LA NECESARIA POLICÍA DE CRIMINALIDAD – ( y II ) : SU NACIMIENTO.

Durante el Antiguo Régimen Español ( siglos XVI – XVII y XVIII ) la investigación criminal en este período se plantea sobre el doble supuesto de la proximidad física de la autoridad y sus agentes al lugar donde se pueda cometer el delito y al delincuente; y del saber de todos los habitantes de la ciudad mediante la confección de los libros de matrículas ( equivalente a los padrones municipales actuales ) en los que deberían de constar todos ellos. Se creía que el conocimiento íntegro de la población haría imposible el delito porque era la única forma de romper el anonimato en que se basaba el delincuente para cometerlo.

Sin embargo, esto no resultó tan fácil como a simple vista podía parecer. La resistencia social a aceptar reformas como el recorte de las capas y de los sombreros que dio origen al motín de Esquilache ( 1.766 ), no facilitó el reconocimiento de los viandantes y si la impunidad de los delincuentes. El cuadro de Goya « la maja y los embozados » pintado en esta época, en 1.777, ilustra más que mil palabras sobre la imposibilidad de identificar a los embozados que era como se llamaban a los que se cubrían el rostro por la parte inferior hasta las narices o los ojos y hoy sería como una especie de bufanda.

La labor de los ilustrados, atacando -por ejemplo- la desigualdad ante la ley y otros privilegios, resultó positiva porque preparó las reformas que se iban a acometer posteriormente en las Cortes de Cádiz, en 1812. Y que apenas una década después, en 1824, fue cuando aparecieron instituciones como la Superintendencia General de la Policía que con su especialidad funcional iba preparando el camino para ulteriores reformas.

El desfase entre las formas de la delincuencia y los organismos encargados de prevenirla y reprimirla, dio origen a la aparición de la Policía como un organismo especializado en esas dos funciones. El proceso, que fue muy largo y además interrumpido por los grandes acontecimientos políticos, económicos y sociales de la época, como la Guerra de Independencia contra los invasores franceses, se desarrolló de la forma siguiente:

El primer paso consistió en una reforma en profundidad de la justicia tras el motín de Esquilache que afectó a la Sala de Alcaldes de Casa y Corte; a los Alcaldes de Cuartel y se crearon los Alcaldes de Barrio, a los que se les asignaron unas funciones específicamente policiales como el libro de matrículas ( padrón municipal ), así como cuidar de que se respeten las ordenanzas y bandos en las tabernas, posadas y demás establecimientos públicos.

El segundo paso fue organizar una entidad independiente, la Superintendencia General de la Policía ( 1824 ) que asume las competencias de policía en Madrid y su Rastro pero como un tribunal especializado por razón de la materia.

Su actuación se orientó en tres direcciones: Delitos Políticos, Delitos Comunes y la Recogida de Vagos y Mendigos. En esto último, tuvo una eficacia muy grande, llegando a reunir a una media anual de mil mendigos durante el tiempo en que estuvo funcionando.

Se le prohibió inmiscuirse en la distribución de los puestos de venta de los mercadillos; en las disputas matrimoniales si no es en una urgencia en que hubiese de evitar un escándalo; y en el orden de las fiestas.

El tercer y último paso fue la creación de los Tribunales Políticos como el Extraordinario y Temporal de Vigilancia y Protección para el castigo de los delitos de traición o connivencia con los franceses.

Mediante la Real Célula de 13 de enero de 1.824 y bajo el reinado de Fernando VII, se crea la Policía General del Reino primer antecesor de la actual Policía Nacional y está considerada como la fecha fundacional de la Policía Española en clave de modernidad.

La Real Célula hace una doble clasificación del personal policial. Por un lado estaban los profesionales, integrados por el Superintendente General, el Secretario, el Tesorero, los Comisarios de Cuartel y los Celadores de Barrio y de Puertas. Y por otro, por los semiprofesionales, formados por los llamados Alcaldes de Barrio,

LA NECESARIA POLICÍA DE CRIMINALIDAD – ( I ): EL ENTORNO JUDICIAL .

En el Antiguo Régimen, a la altura del siglo XVII, la justicia española tenía graves problemas para resolver la cantidad de delitos que llegaban a su conocimiento que no eran todos los cometidos ya que no había obligación de denunciarlos y la mayoría de ellos quedaban impunes. Su resolución se limitaba a los sorprendidos in fraganti y a aquellos en los que los confidentes daban el nombre de sus autores.

La insuficiencia de recursos en todos sus órdenes fueran humanos o técnicos, motivó el empleo de unos elementos auxiliares fuertemente denostados por la literatura picaresca de la época: los soplones. La gran mayoría de ellos eran unos vividores, jugadores a dos barajas porque trabajaban igualmente para los alguaciles y para los delincuentes. El oficio estaba remunerado con la tercera parte de la pena pecuniaria ( condena en dinero ) y tenían derecho a permanecer en el anonimato durante todo el proceso judicial.

Los métodos de actuación de la justicia eran, en muchas ocasiones, arbitrarios y sumamente injustos. Mucha culpa de ello la tenía la orden que disponía que los alcaldes y los alguaciles serían responsables de los delitos que se cometieran en su demarcación territorial.

Las rondas nocturnas eran poco menos que inútiles. Se daba con demasiada frecuencia el caso de alguaciles que tenían que salir huyendo ante la resistencia y fiereza de aquellos a los que iban a detener, siendo los soldados los especialmente peligrosos.

Se debe de tener en cuenta la corrupción tremenda en que degeneró la venta de oficios, a los que no escaparon ni siquiera la vigilancia y custodia de los presos. Todo ello hizo que la justicia además de ineficaz fuera temida hasta el paroxismo por el ciudadano de a pie.

Hay que llegar hasta el siglo XVIII y la investigación criminal en el Antiguo Régimen seguía siendo inexistente ya que la confesión era la prueba reina, la única con carácter de evidencia que admitía la legislación de su tiempo. La declaración era la prueba principal y casi exclusiva y su importancia convertía a su vez en fundamental al interrogatorio judicial.

Si el sospechoso reconocía su delito sin más, se le aplicaba la pena que le correspondía y se terminaba el proceso. Pero si por el contrario, no aceptaba su participación en los hechos que se le imputaban, entonces empezaba el ritual del tormento. Este consistía en tres etapas: en la primera, se le enseñaban los instrumentos que se iban a usar; en la segunda, en una aplicación suave y corta de los mismos; y en la tercera, se utilizaba de manera dosificada hasta que se lograra su confesión.

Si bien esta forma de utilizar la tortura era habitual en España, también tenía un problema adicional consistente en que si el sospechoso no mantenía eso mismo después era un indicio de inocencia. Lo que llevó a los jueces a graduar el dolor físico para intentar evitar que el sospechoso muriera en el curso de su empleo.

El problema sobrevino más tarde, durante el siglo XVIII, cuando se fue abandonando el uso de este suplicio, dejando de ser habitual a mediados de este siglo. Entonces se comenzó a precisar la acumulación de pruebas para poder condenar al acusado.

Curiosamente, fue en esa época cuando influyeron simultáneamente varios factores como el crecimiento demográfico de la población; el motín de Esquilache (1766) y sus consecuencias; y posteriormente, la expansión de las ideas de la Revolución Francesa (1789). Y para pensar y planear un sistema preventivo de la delincuencia basado, fundamentalmente, en el control de la población, lo que se conocería como el llamado libro de matrículas, ( padrón municipal ) cuya confección se encargó a los alcaldes de barrio y donde se anotaba el domicilio de cada vecino.

