboral propicio a los cambios y combatir las lógicas y habituales resistencias a los mismos porque si no es así, estas transformaciones no van a ser posibles si no se comprende adecuadamente la naturaleza cambiante del entorno en el que se trabaja. Los responsables policiales deben saber administrar bien los riesgos que hay que correr, los cambios a gestionar y sobre todo las herramientas informáticas que hay disponibles.

La Policía, tiene que ofrecer a sus clientes que son los ciudadanos un servicio completo, muy conectado y capaz de hacer frente a los retos actuales e ir previniendo los futuros. Con un sistema integrado de colaboración que ofrezca todas las acciones que permita la técnica para que las actuaciones policiales al estar mejor preparadas se traducirán en una mayor implicación de la sociedad y en mejores resultados. El combate contra a criminalidad no termina nunca pero hay que hacerlo adaptándose a la realidad del mundo al que sirve.

LA PERSECUCIÓN DE HUGO CHÁVEZ A LA IGLESIA CATÓLICA.

Hugo Rafael Chávez Frías como Presidente de Venezuela condenaba ese exterminio masivo de judios que conocemos como Holocausto cuando una de las características de su régimen era el antisemitismo. No era casualidad que las restricciones a la libertad de la Iglesia católica y la pretensión de destruir su significado histórico y cultural se produjeran al mismo tiempo que los ataques a la comunidad judía. Unas y otros tenían la misma raíz. Era la lucha contra dos expresiones de la fe que afirman que Dios tiene que ver con la Historia. Era la guerra a unas tradiciones de raíces comunes que desenmascaraban una utilización de la religión para proyectos de poder. En lo relativo a los católicos, Chávez quería una Iglesia que no valorara la Historia, que no se pronunciara sobre la cultura y que no denunciara el cambio que iba sufriendo el régimen hacia el totalitarismo.

A finales del 2.007, consideró que estaba maduro el momento de introducir una modificación en la Constitución Venezolana de 1.999 que le permitiera perpetuarse en el poder. Para ello, sometió a referéndum una enmienda para cambiar 69 artículos de la carta magna con el convencimiento de que iba a ganarlo. Si lo hubiera conseguido, habría limitado la independencia de algunos de los poderes del Estado y legitimado la prolongación indefinida de sus mandatos.

Los obispos, hicieron pública una Nota en la que señalaban que las pretensiones de Chávez eran muy poco democráticas. Perdió la consulta popular por muy poco -125.000 votos- pero no estaba dispuesto a dar marcha atrás. Después de conocerse el resultado admitió que había sido derrotado pero enseguida añadió una coletilla: Por ahora…

En su fracaso, fue decisiva la movilización espontánea de los estudiantes. Las manifestaciones universitarias se sucedieron pacíficamente durante dias ocupando las calles de la capital de la nación, Caracas. Los jóvenes salían de los recintos educativos a pesar de que el régimen chavista movilizó a sus bases para amedrentarlos. Uno de los líderes de ese movimiento juvenil, Nixon Moreno, tuvo que refugiarse en la representación diplomática de la Santa Sede conocida como la Nunciatura Apostólica. Chávez respondió a las críticas con la misma fómula que utilizaba el Partico Comunista Chino, buscando a sacerdotes católicos que se opusieran a lo que decían sus obispos y los hacía aparecer en sus programas de televisión.

El Presidente venezolano, seguía empeñado en su reforma constitucional y por eso, a comienzos de 2.009, va a repetir el referéndum porque necesitaba someter a la Iglesia. Así que, en el verano de 2.008, anuncia una de sus creaciones más disparatadas: la Iglesia Católica Reformada de Venezuela.

La historia de esta Iglesia es un auténtico sainete. La nueva fundación cuenta con la colaboración de Leonardo Marín Saavedra, Arzobispo Primado de la Iglesia Anglicana Latinoamericana que había defendido la reelección de Chávez. Tres sacerdotes son ordenados obispos y manifiestan no sentirse vinculados por el celibato.

En el documento fundacional, se explica que la nueva Iglesia no es jerárquica sino más bien inclusiva, participativa y con un fuerte espítitu bolivariano. Se reconoce que Jesucristo como Señor de la Historia está presente en el proceso revolucionario. La Iglesia católica hace un llamamiento para que los fieles no se dejen engañar. El obispo anglicano de Venezuela, Orlando Guerreo, también se da prisa en dejar claro que no tiene nada que ver con la nueva organización. La pretensión de nombrar cardenales y obispos será una de las obsesiones de Chávez durante sus últimos años de vida. Cuando Monseñor Urosa, Arzobispo de Caracas, fue nombrado cardenal en 2.006 por el Papa Benedicto XVI, denunció la falta de democracia en Venezuela.

Chávez, antes de una nueva consulta quería seguir presionando algo más y durante ese tiempo, el líder estudiantil Nixon Moreno seguía refugiado en la Nunciatura vaticana. Decide que hay que darle un nuevo susto al representante papal y lo hace con uno de sus recursos habituales, utilizando una de las organizaciones bolivarianas que maneja. En este caso, se trata de la asociación La Piedrita.

Los actos de intimidación contra la misión diplomática católica fueron constantes durante meses y en alguna ocasión subiendo un escalón más. La gente de La Piedrita llegó a lanzar cinco bombas lacrimógenas al jardín de la residencia del Nuncio. Con las mismas, iba un panfleto en el que se informaba al pueblo rebelde de Simón Bolívar que esa organización revolucionaria ignoraba a la cúpula eclesiástica de la Iglesia católica y la señalaba como traidora y cobarde a las verdaderas luchas del pueblo venezolano. Al mismo tiempo, también se produjeron ataques a periodistas y a la Universidad Central de Venezuela.

