¿ POR QUÉ NOS FASCINAN TANTO LOS CRIMINALES ?.

Hay quién piensa que el interés que acaparan los criminales está de moda, olvidando que desde tiempos inmemoriales siempre ha habido una atención morbosa hacia al mundo del crimen. Sin abandonar tierras españolas o a compatriotas en el extranjero y por mencionar casos recientes que solemos guardar en nuestra memoria, el último que ha acaparado a todos los medios de comunicación que le han dado un despliegue desmedido ha sido el de Daniel Sancho, hijo del actor Rodolfo Sancho.

Este caso se ha convertido en todo un fenómeno mediático desde que el pasado mes de agosto de 2.023 fuese detenido en el otro extremo del mundo, en Tahilandia, tras confesar que había matado y descuartizado a un cirujano colombiano de 44 años porque no quería continuar la relación amorosa que hasta ese momento habían mantenido. Desde entonces más que un asesino se le trata como a una estrella del deporte, del cine, del espectáculo o de cualquier otro sector.

Reúne todos los requisitos para llamar la curiosidad: es guapo, de buena famillia, con un físico envidiable, solvente… Se ha publicado dónde vivía, a qué se dedicaba, sus lazos familiares, sus aficiones…todo. Han hablado sobre él desde psicólogos hasta amigos de la infancia. Cada novedad sobre este asunto es noticia inmediatamente por mínima que sea y aparece en todos los medios de comunicación en tiempo real. Aunque se trate del último caso, forma parte de la larga lista que ya integran la muerte de Mario Biondo, marido de la presentadora Raquel Sánchez Silva; las niñas de Alcasser; Rocío Wanninkhol; la pequeña Asunta Basterra…

Llevado al extremo esa atracción, te encuentras con asesinos encarcelados recibiendo cartas de seguidores como si fueran artistas o subastas de objetos que les pertenecieron por el que se pagan suman de dinero disparatadas. El asesino de la catana ( José Rabadán ) recibía numerosa corrrespondencia de admiradoras, llegando a tener una hija con una de ellas. Otras dos que afirmaban que era su ídolo acabaron matando a una adolescente de 25 puñaladas.. También Miguel Carcaño recibía cartas de seguidoras mientras estaba encarcelado por la desaparición de Marta del Castillo.

La prótesis dental de Charles Manson fue vendida a un museo de Las Vegas, junto a su ficha policial que contenía sus huellas dactilares. Las gafas del odontólogo argentino Ricardo Barreda fueron vendidas por una fortuna tras haber asesinado a su esposa, a sus dos hijas y a su suegra. Hasta existe una página en internet donde se pueden encontrar toda clase de objetos que tienen que ver con el crimen y aseguran que todos sus productos son auténticos y pertenecientes a los locos y asesinos más infames de la historias moderna.

Los psicólogos aseguran que toda esta fascinación general por los sucesos violentos y las personas que lo llevan a cabo tiene que ver con la curiosidad cruel y es un mecanismo similar al que emplean los animales cuando observan a sus depredadores naturales que para sobrevivir tienen que evitarlos. Para conseguirlo, los miran cuando no están cazando para conocerlos.

En la especie humana ocurre algo parecido cuando disfrutamos viendo, escuchando o leyendo historias sobre homicidas reales y así podemos analizar el comportamiento de nuestros posibles cazadores aprendiendo de situaciones peligrosas sin ningún riesgo real. La clave de esta fascinación que sentimos por el crimen estaría en la estrategia que hemos desarrollado contra los carnívoros -humanos incluidos- que se basaría en aprender de ellos. Por eso nuestra mente lo interpreta -tanto los sucesos reales como los ficticios- como óptimas oportunidades de aprendizaje dada nuestra capacida de de fabulación.

Y de todo ello, ¿ qué hemos aprendido hasta ahora ?. Pues, por ejemplo, que los asesinos suelen puntuar alto en lo que en psicología se llama la tríada oscura y que son tres rasgos de la personalidad que en estos casos confluyen en un patrón subclínico: el maquiavelismo, el narcisismo y la psicopatía. Aunque habría que añadir que no solo matan los que reúnen las características antes citadas dado que los criminales no son maestros, ni genios del mal y la gran mayoría de ellos son como cada uno de nosotros. Por eso hay quién piensa que a las señales anteriores se podría añadir el egoísmo, la falta de ética y el sentido moral, el sadismo, el interés social y material y el rencor o malevolencia.

Muchos especialistas de la materia apuntan hacia los años noventa del siglo pasado y al fenómeno de los asesinos en serie como el inicio de esta macabra cultura de celebridades aunque sería Jack El Destripador ( 1.888 ) el primero de ellos de la modernidad que se convertiría en fenómeno mediático y cuya fama persiste.

Pero fue en los Estados Unidos en esa década pasada donde el crimen se convierte en fuente de entretenimiento para la sociedad. Es entonces desde donde de manera generalizada cuando empiezan a aparecer en la prensa, la radio, la televisión, en películas, en libros, en documentales…Surgieron Clubs de Fans y coleccionistas de todas clases de objetos relacionados con ellos. La repercusión mediática conlleva a la celebridad y la notoriedad y hay una relación de simbiosis entre los asesinos en serie y los medios de comunicación ya que estos buscan rentabilizar los índices de audiencia a través del crimen y algunos homicidas buscan la fama y la notoriedad que los medios les pueden dar.

En la actualidad y con las nuevas tecnologías, el fenómeno se multiplica y como se ha visto en el caso de Daniel Sancho la ingente cobertura mediática es la que más circula en las redes sociales y su repercusión aumenta notablemente ahora que se ha hecho pública la sentencia condenatoria. Los medios de comunicación junto con la avidez morbosa y voraz, tanto de los lectores como de la audiencia por el sensacionalismo, han elevado a la categoría de celebridades a una gran cantidad de asesinos. Por eso no nos extraña saber más de Sancho que de su víctima porque esta no despierta el verdadero interés humano.

LA NECESARIA ESPECIALIZACIÓN POLICIAL PARA LUCHAR CONTRA LA CRIMINALIDAD.

A finales del siglo XIX y principios del XX, surgen en España unos planteamientos nuevos para dirigir la acción de la Policía. Las causas que conducen a ellos son, entre otras, una serie de atentados anarquistas que contribuyen a poner de manifiesto que la Policía estaba desfasada respecto de las circunstancias sociales en las que tenía que desenvolverse.

Prueba de ello eran los comentarios que aparecían en la prensa en general y en la catalana en particular, con el siguiente tenor: La Policía Española, como todos los organismos del Estado, es impotente para funcionar en tierras de civilización intensa, es un aparejo de tipo primitivo, un fósil inservible. Tratar del mal moderno que padece Cataluña ( se refiere al anarquismo ) con estos organismos es como luchar con lanzas de sílex y hachas de piedra contra multitudes armadas de Mausers y Krups ( ambas marcas de fusiles ). No debemos contar con la Policía: el Estado es impotente para organizarla de otra manera.