En aquel tiempo, los delitos más frecuentes eran los hurtos y los robos en domicilios y despoblados. La pena era de muerte en la horca pero precisamente por su extrema dureza, apenas se usó. En cuanto a los grupos criminógenos más destacados estaban : por un lado, los vagos y mendigos, contra quienes existió una abundante legislación; y los bandoleros y contrabandistas, que representaban a la delincuencia organizada de la época, sumamente peligrosa porque normalmente se enfrentaban con las armas a quienes intentaran obstaculizar la comisión de sus delitos.

La ineficacia de la legislación era patente como lo prueba su propia repetición y la gravedad de las penas que se contemplaban en ella pero que luego los jueces no se atrevían a imponer por considerarlas excesivamente duras, entrándose así en un círculo vicioso. Otra causa importante era la discontinuidad en la administración de la justicia.

LA ACTUAL IZQUIERDA ESPAÑOLA NO HACE SOCIALISMO.

El nuevo tipo de izquierda que surgió en la década de los años 60 del siglo pasado, vio que ya no era creible que la clase trabajadora quisiera una dictadura de partido único para repartir la riqueza. La verdad era que los asalariados querían vivir como burgueses y el concepto obrero se quedó para la retórica de partido y sindicato mientras que los dirigentes y su familia llevaban una vida acomodada.

Eso ha llegado hasta hoy, trasladando el motor de cambio a grupos cuyo comportamiento o biología suponían un desafío al orden moral. Se trataba de poner en duda lo existente y sustituir la costumbre, valores y educación tradicional por lo progresista, comenzando así la era de las identidades. Las izquierdas se constituyeron en vigilantes morales.

La creación cultural y la libertad de expresión se censuran -supuestamente- para no ofender pero se trata de controlar las mentes. Desprecian el cristianismo por su pretendido pasado de opresión a la mujer y a los homosexuales pero aplauden el islamismo que si lo hace además de manera cruel y brutal. Son antirracistas aunque solo para los negros porque defienden la discriminación para los blancos y odian a los judíos.

El resultado es una dictadura que contradice la idea de progreso entendida como ampliación de la libertad de la persona. Por eso hay tanta decepción en las filas de los socialistas españoles porque sienten que esta izquierda les ha traicionado y rememoran el grito orteguiano aplicado a su caso de: ¡ No es esto, el socialismo no es esto !.

El socialismo en todas sus vertientes, tiene un alma totalitaria que va contra la naturaleza humana que es la libertad. Tanta ingeniería social acaba chocando con la realidad y provoca perplejidad en sus seguidores más preparados e instruidos. No es nada nuevo. Quizá es que las generaciones acabaron sintiendo que el paraíso socialista que se les prometió era en realidad un fraude.

En la Transición Política Española, el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) saltó a la política en 1976 con el lema socialismo es libertad. Entonces eran marxistas y defensores del derecho de autodeterminación. Hoy son los mismos que denuncian la deriva autoritaria del sanchismo y sus alianzas con comunistas, golpistas, separatistas y comunistas.

Eran una generación muy convencida ideológicamente con los logros que la izquierda había logrado: jornada laboral de ocho horas, vacaciones anuales y si esos derechos de los trabajadores se ampliaban en el futuro, mejor. Pero después sobrevino el desencanto. Se dieron cuenta que la política de ideales había cambiado Por ejemplo la censura, un valor antes de la derecha, ahora es un valor recurrente de esta izquierda. Igual que considerar a la gente por la orientación sexual o el color de la piel.

Admiten que no se reconocen con estos señalamientos de esta izquierda que cada día cancelan a un artista y es enemiga de la libertad de expresión. Y aseguran con firmeza que el socialismo ha abandonado combatir la lucha de clases para concentrarse en la lucha de razas y definir víctimas según el sexo y el color.

Saben que es una batalla cultural y que se ha renunciado a un programa desde la izquierda de una manera clara. Por un lado, fue derrotada por el derrumbe del muro de Berlín ( noviembre de 1989 ), la disolución de la Unión Soviética ( diciembre de 1991 ) y el colapso del sistema socialista. La izquierda ha perdido la batalla en el campo económico y político y la fuerza soviética. Ha dejado las luchas de emancipación y de libertad que defendía, esas reclamaciones de pedir más democracia e intercambio de ideas que eran unos argumentos procedentes de la Ilustración, ese movimiento cultural e intelectual -primordialmente europeo- de los siglos XVIII y XIX. En su lugar, nació esta que se ha trasladado del campo a la universidad.

Esto es sencillo de comprender porque prefieren conseguir a través de la cultura los campus universitarios y las militancias más visibles, conquistas que no podrían conseguir en el campo político y económico. Han perdido al trabajador, su sujeto histórico, para concentrarse en una nueva clientela, como sus minorías étnicas en las urbes, el ecologismo, las identidades de sexo y otros asuntos varios y desafiantes.

La izquierda actual se ha alejado de los trabajadores porque sus dirigentes actuales proceden de la universidades y han evolucionado en un medio diferente al de las fábricas; forman parte de los ganadores de la sociedad; viajan por el mundo y tienen mejores productos que consumir. Existe un divorcio cultural que se ha reflejado en que las élites se han separado de los trabajadores que, de repente, se encuentran solos.

Una herramienta de esta progresía es la lengua, lenguaje inclusivo que no ha incluido nunca a nadie. Venezuela tiene una Constitución con lenguaje inclusivo y no surte ningún efecto porque la población no tiene matrimonio igualitario, ni hay ley del aborto, ni tampoco las conquistas sociales que han logrado otros países. Hay lenguas que se acercan a dicho modelo deseable por ellos, a ese masculino neutro y no son por ello mejores civilizaciones.

La prueba de ello, la tenemos en el mundo árabe y en Turquía que presume de occidental y moderna. Pero la situación de las minorías y las mujeres de estos países, no han mejorado. En cambio, en Islandia que tiene un idioma que esta izquierda consideraría arcaico, la sociedad es más igualitaria y han alcanzado más éxitos sociales.

Lo que subyace tras esta política solo es una cuestión ideológica. En realidad, nunca ha importado si funcionaba o no. Si hubiera sido un remedio, habría tenido un resultado positivo en la práctica pero no es así. Al lenguaje inclusivo se recurre para intentar plantar una bandera dentro del discurso para afirmar quién está en el campo del bien y enviar una señal clara para los que ellos consideran que están fuera de él.

También hay otra estrategia que es peligrosa porque supone una renuncia a los derechos universalistas de la izquierda y un cambio hacia lo identitario. También es una alianza con grupos y Gobiernos de ideas oscurantistas. Esta izquierda se alía a teocracias de Oriente, como Irán o autocracias tipo Rusia. Lo hacía con Cuba en nombre de los oprimidos y ahora se compromete con enemigos para defender Occidente. ¿ Qué opina esta izquierda de Putin o el Gobierno iraní, sobre cómo tratan ellos a los homosexuales y las mujeres ?.

El relativismo cultural se ha impuesto en la izquierda que ahora conocemos y no les importa dejar banderas históricas para unirse a Irán en nombre del antiimperialismo. Para ellos todos los males vienen de Israel y Estados Unidos aunque un homosexual palestino viva mejor en Tel Aviv. Dicho cambio en la izquierda significa unirse con liberticidas, totalitaristas, censuras y en cambio, ir contra la liberta de expresión y de las ideas que eran centrales desde hace mucho tiempo para ellos mismos.

LOS OCUPANTES DE LAS PATERAS SON ¿ REFUGIADOS O NAÚFRAGOS ?.