Todo el esfuerzo que empleó Chávez en la creación y desarrollo de su Iglesia se diluyó con su fallecimiento en marzo de 2.013 y desapareció con él. Su sucesor, Nicolás Maduro, ha seguido atacando a la Iglesia Católica que nunca ha parado de denunciar la violencia del régimen pero no ha llegado tan lejos como lo hizo su antecesor y no lo ha imitado en crear su propia Iglesia.

EL TIMO DE LA «FACTURA FALSA» DE LOS AUTÓNOMOS Y PYMES.

Lo que les faltaba a los trabajadores autónomos y pequeños empresarios es que les pirateen los correos electrónicos para desviar el pago de sus facturas. Pero este es uno de los timos en mayor expansión en los tiempos que corren. La estafa se conoce en el lenguaje informático como BEC, siglas en inglés de compromiso de correo electrónico corporativo ( empresa).

Los delincuentes acceden a la cuenta de correo electrónico de la víctima, buscando originales de facturas de sus proveedores habituales, a las que le cambian el número de cuenta del destinatario. Cuando el cliente recibe la factura, efectúa el pago sin darse cuenta que, en realidad, lo está haciendo a una cuenta distinta que es la falsa.

El BEC forma parte de uno de los numerosos tipos de estafa que proliferan en el mundo de la informática a través de internet. Consiste en obtener información interna y confidencial del negocio o de la empresa suplantando la identidad de un cliente o suministrador legal. Los estafadores logran hacerse con el dinero de las facturas falsas porque las entidades bancarias aceptan las transferencias aunque el nombre del titular y el número de cuenta no pertenezcan a la misma persona.

Para que se entienda mejor, véase un ejemplo. Es un viernes a última hora. El fin de semana va a comenzar y Pedro ( nombre imaginario) ya tiene hecha la maleta para irse a su casa que destina como segunda residencia. Es propietario de un pequeño comercio familiar y está esperando un pedido de mercancía que suele reponer mensualmente. Hace unos dias que pagó la factura a su proveedor habitual como suele hacer en cuanto le llega. Nunca había tenido problemas.

Está un poco receloso porque la última factura no la recibió tan rápida como de costumbre y además le añadían que habían cambiado de banco. Empezaba a mostrarse preocupado porque encima la mercancía no había llegado todavía y ya se estaba preguntando si es que había pasado algo. Repasando toda la documentación del pedido, se fija en el mensaje y ve que en la dirección del correo han cambiado una letra y tiene dos o o en lugar de dos e e. Han puesto proovedor.com en lugar de proveedor.com. ¡ Cómo para darse cuenta !.

Ahora ya sabe que la factura no es la original y que alguien ha logrado entrar en su cuenta de correo del local. Pedro tiene la misma contraseña para sus otras cuentas y le daba mucha pereza cambiarlas de vez en cuando. Cosa que no había hecho. Acaba de recibir la primera lección: las contraseñas son importantes y no se deben de mantener siempre las mismas.

Los grandes expertos en informática reconocen que es muy fácil caer en esta trampa dado el tipo de vida que se lleva, basado todo en la prisa. Por eso, lo más recomendable es prepararse a la defensiva. Eso significa tomar precauciones como variar periódicamente la contraseña de la cuentas que se utilicen y tener una copia de seguridad de la información que se considere más relevante. La clave para protegerse es estar en guardia permanente.

¿ POR QUÉ SALEN LOS CAYUCOS DE SENEGAL HACIA CANARIAS ?.

Basta con ver los programas informativos de cualquier cadena televisiva con respecto a la invasión emigratoria que están sufriendo las islas Canarias para entender que esos barcos denominados cayucos fueron creados como embarcaciones de pesca y no como transporte marítimo de pasajeros para una distancia de más de mil kilómetros. También, que infinidad de ellos se debaten entre esos dos destinos en la costa senegalesa como una línea de puntos que une la arena y coloreados de tonos vivos que contrastan con el azul del mar.

En la desembocadura del río Senegal, en Saint Louis, al norte del país, se apiñan embarcaciones rellenas de redes y escamas de pescado; en Dakar la capital, parecen gigantescas cáscaras de nuez; en el sur, son cientos de cayucos inmovilizados en las playas y custodiados por las gaviotas que chillan porque quieren su recompensa de peces. Son muchos barcos dudando entre huir y quedarse en una tierra donde casi el 20% de la población vive del negocio de la pesca.

Aunque las voces convencionales se limitan a justificar la ola migratoria a Canarias en guerras no declaradas y en violentos golpes de Estado; en crisis económicas; en hambrunas y desgracias varias para una sociedad anestesiada como la nuestra, la realidad es que también existe un estrecho vínculo en Senegal entre la pesca y la emigración.

Al final, son ellos quienes llevan a los que quieren venir hasta aquí. Son ellos los que reutilizan los cayucos para buscar el suelo español y europeo. Y también son ellos quienes los pilotan y quienes organizan el viaje y quienes se encargan de que no viajen miembros de la etnia tucolor en la misma embarcación con otros de la etnia sosso para evitar peleas.

En definitiva, los propios pescadores reconocen que existe una relación directa entre las crecientes dificultades que enfrenta su oficio y su predisposición a participar en el negocio emigratorio y que prefieren gobernar un cayuco por entre las olas que levanta la brisa de otoño si la alternativa es un puñado de sardinas a repartir entre toda la tripulación.

En Senegal, se pesca -o mejor dicho, se pescaba- atún, sardina, dorada, merluza y sepia, entre otras variedades. Sus aguas poseen -o poseían- una riqueza extraordinaria que explica esa tradición pesquera, representada en los barcos que descansan en la costa y en las redes que remiendan en cada puerto. Se cuestiona mucho si la disminución de las capturas están relacionadas con los acuerdos pesqueros con la Unión Europea ( UE ) que han perjudicado al amplio sector de la sociedad senegalesa que necesita la pesca para sobrevivir.