La estructura policial de entonces era sumamente endeble como fruto de la nula formación exigida para ingresar en ella, la ausencia de estabilidad en el empleo ( cesantías a mansalva cada vez que un partido político perdía las elecciones estando en el Gobierno ); falta de estímulo profesional ( las Escalas -segmentación de las categorías prfesionales- eran abiertas y prácticamente no había ascensos ); los méritos no se reconocían porque no se premiaban los mejores servicios; no existía un Escalafón nacional…

Las anteriores críticas dieron lugar a la gran reforma de la Policía ( Ley Orgánica de la Policía Gubernativa de 27 de febrero de 1908 ) que se realizó en tres niveles: consistiendo el primero de ellos es el aprovechamiento de técnicas e inventos que se producen en esta época, muy especialmente la fotografía, como un instrumento muy válido para difundir la identidad de los delincuentes habituales, solucionando así parcialmente uno de los mayores problemas de la Policía a lo largo de su historia como era el conocimiento de los reincidentes.

En la Escuela de la Policía, una de las asignaturas fundacionales fue la fotografía y la antropometría ( estudio de las medidas y proporciones del cuerpo humano ) que dadas sus características enseguida fue rebautizada con el nombre de Identificación. Otra técnica de reconocimiento introducida por entonces fue la Dactiloscopia ( estudio de las huellas dactilares )

También, la adaptación de los medios introducidos por la Medicina Legal, como por ejemplo la absorción de arsénico que permitió descubrir muchos asesinatos por envenenamiento que antes quedaban impunes.

Así como la capacitación de investigadores para la persecución de una determinada pe- culiaridad delictiva, comenzando por los delitos cometidos con explosivos y siguiendo por la delincuencia común y dentro de ella también por especialidades como robos, hurtos, estafas…

Estas innovaciones hicieron posible el paso de una Policía completamente desprestigiada como era la española a finales del siglo XIX, a otra muy distinta que pronto empieza a dar sus frutos, obteniendo unos magníficos resultados en un corto espacio de tiempo.

En este proceso de especialización, hubo dos instituciones que jugaron un papel muy importante, en primer lugar las Escuelas de Policía de Madrid y Barcelona que ejercieron su labor de formación simultaneando el servicio ordinario con la asistencia a las clases. A partir de 1922 quedó una sola Escuela de Policía, la de Madrid, dedicada a la formación de una Policía Técnica y de Investigación.

El segundo nivel, el Gabinete Central de Identificación, creado también en 1921, que permitió estar al día de las nuevas técnicas y métodos utilizados en la identificación de los autores de delitos.

El tercer nivel, fue el proceso de reforma dentro de la Policía. La creación de las Secciones de Vigilancia y Seguridad en 1877, con sus competencias limitadas solo a la ciudad de Madrid, fue el primer intento serio de llegar a la creación de una Policía moderna sobre bases completamente nuevas.

El Real Decreto de 1886 que estableció la Dirección General de Seguridad presentaba enormes lagunas que se pusieron de manifiesto al ser extendida al resto de España pero suponía -a pesar de todo- un avance sobre lo que existía anteriormente porque delimitaba de una forma bastante clara los cometidos de las dos Secciones descritas, introduciendo con ello una especialización en la actuación policial pues mientras a la Sección de Vigilancia se encomendaban las labores de Investigación de los delitos y Control de Establecimientos, a la de Seguridad se la derivaba a tareas de prevención de la delincuencia y al restablecimiento del orden público.

Los principales defectos de este Real Decreto fueron la total dependencia que establecía con respecto a los Gobernadores Civiles y las cesantías. Los Gobernadores se encargaban de la aplicación del Régimen Disciplinario Policial. Tenían, por ejemplo, la potestad de expulsar del cuerpo sin necesidad de expediente administrativo, ni que mediara la comisión de una falta grave.

Respecto de las cesantías era un mal crónico en la sociedad española y en la administración pública por eso uno de las grandes motivos de movilización era la estabilidad en los puestos de trabajo. El problema era de tal envergadura que hasta las coplillas populares se hicieron eco de él. La Policía, como cuerpo civil, no podía escapar a unos males que eran comunes a toda la Administración del Estado.

El Real Decreto de 1886 que luego se extendió a toda España, sin tocar apenas, tenía otro inconveniente que terminó haciendo muy lenta la evolución de la Policía hacia una organización innovadora y sobre todo, más ágil y dinámica. Aquello que tal vez pudiera ser válido para Madrid y como un ensayo de organización de la Policía, no resultó -sin embargo- en el sentido en el que fue aplicado, trasplantando esta estructura tremendamente localista ( estructura central ) al resto de las provincias ( estructura periférica ) sin cuestionarse siquiera si era la adecuada.

La diferencia con el modelo policial de Fernando VII e incluso con el de José I Bonaparte, no puede ser más radical porque mientras aquellos se planteaban a la Policía como un todo nacional que debía tener sus ramificaciones por toda España partiendo de una concepción unitaria en cuanto a su actuación (modelo centralizado); el establecido por la Restauración ( modelo descentralizado ) se basaba en una buena organización de tipo provincial que se pretendió hacer eficaz a nivel nacional por una simple suma de organizaciones provinciales. Por ello, los Gobernadores Civiles fueron llamados a ejercer una función tan desmesurada dentro de los organismos policiales.

El planteamiento inadecuado de la Policía como algo eminentemente provincial, sin mandos intermedios ( como las actuales Jefaturas Superiores de carácter regional ) y sometida a un Gobernador Civil con plenos poderes disciplinarios y arbitrarios porque dependía de su voluntad, incluso la permanencia en el Cuerpo de cada uno de sus miembros, costó muchos años y mucha experiencia el poder superarlo.

¿ ES ESPAÑA UNA NACIÓN DE NACIONES ?.

Es frecuente que tanto los políticos vascos como los catalanes afirmen con toda rotundidad que son una nación a la menor oportunidad que tengan. Su propósito es que el término vaya calando entre la población y se vaya acostumbrando a su discurso político porque España -para ellos- es un Estado plurinacional. Y la pregunta es inevitable que surja: ¿ Desde cuando ambas regiones son naciones ?.

Si se acude a la Historia, se puede comprobar que Navarra era el último bastión que quedaba para la unificación de la España de los Reyes Católicos. En 1512, el ejército castellano que invadió Navarra estaba formado por 16.000 hombres de los cuales casi la mitad eran vascos. La corona de Castilla unificó el territorio peninsular con una tropa formada al 43% por vascos. Desde el año 824 el Pais Vasco formaba parte del Reino de Navarra. ¿ En qué momento las provincias vascongadas fueron nación ?.

