LA UTILIZACIÓN POLÍTICA DE LA MENTIRA.

A Esquilo, dramaturgo de la antigua Grecia, se le atribuye la frase de que la primera víctima de la guerra es la verdad. Había luchado contra los persas en las míticas batallas de Maratón y Salamina y sabía de lo que hablaba. Este principio que tienen grabado a fuego en su mente todos los correponsales de guerra se les enseña en la facultad universitaria bien pronto. Hoy podemos verlo en los principales medios de información También podría decirse que la verdad es víctima recurrente en cualquier sociedad organizada porque la mentira política es un arte tan viejo como la civilización.

La verdad es un concepto escurridizo en metafísica y cambiante en ciencia. Un nuevo descubrimiento puede anular lo que se daba por cierto hasta ese momento pero en el día a día, se trata de un asunto diferente: hay cosas que han ocurrido y otras que no, pero los hechos -reales o no- influyen en nuestra percepción y por lo tanto en nuestra opinión.

Desde la misma antigüedad, la verdad y la mentira se han mezclado muchas veces y esas realidades falsas han inferido en el presente. Llegados hasta este punto, conviene hacer una distinción entre noticias falsas y propaganda porque aunque ambas crecen y se multiplican en el mismo ecosistema no son exactamente iguales.

La propaganda busca convencer, ser eficaz y para eso utiliza todo tipo de instrumentos desde el arte hasta el cine, los pasquines o las redes sociales. Las noticias falsas son una rama de esa propaganda y lo que persigue es engañar, crear otra realidad. La preocupación por la forma en la que estos engaños cuajan y por los mecanismos a través de los que se crean y se multiplican no es de ahora. Los estudios más serios sobre este fenómeno aparecieron en el siglo pasado.

Pienso que un error solo se propaga y amplifica cuando encuentra un caldo de cultivo favorable en la sociedad. Las noticias falsas necesitan gente que quiera creerlas. Traigamos aquí tres ejemplos muy claros: la guerra de Cuba (1.898 ) con la manipulación de los periódicos; la guerra de Vietnam ( 1.975 ) con el incidente del golfo de Tonkín ( fraude norteamericano para provocar la escalada de la guerra ) y la invasión de Iraq ( 2.003 ) con las inexistentes armas de destrucción masiva. Es curioso resaltar que estos tres conflictos bélicos en los que se metió Estados Unidos empezaron con excusas inventadas.

Con ellas, se creó una psicosis de guerra, de cambiar la Historia por medio del sensacionalismo logrando así la circulación millonaria de los periódicos con su correpondiente venta masiva y patadas en el estómago del lector. Desde entonces, surgió un cierto escepticismo hacia ellos que se prolonga hasta nuestros dias con aquellos que creen erróneamente que la prensa cuenta mentiras y las redes sociales verdades. Esa desconfianza hacia lo que contaban, la misma que ahora nutre a los que buscan esa otra verdad en Facebook que para muchos es la única ventana al mundo.

Una de las grandes tragedias del siglo XX como fueron las matanzas promovidas por los grandes totalitarismos, logró esconderse detrás de noticias falsas. Las dictaduras nazi y soviética no solo fabricaron falsedades tremendas sino que fueron capaces que construir otra realidad en la que lo verdadero y lo falso eran elementos accesorios.

Pongamos por ejemplo la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ( URSS ) donde la revolución rusa no solo abolió la propiedad privada sino que también se eliminó la realidad. Hoy en día puede resultar inexplicable que mientras Stalin asesinaba en masa y deportaba a millones de personas de sus regiones naturales, la bondad del socialismo se mantenía como dogma en grandes sectores del mundo occidental. En este caso, de buena o mala fe, demasiada gente pensó que la realidad era una noticia falsa

El rédito político de las noticias falsas es grande y lo fue mucho antes que apareciera internet pero siempre ha necesitado del suficiente entorno de la población predipuesto a creérselo. Las mentiras que se cuelan y convencen a las masas no llegaron con las redes sociales.

Todo lo anterior suena hoy a introducción histórica si contemplamos el panorama político nacional y hojeamos los giros y volantazos que el Presidente del Gobierno socialcomunista que disfrutamos ha hecho para mantenerse en el poder. Donde dije digo, digo Juntos Por Cataluña, el decreto ómnibus, la cuestión de confianza y por último la cesión de extranjería y fronteras al Gobierno autonómico catalán.

La posmodernidad y su concepto flexible de verdad y mentira parecen hacerse carne en Pedro Sánchez a tenor de las ocasiones que ha incumplido sus promesas y poniendo en juego su credibilidad, ha homenajeado a aquellos principios fluctuantes del visionario Groucho Marx: si no le gustan estos, no se preocupe porque tengo otros.