El actual acuerdo de pesca entre la UE y el país africano, firmado en noviembre de 2.019, válido por cinco años, autorizaba a 28 atuneros congeladores; 10 cañeros y 5 palangreros de España, Portugal y Francia a faenar en aguas senegalesas por el pago anual de 1,7 millones de euros. Los barcos pueden pescar hasta un total de 14.000 toneladas de pesca al año, de las cuales 10.000 corresponderían al atún.

Llevado el acuerdo al terreno económico y considerando un precio medio de mercado para las variedades descritas de 10 euros por kilo ( aunque el precio medio de atún sea de 13 euros kilo ) resulta un beneficio total de 140 millones de euros. No deja de ser llamativo que Europa se embolse más del 98% de los beneficios derivados del acuerdo que al principio suponía el 1% de las capturas y que en el 2021 las autoridades senegalesas publicaron que ya estaban en el 6% y se vieron obligadas a bloquear las licencias que se renovaron en 2.022.

Por eso los pescadores senegales no se cansan de repetir que la situación actual puede considerarse como catastrófica porque muchas especies están amenazadas o incluso sobreexplotadas y apoyan sus quejas en que, por ejemplo, la sardina muestra una disminución del 75% en comparación con años anteriores; que mientras ellos están pescando de manera artesanal, los barcos europeos lo hacen de manera industrial por sus mayores medios para faenar.

Dado que los caladeros tradicionales próximos a Saint Louis hace años que están disminuyendo a una velocidad alarmante, los pescadores se ven obligados a subir hasta Mauritania en busca de nuevas oportunidades o descienden incluso a Gambia. Los viajes son más largos y por ello, aumentan los gastos y las probabilidades de peligro sin que crezcan necesariamente las capturas.

En ocasiones, muchos jóvenes senegaleses y de los países vecinos, pagan un pequeño peaje para que los lleven a la costa mauritana donde cogerán otro cayuco con dirección a Canarias. Aquí se encuentra otro vínculo entre la pesca y la inmigración porque muchas embarcaciones sirven como taxis para los jóvenes subsaharianos que luego saldrán para Canarias.

Sería injusto señalar únicamente a Europa como responsable de esta calamidad porque los pescadores senegaleses también señalan a China. Para poder pescar en esas aguas, los chinos no han firmado ningún acuerdo como ha hecho la UE sino que han empleado la fórmula de la creación de empresas mixtas con otras nacionales. Como resultado, los barcos chinos se consideran – a efectos legales- como una flota industrial local que debe de pagar una licencia al precio que lo harían los senegaleses. El temor a esta fórmula es que cuando esquilmen los bancos de peces se irán a otra parte dejando el mar vacío de su pescado.

Se da la paradoja de que pescadores de Dakar que salen con el cayuco, buscan y no encuentran ningún cadadero que faenar y entonces se ven obligados a comprar el pescado que ellos no consiguen a los barcos chinos que solo les venden el pescado sobrante y de peor calidad en su propia tierra -digo mar- y regresan a puerto para intentar convencer a sus esposas de que su oficio todavía tiene sentido.

El pasado domingo, 17 de noviembre, expiró el acuerdo pesquero de la Unión Europea ( UE ) con Senegal y no tiene visos de renovarse hasta que el país africano demuestre su compromiso contra la pesca ilegal, de acuerdo con el señalamiento de la Comisión Europea que le hizo en mayo de que estaba incumpliendo la citada obligación y que había sido objeto de varios avisos europeos. No será la primera vez que esto ocurra ya que entre los años 2.006 y 2.014 el acuerdo se suspendió y permitió a las dos partes evaluar y renegociar las condiciones.

Hasta que no se despeje este panorama los barcos europeos -entre ellos, los españoles- han abandonado las aguas senegalesas y ese país ya no recibirá ninguna compensación económica hasta que no haya un nuevo acuerdo, si es que lo hay. La costa senegalesa es uno de los caladeros de mayor importancia para la flota española que opera en el océano Atlántico.

CON FRANCO, EL «BARSA» VIVÍA MEJOR ( y 3 ): ¿ AYUDÓ MÁS AL REAL MADRID O AL BARCELONA ?.

En la madrugada del 20 de noviembre de 1975, Francisco Franco fallecía en una cama hospitalaria madrileña tras dirigir los destinos de España durante casi 40 años. Lógicamente, a su autoridad no escapó el fútbol y dejó un debate eterno: ¿ Ayudó más al Real Madrid o al Barcelona ?.

El fútbol siempre ha sido un escenario ideal para los diferentes sistemas políticos y un hábil instrumento de propaganda. Así pasó también con la instauración de la Segunda República española, en abril de 1931, cuando muchos clubes perdieron el calificativo de Real en su denominación y desapareció la corona regia en sus escudos.

Y eso también fue lo que hizo Franco ante la relevancia adquirida por el denominado deporte rey en nuestro país. Con la llegada del franquismo no solo se cambiaron los nombres de los equipos o sus emblemas sino que se trató de borrar de un plumazo a cualquier personaje futbolístico vinculado a la República. Algo que afectó y mucho al Real Madrid.

Sin embargo, en Barcelona siempre se repite como un mantra las supuestas ayudas que Franco hizo durante su mandato al equipo blanco pero han borrado de un plumazo los beneficios otorgados por el entonces Jefe del Estado a la entidad blaugrana, cuando la realidad fue que sin Franco el Barcelona no hubiera podido superar sus diferentes crisis económicas.

Curiosamente, el equipo dominante durante la Segunda República fue el Real Madrid. A lo largo del tiempo que estuvo vigente este régimen político, de 1931 a 1936, ( durante el período de la Guerra Civil se suspendió la competición ) los azulgranas no consiguieron ningún título de Liga mientras que el Real Madrid obtuvo dos, quedando invicto en uno de ellos.