Cataluña, en cambio no tuvo que ser conquistada porque formaba parte del Reino de Aragón desde 1.150 cuando Ramón Berenguer, Conde Barcelona se casó con Petronila la heredera de Aragón. Posteriormente, la unión dinástica de las Coronas de Aragón y Castilla en 1.479 no supuso ningún problema para Cataluña que llevaba integrada más de tres siglos en Aragón.

Que un grupo de diputados en cualquier Parlamento decida en una asamblea libre que su territorio constituye una nación no significa que eso sea cierto. Da igual que la votación sea libre, democrática y legítima porque el objeto de la misma es una fantasía. Si cualquiera de las cámaras regionales de Cataluña y País Vasco en una decisión libre. democrática y legítima acordaran que son extraterrestres, eso no les convertiría en marcianos.

Si se tratara de una cuestión nominal, de un capricho para tener una denominación que los diferencie de los demás, lo más probable es que se les podría reconocer como tales. La cuestión es que después de la Revolución Francesa ( 1.789 ) todo aquel territorio que aspire a ser Nación, decidirá convertirse en Estado con todos los atributos que le permitan ser reconocidos así.

Y en esas están los separatistas catalanes y los independentistas vascos que por boca de su anterior Presidente autonómico no se cansaba de afirmar que la amnistía conseguida en 1977 abría una vía para hacer un referéndum de autodeterminación en el País Vasco porque lo que no está prohibido es posible. Exactamente igual piensan sus homólogos catalanes que este año de 2024 la han conseguido para todos los implicados en su proceso separatista desde el 1 de noviembre de 2011 hasta el 13 de noviembre de 2023.

Cuarenta y seis años después de aprobada la Constitución Española, seguimos inmersos en un sinsentido territorial consecuencia directa de la falta de lealtad de los menos con los más. Mucha gente de la izquierda tradicional tiene dificultades para comprender cualquier deslegitimación -no del Estado español en abstracto- sino en esta España de ahora, democrática, constitucional, plural, diversa y descentralizada; donde por primera vez la izquierda y los llamados progresistas pueden plantear y llevar adelante un proyecto político alejado de la igualdad, libertad y solidaridad para todos y contra muchos.

La Constitución Española, además de un instrumento que garantiza la vida democrática de los españoles fue un acuerdo leal para la convivencia en la diversidad y en la delegación territorial. Lealtad hubo en la mayoría de españoles cuando se impulsó un acuerdo de descentralización al Estado y reconocía, amparaba y protegía, legal y políticamente, la diferencia cierta de las distintas regiones y provincias que conforman España.

Y desde esa lealtad y esa convicción, los españoles han sido capaces de hacer avanzar a nuestro país como nunca lo había hecho a lo largo de su historia. No es exagerado afirmar que estas últimas décadas democráticas España ha mejorado -en líneas generales- cualquiera que haya sido su gobierno central.

¿ Cuál es la razón que les asiste a algunos para pretender alterarlo todo de una manera irresponsable ?. De nuevo aparece la palabra deslealtad de unos pocos que viene a dar respuesta a ese interrogante. De igual forma que los etarras aceptaron la amnistía que les otorgó la democracia ocultando su futuro criminal ( estuvieron matando hasta el 2.011 ) y su ingratitud con la sociedad española, algunos dirigentes territoriales aceptaron la Constitución y la amplia descentralización política y administrativa escondiendo su futuro secesionista y su traición con el resto de españoles. Método que están siguiendo los políticos separatistas catalanes como buenos alumnos.

Fue un error considerar antifascistas a los terroristas como lo fue también considerar leales con una nueva concepción de España a los nacionalistas periféricos. Ni unos ni otros expresaron con valentía su condición. Los asesinos ocultaron su instinto criminal y los independentistas silenciaron su propensión de alejamiento.

Las amnistías concedidas a los activistas de ambas regiones no es solo una apuesta por la desigualdad. Detrás de ellas se esconde la redefinición confederal de España, con Cataluña y País Vasco como naciones confederadas aunque Pedro Sánchez opta por el federalismo, según su última rueda de prensa.

De esa manera los que más tienen se quedarán con lo que ya tienen y más que van a tener y los que menos tienen tendrán menos todavía. Habrá condonación del 20% de la deuda de Cataluña sin que sepamos cuánto es el 100% y recaudarán y se quedarán con todos los impuestos sean estatales, autonómicos y locales en reconocimiento a su singularidad. Y así habrá concluido el multilateralismo entre las Comunidades Autónomas para caminar por el bilateralismo tramposo.

LAS APORTACIONES DE LAS CORTES DE CÁDIZ A LA INVESTIGACIÓN CRIMINAL.

España inicia el siglo XIX con su transición hacia el liberalismo que se ve plasmada en la nueva Constitución que se realiza en las Cortes de Cádiz, celebradas en 1.812. Las innovaciones legales fueron muy importantes y trajeron las lógicas consecuencias de carácter procesal, de reestructuración de los órganos judiciales y de la supresión de la tortura como método de interrogatorio para obtener una confesión.

En cuanto a las innovaciones legales de carácter procesal se encuentran : la exigencia de mandamiento judicial previo a la detención; su presentación al juez en las 24 horas siguientes; la libertad bajo fianza; la comunicación al detenido de todos los documentos y declaraciones de los testigos, con sus nombres; la publicidad del proceso; la sustitución de la pena de la horca por el garrote…

Sobre la reestructuración de los órganos judiciales, se realiza el Reglamento de las Audiencias y Juzgados de Primera Instancia; en las cabezas de partidos judiciales se destinaba a un juez de letras con funciones en lo contencioso aunque con límites; y a nivel municipal los alcaldes y jueces de paz…

Se declara abolido el tormento en todos los dominios de la Monarquía Española; también la práctica introducida de afligir y molestar a los reos por lo que ilegal y abusivamente llaman apremios; aparece la acción popular para perseguir delitos….

El reto que este cúmulo de disposiciones supuso para la investigación criminal estaba claro. Por ello se trataron de poner en marcha nuevos métodos de investigación y de identificación de las personas y otros se perfeccionaron. Entre los primeros, destacan las cartas de seguridad que permitían denegar la entrada a las ciudades de los delincuentes y malhechores; las órdenes de busca y captura que contenían además un breve historial delictivo; las averigüaciones de domicilio o paradero para las muchas personas que desaparecieron en el transcurso de la Guerra de Independencia; la infiltración policial, especialmente en los delitos de tipo político que tras el Trienio Constitucional de 1824, fue una cosa corriente; los confidentes o soplones de carácter profesional cuya impunidad estaba garantizada aunque la denuncia resultara ser falsa; las vigilancias, que las realizaban gente extraña a los cuerpos policiales que se les contrataba para completar el servicio…

Con estas herramientas, se tuvo que luchar contra la inestabilidad social que trajo la Guerra de la Independencia, en la que predominaban los delitos violentos. Son los años del bandolerismo romántico que incluye nombres tan famosos como los de El Tempranillo; Diego Corrientes; Luis Candelas…Los métodos que utilizaban estos delincuentes incluían secuestros, robos a mano armada, asesinatos, fugas de los penales…

También existían carteristas, estafadores, ladrones de casas, como manifestaciones de la delincuencia urbana. Para combatirla se dividió la ciudad en Distritos o Cuarteles y también, disponiendo de fuerza auxiliar suficiente para proceder en cada momento al apacigüamiento de tumultos u otras alteraciones de orden público.

