Desde el pasado mes de febrero, en el Ministerio de Justicia español se está realizando una revisión exhaustiva de los miles de expedientes administrativos que han permitido adquirir la nacionalidad española a otros tantos extranjeros. La razón de ello es bastante sencilla: el enorme aumento de las solicitudes de nacionalidad en los últimos años, especialmente los que se acogieron a las siguientes posibilidades: por residencia, por opción o por carta de naturaleza. Una muestra del importante fraude que se haya podido cometer es la preocupación que está generando entre quienes han accedido recientemente a este derecho como los procedentes de Marruecos, Venezuela y Colombia.
Para conseguir la nacionalidad española por residencia se requiere una estancia legal y continuada en España por un período de tiempo determinado: 10 años con carácter general, 5 para los refugiados y dos para los hispanoamericanos. Carecer de antecedentes penales y en algunos casos pruebas de conocimiento del idioma y cultura española. Por opción es para personas cuyo padre o madre hubiera sido originariamente español y nacido en España y por último, por carta de naturaleza, es otorgada discrecionalmente por el Gobierno de la Nación tras valorar la concurrencia de circunstancias excepcionales.
El Gobierno, ha reconocido que se está procediendo a esta inspección masiva para comprobar si en la documentación recibida hay algún tipo de falsedades, incumplimiento de los requisitos necesarios o irregularidades en la documentación presentada. Durante el año 2.024, un total de 252.476 extranjeros residentes en España adquirieron la nacionalidad española, esta cifra supuso un aumento del 5,1% rspecto al año anterior. El número de las concedidas en 2.023 ya asustaba porque se dieron a más de 240.000 extranjeros, un aumento del 32,3% respecto del año precedente. En 2.022, un total de 181.581 consiguieron la nacionalidad que supone un aumento del 26,1% respecto del año previo..
En los casos en lo que se detecte algún tipo de trampa, la normativa actual ya contempla la posibilidad de revocar la concesión de la nacionalidad. Ese sería el caso de cuando se haya mantenido la nacionalidad anterior sin que hubiera razón legal alguna como convenio de doble nacionalidad con el país originario del solicitante.

También haber participado en actividades contrarias a los intereses de España. Esto incluye el ingreso en el servicio militar o la aceptación de un cargo político en un Estado extranjero sin autorización del Gobierno español y el ocultamiento de información que pudiera afectar al conjunto de documentos necesarios.
El Ministerio de Justicia ha hecho hincapié en que la pérdida de la nacionalidad no se hará de manera automática sino que se realizará a través del correspondiente expediente administrativo donde los afectados podrán presentar las alegaciones que estimen oportunas antes de su resolución final. Aquellos extranjeros que pierdan la nacionalidad española por alguno de los motivos mencionados, tendrán la posibilidad de recuperarla siempre que cumplan con los requisitos necesarios para ello.
El deseo de ser español por parte de cuaquier extranjero obedece a un doble interés: poder residir y circular sin limitaciones por cualquier parte del territorio nacional sin tener que renovar periódicamente una verdadera montaña de documentos, tener que pagar para conseguir una cita presencial en la correspondiente Oficina de Extranjería para entregarlos y meses de demora llenos de incertidumbre a la espera de la correspodiente resolución.

Y conseguir el pasaporte español algo que los nacionales no estimamos porque lo conseguimos con facilidad, desconociendo que es uno de los más importantes del mundo porque con él se puede ir a todo el planeta ( 189 países ) sin necesidad de tener que pedir un visado previo, lo que refleja su valor y alta solvencia. Sin olvidar la facilidad de movimientos para circular o residir líbremente en cualquiera de los 27 países que forman la Unión Europea, como ciudadano comunitario y destino emigratorio de habitantes de todas las partes del mundo.
Querido amigo Juan Francisco,, sobre este asunto tengo mi opinión que me temo estoy en el camino correcto.
Como sabemos todos los que procuramos estar al día de la política, estos pájaros que nos gobiernan solo piensan en mantenerse en el poder, y creo que tienen mucho mas interés en nacionalizar a la mayor cantidad de emigrantes, pensando en posibles votantes a su favor, que por motivos humanitarios.
El gran problema que ocasionará este empadronamiento sin pasar demasiados controles, es que aumentará ( ya lo estamos sufriendo ) la inseguridad ciudadana, y la colonización silenciosa de otras culturas que no tienen ninguna intención de integración, pero si de imponer sus costumbres tan contrarias a las nuestras.
Me refiero principalmente a los musulmanes que están convirtiendo en guetos, nuestras ciudades y están consiguiendo que perdamos la libertad de salir libremente, a cualquier hora y por muchos sitios.
Otro gran problema que se nos está instalando es el de las Maras y las Mafias de paises bálticos.
Todos los excesos son peligrosos, y en el caso que relatas creo que se están pasando de rosca, ya que tan importante creo que es la integración de los inmigrantes legales, que vienen a buscar una vida mejor y trabajo, lo mismo que en otros tiempos no tan lejanos, nuestros compatriotas salieron a buscarse la vida a otros lugares, pero con permiso de trabajo y fecha de regreso.
A muchos de los que emigraron les dieron nacionalidad en esos paises, y se quedaron allí los que demostraron profesionalidad y buenas costumbres. Eso mismo se tenía que hacer aquí admitiendo a los buenos y negando la estancia a los malos y a los aprovechados que no aportan nada.
Hay para escribir un libro sobre el tema, pero lo dejaremos aquí, y que cada cual piense lo que quiera, el tiempo dirá si hemos actuado equivocadamente, y pagaremos las consecuencias.
Un abrazo de tu amigo Fernando.
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Coincido con tu comentario,como siempre. Gracias por hacerlo, Fernando.Un abrazo.
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Aún recuerdo, y no hace tantos años, cuando a los solicitantes de la nacionalidad española
en las Comisarías se les hacía un estudio exhaustivo previo con el fin de avalar o no la petición del solicitante dentro del informe policial al Ministerio de Justicia: entre otras cosas se estudiaba el padrón completo de la vivienda donde decía residir el nacional de otro país,
Se compróbaba a veces in situ que efectivamente vivía en el lugar que indicaba, y se investigaba el número de empadronados en el domicilio aportado.
Si, por ejemplo, se compróbaba que era una «vivienda patera», lo cual se daba en algunos casosdada la complicidad o ineficacia o anuencia política de determinado color de gobierno municipal, en el cumplimiento de la norma de algunos Ayuntamientos en el momento de la, aceptación de un empadronamiento, cuando por ejemplo resultaba obvio que
en un domicilio de 90 metros cuadrados no podían residir 11 personas…:
se recomendaba policialmente ya de forma previa la no estimación de la solicitud de la nacionalidad, por lo que cual en dichos casos ni se continuaba el trámite en el Ministerio.
Ahora la concesión de la nacionalidad parece no seguir los parámetros necesarios de cribado en su concesión, lo cual no debe de resultarnos extraño desde una óptica global de la presente política gubernamental, convirtiéndose su concesión en una dacion partidista al servicio de intereses que violan la asepsia inherente a un acto de tal naturaleza.
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Gracias por tu comentario. Saludos.
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