LA PERSECUCIÓN DE HUGO CHÁVEZ A LA IGLESIA CATÓLICA.

Hugo Rafael Chávez Frías como Presidente de Venezuela condenaba ese exterminio masivo de judios que conocemos como Holocausto cuando una de las características de su régimen era el antisemitismo. No era casualidad que las restricciones a la libertad de la Iglesia católica y la pretensión de destruir su significado histórico y cultural se produjeran al mismo tiempo que los ataques a la comunidad judía. Unas y otros tenían la misma raíz. Era la lucha contra dos expresiones de la fe que afirman que Dios tiene que ver con la Historia. Era la guerra a unas tradiciones de raíces comunes que desenmascaraban una utilización de la religión para proyectos de poder. En lo relativo a los católicos, Chávez quería una Iglesia que no valorara la Historia, que no se pronunciara sobre la cultura y que no denunciara el cambio que iba sufriendo el régimen hacia el totalitarismo.

A finales del 2.007, consideró que estaba maduro el momento de introducir una modificación en la Constitución Venezolana de 1.999 que le permitiera perpetuarse en el poder. Para ello, sometió a referéndum una enmienda para cambiar 69 artículos de la carta magna con el convencimiento de que iba a ganarlo. Si lo hubiera conseguido, habría limitado la independencia de algunos de los poderes del Estado y legitimado la prolongación indefinida de sus mandatos.

Los obispos, hicieron pública una Nota en la que señalaban que las pretensiones de Chávez eran muy poco democráticas. Perdió la consulta popular por muy poco -125.000 votos- pero no estaba dispuesto a dar marcha atrás. Después de conocerse el resultado admitió que había sido derrotado pero enseguida añadió una coletilla: Por ahora…

En su fracaso, fue decisiva la movilización espontánea de los estudiantes. Las manifestaciones universitarias se sucedieron pacíficamente durante dias ocupando las calles de la capital de la nación, Caracas. Los jóvenes salían de los recintos educativos a pesar de que el régimen chavista movilizó a sus bases para amedrentarlos. Uno de los líderes de ese movimiento juvenil, Nixon Moreno, tuvo que refugiarse en la representación diplomática de la Santa Sede conocida como la Nunciatura Apostólica. Chávez respondió a las críticas con la misma fómula que utilizaba el Partico Comunista Chino, buscando a sacerdotes católicos que se opusieran a lo que decían sus obispos y los hacía aparecer en sus programas de televisión.

El Presidente venezolano, seguía empeñado en su reforma constitucional y por eso, a comienzos de 2.009, va a repetir el referéndum porque necesitaba someter a la Iglesia. Así que, en el verano de 2.008, anuncia una de sus creaciones más disparatadas: la Iglesia Católica Reformada de Venezuela.

La historia de esta Iglesia es un auténtico sainete. La nueva fundación cuenta con la colaboración de Leonardo Marín Saavedra, Arzobispo Primado de la Iglesia Anglicana Latinoamericana que había defendido la reelección de Chávez. Tres sacerdotes son ordenados obispos y manifiestan no sentirse vinculados por el celibato.

En el documento fundacional, se explica que la nueva Iglesia no es jerárquica sino más bien inclusiva, participativa y con un fuerte espítitu bolivariano. Se reconoce que Jesucristo como Señor de la Historia está presente en el proceso revolucionario. La Iglesia católica hace un llamamiento para que los fieles no se dejen engañar. El obispo anglicano de Venezuela, Orlando Guerreo, también se da prisa en dejar claro que no tiene nada que ver con la nueva organización. La pretensión de nombrar cardenales y obispos será una de las obsesiones de Chávez durante sus últimos años de vida. Cuando Monseñor Urosa, Arzobispo de Caracas, fue nombrado cardenal en 2.006 por el Papa Benedicto XVI, denunció la falta de democracia en Venezuela.

Chávez, antes de una nueva consulta quería seguir presionando algo más y durante ese tiempo, el líder estudiantil Nixon Moreno seguía refugiado en la Nunciatura vaticana. Decide que hay que darle un nuevo susto al representante papal y lo hace con uno de sus recursos habituales, utilizando una de las organizaciones bolivarianas que maneja. En este caso, se trata de la asociación La Piedrita.

Los actos de intimidación contra la misión diplomática católica fueron constantes durante meses y en alguna ocasión subiendo un escalón más. La gente de La Piedrita llegó a lanzar cinco bombas lacrimógenas al jardín de la residencia del Nuncio. Con las mismas, iba un panfleto en el que se informaba al pueblo rebelde de Simón Bolívar que esa organización revolucionaria ignoraba a la cúpula eclesiástica de la Iglesia católica y la señalaba como traidora y cobarde a las verdaderas luchas del pueblo venezolano. Al mismo tiempo, también se produjeron ataques a periodistas y a la Universidad Central de Venezuela.

Todo el esfuerzo que empleó Chávez en la creación y desarrollo de su Iglesia se diluyó con su fallecimiento en marzo de 2.013 y desapareció con él. Su sucesor, Nicolás Maduro, ha seguido atacando a la Iglesia Católica que nunca ha parado de denunciar la violencia del régimen pero no ha llegado tan lejos como lo hizo su antecesor y no lo ha imitado en crear su propia Iglesia.

2 comentarios sobre “LA PERSECUCIÓN DE HUGO CHÁVEZ A LA IGLESIA CATÓLICA.

  1. Geacias, Juan F. Por tu artículo sobre el dictador comunista Chavez y la Iglesia católica. Confieso mi ignorancia sobre este tema, que desconocía pir completo. Gracias, una vez más, por tus estudios y conocimientos sociales y culturales de nuestra civilización. Un fuerte abrazo

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