El Madrid consiguió también dos Copas de la República, ganando una de ellas en una final contra el Barsa. Los azulgranas que fueron el club que más Copas del Generalísimo levantó durante la época franquista, no consiguieron ninguna durante el tiempo republicano.

Pero además, la llegada de Franco al poder dio estabilidad a los culés frente a un Real Madrid desmantelado ya que muchos de sus jugadores eran rojos ( contrarios a los azules o nacionales partidarios de Franco ) y acabaron en el exilio o encarcelados. El 4 de agosto de 1936, el club blanco fue incautado por las milicias republicanas ( grupos irregulares armados de procedencia comunista, anarquista y socialista ) que lo mantuvieron hasta el 28 de marzo de 1939, cuando las tropas nacionales entraron en Madrid.

El equipo merengue estuvo a punto de ser desmantelado por Franco porque al término de la guerra, la sede social había desaparecido en un bombardeo y sus trofeos habían sido robados; las gradas del estadio se habían deshecho para obtener madera y el dinero de la entidad se había gastado en donativos de guerra para la República. De aquella plantilla solo quedaban cuatro jugadores: Lecue, Sauto, Bonet y Quincoces. El resto, había desaparecido.

Un ejemplo de la persecución que sufrieron algunos jugadores madrileños por ser partidarios de la República, fue Perico Escobal ( afiliado a Izquierda Republicana ), defensa y capitán del Real Madrid en los años 20 y jugador de la selección española en los Juegos Olímpicos de París en 1924, que murió olvidado en Nueva York, en el año 2002, donde vivía., a los 98 años, tras su exilio cubano. Le llamaban El Faquir y tenía fama de galante, seductor y gran conversador. Había sido condenado a 30 años de cárcel y esquivó la muerte por fusilamiento hasta en cuatro ocasiones. Defendió la camiseta merengue durante ocho temporadas, intentó crear un sindicato de futbolistas y llegó a ser amigo íntimo de Santiago Bernabéu.

Otro ejemplo, sería el coronel Antonio Ortega Gutiérrez que fue presidente comunista interino del Real Madrid, ( de 1937 a 1938 ), durante la incautación miliciana y que fue fusilado en Alicante en 1939. Su nombre no aparece en el listado de presidentes del club porque no fue elegido por la masa social. Era un militar que había participado en la Guerra Civil española en el bando republicano. Fue Gobernador Civil de Guipúzcoa y durante una parte de la contienda, ascendió a la categoría de coronel, mandando varias unidades del Ejército Popular de la República y también fue nombrado Director General de Seguridad con el Gobierno republicano de Juan Negrín.

Siempre se ha hablado de que el franquismo facilitó la llegada de Alfredo Di Stéfano al Real Madrid pero los barcelonistas suelen olvidar las ayudas que se brindaron al Barcelona para que se hiciera con los servicios de Kubala, jugador húngaro que llegó a España en 1950 como parte de un equipo de futbolistas que huían de ese paraíso terrenal que era el llamado Telón de Acero comunista. El Real Madrid estuvo interesado en ficharlo porque era uno de los mejores jugadores de Europa pero la Federación Española de Fútbol se lo impidió.

En el Barcelona, estaba de entrenador su suegro, Ferdinand Daucik, que se valió de las buenas relaciones del secretario técnico del club Pep Samitier con el entorno de Franco para que Kubala recibiera la nacionalidad española y los permisos federativos para poder jugar. Llegó a ser una estrella del fútbol catalán y de la selección española.

En 1.973, un año antes de que el Barsa entregara a Franco su tercera medalla de oro, El presidente del Real Madrid Santiago Bernabéu proyectó construir un nuevo estadio y vender los terrenos que entonces ocupaba. La maqueta fue presentada a Franco pero no apoyó la idea del presidente madrileño y la recalificación necesaria fue rechazada, al contrario de lo que le habia ocurrido al Barcelona que sí la había obtenido.

Hasta 1.975 que fue cuando murió Franco, el Real Madrid había ganado 21 títulos nacionales y el Barcelona 20. Fue el año en el que los madrileños consiguieron un doblete. En 1.977, en una de las últimas entrevistas de Santiago Bernabéu declaró: ¿ El equipo del Régimen ?, lo que han hecho los Gobiernos de Franco es explotarnos y nunca nos han dado ni cinco céntimos.

CON FRANCO, EL «BARSA» VIVÍA MEJOR ( 2 ): LA SUBVENCIÓN QUE PERMITIÓ CONSTRUIR EL PALAU BLAUGRANA Y EL PALACIO DE HIELO.

Con resolver los problemas que permitieron conseguir el dinero para la construcción del Camp Nou ( Nuevo Campo ) no terminaron los favores del régimen franquista al Barsa. En 1971, el Consejo Nacional de Deportes presidido por Juan Gich, acordó conceder al club barcelonés -a fondo perdido- 43 millones de pesetas ( una enormidad para la época ) para que pudiese construir el Palau Blaugrana ( Palacio Azulgrana por los colores de la camiseta del club ) y el Palacio de Hielo.

Para tener una idea de la importancia de esta cantidad de dinero, se puede comparar con la reforma que ha realizado el Real Madrid en su estadio -el Santiago Bernabéu- con un presupuesto inicial de 575 millones de euros que al final se ha tenido que doblar ( 1.170 millones ) equivalentes a casi doscientos mil millones de las antiguas pesetas, una obra menos ambiciosa que el emprendida entonces por el club catalán.

Quince dias antes de la inauguración oficial de dichas instalaciones deportivas el 23 de octubre de 1.971, le fue entregada a Franco la medalla de oro del Palau Blaugrana ( bautizado así, en catalán ) en agradecimiento por pagar la construcción de los dos edificios. El pabellón, fue estrenado en un acto protocolario que presidió el vicesecretario general del Movimiento Nacional, Manuel Valdés Larrañaga, falangista de la vieja guardia.

