José Mari era José María Pedrosa, concejal del Partido Popular ( PP ) en el Ayuntamiento de Durango ( Vizcaya ) y lo de ya hemos matado al hijo de puta fue la llamada telefónica que recibió su esposa por la noche del mismo día del atentado para mofarse del asesinato. Era el 4 de junio del año 2.000.
Pedrosa sabía que lo iban a matar y así se lo había comentado a su círculo de amigos más próximos y a los compañeros de partido político. Ellos, también estaban convencidos de que ETA lo iba a asesinar. Vivía en un clima hostil y ya le habían realizado pintadas amenazantes en los bajos del edificio donde vivía y otra, con la silueta de su cuerpo en el suelo. También, lo llamaban por teléfono de madrugada riéndose para escuchar al otro lado del teléfono solo un pim, pam, pum. Llegaron al extremo de ponerle un féretro con velas en la puerta de su casa…
Mientras sus colegas de militancia velaban el cadáver de José María en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Durango, tuvieron que soportar cómo los proetarras de la localidad, los insultaban y amenazaban a gritos de ETA mátalos desde la calle para que los escuchara todo el mundo. Tuvieron que soportar ese escándalo toda la noche, sin que nadie les dijera nada a aquellos jóvenes exaltados. El mensaje que se les quería transmitir es que eso les iba a ocurrrir a todos los populares que no abandonaran el pueblo, donde el PP tenía ya dos concejales electos.

El ambiente de constante hostigamienro era algo que en la familia popular se tenía asumido, así como las habituales amenazas porque sabían que formaban parte de una estrategia de terror continuada, indiscriminada y persistente por parte de la banda criminal de ETA. Era el odio de los radicales proetarras hacia los políticos del PP. También sabían que esa resistencia cívica y heroica a abandonar el País Vasco tras aquellas campañas de coacciones y amenazas terroristas podían acaban en asesinatos como le había ocurrido a Pedrosa.
Este crimen ejemplificante, junto con otros muchos, tenía como objetivo amedrentar a todos aquellos que no comulgaban con las ideas terroristas y a los que ETA perseguía con el propósito de expulsarlos de las tierras vascas. Se calcula que entre el 5 y el 10% de la población no pudo soportar aquella presión asfixiante y se vieron forzados a claudicar y abandonar sus hogares para emprender una nueva vida en otro lugar. El Observatorio de Víctimas de Terrorismo estima en 180.000 el número de vascos que tuvieron que realizar un impresionante éxodo temiendo por su vida.
Cuando ETA apretaba el gatillo para culminar con la muerte, la serie de amenazas y actos de hostigamiento parecían de otro tiempo por su crudeza y la pasmosa normalización del sufrimiento de las víctimas del terrorismo pero no estaban tan lejos en el calendario cono no hace mucho nos recordaba EH-BILDU, celebrando su cosecha electoral que incluía la elección de 15 de los 44 etarras condenados por terrorismo que llevaban en sus candidaturas autonómicas vascas en las elecciones de abril de 2024.

A José Mari, de 57 años, lo mató de un disparo en la cabeza un militante de ETA poco después de la una del mediodía en una céntrica calle de Durango cuando se dirigía a encontrarse con sus amigos para iniciar su ronda diaria de poteo ( vinos ), costumbre muy arraigada por aquellas tierras. Todos los intentos por reanimarle resultaron infructuosos y una hora después, un sacerdote le daba la extremaunción.
El cadáver quedó tendido en la acera hasta que pasadas las cuatro de la tarde el juez ordenó su levantamiento. No llevaba escolta por decisión propia. Era uno de los cuatro concejales del PP en esa localidad desde 1987. También estaba afiliado al sindicato nacionalista ELA, al igual que su esposa Mari Carmen y su hija Ainhoa. La otra, Estíbaliz no pertenecía a ninguno.
Pedrosa era la quinta víctima mortal tras la ruptura de la tregua terrorista de 1988 y el octavo concejal del PP asesinado. Toda la corporación municipal condenó el asesinato: Partido Nacionalista Vasco ( PNV ), Euskal Alcartasuna ( EA ), Partido Socialista de Euskadi ( PSE ) y Partido Popular ( PP ). Los cinco concejales de Euskal Herritarrok ( EH -antecedente de EH- Bildu ) se abstuvieron.

