Con la primera medida, se pretendía tener conocimiento inmediato de cualquier delito que se produjera y para ello se establecía incluso donde debían de residir los alguaciles y los Alcaldes de Cuartel dentro de su Distrito. La idea que prevalecía era la de proximidad física al lugar donde se cometiera el delito y del conocimiento del posible infractor.

La creación de la Policía en 1824, significó por un lado continuidad ya que el sistema tradicional de los Distritos no fue abandonado y por otro, la renovación de las estructuras tradicionales al profesionalizar las funciones policiales que hasta entonces habían sido dispersas en muy diversos organismos: Ejército, Audiencia, Santa Inquisición, Sala de Alcaldes de Casa y Corte…

Al frente cada Distrito se hallaba un Comisario de Cuartel ( de donde se deriva la palabra Comisaría, es decir, el lugar donde habitaba y tenía la oficina el Comisario ) y al frente de cada barrio y subordinado al anterior, un Celador de Barrio. El Comisario disponía para el Servicio de unos alguaciles o porteros y de fuerza armada, los Celadores Reales con los que organizaba las rondas nocturnas, antecedentes del actual 091.

La labor del Celador, consistía en conocer a todos los residentes del barrio en el que se tenía que desenvolver profesionalmente. La práctica demostró que únicamente eran castigados aquellos delitos que se descubrían in fraganti ya que existían barrios con tal movimiento de personas y con tanto transeúnte que resultaban imposible de controlar.

BIENVENIDO A LA REPÚBLICA BOLIVARIANA ESPAÑOLA.

Hay que recordar una vez más la repercusión mundial que tuvo la Transición Política Española que se observó con admiración planetaria y fue tenida como ejemplo del modelo a seguir en aquellos países que se encontraran en una situación similar para pasar de un régimen autoritario a otro democrático.

Una de las razones que más pesó para que todo se hiciera de modo sensato y pacífico fue el convencimiento de los representantes del régimen franquista que en medio de un Occidente de democracias liberales no se veía otra solución que caminar en esa dirección y que además era lo que pedía la oposición aunque fuera muy limitada y reducida. El franquismo no podía continuar sin Franco y tampoco habría sido aceptado. En esa situación tan difícil, las Cortes franquistas se suicidaron políticamente y disolvieron el sistema imperante.

Casi cinco décadas después, España vuelve de nuevo a ser motivo de asombro pero esta vez por todo lo contrario. Está pasando todo al revés que en aquella histórica ocasión. Volvemos a ser modelo del tránsito del régimen democrático liberal consagrado en la Constitución de 1978 a otro de apariencia democrática -todavía se vota- de corte totalitario de izquierda adornado de ribetes populistas. Se puede decir también en este sentido que se trata de la irrupción del modelo bolivariano en Europa y a la manera europea. Con una diferencia importante: el de las nacionalidades que aceptara en su día la Constitución Española.

Como sucediera en el cambio anterior, este tienen también sus dirigentes pero sin duda, el protagonista principal es el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez y sus apoyos. Aunque con diferencias esenciales en última instancia, se trata en primer lugar de disolver la legalidad vigente como sucediera con el sistema anterior.

Si en el primer caso se trató como ha quedado consagrado en la conciencia de muchos, de ir de la ley a la ley, en el presente la idea es vadear la Constitución vigente mediante la colonización de las instituciones y de los medios de comunicación social. A lo que habría que añadir la formación de una mayoría parlamentaria del tipo Frankenstein, con grupos políticos separatistas, comunistas, golpistas, filoterroristas y ultraderechistas.

Para esta operación política tan arriesgada ha hecho falta la presencia de un hombre -al igual que en su día lo fuera Adolfo Suárez- pero con rasgos personales totalmente diferentes a los del actual. Pedro Sánchez es una persona sin escrúpulos como ya ha quedado demostrado, con capacidad ilimitada para la mentira sin que ello le procure problema alguno de conciencia, dispuesto a llevar a cabo sus propósitos caiga quién caiga y sin reparar en sus consecuencias. Sin olvidar tampoco el ajuste de sus acciones a intereses establecidos fuera del ámbito nacional.

Debido a sus ansias de poder, a Pedro Sánchez no le importa ser el primero en tomar iniciativas para provecho propio como ha sido acudir a las golpistas catalanes para lograr la investidura a la Presidencia del Gobierno aunque haya perdido las elecciones generales. Sabiendo que ante el monstruo separatista que ha crecido desproporcionadamente por la coyuntura política no caben medias tintas: o cedes ante sus pretensiones por disparadas que sean o intentar debilitarlo para poder negociar después en condiciones más ventajosas.

Después de tantos años de dejar al independentismo ganar terreno y hacerse más fuerte, la opción de herirlo -lo de derrotarlo ni se plantea- requiere un unidad firme con la oposición – inexistente hasta el momento- que permitiera la adopción de medidas drásticas que incluso serían bien vistas por la población en general. La tendencia actual es que la cesión ilimitada es la fórmula mágica pero apartarse del asunto sin más de la oposición política no es la solución y su alternativa sería muy conveniente conocer. Es necesario saber si ellos estuvieran gobernando como afrontarían un problema de este nivel porque sus silencio hace pensar que actuarían de igual o parecida forma. ¿ Sería bastante una ampliación de la autonomía catalana ? o ¿ bastaría con aumentar la presencia estatal en aquel territorio ?. ¿ Podría decretarse otro artículo 155 ?.

En resumidas cuentas, la posibilidad que el sistema implosione no es descartable. Esta nueva Transición llena de peligrosos movimientos, concurrentes con otros de fuera de la estricta política, está sometiendo a España a una fuerte tensión cuya salida no es fácil vislumbrar. Por otro lado, cabe preguntarse si se dispone de las personas adecuadas para apagar este fuego avivado por la ambición desmedida de un personaje que no se corresponde ni con la época, ni con el continente en que vive.

A los escépticos de mi pronostico, les diría que el pacto fiscal catalán no puede verse en otra clave que en la deriva de ceder en lo que sea con tal de mantener el apoyo independentista para impedir la alternancia política en España, un signo autócrata inequívoco por más que, formalmente, sea una contraprestación para que Izquierda Republicana de Cataluña ( ERC ) apoye la investidura del candidato socialista ganador de las elecciones autonómicas; lo que se busca es sostener esta legislatura a nivel nacional, inviable a toda costa desde su inicio. Se trata de una muestra más de que no hay límites, ni lineas rojas, ni principios algunos. Para Pedro Sánchez vale todo para conservar el poder.