El Palau Blaugrana es un pabellón cubierto con capacidad para 7.585 espectadores, donde disputan sus partidos oficiales los primeros equipos de las secciones deportivas de baloncesto, balonmano, hockey sobre patines y fútbol sala del club. Está situado en el interior del complejo que acoge al Camp Nou. Allí se ha vivido la consecución de la mayoría de las 32 Copas de Europa, 64 Ligas y 64 Copas del Rey obtenidas por dichas secciones, además de innumerables trofeos nacionales e internacionales de menor entidad.

El Palacio de Hielo tiene un aforo de 1.256 espectadores y es donde entrenan y juegan sus partidos los equipos de la sección de hockey sobre hielo. La instalación es anexa y está comunicada con el Palau Blaugrana. Ha sido escenario de diversos torneos internacionales de hockey sobre hielo y de patinaje artístico. Es el único lugar de la ciudad condal donde se puede practicar este deporte.

Tres años más tarde, la junta directiva del Barcelona agasajó nuevamente al Jefe del Estado con ocasión de la audiencia concedida por Franco a los representantes del club azulgrana el día 27 de febrero de 1974 a instancias del club. La visita estuvo encabezada por el presidente Agustín Montal, acompañado de Juan Gich y José Utrera Molina, ministro y Secretario General de Movimiento Nacional, así como los más altos cargos del deporte español y catalán, con motivo del 75 aniversario del nacimiento del Fútbol Club Barcelona.

El objeto de la visita era entregar a Franco la medalla de oro del 75 aniversario y a Utrera Molina la medalla conmemorativa de los recintos deportivos barceloneses por la contribución que el Gobierno central había hecho para sufragar los gastos para la construcción de ambos, tal y como el presidente del Barsa reconoció en el acto oficial.

Además, el Barcelona había goleado 5-0 al Real Madrid en el mismísimo Santiago Bernabéu diez dias antes y por eso sonreían tan satisfechos en la foto de la portada del periódico La Vanguardia los directivos que posaban con el Generalísimo mientras le entregaban la medalla de oro del club. ¡ Qué tiempos aquellos !.

Franco fallecía en la madrugada del 20 de noviembre de 1975 y Jaume Rosell, padre del que llegaría a ser presidente, Sandro Rosell, avisó de inmediato al empleado Eduard Combas para que mandara retirar la placa de los Caídos por Dios y por España ( uno de los lemas del franquismo ) de las instalaciones del Barsa y el busto del Caudillo que había en las oficinas del Barcelona. ¡ Amigo que no produce…!.

CON FRANCO, EL «BARSA» VIVÍA MEJOR ( 1 ): DE LES CORTS AL CAMP NOU.

Aunque a muchos catalanes y otros seguidores del Barcelona Fútbol Club, lo desconozcan o prefieran ignorarlo, Franco salvó al Barsa de la quiebra y de extinguirse. Por eso, el club de fútbol le llegó a entregar la medalla de oro del Palau Blaugrana en agradecimiento a la ayuda recibida para construir los edificios del club.

En la actualidad y por segunda vez en la historia, el club de fútbol está en peligro de desaparecer como consecuencia de su falta de recursos y su mala gestión financiera. Se ha filtrado en algún medido de comunicación social que su deuda ronda la barbaridad de unos 2.500 millones de euros. Hace casi 60 años, el propio Francisco Franco salvó al conjunto de su primera bancarrota. La actual Junta Directiva del Barsa ¿ debería de ignorarlo ?. Con Franco, el Barsa vivía mejor.

Ahora, el club abanderado del separatismo catalán apenas cuenta con liquidez en sus arcas. Sus deudas son muchas y muy elevadas. A la Agencia Tributaria le debe más de 40 millones de euros, por ejemplo. En los años 60 del siglo pasado, el Barsa debía 230 millones de pesetas pero el ahora denostado régimen autoritario acudió en su auxilio.

En los años 50 de igual siglo, el Barcelona tenía su sede en el campo de Les Corts y jugaban en sus filas los conocidos Basora, César, Moreno, Manchón y Lazlo Kubala. Este último, fichado en el año 1950 y que era un verdadero fenómeno del balompié húngaro, de 23 años y profundas convicciones religiosas que había logrado escapar de las garras del comunismo soviético que aplastaba a su país para venir a refugiarse a la España franquista.

El estadio se había quedado pequeño a pesar de disponer de 60.000 localidades. En septiembre de 1950, el Barcelona firmó la opción de compra de unos terrenos situados entre la Riera Blanca y la calle de la Maternidad por un precio de algo más de 10 millones de las pesetas de entonces. Para poder llevar a cabo la construcción de su nuevo estadio, era necesaria la recalificación de los terrenos donde estaba el campo de Les Corts, hasta entonces zona verde, en terreno edificable y proceder a su venta.

Comenzó así una larga serie de reuniones entre los directivos barcelonistas y las autoridades municipales para lograr una solución a los deseos del Barsa. En marzo de 1951, tomó posesión de la alcaldía del Barcelona, Antonio María Simarro, ex-combatiente del bando nacional en la pasada Guerra Civil y hombre del confianza del régimen de Franco que con el entonces presidente del equipo, Francisco Miró-Sans, acordó también la recalificación de los terrenos comprados por los azulgranas.

Para ello, fue necesario la supresión de varias calles que debían de atravesar los terrenos del futuro Camp Nou. El 28 de marzo de 1954 se puso la primera piedra del nuevo estadio en un acto multitudinario. Aquel mismo año, el Barsa entregó a Franco su insignia de oro y brillantes.

Resueltos los primeros problemas técnicos y urbanísticos quedaba pendiente el tema del dinero para construir el nuevo campo. Para ello fue necesaria una nueva recalificación del terreno de Les Corts al que el ayuntamiento se negaba a otorgar un trato tan favorable al club barcelonés pero al que no tuvo más remedio que ceder en agosto de 1962, tras sufrir muchas presiones.