El diputado de Izquierda Republicana de Cataluña Gabriel Rufián, formuló una pregunta parlamentaria al Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez haciéndose eco de las distintas ONGs y organismos internacionales que cuestionaron la legalidad de la decisión del Ministerio del Interior de desembarcar por la fuerza en el puerto senegalés de Saint Louis el 30 de agosto de 2023 a los 168 inmigrantes que fueron interceptados a unas 80 millas náuticas ( 148 kilómetros ) de la Costa de Mauritania por la patrullera de la Guardia Civil Río Tajo.

El desembarco en ese muelle se produjo tras seis largos dias de travesía e incertidumbre, incluido un conato de motín a bordo porque los inmigrantes se negaban a ser devueltos a la costa africana. Y todo ello después de que Mauritania que era el lugar más cercano al desembarco, también se negara a hacerse cargo de los recogidos porque habían salido de Senegal.

El diputado catalán, mencionó en su pregunta varias posibles irregularidades que también se vienen denunciando en las expulsiones directas de inmigrantes en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla. La principal, el incumplimiento del Convenio Europeo de Derechos Humanos al no haber garantizado las autoridades españolas que personas que estaban bajo su jurisdicción pudieran haber solicitado asilo político; no facilitar intérpretes, ni asesores legales; practicar una devolución en grupo sin procedimientos administrativos individualizados, tal y como exige la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos; no comprobar si entre los inmigrantes había menores de edad, entre otras cuestiones.

La respuesta gubernamental que se dio el pasado diciembre, ha sido que toda aquella operación fue impecable y que cumplió con la legislación tanto nacional como europea e internacional en materia de derechos humanos porque el criterio que se aplicó es el mismo que a los náufragos de acuerdo con las bases del régimen jurídico internacional para la interceptación y el rescate de las embarcaciones que se hallen en peligro en el mar.

Y en particular, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar; el Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar ( Convenio Solas ) y el Convenio Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimo ( Convenio SAR ). Todos estos textos de Derecho Internacional Marítimo que nada tienen que ver con la inmigración ilegal, consagran la obligación de rescatar a cualquier persona que esté en riesgo en el mar y llevarla sana y salva cuanto antes a tierra.

Y en esa línea, el Gobierno de la Nación sostiene que exactamente eso fue lo que hizo la patrullera de la Guardia Civil, obviando cualquier referencia a la legislación inmigratoria y de protección internacional de refugiados. No hubo lo que se conoce como expulsiones en caliente, solo se procedió al rescate en aguas internacionales de los ocupantes de una embarcación que presentaba condiciones precarias de navegación para trasladar a esos náufragos a tierra firme, en este caso Senegal.

FUERON AÑOS DE PLOMO.

En materia de predicción, los pesimistas siempre juegan con ventaja. Efectivamente, todo es empeorable y la producción de violencia a lo largo del siglo pasado es tan impresionante que cualquier pronóstico sobre la capacidad del ser humano para resolver pacíficamente las disputas ha de vencer el obstáculo de muy sólidas evidencias.

Sin embargo, una visión más reposada permite refutar ese pesimismo radical. Pese a todo, la probabilidad de evitar que los conflictos desemboquen en enfrentamientos sangrientos es hoy mayor que ayer. Y ello incluso en un terreno tan cargado de interrogantes como el del terrorismo.

Tan vieja como la Historia -de los sicarios de Judea anteriores a nueva era a los narondnikis ( populistas ) rusos de finales del siglo XIX- la práctica del crimen con fines políticos rebrotó en Europa en los años setenta en plena resaca del revolucionarismo del 68. Pero su incidencia solo fue considerable en Alemania ( la Facción del Ejército Rojo, también conocida por el nombre de sus principales dirigentes como la Banda Baader Meinhof ) e Italia ( Primera Línea y la Brigadas Rojas ). Las dos naciones derrotadas en la Segunda Guerra Mundial. El dogmático izquierdismo de esa generación era tal vez, una forma de afirmación de su propia identidad frente a la de sus padres a quienes consideraban criminales de guerra.

Pero siendo espectacular su respuesta, reprodujo por un deseo secreto de emulación los métodos criminales aunque no a escala mundial de aquellos contra quienes creía rebelarse. El terrorismo fue derrotado en los años 80 por la fortaleza del Estado democrático y por la pérdida de la referencia comunista. Pero también porque siendo un fenómeno predominantemente generacional el trascurso del tiempo fue desgastando su motivación.

La incidencia de ese terrorismo izquierdista fue limitada en España al Frente Revolucionario Antifascista y Patriota ( FRAP ) y a los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre ( GRAPO ) pero la que si fue grande es la de su pariente de raiz nacionalista vasca ( ETA – Euskadi Ta Askatasuna – Patria Vasca y Libertad ). Nacida del tronco del aranismo ( seguidores de Sabino Arana, considerado el padre del independentismo vasco y símbolo del actual Partido Nacionalista Vasco -PNV- ) y muy influida en sus orígenes por la ideología católica ( nostalgia del apocalipsis, milenarismo que sostiene que el fin de los tiempos sucederá tras la segunda venida de Cristo ). Consiguió sobrevivir a sí misma tras el derrumbe del franquismo contra el que había surgido y se convirtió en un poderoso factor de desestabilización de la democracia durante la transición política.

A mediados de los 80, sin embargo, su derrota política era evidente porque ya no era capaz de decidir con sus acciones terroristas -pese al creciente salvajismo- el rumbo de los acontecimientos políticos. Y si un pesimista radical podría deducir de esa barbarie los más negros presagios de entonces, una mirada más distanciada permitía ya entonces formular una hipótesis menos desesperanzada. Aunque seguía habiendo más suposiciones que certezas era un hecho que incluso los fanatismos más arriesgados necesitaban algún anclaje a la realidad. Y esta circulaba en lo fundamental en una dirección opuesta a la prevista por los iluminados de la redención patriótica por la sangre.

A comienzos de los años 90, el separatismo vasco siguió conservando un gran atractivo para sectores muy heterogéneros de la población pero su espíritu de lucha tradicional exacerbado por el franquismo tendió entonces a diluirse en un mar de preocupaciones prosaicas: desarrollo del Estatuto de Autonomía, inversiones en infraestructura, financiación de la Seguridad Social… o criterios de representación territorial que podían conformar un programa electoral pero no un objetivo sagrado. Y sin ese propósito no puede haber ya discurso heroico.

Mejor dicho, el discurso existe pero reducido a su condición retórica sin posibilidad de encontrar eco extramuros del conflicto del que emana. Se necesitaron dos décadas más para que esa conciencia de vacío alcanzara a los propios actores de la violencia. Como era previsible el desarrollo de la democracia venció a ETA que en ausencia de público dejó de matar para convertirse en un partido político que hoy apoya y sustenta al Gobierno socialcomunista que rige los destinos de España.

Ahora ya con la perspectiva que da el tiempo y la distancia, es hora de recordar a aquellos policías que estuvieron destinados en aquellas tierras montañosas de la España en blanco y negro y durante los años de plomo en los que solo el gran amor a la patria les hizo perseguir, en condiciones que ahora sonarían a increíbles, a estos bandidos y criminales que llenaron de luto y dolor a centenares de miembros de todos los Cuerpos Policiales y a sus familias. Sin olvidar a militares. políticos y civiles que también sucumbieron ante esta horda de asesinos.

Nunca la sociedad española reconocerá bastante el esfuerzo, sacrificio y la soledad de aquellos jóvenes veinteañeros de placa, gorra y tricornio que entregaron sus mejores años a combatir esa lacra que ahora hace equilibrios para evitar reconocer que su barbarie no ha servido para nada. Fueron derrotados por la acción conjunta y simultánea de la policía, la justicia y la democracia.