Es un paso más en una larga sucesión de tragaderas: indultos parciales a los sediciosos que habían sido condenados en firme; eliminación del delito de sedición; rebaja del reproche legal a la malversación y la peor de todas, una amnistía para los golpistas y demás adlátares en el iniciado y fracasado proceso de independencia, incluyendo a los prófugos de la justicia.

Tras haber roto el principio constitucional de la igualdad de los españoles ante la ley, la cesión fiscal catalana no es más que la peor consecuencia de esta renuncia a los principios básicos del socialismo y de la izquieda tradicional. También rompe la solidaridad entre las Comunidades Autónomas y le da un trato de privilegio no previsto en la Constitución y que solo se permite al País Vasco y a Navarra como medidas antiterroristas de su tiempo. Por todo ello, es muy probable que este acuerdo sea declarado inconstitucional cuando se llegue a formalizar.

Esta decisión personal y temeraria de Pedro Sánchez está causando pánico en el Partido Socialista Español ( PSOE ) debido a las consecuencias para el partido en el futuro en el resto de España y ya algunos dirigentes socialistas empiezan a rebelarse contra la dirección sanchista. Pero a él le da igual, sigue con su deriva sin escrúpulos que nos lleva a la destrucción del sistema político que ha dado a España casi cinco décadas de paz y prosperidad.

LA NECESARIA POLICÍA DE CRIMINALIDAD – ( y II ) : SU NACIMIENTO.

Durante el Antiguo Régimen Español ( siglos XVI – XVII y XVIII ) la investigación criminal en este período se plantea sobre el doble supuesto de la proximidad física de la autoridad y sus agentes al lugar donde se pueda cometer el delito y al delincuente; y del saber de todos los habitantes de la ciudad mediante la confección de los libros de matrículas ( equivalente a los padrones municipales actuales ) en los que deberían de constar todos ellos. Se creía que el conocimiento íntegro de la población haría imposible el delito porque era la única forma de romper el anonimato en que se basaba el delincuente para cometerlo.

Sin embargo, esto no resultó tan fácil como a simple vista podía parecer. La resistencia social a aceptar reformas como el recorte de las capas y de los sombreros que dio origen al motín de Esquilache ( 1.766 ), no facilitó el reconocimiento de los viandantes y si la impunidad de los delincuentes. El cuadro de Goya « la maja y los embozados » pintado en esta época, en 1.777, ilustra más que mil palabras sobre la imposibilidad de identificar a los embozados que era como se llamaban a los que se cubrían el rostro por la parte inferior hasta las narices o los ojos y hoy sería como una especie de bufanda.

La labor de los ilustrados, atacando -por ejemplo- la desigualdad ante la ley y otros privilegios, resultó positiva porque preparó las reformas que se iban a acometer posteriormente en las Cortes de Cádiz, en 1812. Y que apenas una década después, en 1824, fue cuando aparecieron instituciones como la Superintendencia General de la Policía que con su especialidad funcional iba preparando el camino para ulteriores reformas.

El desfase entre las formas de la delincuencia y los organismos encargados de prevenirla y reprimirla, dio origen a la aparición de la Policía como un organismo especializado en esas dos funciones. El proceso, que fue muy largo y además interrumpido por los grandes acontecimientos políticos, económicos y sociales de la época, como la Guerra de Independencia contra los invasores franceses, se desarrolló de la forma siguiente:

El primer paso consistió en una reforma en profundidad de la justicia tras el motín de Esquilache que afectó a la Sala de Alcaldes de Casa y Corte; a los Alcaldes de Cuartel y se crearon los Alcaldes de Barrio, a los que se les asignaron unas funciones específicamente policiales como el libro de matrículas ( padrón municipal ), así como cuidar de que se respeten las ordenanzas y bandos en las tabernas, posadas y demás establecimientos públicos.

El segundo paso fue organizar una entidad independiente, la Superintendencia General de la Policía ( 1824 ) que asume las competencias de policía en Madrid y su Rastro pero como un tribunal especializado por razón de la materia.

Su actuación se orientó en tres direcciones: Delitos Políticos, Delitos Comunes y la Recogida de Vagos y Mendigos. En esto último, tuvo una eficacia muy grande, llegando a reunir a una media anual de mil mendigos durante el tiempo en que estuvo funcionando.

Se le prohibió inmiscuirse en la distribución de los puestos de venta de los mercadillos; en las disputas matrimoniales si no es en una urgencia en que hubiese de evitar un escándalo; y en el orden de las fiestas.

El tercer y último paso fue la creación de los Tribunales Políticos como el Extraordinario y Temporal de Vigilancia y Protección para el castigo de los delitos de traición o connivencia con los franceses.

Mediante la Real Célula de 13 de enero de 1.824 y bajo el reinado de Fernando VII, se crea la Policía General del Reino primer antecesor de la actual Policía Nacional y está considerada como la fecha fundacional de la Policía Española en clave de modernidad.

La Real Célula hace una doble clasificación del personal policial. Por un lado estaban los profesionales, integrados por el Superintendente General, el Secretario, el Tesorero, los Comisarios de Cuartel y los Celadores de Barrio y de Puertas. Y por otro, por los semiprofesionales, formados por los llamados Alcaldes de Barrio,

LA NECESARIA POLICÍA DE CRIMINALIDAD – ( I ): EL ENTORNO JUDICIAL .

En el Antiguo Régimen, a la altura del siglo XVII, la justicia española tenía graves problemas para resolver la cantidad de delitos que llegaban a su conocimiento que no eran todos los cometidos ya que no había obligación de denunciarlos y la mayoría de ellos quedaban impunes. Su resolución se limitaba a los sorprendidos in fraganti y a aquellos en los que los confidentes daban el nombre de sus autores.

La insuficiencia de recursos en todos sus órdenes fueran humanos o técnicos, motivó el empleo de unos elementos auxiliares fuertemente denostados por la literatura picaresca de la época: los soplones. La gran mayoría de ellos eran unos vividores, jugadores a dos barajas porque trabajaban igualmente para los alguaciles y para los delincuentes. El oficio estaba remunerado con la tercera parte de la pena pecuniaria ( condena en dinero ) y tenían derecho a permanecer en el anonimato durante todo el proceso judicial.

Los métodos de actuación de la justicia eran, en muchas ocasiones, arbitrarios y sumamente injustos. Mucha culpa de ello la tenía la orden que disponía que los alcaldes y los alguaciles serían responsables de los delitos que se cometieran en su demarcación territorial.

Las rondas nocturnas eran poco menos que inútiles. Se daba con demasiada frecuencia el caso de alguaciles que tenían que salir huyendo ante la resistencia y fiereza de aquellos a los que iban a detener, siendo los soldados los especialmente peligrosos.

Se debe de tener en cuenta la corrupción tremenda en que degeneró la venta de oficios, a los que no escaparon ni siquiera la vigilancia y custodia de los presos. Todo ello hizo que la justicia además de ineficaz fuera temida hasta el paroxismo por el ciudadano de a pie.