Ya en 2.023, el propio Presidente manifestó públicamente en la radio que él no mentía, que era incapaz de vender a quien fuese para mantenerse en el poder pero que ante determinadas cuestiones sí había realizado cambios de opinión y rectificaciones. Si se hace una antología de urgencia nos vamos a encontrar ya bien pronto, en 2.018, en la moción de censura contra Mariano Rajoy, necesaria para formar un Gobierno transitorio que convocara elecciones cuanto antes, vista la degradación política de aquel momento. Estamos en mayo y Sánchez convoca elecciones en febrero de 2.019 cuando no le queda más remedio al quedarse sin apoyo parlamentario.

Con Bildu no vamos a pactar, si quiere se lo digo 5 veces o 20. Esto lo dijo en televisión en 2.015 y lo fue repitiendo por donde pasaba hasta el año 2.019. En 2.020, el Gobierno socialcomunista de PSOE-Podemos pacta con Blidu su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. En 2.023, ocurre lo mismo para apoyar su investidura.

En 2.019, un Pedro Sánchez con su careta de sensible e íntimo, afirma rotundamente que él no puede pactar con los cachorros comunistas de Podemos porque no dormiría por las noches, además manifiesta su mala relación política con su entonces dirigente, Pablo Iglesias. Tres meses después y sin inmutarse lo más mínimo forma una alianza con él y lo nombre Vicepresidente del Gobierno.

En el debate electoral y ante las cámaras de televisión, el cuatro de noviembre de 2.019, dijo con rotundidad sobre Carlos Puigdemón: me comprometo, hoy aquí, a traerlo de vuelta a España y que rinda cuentas ante la justicia española. Ahora es su sotén y báculo parlamentario. En efecto, permitió que volviera a España durante unas horas el pasado ocho de agosto de 2.024 para exhibirse en uno de los capítulos más humillantes de la reciente política española. Ahora, Pedro Sánchez manda a sus emisarios al refugio belga del prófugo de la justicia para acordar con él sus políticas,

En mayo de 2.018 y en televisión, Sánchez asegura que los hechos acaecidos en Cataluña, el uno de octubre de 2.017, constituían claramente un delito de rebelión. Año y medio después, en octubre de 2.018, aquel supuesto golpe de estado no podía serlo porque no se hizo por militares o civiles armados a la orden de militares. Pocos dias después, la Fiscalía del Estado ya no acusa a aquellos dirigentes catalanes de rebelión porque el Presidente los necesita para formar mayoría en el Congreso de los Diputados.

El 21 de julio de 2.023, a menos de 48 horas de las elecciones generales, Sánchez proclama: el independentismo catalán pedía la amnistía y no la ha obtenido y negaba que si ganaba las elecciones, fuera a ir más allá del indultos condicionados. El 28 de octubre, anuncia que hay que hacer de la necesidad virtud y la amnistía es la única vía posible para que haya Gobierno socialista. Los dirigentes del proceso separatista deben de ser amnistiados en nombre de España y en defensa de la convivencia.

Desde que empezó el presente año de 2.025 volvemos a las andadas y aunque el listón está alto, no se debe nunca dejar de soñar. Pedro Sánchez, tras fracasar en el Congreso de los Diputados para aprobar el decreto omnibús por la negativa de sus socios de gobierno y de apoyo parlamentario, niega que vaya a trocearlo para sacarlo adelante como le pedía la oposición. Semanas después hace exactamente lo contrario y logra que se apruebe.

Y para completar el fangómetro presidencial, nos encontramos con la reciente delegación de competencias al Gobierno regional catalán en materia de inmigración y fronteras tras haberlo negado por activa, pasiva y perifráctica, ya que se trata de funciones exclusivas del Estado que no se pueden ceder. Sánchez, dijo en enero de 2.024: todo lo que tiene que ver con el control de fronteras no se puede transferir, siguiendo la estela del Tribunal Constitucional que en la sentencia del modificado Estatuto catalán estableció que la cesión de la inmigración es claramente inconstitucional porque es una competencia exclusiva del Estado.

Y van….

8 comentarios sobre “LA UTILIZACIÓN POLÍTICA DE LA MENTIRA.

  1. Querido amigo Juan Francisco, de algo podemos presumir, y es de ser el pais con el Presidente de Gobierno más mentiroso del mundo, pero no está solo ya que ha contagiado a todos sus ministros, secretarios, y demás tropa que le acompaña, en un eco adoctrinado que repiten continuamente, las mentiras de su amo.