Por fin, la Dirección General de la Policía ha instaurado el Día de las Víctimas del Terrorismo en la Policía Nacional para honrar a las víctimas y a sus familiares de esta lacra social. La fecha elegida ha sido la del 16 de junio para honrar la memoria de la primera mujer policía ( Inspectora del entonces Cuerpo Superior de Policía e integrante de la primera promoción que admitió a mujeres ) que murió en enfrentamiento con ETA, en la localidad de Zarauz ( Guipúzcoa ) en 1981, cuando participaba en un servicio policial antiterrorista.

En la Policía Nacional han sido asesinados 188 de sus miembros entre los años 1968 y 2015, una cifra a la que hay que añadir las decenas de policías heridos y de familias destrozadas que padecieron el terrorismo en primera persona. El primer atentado de ETA premeditado y preparado contra un miembro de los Cuerpos Policiales, fue el 2 de agosto de 1968 en Irún ( Guipúzcoa) donde residía, en la persona del Inspector-Jefe de la Policía ( entonces Cuerpo General de la Policía ) Melitón Manzanas González. Era el Jefe de la Brigada de Investigación Social de San Sebastián.

Fue asesinado en la misma puerta de su casa, a donde regresaba hacia las tres de la tarde para comer después de trabajar en la Comisaría. Cayó tiroteado delante su mujer, María, que fue quién le abrió la puerta al llegar. Su hija se asomó a la puerta al oír el primer disparo y tuvo tiempo de ver a su asesino antes de que su madre la empujara para adentro de la casa. Un hombre que le aguardaba en el rellano de la escalera de una casona vasca de dos pisos, en cuyo piso primero vía Melitón, le disparó siete tiros. Uno le dió en la cabeza, otro en la mano y un tercero en la muñeca. El primero de ellos le causó la muerte en el acto.

ETA llevaba preparando este atentado bastante tiempo que tenía el nombre de Operación Sagarra ( manzana en eusquera ). Pero el plan se aceleró cuando el miembro de ETA Javier Echevarrieta mató en junio de ese mismo año al guardia civil José Antoni Pardines, con ocasión de un control de carretera, cuando circulaba con otro etarra Ignacio Sarasqueta, en un vehículo con matrícula falsa y se le pidió la documentación del coche. El guardia Pardines fue la primera víctima mortal de la banda criminal pero su asesinato no fue planificado sino como resultado de la acción policial.

Los dos terroristas lograron huir pero fueron posteriormente localizados. Echevarrieta murió en el enfrentamiento armado posterior con la Guardia Civil, convirtiéndose así también en el primer terrorista etarra fallecido. Fue entonces cuando la dirección de la banda criminal decidió matar a Manzanas. a modo de represalia. El autor material de su asesinato, Javier Izco de la Iglesia fue detenido y condenado a muerte en un Consejo de Guerra celebrado en Burgos en diciembre de 1.970 ( por aquel entonces los delitos de terrorismo eran de jurisdicción militar y juzgados por tribunales militares ).

En ese mismo proceso, otros cinco etarras también fueron sentenciados a la pena capital por haber participado en la preparación del atentado y de otros dos asesinatos, aunque esta condena se revocó por otra a perpetuidad. En mayo de 1977 todos ellos fueron extrañados ( expulsados de España durante el tiempo de la condena ) a diversos países del norte de Europa ( Noruega, Dinamarca y Bélgica ) y en octubre de ese año se decretó la ley de amnistía que les permitió regresar a España.

LA TELENOVELA TURCA DE PEDRO SÁNCHEZ.

El chantaje emocional es un instrumento habitual de los políticos y dirigentes populistas. Patrimonializan las instituciones y usan el victimismo para conseguir adhesiones entusiastas imposibles de lograr en un escenario racional. En lugar de un plan realista y detallado para la gobernanza lloriquean y señalan al culpable de su quebranto. Es una farsa. Es justo lo que está haciendo Pedro Sánchez.

Se trata de la típica maniobra del demagogo frente a las convocatorias electorales decisivas como han sido las catalanas y las europeas. Sánchez las ha abordado a su estilo, como plebiscitos sobre su persona, con la falacia o yo o el caos. Para teatralizar esa dicotomía ha usado a su señora lo que refuerza la narrativa emocional. Es el hombre profundamente enamorado de su mujer -una persona que tiene la edad y el género de la votante media que se disputa con el Partido Popular ( PP )- capaz de abandonar por ella hasta su trabajo aunque después nos hemos enterado que nunca pensó en dimitir, ni siquiera remotamente. Logra así la empatía de ese electorado que ve las cartas ¿ autógrafas ? de Sánchez como un episodio de telenovela turca.

Recogidas las lágrimas en el zurrón del voto, Sánchez el populista, vuelve a la arena política con los deberes hechos. Sabe que tiene ganada una moción de confianza, útil para atacar a la derecha y por supuesto, enaltecer al Gran Timonel del Progreso. Para esto, es necesario pastorear la opinión pública a través de la prensa amiga.

Esto es algo sencillo porque el denunciante que le ha ocasionado su terrible penar es Manos Limpias, un grupo ultraderechista. Definido ya el malvado mensajero la obra de teatro prosigue glosando las cartas sentimentales de un marido dolido. Es por eso por lo que sale María Jesús Montero, sacando la cabeza entre los micrófonos que la rodean para asegurar que las misivas son de puño y letra del esposo afligido.

El mensaje es que somos tan mala gente que no nos merecemos a Pedro Sánchez; que hemos estado a punto de perder a un gran hombre por culpa de la derecha y de la ultraderecha; y que este caso debe de servir de lección para marginar a la prensa libre que hace su trabajo y quitar de en medio a los jueces que osan iniciar diligencias contra el círculo íntimo de su divinidad. ¿ Qué será lo próximo: investigar a su hermanísimo por delito fiscal ?. Manos Limpias ya lo ha hecho también.

Un manipulador como Sánchez quiere transmitir que cuando la ley se aplica a la oposición es justicia y democracia pero si es a los suyos, entonces se trata de una persecución ignominiosa. Lo mismo ocurre si se alude a la familia. La primera y más fiel sierva -la Montero- puede despotricar contra la pareja de Feijóo o la de Ayuso, al tiempo que exige no meter en el debate público a personas cercanas a los dirigentes políticos.

Sánchez lo ha hecho de cine. Es una farsa que ha colado entre sus seguidores más dóciles porque el marco mental ya está creado para acoger estas trolas. La izquierda que vota al Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) ha creído con facilidad que existe una persecución contra su líder para impedir su Gobierno progresista. No importa lo que se alegue en contra. A veces es como un grupo de terraplanistas cerrado a las evidencias que sitúan a Begoña Gómez en la escena de un horizonte penal económico. Tanto criticar a Donald Trump para hacer lo mismo que él.

Para el agitador todo es una mentira propia de una conspiración reaccionaria. Por eso, el portavoz del grupo parlamentario socialista en el Congreso de los Diputados, el simpar Patxi López, llegó a publicar en las redes sociales un estrambótico mensaje de no pasarán, emulando a la propaganda guerracivilera del Frente Popular para animar a sus huestes milicianas ante empuje de las tropas franquistas que ya estaban entrando en Madrid por el distrito de Moncloa. Tras la victoria del bando nacional en aquella fratricida contienda que nunca debió de darse, la cantante más conocida de la posguerra, Celia Gámez popularizó la canción ¡ Ya hemos pasado ! a ritmo de chotis y que tuvo una gran acogida del público que no paraba de carcajearse cuando la escuchaba. Detalle que el ínclito Patxi omitió.