Hay que llegar hasta el siglo XVIII y la investigación criminal en el Antiguo Régimen seguía siendo inexistente ya que la confesión era la prueba reina, la única con carácter de evidencia que admitía la legislación de su tiempo. La declaración era la prueba principal y casi exclusiva y su importancia convertía a su vez en fundamental al interrogatorio judicial.

Si el sospechoso reconocía su delito sin más, se le aplicaba la pena que le correspondía y se terminaba el proceso. Pero si por el contrario, no aceptaba su participación en los hechos que se le imputaban, entonces empezaba el ritual del tormento. Este consistía en tres etapas: en la primera, se le enseñaban los instrumentos que se iban a usar; en la segunda, en una aplicación suave y corta de los mismos; y en la tercera, se utilizaba de manera dosificada hasta que se lograra su confesión.

Si bien esta forma de utilizar la tortura era habitual en España, también tenía un problema adicional consistente en que si el sospechoso no mantenía eso mismo después era un indicio de inocencia. Lo que llevó a los jueces a graduar el dolor físico para intentar evitar que el sospechoso muriera en el curso de su empleo.

El problema sobrevino más tarde, durante el siglo XVIII, cuando se fue abandonando el uso de este suplicio, dejando de ser habitual a mediados de este siglo. Entonces se comenzó a precisar la acumulación de pruebas para poder condenar al acusado.

Curiosamente, fue en esa época cuando influyeron simultáneamente varios factores como el crecimiento demográfico de la población; el motín de Esquilache (1766) y sus consecuencias; y posteriormente, la expansión de las ideas de la Revolución Francesa (1789). Y para pensar y planear un sistema preventivo de la delincuencia basado, fundamentalmente, en el control de la población, lo que se conocería como el llamado libro de matrículas, ( padrón municipal ) cuya confección se encargó a los alcaldes de barrio y donde se anotaba el domicilio de cada vecino.

En aquel tiempo, los delitos más frecuentes eran los hurtos y los robos en domicilios y despoblados. La pena era de muerte en la horca pero precisamente por su extrema dureza, apenas se usó. En cuanto a los grupos criminógenos más destacados estaban : por un lado, los vagos y mendigos, contra quienes existió una abundante legislación; y los bandoleros y contrabandistas, que representaban a la delincuencia organizada de la época, sumamente peligrosa porque normalmente se enfrentaban con las armas a quienes intentaran obstaculizar la comisión de sus delitos.

La ineficacia de la legislación era patente como lo prueba su propia repetición y la gravedad de las penas que se contemplaban en ella pero que luego los jueces no se atrevían a imponer por considerarlas excesivamente duras, entrándose así en un círculo vicioso. Otra causa importante era la discontinuidad en la administración de la justicia.

LA ACTUAL IZQUIERDA ESPAÑOLA NO HACE SOCIALISMO.

El nuevo tipo de izquierda que surgió en la década de los años 60 del siglo pasado, vio que ya no era creible que la clase trabajadora quisiera una dictadura de partido único para repartir la riqueza. La verdad era que los asalariados querían vivir como burgueses y el concepto obrero se quedó para la retórica de partido y sindicato mientras que los dirigentes y su familia llevaban una vida acomodada.

Eso ha llegado hasta hoy, trasladando el motor de cambio a grupos cuyo comportamiento o biología suponían un desafío al orden moral. Se trataba de poner en duda lo existente y sustituir la costumbre, valores y educación tradicional por lo progresista, comenzando así la era de las identidades. Las izquierdas se constituyeron en vigilantes morales.

La creación cultural y la libertad de expresión se censuran -supuestamente- para no ofender pero se trata de controlar las mentes. Desprecian el cristianismo por su pretendido pasado de opresión a la mujer y a los homosexuales pero aplauden el islamismo que si lo hace además de manera cruel y brutal. Son antirracistas aunque solo para los negros porque defienden la discriminación para los blancos y odian a los judíos.

El resultado es una dictadura que contradice la idea de progreso entendida como ampliación de la libertad de la persona. Por eso hay tanta decepción en las filas de los socialistas españoles porque sienten que esta izquierda les ha traicionado y rememoran el grito orteguiano aplicado a su caso de: ¡ No es esto, el socialismo no es esto !.

El socialismo en todas sus vertientes, tiene un alma totalitaria que va contra la naturaleza humana que es la libertad. Tanta ingeniería social acaba chocando con la realidad y provoca perplejidad en sus seguidores más preparados e instruidos. No es nada nuevo. Quizá es que las generaciones acabaron sintiendo que el paraíso socialista que se les prometió era en realidad un fraude.

En la Transición Política Española, el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) saltó a la política en 1976 con el lema socialismo es libertad. Entonces eran marxistas y defensores del derecho de autodeterminación. Hoy son los mismos que denuncian la deriva autoritaria del sanchismo y sus alianzas con comunistas, golpistas, separatistas y comunistas.

Eran una generación muy convencida ideológicamente con los logros que la izquierda había logrado: jornada laboral de ocho horas, vacaciones anuales y si esos derechos de los trabajadores se ampliaban en el futuro, mejor. Pero después sobrevino el desencanto. Se dieron cuenta que la política de ideales había cambiado Por ejemplo la censura, un valor antes de la derecha, ahora es un valor recurrente de esta izquierda. Igual que considerar a la gente por la orientación sexual o el color de la piel.

Admiten que no se reconocen con estos señalamientos de esta izquierda que cada día cancelan a un artista y es enemiga de la libertad de expresión. Y aseguran con firmeza que el socialismo ha abandonado combatir la lucha de clases para concentrarse en la lucha de razas y definir víctimas según el sexo y el color.

Saben que es una batalla cultural y que se ha renunciado a un programa desde la izquierda de una manera clara. Por un lado, fue derrotada por el derrumbe del muro de Berlín ( noviembre de 1989 ), la disolución de la Unión Soviética ( diciembre de 1991 ) y el colapso del sistema socialista. La izquierda ha perdido la batalla en el campo económico y político y la fuerza soviética. Ha dejado las luchas de emancipación y de libertad que defendía, esas reclamaciones de pedir más democracia e intercambio de ideas que eran unos argumentos procedentes de la Ilustración, ese movimiento cultural e intelectual -primordialmente europeo- de los siglos XVIII y XIX. En su lugar, nació esta que se ha trasladado del campo a la universidad.

Esto es sencillo de comprender porque prefieren conseguir a través de la cultura los campus universitarios y las militancias más visibles, conquistas que no podrían conseguir en el campo político y económico. Han perdido al trabajador, su sujeto histórico, para concentrarse en una nueva clientela, como sus minorías étnicas en las urbes, el ecologismo, las identidades de sexo y otros asuntos varios y desafiantes.