Esta nueva recalificación había resuelto un problema de fondos que de otro modo hubiera sido insalvable y que habría condenado -seguramente- a la desaparición del club. En agradecimiento, el Barcelona concedió al entonces alcalde, José María de Porcioles la categoría de Socio de Honor

Con la venta del terreno de Les Corts, el equipo iba a tener -en teoría- el dinero para construir el Camp Nou pero algunas entidades recurrieron la decisión del ayuntamiento poniendo en peligro la resolución municipal. El pleito contra la disposición del consistorio y la previsible duración incontrolable había roto los sueños de los barcelonistas.

Ante esto, al club no le quedó más remedio que elevar el nivel político para que pasara de asunto barcelonés a asunto nacional para intentar resolver sus problemas. Para ello, lograron contactar con Torcuato Fernández Miranda, a la sazón Director General de Promoción Social y muy bien situado ante el Gobierno central. Fue él el que logró que esta cuestión llegase ante el Consejo de Ministros. En una reunión celebrada en el Pazo de Meirás ( residencia veraniega de Franco en Galicia ), el Gobierno presidido por el general aprobó en agosto de 1965, la ayuda que el Barcelona demandaba, acordando la recalificación del solar de Les Corts por la que se aprobaba el cambio de uso.

Por su inestimable favor, Fernández Miranda fue nombrado Socio de Honor del Club. También nombraron así a Franco poco después. El club terminó por vender sus terrenos ya recalificados por 228 millones de pesetas a una constructora y con eso pagó el Camp Nou actual.

Pero ahí no acabó la lista de favores de Franco al Barsa, hubo más y más….

TESTIGO DE LA CORRECCIÓN POLÍTICA Y LA POSVERDAD.

Llama la atención de que en una de las naciones más democráticas del mundo actual y especialmente en esos templos de la cultura y la ciencia como son sus universidades en los Estados Unidos de América del Norte, haya prendido esa forma de censura posmoderna de fermento filosófico que es la corrección politica, con arraigo de una manera muy poderosa y del que viene otro fenómeno, no menos dañino, como es la posverdad, la mentira deliberada.

Esto, aunque lo parezca, no es ninguna broma. El que va a ser el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, es un adalid de la posverdad y ya sabemos a donde ha conducido esa política que consideraba totalmente obsoleta la noción de la verdad de las cosas. El prestigiosos periódico de aquel país, el Washington Post, registró 30.000 mentiras lanzadas por Trump en las redes sociales durante su anterior mandato.

Lo novedoso de esta nueva censura es que no la ejerce un poder establecido sino que emana de instancias que vienen de la sociedad civil: grupos, tendencias, sectas e incluso a veces, personas influyentes que se consideran con poder para afirmar lo que se puede decir, pensar y hacer. Este tipo de reproche se ha extendido al resto de la sociedad y tiene también elementos de represión que criminaliza a quien se salga de ella.

Surgió a través de la influencia que el filósofo francés Jacques Derrida y su teoría de la deconstrucción cobró en los campus universitarios norteamericanos tras el fracaso sufrido en Europa. Esa teoría ha contaminado ampliamente los Departamentos de Humanidades y Ciencias Sociales docentes y ha creado el caldo de cultivo para el predominio de la posverdad.

Esta dominación se ha hecho famosa a través de la palabra cancelación, según la cual, a los que no entran por el aro de la corrección política los someten a una especie de muerte civil, de ostracismo, se los tacha, borra y persigue, en lo que se refiere a la consideración pública.

¿ Significa todo esto que las universidades norteamericanas están en declive ?. Nada de eso, siguen siendo el paraíso para el enseñante y el alumno: disponen todos los medios tecnológicos, económicos, unas bibliotecas impresionantes, un reducido número de alumnos y una libertad absoluta para elegir los temas y para expresarse en la cátedra. Perviven los aspectos económicos y materiales que no han ido a menos pero ha desaparecido prácticamente, el clima de libertad de pensamiento y de libertad de cátedra.

Aunque existe el temor de que la corrección política y la posverdad acaben contaminando a todo el mundo, dado su éxito también en el Reino Unido, en Europa no tiene el mismo arraigo porque parece que aquí se disponen de algunos antivirus para frenarla. En España, tenemos a Unidas Podemos que no logra implantarla pese a las millonarias campañas realizadas con el erario público en sus tiempos de coalición de Gobierno de la Nación. No ocurre lo mismo con la posverdad. Eso es muy difícil conseguirlo sobre todo en el campo político.

Ya lo adelantó Maquiavelo con su El Príncipe en el siglo XVI, cuando dice que la mentira es consustancial al gobernante y que puede hacerlo porque siempre habrá gente deseando que le mientan en lugar de enfrentarse con la verdad de las cosas.

Ante esta situación no hay que dejarse intimidar. Tenemos todos que reaccionar. Si lo hacemos, si no nos mordemos la lengua, si no aceptamos que alguien quiera censurarnos e imponernos algo. Y si algunos se empeñan en hacernos comulgar con ruedas de molino, decirles claramente que eso es una mentira.

Tomemos como ejemplo, el denominado lenguaje inclusivo. Por más que lo intenten y sin tener el menor sentido del ridículo más absoluto, hablar con la e, no se está imponiendo socialmente y desde luego, nunca se va a trasladar a un diccionario. Todavía no hay el número suficiente de insensatos que piensen que los centenares de millones de hablantes de español, abandonen la lengua que aprendieron de sus padres y en vez de decir, ellos y ellas, digan elles. Se trata de otro fracaso de ese grupo totalitarista que es Unidas Podemos pese a la repercusión mediática que daba el disponer de un ministerio del Gobierno y centenares de millones de euros del presupuesto nacional.