A partir de ahí, la corte de dirigentes sanchistas sobreactúa mientras le sopla el guión de transmitir la imagen victimizada de Sánchez como un hombre progresista enamorado. La mejor idea la expresó bien uno de sus mejores bufones oficiales al decir: De Pedro Sánchez no se opina, a Pedro Sánchez se le admira en su intervención en el programa de radio Hoy por Hoy de la cadena SER que dirige Angeles Barceló, ( uno de los terminales mediáticos de La Moncloa más fieles ), el presentador y escritor Bob Pop, (nombre artístico de Roberto Enríquez Higueras ) el pasado día 24 de abril.

Nos encontramos ante un sainete populista ante el que no importan ni los medios, ni las víctimas sino el resultado. Da igual que la prensa internacional vincule ahora al Presidente del Gobierno de España con la posible corrupción política de su mujer como se ha podido leer en las portadas de la prensa mundial alarmadas por esta acusación.

Tampoco importa la infantilización del electorado, ni la desautorización del poder judicial porque al primero se le maneja y al segundo se le desprecia. La farsa, no lo olvidemos, acompaña a la mentira y al embaucamiento que son acreditadas habilidades del sanchismo.

Como hemos podido comprobar a través de las dos cartas de Pedro a la población en general, la relación sentimental con su esposa se antepone a la razón crítica por lo que creo que su casi millar de asesores han caído en el error en el que abundan las instituciones que tienden al caudillismo: el temor de contrariar al jefe en los asuntos de familia, pavor a entrar en el círculo rojo de su intimidad.

De nuevo, como ya pasó en las última elecciones generales del 23 de julio pasado, la salida de Pedro Sánchez ha sido erigirse en víctima de la misma conspiración de la extrema derecha, de los jueces y de los medios de comunicación social aunque a diferencia de lo que pasó en aquellos comicios en un marco que no le es propicio. En las pasadas elecciones autonómicas y locales, el marco fueron los pactos con Bildu y eso perjudicó al PSOE. En las generales, el marco fueron los pactos con Vox y el PP sufrió también las consecuencias.

Ahora, el marco ha sido la corrupción del PSOE y la segunda carta de Sánchez a la población española es una respuesta que no convence -mayoritariamente- dentro de las filas socialistas que la han observado como una contestación chapucera y que deja de entrever que juega tácticamente porque no quiere enfrentarse ni al Congreso de los Diputados, ni a la prensa para no tener que dar respuestas al margen de su discurso oficial.

Las encuestas internas que manejan todos los partidos políticos indican que el respaldo de la sociedad a la figura de Begoña Gómez es muy bajo, como también ocurre entre el electorado socialista. Los votantes del PSOE pueden sentirse obligados a defender a su presidente a ultranza pero no por ello han de hacerlo también con una persona a la que no han elegido, ni forma parte del organigrama del partido. Esto explicaría por qué toda la estrategia presidencial ha ido dirigida a trasladar al electorado de izquierdas el mensaje de que esto no era un problema particular de la esposa del Presidente y del propio Sánchez sino un ataque contra el PSOE como partido.

CUANDO LA VIOLENCIA CALLEJERA CATALANA SE CEBÓ CON LA POLICÍA.

Un total de 207 agentes heridos, 128 radicales detenidos, 800 contenedores quemados y 107 vehículos de la Policía Nacional y de la Policía Autonómica catalana dañados, fue el balance ofrecido el 21 de octubre de 2019 por el entonces Ministro del Interior en funciones, Fernando Grande Marlasca, tras cinco dias de disturbios que desbordaron el dispositivo policial establecido y que era cinco veces inferior al desplegado con motivo del referéndum ilegal celebrado en Cataluña el 1 de octubre de 2017. Entonces se movilizaron 10.500 agentes entre la Policía Nacional y la Guardia Civil por los 2.500 de ahora.

Unidad, firmeza y moderación en la respuesta, fueron algunas de las palabras repetidas como mantra por el Gobierno del Presidente Pedro Sánchez que por aquel entonces se encontraba también provisional, desde que se desataron los violentos disturbios en Barcelona y otras ciudades de Cataluña tras conocerse la sentencia de los responsables del denominado proceso de independencia.

Una declaración de intenciones utilizada por Sánchez desde el primer momento para rechazar los llamamientos desde el Partido Popular ( PP ) y los hoy casi desaparecidos Ciudadanos, que reclamaban la activación del artículo 155 de la Constitución Española o la aplicación de la Ley de Seguridad Nacional. Aquel Gobierno en transición alegaba que a diferencia de los ocurrido tras el referéndum ilegal, la Policía Autonómica estaba participando en el dispositivo policial y coordinándose de forma adecuada con los cuerpos policiales del Estado; que el número de agentes se consideraba suficiente y que se podrían enviar refuerzos en caso de ser necesario aunque se negaban a dar cifras oficiales por razones de seguridad.

Extraoficialmente, se pudo saber que la Policía Nacional dispuso de 30 Grupos de Intervención Policial ( UIPs ), estando compuesto cada Grupo por 50 Policías, lo que hacía un total de 1.500 efectivos. Y la Guardia Civil desplegó en torno a unos 1.000 Guardias pertenecientes a los Grupos de Reserva y Seguridad ( GRS ) y de las Unidades de Seguridad Ciudadana ( USECIC ). La Policía Autonómica aportaba 1.400 antidisturbios de la Brigada Móvil. En total se contaba con casi 4.000 agentes con capacidad para actuar aunque se utilizó solo algo más de la mitad de ellos.

A pesar de todo este contingente policial, las noches de violencia principalmente en Barcelona dejaban un reguero de heridos y detenidos desde el primer momento de aquella semana infernal que empezó el lunes día 17 de octubre de 2019 que fue cuando se hizo pública la sentencia judicial de los golpistas catalanes. A la altura del jueves día 20, más de 200 Policías habían necesitado asistencia médica y uno 160 civiles también. Al día siguiente viernes, día 21 hubo que sumar 62 manifestantes heridos por los desórdenes producidos durante la noche.

Cómo novedad destacable esta ocasión en las actuaciones policiales fue el estreno del camión-botijo de la Policía Nacional que se había comprado en el año 2014 por el Gobierno del Partido Popular y hasta entonces no se había decidido su utilización. Ante el recrudecimiento de los desórdenes públicos, la Policía Autonómica catalana empleó también por primera vez su camioneta de agua para abrirse paso entre las barricadas levantadas por los radicales independentistas . Este denominado camión hidratante había sido adquirido en 1994.

Barcelona fue la capital de los disturbios que duraron una semana y que a la altura de su quinta noche fueron especialmente violentos por su duración, su intensidad y la dosis de violencia que emplearon los manifestantes. Más allá del rechazo a la sentencia emitida por el Tribunal Supremo contra los sublevados, los jóvenes pusieron en el centro de la diana a la Policía. Miles de ellos se enfrentaron con gran dureza y durante horas a las unidades desplegadas.

Los violentos cercaron la sede de la Jefatura Superior de la Policía Nacional, sita en la Vía Layetana, durante siete horas, donde arrojaron todo tipo de objetos, ( petardos, botellas, pintura y bolas de acero ) levantaron barricadas, incendiaron contenedores y cortaron señales de tráfico. Habían ido preparados para el combate. La mayoría de ellos iban encapuchados, tapándose la boca con un pañuelo e incluso lucían cascos de moto y gafas de protección. Algunos llevaban escudos caseros con el dibujo de un Ave Fénix, símbolo de las corrientes más separatistas del independentismo. Al anochecer, la protesta se trasladó al corazón de la ciudad donde se encontraban desplegados los efectivos autonómicos y tuvieron que emplear su blindado con cañón de agua. En este enfrentamiento, tres policías resultaron heridos al ser alcanzados por el impacto de diversos objetos.