La izquierda actual se ha alejado de los trabajadores porque sus dirigentes actuales proceden de la universidades y han evolucionado en un medio diferente al de las fábricas; forman parte de los ganadores de la sociedad; viajan por el mundo y tienen mejores productos que consumir. Existe un divorcio cultural que se ha reflejado en que las élites se han separado de los trabajadores que, de repente, se encuentran solos.

Una herramienta de esta progresía es la lengua, lenguaje inclusivo que no ha incluido nunca a nadie. Venezuela tiene una Constitución con lenguaje inclusivo y no surte ningún efecto porque la población no tiene matrimonio igualitario, ni hay ley del aborto, ni tampoco las conquistas sociales que han logrado otros países. Hay lenguas que se acercan a dicho modelo deseable por ellos, a ese masculino neutro y no son por ello mejores civilizaciones.

La prueba de ello, la tenemos en el mundo árabe y en Turquía que presume de occidental y moderna. Pero la situación de las minorías y las mujeres de estos países, no han mejorado. En cambio, en Islandia que tiene un idioma que esta izquierda consideraría arcaico, la sociedad es más igualitaria y han alcanzado más éxitos sociales.

Lo que subyace tras esta política solo es una cuestión ideológica. En realidad, nunca ha importado si funcionaba o no. Si hubiera sido un remedio, habría tenido un resultado positivo en la práctica pero no es así. Al lenguaje inclusivo se recurre para intentar plantar una bandera dentro del discurso para afirmar quién está en el campo del bien y enviar una señal clara para los que ellos consideran que están fuera de él.

También hay otra estrategia que es peligrosa porque supone una renuncia a los derechos universalistas de la izquierda y un cambio hacia lo identitario. También es una alianza con grupos y Gobiernos de ideas oscurantistas. Esta izquierda se alía a teocracias de Oriente, como Irán o autocracias tipo Rusia. Lo hacía con Cuba en nombre de los oprimidos y ahora se compromete con enemigos para defender Occidente. ¿ Qué opina esta izquierda de Putin o el Gobierno iraní, sobre cómo tratan ellos a los homosexuales y las mujeres ?.

El relativismo cultural se ha impuesto en la izquierda que ahora conocemos y no les importa dejar banderas históricas para unirse a Irán en nombre del antiimperialismo. Para ellos todos los males vienen de Israel y Estados Unidos aunque un homosexual palestino viva mejor en Tel Aviv. Dicho cambio en la izquierda significa unirse con liberticidas, totalitaristas, censuras y en cambio, ir contra la liberta de expresión y de las ideas que eran centrales desde hace mucho tiempo para ellos mismos.

LOS OCUPANTES DE LAS PATERAS SON ¿ REFUGIADOS O NAÚFRAGOS ?.

El diputado de Izquierda Republicana de Cataluña Gabriel Rufián, formuló una pregunta parlamentaria al Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez haciéndose eco de las distintas ONGs y organismos internacionales que cuestionaron la legalidad de la decisión del Ministerio del Interior de desembarcar por la fuerza en el puerto senegalés de Saint Louis el 30 de agosto de 2023 a los 168 inmigrantes que fueron interceptados a unas 80 millas náuticas ( 148 kilómetros ) de la Costa de Mauritania por la patrullera de la Guardia Civil Río Tajo.

El desembarco en ese muelle se produjo tras seis largos dias de travesía e incertidumbre, incluido un conato de motín a bordo porque los inmigrantes se negaban a ser devueltos a la costa africana. Y todo ello después de que Mauritania que era el lugar más cercano al desembarco, también se negara a hacerse cargo de los recogidos porque habían salido de Senegal.

El diputado catalán, mencionó en su pregunta varias posibles irregularidades que también se vienen denunciando en las expulsiones directas de inmigrantes en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla. La principal, el incumplimiento del Convenio Europeo de Derechos Humanos al no haber garantizado las autoridades españolas que personas que estaban bajo su jurisdicción pudieran haber solicitado asilo político; no facilitar intérpretes, ni asesores legales; practicar una devolución en grupo sin procedimientos administrativos individualizados, tal y como exige la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos; no comprobar si entre los inmigrantes había menores de edad, entre otras cuestiones.

La respuesta gubernamental que se dio el pasado diciembre, ha sido que toda aquella operación fue impecable y que cumplió con la legislación tanto nacional como europea e internacional en materia de derechos humanos porque el criterio que se aplicó es el mismo que a los náufragos de acuerdo con las bases del régimen jurídico internacional para la interceptación y el rescate de las embarcaciones que se hallen en peligro en el mar.

Y en particular, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar; el Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar ( Convenio Solas ) y el Convenio Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimo ( Convenio SAR ). Todos estos textos de Derecho Internacional Marítimo que nada tienen que ver con la inmigración ilegal, consagran la obligación de rescatar a cualquier persona que esté en riesgo en el mar y llevarla sana y salva cuanto antes a tierra.

Y en esa línea, el Gobierno de la Nación sostiene que exactamente eso fue lo que hizo la patrullera de la Guardia Civil, obviando cualquier referencia a la legislación inmigratoria y de protección internacional de refugiados. No hubo lo que se conoce como expulsiones en caliente, solo se procedió al rescate en aguas internacionales de los ocupantes de una embarcación que presentaba condiciones precarias de navegación para trasladar a esos náufragos a tierra firme, en este caso Senegal.

FUERON AÑOS DE PLOMO.

En materia de predicción, los pesimistas siempre juegan con ventaja. Efectivamente, todo es empeorable y la producción de violencia a lo largo del siglo pasado es tan impresionante que cualquier pronóstico sobre la capacidad del ser humano para resolver pacíficamente las disputas ha de vencer el obstáculo de muy sólidas evidencias.

Sin embargo, una visión más reposada permite refutar ese pesimismo radical. Pese a todo, la probabilidad de evitar que los conflictos desemboquen en enfrentamientos sangrientos es hoy mayor que ayer. Y ello incluso en un terreno tan cargado de interrogantes como el del terrorismo.

Tan vieja como la Historia -de los sicarios de Judea anteriores a nueva era a los narondnikis ( populistas ) rusos de finales del siglo XIX- la práctica del crimen con fines políticos rebrotó en Europa en los años setenta en plena resaca del revolucionarismo del 68. Pero su incidencia solo fue considerable en Alemania ( la Facción del Ejército Rojo, también conocida por el nombre de sus principales dirigentes como la Banda Baader Meinhof ) e Italia ( Primera Línea y la Brigadas Rojas ). Las dos naciones derrotadas en la Segunda Guerra Mundial. El dogmático izquierdismo de esa generación era tal vez, una forma de afirmación de su propia identidad frente a la de sus padres a quienes consideraban criminales de guerra.

Pero siendo espectacular su respuesta, reprodujo por un deseo secreto de emulación los métodos criminales aunque no a escala mundial de aquellos contra quienes creía rebelarse. El terrorismo fue derrotado en los años 80 por la fortaleza del Estado democrático y por la pérdida de la referencia comunista. Pero también porque siendo un fenómeno predominantemente generacional el trascurso del tiempo fue desgastando su motivación.