    No quiero ni pensar lo que pasaría en las calles, si se tratara de otro partido político el causante de las mentiras que sueltan los socialistas-comunistas que tenemos, pero creo que desde luego tendríamos que llevar un extintor colgado a la espalda cada ciudadano, porque el incendio sería catastrófico.

    Nuestro Presidente Pedro Sanchez Pérez – Castejón, es capaz no solo de mentir sin perturbarse ni signos de dignidad alguna, para seguir en La Moncloa un día más, y que además es capaz de vender a su madre y a cualquiera, si le sirve para ese cometido.

    Debería haber nacido en Madeira como Pinocho, aunque si le creciera la nariz cada vez que miente, no podría viajar en el Falcon debido al tamaño de su apéndice nasal.

    Me temo que los españoles tragaremos todavía algún tiempo, lo suficiente para dejar España como dijo Alfonso Guerra: ( no la va a conocer ni la madre que la parió ), y luego será demasiado tarde para arreglar el desaguisado que viene.

    Bueno amigo, como siempre un artículo interesante y preocupante, la mentira y la corrupción que estamos sufriendo nos pasará una factura que para pagarla sudaremos sangre.

    Un abrazo de tu amigo Fernando.

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  2. Estimado amigo Juan; los partidos son en sí, promotoras de divisiones sociales. La palabra partido viene de partir (latin «partire»; o lo que es lo mismo de: «dividir». Y todos sabemos que dividir es lo contrario que aunar. !Mal comienzo!

    De hecho, en esta constitución fraguada en un cuarto oscuro por señores que a su vez pudieron haber pertenecido a logias internacionales con intereses muy contrarios a los nacionales… el caso es que se dividió la unidad española en 17 confrontaciones para nuestra desgracia. Y en cada una de ellas a su vez, se promovieron al menos una decena de partidos confrontando a sus ciudadanos no solo contra el Estado central o el vecino, sino internamente.

    Las consecuencias actuales de tal dislate son un disparate tras otro: el lenguaje politizado inclusivo contra la real academia Española, el idioma catalán por ejemplo intentando excluir o minimizar el castellano. La confrontación de genero mal llamada «igualdad» que vulnera los derechos masculinos en el nombre de la «discriminación positiva». Idem de idem para los nativos versus extranjeros, o incluso entre homosexuales y heterosexuales.

    Esto es solo por poner unos pocos ejemplos de miles. Pues la realidad da para mucho más. Decía Goethe «lo que más cuesta imaginar es la realidad».

    Pues bien; en los últimos 40 años se han creado más de 800.000 leyes. De las cuales supuestamente deberíamos conocerlas para no incurrir en delitos. Bien sabido es que, el desconocimiento de la ley no exime de su «pena» o responsabilidad. leyes que, además de prohibir lo que jamás en toda la historia de España estuvo prohibido, también han fiscalizado lo que nunca se pudo imaginar; como el aire que respiramos (con impuestos indirectos de medio ambiente), el agua que bebemos o incluso el sol. Claro que, a los políticos no les gusta llamarlo prohibiciones ni recaudaciones, sino «regulaciones».

    Al nuevo régimen del 78 lo llaman DEMOCRACIA. Y esta es sobre todas las mentiras anteriormente mencionadas en tu ilustre artículo, la que cabría destacar por encima de todas. Ya que no solo la izquierda o su actual presidente son «mentirosos compulsivos», sino todos los partidos sin excepción. La dictadura del PPSOE, y los nacionalismos segregacionistas son por encima de mentirosos: MAQUIAVELICOS.

    La «DEMONIOCRACIA» ha suplantado lo que debiera ser una bella e idílica Democracia.

    Un abrazo Juan

    Si además de eso se le suma «los intereses creados»

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  3. Amigo Alcaraz: Este artículo sobre la utilización política de la mentira debiera ser leído diariamente en el telediario de TVE y otros medios informativos, que yo defino como «lameteiros», (palabra neogalaica cuyo significado está más claro que el agua). El concepto «mentira» para el malaje de la Moncloa es inexistente. Él sólo entiende de «bulos» y «fangos», que son palabras que siempre tiene en la boca para escupir sobre el enemigo político. Y es asombroso comprobar como una manada de periodistas (?) y una recua de ciudadanos le cree y le sigue a pie juntillas, sin rechistar ni protestar. Hitler y Stalin, salvando las distancias, hacía lo mismo imponiéndose por el terror. El canalla de la Moncloa, de momento, se aprovecha de la mínima falsa de criterio personal y, también, de sustancia gris en el cerebro. Un abrazo.

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