La jornada del viernes, había comenzado por la tarde con una masiva manifestación que había congregado a decenas de miles de personas llegadas de toda Cataluña y que transcurrió pacíficamente. En paralelo, se estaba desarrollando una huelga general que colapsó los accesos a la ciudad durante casi todo el día. Pero la violencia acabó de nuevo empañando otro día más Barcelona.

Grupos de jóvenes que los convocantes de las entidades separatistas dijeron que les eran ajenos, volvieron a protagonizar otra batalla campal contra la Policía con barricadas a menos de un kilómetro de la marcha principal. Los ataques de los vándalos dejaron un reguero de 182 heridos en la región, de los cuales 152 de ellos lo fueron en la ciudad condal; 82 detenidos y enormes daños al mobiliario urbano.

El lunes, con la sentencia condenatoria recién publicada, el escenario escogido había sido el aeropuerto de El Prat, una acción espectacular para llamar la atención del mundo. Hubo enfrentamientos a los que la Policía respondió con contundencia. El martes, lo fueron la Delegación y Subdelegaciones del Gobierno en Cataluña, símbolos del Estado opresor.

El miércoles y el jueves, los disturbios, dirigidos y organizados por grupos independentistas revolucionarios y anarquistas, seguidos por estudiantes, se extendieron intencionadamente por todo el centro de Barcelona. Adoptaron ya entonces un cariz antipolicial: la protesta por el fallo judicial se transformó en una revuelta contra los cuerpos policiales, fuese cual fuese el color del uniforme.

Era la venganza de los cachorros separatistas por las cargas policiales del 1 de octubre de 2017 contra los votantes del referéndum ilegal. Aquella actuación acrecentó la animadversión del independentismo hacia a Policía Nacional. Estos hechos que llevaban el sello de los militantes de los CDR ( Comités de Defensa de la República ) serán olvidados al estar comprendidos en la Ley de Amnistía que entró en vigor el pasado martes, día 11 del presente mes de junio.

Tres de los más de dos centenares de Policías heridos que resultaron con lesiones muy graves que requirieron a alguno de ellos meses de ingreso y estancia hospitalaria debido a las cirugías médicas que necesitaron, han sido dados de baja en la Policía -jubilados anticipadamente al ser inútiles para el servicio policial- como consecuencia de la disminución de sus condiciones físicas. Recibieron el lanzamiento de tal cantidad de piedras que a uno de ellos lo han dejado en una silla de ruedas y a otro le rompieron un brazo. Del tercero se llegó a pensar que estaba muerto cuando lo pudieron recoger del suelo inconsciente y con el uniforme ensangrentado.

DE CUANDO EL ROCK ARRAIGÓ EN ESPAÑA.

Creo que este es un gran momento para proceder al rescate de talentos escasamente valorados en su época y para conocer la gran historia de quienes sentaron las bases de nuestra música moderna. Hay que desenterrar joyas ocultas del rock español más antiguo y reivindicar trabajos señeros de artistas de dominio más que público que lograron triunfar comercialmente y los que han acabado haciendo una gran crónica de nuestra música que entonces se llamaba ligera y que explotó durante dos décadas seguidas durante los años 60 y 70.

Se trata de explicar el tránsito de la que aún sigue siendo la canción española -la copla- a la música moderna -el rock y el pop- que fue cuando adquirieron la denominación de origen español. Porque hay que conocer que hubo música en España -mucha y de calidad- antes de que apareciera la Movida e incluso el indie y para que no parezca que cualquier cosa anterior a Radio Futura, Alaska, Nacha Pop, Los Planetas o Vetusta Morla, no merezca la atención del público melómano.

Como no se puede olvidar que el rock era la música proveniente de Estados Unidos y se expande rápidamente por todo el planeta, en nuestro territorio patrio los primeros grupos musicales se dedicaron a hacer versiones de sus homólogos foráneos. Este procedimiento no aportaba mucho en materia de originalidad y calidad pero algunos de ellos se empeñaban en adaptar el tema al español e incluso llegaron a añadir algún componente más próximo a nuestra cultura. Me refiero a Los Brincos, Lone Star, Los Bravos, Los Salvajes, Los Relámpagos y tantos otros. Y a cantantes solistas posteriores como Juan Pardo o Micky que brindaron carreras que fueron más allá del éxito puntual.

Otros arriesgaron mucho y se salieron de lo establecido para la época como Los Pasos, que tenían una discografía magnífica que se ha reivindicado muy poco o los Z-66 que capitaneaba Lorenzo Santamaría en las populosas noches mallorquinas. Los Pepes tenían un disco magnífico de canciones originales que apenas se conoció en su momento y se ha podido recuperar gracias a otro material sonoro encontrado arrumbado en un almacén; o Los Sonor del principio, una cantera de músicos de los que salieron parte de los futuros Brincos o Bravos; o Los Faros que se crearon para emular el éxito de Los Brincos que habían logrado revolucionar la industria musical de España.

El matiz de la personalidad, la originalidad y la reivindicación que muchos de estos músicos hacían de las músicas populares y el folklore de sus respectivos terruños es especialmente relevante ahora mismo cuando vivimos un apogeo de propuestas ( Rosalía, Bronquio, Baiuca, Rodrigo Cuevas, Califato 3/4, Sandra Monfort ) que funden el folklore de nuestras latitudes con las corrientes foráneas más en boga como el rhythm and blues, la electrónica, el reguetón o el hip hop.

Todo ello ya se apreciaba en los años 70 aunque ahora hablemos de Rosalía, pero a su escala y en otro planeta en cuanto a comunicaciones -hay que recordar que entonces no existía internet- y alguien tenía que editar un disco en Estados Unidos para poder triunfar allí, los Barrabás del exBrinco Fernando Arbex tuvieron esa proyección exterior con un sonido netamente hispano.

Pronto llegarían el rock progresivo y la psicodelia, el rock andaluz de Smash o Triana: el rock mediterráneo de Pep Laguarda, Bustamante y Remigi Palmero desde Valencia o las fórmulas patentadas por Ia&Batiste, Sisa, Iceberg; Los Chorbos y Las Grecas entre muchos otros. Así como aquella tercera vía entre el pop y el folklore norteamericano de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán o Noel Soto. Muchos de ellos atentos a la tradición local aunque antes ya permeaba cierta fusión.

Las letras pop del Dúo Dinámico tenían mucho que ver con la copla como le pasaba a Juan Manuel Serrat en el caso de la canción de autor porque vienen de esa tradición: Balada gitana del Dúo Dinámico es de 1962. También Los Brincos introdujeron elementos aflamencados en su primer gran éxito titulado Flamenco que repitieron en A mí con esas. O Los Cheyenes. Los Relámpagos se metieron directamente en el folklore como Los Pekeniques. Los Solera introdujeron elementos del barroco en algunos arreglos. En Cataluña, Baleares, País Vasco o Galicia cantaban en sus propios idiomas sin la menor dificultad.

Hubo dos productores fundamentales en aquel tiempo -que no eran españoles- gracias a los cuales se consiguieron grandes éxitos incluso a nivel internacional. Me refiero al suizo Alain Milhaud y el italiano Rafael Trabuccelli que lograron en la España de Franco que Los Bravos con su Black is Black llegaran a las listas de éxitos norteamericanas y también Miguel Ríos lo logró con el Himno a la alegría pero por otra vía. Los Pop Tops se pasearon por Europa con su Mammy Blue.