La incidencia de ese terrorismo izquierdista fue limitada en España al Frente Revolucionario Antifascista y Patriota ( FRAP ) y a los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre ( GRAPO ) pero la que si fue grande es la de su pariente de raiz nacionalista vasca ( ETA – Euskadi Ta Askatasuna – Patria Vasca y Libertad ). Nacida del tronco del aranismo ( seguidores de Sabino Arana, considerado el padre del independentismo vasco y símbolo del actual Partido Nacionalista Vasco -PNV- ) y muy influida en sus orígenes por la ideología católica ( nostalgia del apocalipsis, milenarismo que sostiene que el fin de los tiempos sucederá tras la segunda venida de Cristo ). Consiguió sobrevivir a sí misma tras el derrumbe del franquismo contra el que había surgido y se convirtió en un poderoso factor de desestabilización de la democracia durante la transición política.

A mediados de los 80, sin embargo, su derrota política era evidente porque ya no era capaz de decidir con sus acciones terroristas -pese al creciente salvajismo- el rumbo de los acontecimientos políticos. Y si un pesimista radical podría deducir de esa barbarie los más negros presagios de entonces, una mirada más distanciada permitía ya entonces formular una hipótesis menos desesperanzada. Aunque seguía habiendo más suposiciones que certezas era un hecho que incluso los fanatismos más arriesgados necesitaban algún anclaje a la realidad. Y esta circulaba en lo fundamental en una dirección opuesta a la prevista por los iluminados de la redención patriótica por la sangre.

A comienzos de los años 90, el separatismo vasco siguió conservando un gran atractivo para sectores muy heterogéneros de la población pero su espíritu de lucha tradicional exacerbado por el franquismo tendió entonces a diluirse en un mar de preocupaciones prosaicas: desarrollo del Estatuto de Autonomía, inversiones en infraestructura, financiación de la Seguridad Social… o criterios de representación territorial que podían conformar un programa electoral pero no un objetivo sagrado. Y sin ese propósito no puede haber ya discurso heroico.

Mejor dicho, el discurso existe pero reducido a su condición retórica sin posibilidad de encontrar eco extramuros del conflicto del que emana. Se necesitaron dos décadas más para que esa conciencia de vacío alcanzara a los propios actores de la violencia. Como era previsible el desarrollo de la democracia venció a ETA que en ausencia de público dejó de matar para convertirse en un partido político que hoy apoya y sustenta al Gobierno socialcomunista que rige los destinos de España.

Ahora ya con la perspectiva que da el tiempo y la distancia, es hora de recordar a aquellos policías que estuvieron destinados en aquellas tierras montañosas de la España en blanco y negro y durante los años de plomo en los que solo el gran amor a la patria les hizo perseguir, en condiciones que ahora sonarían a increíbles, a estos bandidos y criminales que llenaron de luto y dolor a centenares de miembros de todos los Cuerpos Policiales y a sus familias. Sin olvidar a militares. políticos y civiles que también sucumbieron ante esta horda de asesinos.

Nunca la sociedad española reconocerá bastante el esfuerzo, sacrificio y la soledad de aquellos jóvenes veinteañeros de placa, gorra y tricornio que entregaron sus mejores años a combatir esa lacra que ahora hace equilibrios para evitar reconocer que su barbarie no ha servido para nada. Fueron derrotados por la acción conjunta y simultánea de la policía, la justicia y la democracia.

Por fin, la Dirección General de la Policía ha instaurado el Día de las Víctimas del Terrorismo en la Policía Nacional para honrar a las víctimas y a sus familiares de esta lacra social. La fecha elegida ha sido la del 16 de junio para honrar la memoria de la primera mujer policía ( Inspectora del entonces Cuerpo Superior de Policía e integrante de la primera promoción que admitió a mujeres ) que murió en enfrentamiento con ETA, en la localidad de Zarauz ( Guipúzcoa ) en 1981, cuando participaba en un servicio policial antiterrorista.

En la Policía Nacional han sido asesinados 188 de sus miembros entre los años 1968 y 2015, una cifra a la que hay que añadir las decenas de policías heridos y de familias destrozadas que padecieron el terrorismo en primera persona. El primer atentado de ETA premeditado y preparado contra un miembro de los Cuerpos Policiales, fue el 2 de agosto de 1968 en Irún ( Guipúzcoa) donde residía, en la persona del Inspector-Jefe de la Policía ( entonces Cuerpo General de la Policía ) Melitón Manzanas González. Era el Jefe de la Brigada de Investigación Social de San Sebastián.

Fue asesinado en la misma puerta de su casa, a donde regresaba hacia las tres de la tarde para comer después de trabajar en la Comisaría. Cayó tiroteado delante su mujer, María, que fue quién le abrió la puerta al llegar. Su hija se asomó a la puerta al oír el primer disparo y tuvo tiempo de ver a su asesino antes de que su madre la empujara para adentro de la casa. Un hombre que le aguardaba en el rellano de la escalera de una casona vasca de dos pisos, en cuyo piso primero vía Melitón, le disparó siete tiros. Uno le dió en la cabeza, otro en la mano y un tercero en la muñeca. El primero de ellos le causó la muerte en el acto.

ETA llevaba preparando este atentado bastante tiempo que tenía el nombre de Operación Sagarra ( manzana en eusquera ). Pero el plan se aceleró cuando el miembro de ETA Javier Echevarrieta mató en junio de ese mismo año al guardia civil José Antoni Pardines, con ocasión de un control de carretera, cuando circulaba con otro etarra Ignacio Sarasqueta, en un vehículo con matrícula falsa y se le pidió la documentación del coche. El guardia Pardines fue la primera víctima mortal de la banda criminal pero su asesinato no fue planificado sino como resultado de la acción policial.

Los dos terroristas lograron huir pero fueron posteriormente localizados. Echevarrieta murió en el enfrentamiento armado posterior con la Guardia Civil, convirtiéndose así también en el primer terrorista etarra fallecido. Fue entonces cuando la dirección de la banda criminal decidió matar a Manzanas. a modo de represalia. El autor material de su asesinato, Javier Izco de la Iglesia fue detenido y condenado a muerte en un Consejo de Guerra celebrado en Burgos en diciembre de 1.970 ( por aquel entonces los delitos de terrorismo eran de jurisdicción militar y juzgados por tribunales militares ).

En ese mismo proceso, otros cinco etarras también fueron sentenciados a la pena capital por haber participado en la preparación del atentado y de otros dos asesinatos, aunque esta condena se revocó por otra a perpetuidad. En mayo de 1977 todos ellos fueron extrañados ( expulsados de España durante el tiempo de la condena ) a diversos países del norte de Europa ( Noruega, Dinamarca y Bélgica ) y en octubre de ese año se decretó la ley de amnistía que les permitió regresar a España.