Eso no va a pasar, ni aunque impongan una dictadura feroz con fuertes multas a los disidentes. La lengua, la hacen los hablantes y por eso tienen un sentido común de su propia lengua. En las encuestan de opinión que se han hecho en España hasta ahora, todas revelan que más del 90% de los entrevistados son contrarios al lenguaje inclusivo.

Se trata de propuestas que vienen de iniciativas de grupos y pulsiones ideológicas y no de lingüistas que saben como funciona un idioma. En un reciente libro de una conocida feminista catalana, afirmaba que decir elles en lugar de ellos y ellas, no hace avanzar en nada la condición de la mujer, ni de quienes no se identifican, ni con hombres, ni con mujeres.

EL ESPIONAJE MARROQUÍ EN ESPAÑA.

De nuevo, una sentencia judicial revela que los servicios de información de Marruecos mantienen una actividad frenética en el territorio español solo superada en agresividad por el espionaje ruso. La novedad es que el fallo conocido ahora destapa que nuestro vecino del sur ha llegado a desplegar en España a agentes que llevan trabajando ininterrumpidamente para el Gobierno marroquí al menos desde que reina Mohamed VI hace ya casi veinticinco años.

La Sala de lo Contencioso- Administrativo de la Audiencia Nacional española, ha ratificado la denegación de la concesión de la nacionalidad española a un ciudadano marroquí después que el Centro Nacional de Inteligencia ( CNI ) remitiera al tribunal un informe en el que detallaba que el solicitante era sospechoso de colaborar con el Gobierno africano desde 1.999 hasta la actualidad.

La sentencia, fechada el pasado mes de octubre de 2023, subraya que el supuesto espía en su trámite de alegaciones no desmiente que haya estado trabajando para los servicios de inteligencia del país vecino durante casi un cuarto de siglo. Por eso el tribunal pidió, en enero de igual año, al CNI un informe ampliatorio sobre la colaboración mantenida por el demandante con servicios de espionaje extranjeros después que el solicitante recurriera la resolución de la Dirección General de Registros y Notariado dependiente del Ministerio de Justicia de denegarle la nacionalidad española a pesar de que el citado llevaba una década de residencia legal en España que es uno de los requisitos básicos que tenía que cumplir.

A la vista de los nuevos datos aportados por el servicio secreto español, la Audiencia Nacional confirmó la decisión del órgano del Ministerio de Justicia de negarle la ciudadanía española por motivos de seguridad nacional.

Este caso, no es ni mucho menos el único conocido hasta ahora. Desde hace al menos una década, el CNI ha conseguido destapar hasta en siete sentencias judiciales las actividades de espionaje en España de un país extranjero que en el mundo diplomático califican como socio leal y responsable. En todas las ocasiones, ha sido de igual forma que a la ocurrida ahora, tratando de impedir que estos agentes consiguieran la nacionalidad española a través tanto de la vía administrativa como de la judicial.

Ya el Tribunal Supremo español, a partir de sentencias realizadas entre los años 2011 y 2013, sentó la doctrina que se iba a seguir en el futuro y que pasaba por una mayor implicación del CNI. Hasta entonces el servicio de inteligencia español no acreditaba los motivos por lo que consideraba que era un asunto de seguridad nacional y no aportaba más datos. A partir de ahí, se le pidió que tenía que ofrecer un mínimo de información sobre las razones determinantes de su decisión y es lo que se está haciendo hasta ahora con bastante éxito aunque ello suponga ir conociendo -mínimamente- operaciones de espionaje marroquí que siguen protegidas con el grado de confidencial o secreto.

También hay que recordar que el espionaje marroquí es el principal sospechoso del robo de información de los teléfonos móviles del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; del Ministro del Interior, Fernando Grande Marlasca y de la Defensa, Margarita Robles, descubierto en el año 2021 y llevado a cabo mediante el sistema electrónico Pegasus que comercializa una empresa israelí aunque solo a Gobiernos y no a empresas o particulares.

Llama mucho la atención que todas estas actividades que han llegado hasta el nivel de hacerlas públicas ( existen otras mucho más numerosas e importantes que siguen siendo desconocidas por la población en general porque están protegidas con la clasificación de secretas ) se mantengan inmunes a los vaivienes diplomáticos entre España y Marruecos del tipo de la crisis provocada por la acogida española del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali en abril de 2021 o la de marzo de 2022 tras el reconocimiento de Pedro Sánchez de la soberanía marroquí del Sáhara Occidental.

Estando así las cosas, en mayo del año pasado 2023, otra sentencia de la Audiencia Nacional destapó una red marroquí de espionaje a ciudadanos saharauis en España, tras una informe del CNI que recomendaba negar a nacionalidad española a un peticionario por su colaboración con los servicios de información marroquíes desde el año 2010, sobre todo avisando de los movimientos de los integrantes del Frente Polisario y colonia marroquí residente en España.

En septiembre de 2022, en otra sentencia de nacionalidad de la Audiencia Nacional, desveló la existencia de un grupo de espionaje marroquí basado en los Consulados de Sevilla y Madrid desde al menos 2016. Otra sentencia del mismo órgano judicial de enero de 2020, destapó una red de informadores que operó entre los años 2008 y 2016, con base en el Consulado de Marruecos en Las Palmas. Y un fallo de ese mismo tribunal descubrió otra trama que entre 2002 y 2018, trabajó bajo la tapadera de un supuesto desertor del ejército marroquí.

En marzo de 2015, el CNI hizo pública la desarticulación de la mayor red de espionaje conocida hasta entonces para conseguir la expulsión de España de su responsable. Ese grupo radicado en Barcelona y que actuaba desde el año 2000, elaboró numerosos informes periódicos para favorecer la difusión de ideologías religiosas extremistas y usó una red de confidentes y colaboradores distribuidos por las cuatro provincias catalanas para manipular las voluntades de los representantes musulmanes en Cataluña.