Si hubiera que decantarse por cual sería el mejor grupo o músico de los 60 y de los 70 o al menos los más representativos, yo lo haría por Los Brincos en los 60 y Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán en los 70. La importancia de Los Brincos se explica también por todo lo que hicieron después dos de sus componentes más brillantes, Juan Pardo y Fernando Arbex ( fallecido en Madrid en 2003 a la edad de 60 años, tras una larga enfermedad ), como productores y descubridores de nuevos talentos. Los Brincos fueron nuestros Beatles aunque hayan sido olvidados con el tiempo. Cánovas y compañía han quedado como un grupo de culto conocido solo por la crítica y un público minoritario. Ambos abrieron muchas puertas.

DEL PRESIDENTE ENAMORADO EN LUCHA CONTRA EL FASCISMO Y LAS NOTICIAS FALSAS.

El pasado 29 de abril, día de San Pedro Mártir, España se partió en dos. De un lado, los fieles a Pedro Sánchez ansiosos de más progresismo del conseguido hasta ahora ( ocupación de viviendas, sacar de las cárceles a los violadores de mujeres y demás agresores sexuales, contraer una deuda pública que no la podrán pagar ni nuestros bisnietos, conseguir el pleno empleo con tres millones de parados, facilitar el aborto de nuestras menores sin el conocimiento, ni autorización familiar en una España de jubilados donde ya hay más mascotas que niños; en la aceptación de una inmigración ilegal ilimitada con la excusa de que son quiénes pagarán las futuras pensiones, ocultando que sus escasos ahorros los envían a los familiares que dejaron en sus respectivos países y que los necesitan y otros avances semejantes ) .

Y de otro, la caterva fascista y machista, creadora de bulos y capaz de cualquier cosa con tal de conseguir el poder habiendo ganado las elecciones generales y de paso, dejar la democracia a la altura del betún. Me refiero, claro está, a Feijóo, Abascal y demás alimañas de estas que pululan por el circo que ellos mismos se han montado, ahora que los animalistas han logrado que las auténticas fieras salvajes hayan desaparecido de ese coso de espectáculos infantiles por un supuesto -muy supuesto- maltrato animal.

Cuantos más dias pasan desde el gran berrinche y ya llevamos varias semanas desde que planteó el sainete de la dimisión en diferido, más claro va quedando que Pedro el audaz, Presidente del Gobierno a tiempo parcial y pensador asceta, no midió bien su nueva actuación para procurarse el enésimo golpe de efecto.

Detrás de su carta sensiblera, de su calculado hermetismo para crear el pánico en el Gobierno y en el PSOE de que realmente iba a tirar la toalla, de su teatralización extrema – incluyendo utilizar a la Corona para aparentar los usos de una dimisión- no había nada. Pura nimiedad. Mucha soberbia y ninguna explicación de por qué Begoña Gómez no ha cuidado su actividad profesional a la que por supuesto tiene derecho, no de la apariencia de conflicto de intereses -exista este o no- desde el punto de vista administrativo y tenga o no consecuencias penales porque hay indicios de que pudo incurrir en tráfico de influencias, de ahí la apertura de diligencias judiciales.

El jefe del poder ejecutivo, cosechó además un primer y grave efecto indeseado e inmediato tras conocerse su texto. Y no fue por la terrible sintaxis de la misiva a los españoles que tienen cuenta en la red social X ( antigua twitter ) que fue el canal de difusión que utilizó. Al resto de mortales que no se han adaptado a la era digital, les ha tenido que informar el periodismo, ese oficio que tanto denuesta. Todos los titulares de la prensa internacional relacionaron su filípica con la corrupción y como sujeto de esta situaban a su amada esposa.

El periodo inaudito de algo más de cuatro dias de reflexión para lograr la adhesión inquebrantable del pueblo español, apenas quedó en algo más de un centenar de autobuses de militantes que debidamente provistos de bocadillos y banderas fueron a Ferraz, la sede nacional del PSOE. Apenas 12.500 personas, según cifras facilitadas por la Delegación del Gobierno de Madrid a cuyo frente se encuentra un ferviente sanchista ( el partido tiene 170.000 militantes ). Fracasó la movilización por más que justificase que es la razón por la que nuestro amado líder sigue en el Palacio de la Moncloa.

Y sobre todo, abrió los ojos a su partido de que su superliderazgo es también destructivo para el PSOE. El período de reflexión ha abierto una especie de crisis existencial en el PSOE sobre su funcionamiento y sobre todo, sobre su futuro. El hiperliderazgo ha llegado hasta el cesarismo. Aunque la espantada resultó ficticia, reveló una verdad a la organización: después de Sánchez no quedará apenas nada y muy poco poder institucional en el que refugiarse hasta que amaine la tormenta y lleguen tiempos nuevos. La reacción ha sido clara: las voces que plantean el postsanchismo no se han hecho esperar por más que ahora se intente cercenar cualquier debate sucesorio. Son ya más los que piensan en el futuro en quién los dirigirá que en el negro presente que va apareciendo inexorablemente.

Esta vez no ha colado. La audacia apenas ha movilizado algo de voto en Cataluña y ya veremos si en las europeas también pero Sánchez ha salido de esta representación muchísimo más débil de lo que ya estaba y mostrando el flanco por el que atacarle. Su operación limpieza solo es un preocupante señuelo para buscar impunidad y perseguir al crítico, sea político, juez o periodista.

En todo lo que llevamos de esta legislatura, el Gobierno socialcomunista no ha conseguido avanzar en políticas sociales y todo apunta que así seguirá hasta que no se convoquen nuevas elecciones generales porque es tal su debilidad parlamentaria que no podrá pagar ni los gastos de traducción de lenguas regionales en el Congreso de los Diputados sin el permiso de Puigdemont. Había otras prioridades como la amnistía y las sobrevenidas Comisiones para despachar la corrupción.

Cambio de tercio pues. El ínclito Pedro Sánchez lo señala con tres palabras: Punto y aparte. Significa que va a sacudirse las dificultades de su precariedad parlamentaria con supuestas medidas regeneracionistas que todavía no merecemos conocer no vaya a ser que nos desmayemos del susto. Buena música y peligrosa letra en su boca ya que regenerar la política empieza por desprenderla de personalismos y esto, la exaltación del liderazgo providencial es lo que ha reforzado con la evidente pájara de casi cinco dias de la que ha resultado el parto de los montes: Salió un ratón.

A poco que nos pongamos a pensar, nuestro padrecito querrá desactivar la independencia de los jueces y poner una merecida mordaza a determinados medios de comunicación que no paran de atacarle sin motivo ni razón. Por eso la regeneración política no alcanzará a la política sino a los contrapoderes democráticos del poder ejecutivo. Y todo por amor a Begoña. En su ignominia atribuye al dirigente del Partido Popular que quiere devolver a la mujer a la cocina, cuando lo que conviene es sacar a la esposa del Presidente de los fogones del Consejo de Ministros donde se cuecen las ayudas y subvenciones que el Gobierno estima convenientes. Sobre esto mui…..Ni una palabra.

Como último añadido no podía faltar en su lacrimógeno discurso de regreso de sus ejercicios espirituales, el anuncio inevitable de los peligros de un próximo movimiento mundial hacia la extrema derecha que recuerda muchísimo a las apelaciones de Franco sobre la conjura judeomasónica internacional. La decisión de continuar velando por los ingratos españoles que no se lo merecen, la tomó tras la escasa concentración de sus incondicionales en la sede nacional de su partido, animados por los coros y danzas de su vicepresidenta María Jesús Montero. Eternos recursos de sendos caudillos de España.

El objetivo era desacreditar la información que pudiese hacerse pública, practicando una enmienda a la totalidad de la causa tachándola de operación de desgaste promovida por la derecha y la extrema derecha. Todo al servicio de la democracia entendida al modo de Luis XIV: La democracia soy yo. Por eso toda crítica es un inmerecido ataque a sus desvelos por unos desagradecidos como nosotros.