En julio de 2013, siempre la Audiencia Nacional que es el tribunal competente para estos casos, en otra sentencia reveló la existencia de un grupo establecido en Granada y con estrecha relación con el Consulado marroquí de Almería que era del que dependía pero dirigido desde Tetuán por la inteligencia de ese país magrebí.

LA «NUEVA IZQUIERDA» QUE PEDRO SÁNCHEZ ESTÁ INSTAURANDO EN ESPAÑA.

De la manera que el sanchismo está gobernando el destino de España cada día y de acuerdo con las decisiones que adopta, se aleja más de los valores tradicionales que el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) ha tenido hasta la llegada de Pedro Sánchez a la secretaría general del mismo. Esta izquierda parece empeñada en defender lo indefendible. Cuando no, abierta y explícitamente, mediante el uso sibilino de la contrariedad.

Del comunismo al anticapitalismo; del antisemitismo al terrorismo; de la censura al elogio. Cada vez más alejada de la razón crítica y la ilustración más cercana a un conocimiento mágico con aspiraciones de pensamiento único. Esta izquierda iracunda y cabreada sigue inmersa en su deriva reaccionaria. Y en esa defensa de ciertas causas, con falsedades incluso, que parecen alejadas del sentido común pero amparadas por una suerte de halo moral indiscutible, todo el que no las defienda es miserable y desinformado.

¿ Cuál es la razón de esta actitud ?.; ¿ Por qué dista tanto de su ideal originario ?; ¿ Por qué cada vez más intelectuales de izquierda se sientes alejados de esta Nueva Izquierda que no los representa ?:

Sobre eso, esa suerte de neocomunismo actual para quien la mentira es un arma lícita porque dicen persigue el bien, porque esa persecución de la properidad que ellos dictaminan es la única postura moralmente aceptable. Se trata en realidad de una vuelta al mesianismo dictatorial comunista clásico pero sin partidos comunistas que lo encaucen. Enarbolan la bandera colectiva, la bondad intrínseca de lo público y el control progresivo de la vida social por parte del Estado.

Su mensaje es siempre el de la igualdad pero nunca el de la libertad; tampoco la creación de la riqueza, siempre su distribución; jamás el esfuerzo y la excelencia sino el igualitarismo. Siguen esgrimiendo el mensaje original de edificar la comunidad entre la población por la justicia social; del odio a la riqueza individual y a la iniciativa privada porque son la fuente de la desigualdad.

Y lo hacen y lo siguen haciendo pese a que el comunismo político se ha desvelado como la tiranía más odiosa de la Historia. Y ello son los profetas únicos a quienes está todo permitido pues son los que continúan viendo el futuro colectivo por encima de este mundo de pecadores individualistas y obrando en pro de ello. Y ese mesianismo autoadjudicado por irreprochable moralidad les lleva a exhibir un antisemitismo desacomplejado.

Capaces por algún tipo de encantamiento, superpoder o desfachatez, de defender al mismo tiempo causas que colisionan entre ellas por incompatibilidad bilógica sin inmutarse siquiera. Y de pretender que nadie pueda discrepar o manifestarse en contra. Eso sí, siempre anticapitalistas, ignorando -no se sabe si conscientemente o por desconocimiento- que fue precisamente el capitalismo el que permitió a España pasar en apenas dos generaciones de una economía de subsistencia a un estado de bienestar que por cierto, ahora todos nosotros disfrutamos.

En ese anticapitalismo hay algo casi religioso, aparte del desconocimiento más básico de algo tan complejo como es la economía. En la religión clásica es el demonio la expresión típica del mal y en esta especie de religión ideológica lo es el capitalismo. Su existencia sirve para explicar que ocurran todos los males imaginables: la desigualdad, las guerras, el cambio climático, el machismo, el fascismo, el racismo…Aunque la evidencia es que hay menos guerras, menos desigualdad y más justicia social en un sistema capitalista.

Esta tendencia de ciertas ideologías hacia posturas populistas que tienden a dar explicaciones y soluciones simples a problemas o situaciones complejas y a instrumentalizar causas justísimas hasta distorsionarlas y convertirlas en grotescas; que nos tratan como interlocutores párvulos en lugar de como adultos y que encuentran en ciertos sectores un público entregado parece encontrar su origen en una fenomenología actual.

Al respecto de esta predisposición social se podrían señalar las siguientes causas: la complejidad de los problemas globales que afectan a los aspectos de la vida en común ( trabajo, economía, religión, cultura…); la dificultad de los ciudadanos para tomar decisiones informadas debido a la distorsión de la información y la disminución de la contribución de las escuelas públicas a la formación de ciudadanos dotados de conocimiento y espíritu crítico; la competencia electoral que al volverse más onerosa para los candidatos favorece la elección de grupos y personas adineradas poco sensibles a la realización del ideal democrático y que los gobernantes tienden a mantener el poder sin abolir el método democrático sino contrastando la división, la independencia y el equilibrio de poderes, exacerbando la personalización de la política y del propio gobierno a través del control de los medios de información que limitan en lo efectivo la libre elección de gobernantes por parte de los gobernados y que acaba provocando la abstención de masas que han perdido la fe en la democracia representativa.

Y ahí encontrarían esos populismos, usurpadores semánticos que pretenden designar un ideal cuando lo que señalan es un método, el caldo de cultivo ideal para enraizar sus consignas sembrando una discordia y una polarización en la que ellos encarnan el bien -aún defendiendo lo indefendible- y todos los demás el puro mal. Sin embargo, olvidan en su defensa, eso sí, el pluralismo como valor constituyente de cualquier democracia moderna.

Y este implica reconocer las diferencias de criterio y de opinión de todos. A partir de ahí es cuando debemos decidir en qué cosas hay que ponerse de acuerdo. Ese pluralismo es la mayor riqueza democrática.