LA IZQUIERDA ESPAÑOLA NO QUIERE QUE NUESTROS ESTUDIANTES CONOZCAN LOS CRÍMENES DE STALIN EN UCRANIA.

Fue el miércoles 10 de marzo de 2010 en el Congreso de los Diputados. La Comisión de Educación rechazó por un solo voto la proposición no de ley del hoy desaparecido partido político catalán Convergencia y Unión ( CiU ), defendida por el parlamentario Jordi Xuclá, para instar al Gobierno de la Nación que entonces presidía José Luis Rodriguez Zapatero a que impulsara la incorporación a los textos escolares dentro del sistema educativo autonómico, la información sobre la hambruna de Ucrania en los años 1930 a 1932. En el fondo del asunto lo que se dilucinaba era ofrecer una visión lo más veraz posible de lo realmente ocurrido dada la enorme diferencia que se apreciaba entre las versiones de los historiadores rusos y ucranianos sobre qué objetivos perseguía Stalin en 1930.

Lo que Xuclá sostenía, lejos de la miopía de los que veían en su iniciativa tomar partido en la política interior de Ucrania, era la reparación de los tres grandes crímenes del siglo XX: el Holocausto sufrido por los judíos, las hambrunas provocadas por Stalin y las matanzas de Ruanda. Sobre estos tres hechos había presentado iniciativas y anunció que seguiría haciéndolo hasta conseguirlo.

El asunto requirió dos votaciones ya que en la primera se produjo el empate. Apoyaron la moción CiU, Partido Popular ( PP ) y el Partido Nacionalista Vasco ( PNV ). Votaron en contra, Izquierda Republicana de Cataluña ( ERC ), Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) y los comunistas de Izquierda Unida ( IU ) e Iniciativa para Cataluña-Los Verdes ( ICV). El Bloque Nacionalista Gallego ( BNG ) se abstuvo en el primer intento y en la segunda vuelta deshizo la igualdad al colocarse al lado de los grupos políticos de la izquierda por lo que la propuesta fue rechazada.

El ponente catalán no alcanzaba comprender por qué el PSOE no se alineaba con la posición de los que querían que los escolares conociesen una de las mayores tragedias del siglo XX: la muerte de millones de ucranianos por falta de alimentos. En la Comisión se cifró en siete millones los fallecidos por esta causa aunque los cálculos más conservadores los estimaban en tres millones y medio.

La intervención más destacada correspondió al portavoz del PNV, Aitor Esteban, quién no dudó de hablar de genocidio al referirse a la colectivización forzosa de la tierra ordenada por Stalin. Las cosechas se vendieron a países extranjeros mientras los campesinos murieron de hambre.

En el debate, el representante socialista Emilio Alvares, quiso dejar claro el rechazo a las atrocidades del estalinismo y también a la penuria obligada de los años treinta y añadió que se oponían a la moción por una cuestión de competencias. A juicio de los socialistas, el Parlamento no debía decidir qué contenidos deben integrar el currículo escolar sino que era la comunidad educativa la que debía de acordar la materia a enseñar.

Reconocía, eso sí, que había un margen amplio para estudiar esta tragedia y otras más, tanto en 4º curso de la Enseñanza Secundaria Obligatoria ( ESO ), como en 1º de Bachillerato. Añadió Alvares además, que el reconocimiento a las víctimas de esta desnutrición ya se había hecho en la Comisión de Exteriores del Congreso, también a instancias de CiU y del mismo portavoz, Jordi Xuclá.

Pero las razones que esgrimió el portavoz socialista tuvieron su réplica por parte del nacionalista catalán quién aludió a una Resolución de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, la Ciencia y la Educación ( UNESCO ), de noviembre de 2007, en cuyo párrafo tres llamaba a los países miembros a promover la memoria de la Gran Hambruna incorporándola a los programas investigativos y de educación y recordó que en otras partes del mundo se estudia el Heliodomor que es como se denomina en ucraniano aquella muerte por hambre de millones de personas, junto al Holocausto judío y el régimen de terror de los jémeres rojos en Camboya.

Ante estos argumentos, el ponente socialista afirmó que su grupo parlamentario y su partido político aprobaban todas las Resoluciones de las Naciones Unidas de condena de los crímenes del estanilismo aunque también introdujo en su discurso las diferentes interpretaciones que se daban sobre los hechos que se debatían y que dividían a rusos y ucranianos aún entonces y que llegan hasta hoy.

Los primeros niegan que se tratara de una limpieza étnica, rechazando que fuera un genocidio porque la hambruna dejó también un reguero de muerte por otras repúblicas soviéticas. Esta versión centra el objetivo de la represión de Stalin en los terratenientes. Los historiadores ucranianos niegan este parecer y defienden que aquel proceso colectivo forzoso no fue solo contra los dueños de la tierra sino contra el pueblo en general.

A esta última creencia, se sumaron CiU, PP y PNV ya que cuestionaban que hubiera en Rusia tantos terratenientes. Países como Estados Unidos y Canadá con minorías ucranianas procedentes de la diáspora pero también otros como Australia, Argentina o Polonia, han reconocido la hambruna como genocidio. Y así seguimos hasta hoy…

Sin embargo, el pasado 23 de noviembre de 2023, España, Andorra, Chile, Costa Rica, Guatemala, Uruguay y otros 49 países más condenaron en la Organización de las Naciones Unidas ( ONU ), la Gran Hambruna provocada por el dictador comunista José Stalin en Ucrania, con motivo del 90 Aniversario de aquellos lamentables sucesos. Se trataba de una Declaración iniciada por Ucrania en la que se recogía el trabajo diplomático realizado por ellos durante los últimos años para dar a conocer al mundo el Holodomor ( derivadas de las palabras ucranianas holo -hambre- y mor -exterminio ) y mantener viva la memoria de las víctimas.

Como está aceptado por la comunidad internacional que han investigado aquel reconocido exterminio, no se trató de un error político, ni de una sequía inmisericorde, ni de una mortífera plaga; sino de la política de Stalin para liquidar el nacionalismo ucraniano. Las directrices políticas no solo diezmaron Ucrania privándola de alimentos, sino que su policía política eliminó a la intelectualidad: periodistas, escritores, profesores, historiadores y filólogos sobre todo; sacerdotes, artistas y por supuesto, a los políticos y burócratas relacionados con la breve República Ucraniana de 1917/ 18.

Para mañana lunes, día 27, está prevista la llegada a España del Presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski para mantener un encuentro con S. M. el Rey, Felipe VI y con el Presidente de Gobierno, Pedro Sánchez. El Presidente del Partido Popular ( PP), Alberto Núñez Feijóo, ha suspendido sus actos de campaña electoral a la Unión Europea ( UE ), con la pretensión de poder entrevistarse también con él aunque aún no se ha hecho público buscando el encaje en las respectivas agendas políticas.

Esta visita tuvo que suspenderse hace diez dias por la marcha adversa de los combates de la guerra contra la ocupación rusa y tiene como objeto la firma de un acuerdo bilateral de seguridad entre España y Ucrania como también lo han hecho Gran Bretaña, Alemania, Francia o Italia. Ucrania está recibiendo ayuda militar de todos los países mencionados en la desigual lucha que mantiene desde hace más de dos años con el coloso ruso para expulsarlo de los territorios ucranianos invadidos.

Esta incursión militar no ha sido condenada ni por los actuales socios del Gobierno socialcomunista como Sumar, ni por los anteriores de Podemos, ni por los restantes grupúsculos de la extrema izquierda que se declaran ardorosamente pacifistas y amantes del diálogo.. En cambio, la parte socialista del mismo si lo hizo desde el primer momento, el 24 de febrero de 2.022.