EL NUEVO TOTALITARISMO DE LA IZQUIERDA ESPAÑOLA.

Los sistemas democráticos, tienen reconocidos en sus respectivas Constituciones, los derechos y libertades de los ciudadanos. Uno de los principales, es el derecho a la libertad de expresión, fundamental en cualquier país que se precie de ser liberal. Como así ocurre en España, donde cada ciudadano puede decir lo que piensa, al amparo de esa potestad.

Sin embargo, si esto queda muy claro sobre el papel, no ocurre igual en la práctica diaria. Yo destacaría dos elementos que, de hecho, recortan -cuando no anulan- este derecho. Uno de ellos sería la autocensura que ejercen los ciudadanos, presionados por el ambiente político y social que les rodea. Y el otro, sería la promulgación de determinadas leyes que, sin ir a cercenar la libertad de expresión -ya que se lo impide el menor rango normativo respecto al que tiene la Constitución- establecen cláusulas que la limitan veladamente.

De hecho, las suele utilizar nuestro Gobierno social-comunista para ejercer un fuerte control sobre la población, sin que la gente se percate de ello. De esta manera, se evitan procesos largos y complejos para modificar la Constitución Española. Es lo que están haciendo con la elaboración de leyes, del tipo: violencia de género, Memoria Histórica…y aquellas otras que pretender limitar la denominada expansión de bulos o las expresiones que, en la versión fabricada por la propaganda oficial, son tildadas de : xenófobas, machistas, fascistas, negacionistas o supremacistas.

La aprobación de esas leyes, se hace -teóricamente- en nombre de grandes valores que es necesario defender y preservar. Pero de lo que se trata, en realidad, es de imponer el relato sesgado, en todo o en parte, que interesa al Gobierno de esta izquierda podemita o a determinados poderes que ellos también controlan.

Volviendo a la censura que ejercemos sobre nosotros mismos, no es algo que corresponda, en exclusividad, a los regímenes dictatoriales. En las personas, existe cierto olfato o intuición que les lleva a decir lo que no desean o a callar lo que verdaderamente piensan, cuando consideran que pueden volverse en su contra o sospechan que pudiera delatarles como personas indeseables o enemigas del pensamiento oficialmente admitido. Los ciudadanos, suelen percibirlo instintivamente porque es algo que domina el ambiente donde nos desenvolvemos cada día, donde no cesa de ser recordado mediante mensajes reiterados, una y otra vez, a través de los medios de comunicación más diversos.

Los relatos de quien tiene el poder, cuando encuentran el apoyo necesario en determinados círculos influyentes en una parte importante de la población, generan su propio bagaje de conceptos, sus propios términos y significados que, como si de un eco se tratara, resuenan insistentemente, en todos los ámbitos. El ciudadano debe escucharlos, aprenderlos, interiorizarlos e incorporarlos a su discurso personal. Quién no actúe de esta manera, por estar en desacuerdo o porque tenga su visión propia, se topará, tarde o temprano, con la incomprensión y el rechazo. Imposibilitando o cercenando por ello, su libertad de expresión y su pensamiento.

Frecuentemente, la persona percibe que hay opiniones o puntos de vista que no deben salir de su boca ante el riesgo de que le generen problemas con quien manda o con la mayoría y el discurso oficial que los sostiene. De ahí que, continuamente se esfuerce en adoptar los significados y las palabras que, desde esas instancias se promocionan. Las sanciones pueden adoptar diferentes fórmulas, desde la multa hasta la prisión y la inaccesibilidad a ciertos empleos o la condena al ostracismo político o social.

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Lo importante es, no llamar la atención y mimetizarse con el entorno; ser aceptado dentro del grupo y ofrecer seguridad a sus miembros para que no le reciban como un extraño o un transgresor. Muy distinto, de los caracteres propios de la cultura, generadora de una visión y unos hábitos que se enraizan en el pasado, en nuestra memoria como pueblo.

Para que el discurso cambiante del Gobierno español pueda ser aceptado, a quien lo ejerce le interesa el relativismo; la posverdad; gentes que no creen en nada firme y fuerte, sin principios; para que, asimilando la gente la idea de que la verdad no existe en su plenitud, crean en sus proclamas. En este escenario, la población no percibe con nitidez esta carencia ya que se les libera o rebaja de los compromisos morales y con la verdad, que limitan sus deseos e iniciativas, en bien propio y de los demás.

Leyes secundarias y pensamientos únicos, colaboran a instaurar nuevas formas de totalitarismo y censura, una vez que las clásicas: comunismo, fascismo y nazismo; han desaparecido prácticamente, pasando a la Historia. Estas fórmulas más recientes, están en la dirección que el anarquista británico George Orwell expuso en su famosa novela 1.984, sobre una sociedad dictatorial situada en el futuro cercano que yo me atrevería a decir que ha llegado ya.

LA EMBESTIDA NACIONALISTA CONTRA EL CASTELLANO.

Aunque la discriminación en la enseñanza de la lengua castellana, está acaparándola Cataluña, también está ocurriendo en el País Vasco, Baleares, Valencia y hasta en Asturias, con los intentos de cooficializar el bable; el panorama lingüístico es desolador, da miedo. De Galicia, nos llegan también, algunas noticias, sobre su incorporación a este frente contra la lengua común de los españoles.

Si nos centramos en Cataluña, donde la agresión a los derechos individuales de los ciudadanos y el desprecio a la legalidad, se ceban en el espacio de la lengua, confirmando la imagen que tienen muchos españoles de que el Estado allí es pura entelequia y sus habitantes viven bajo la bota del independentismo. Desprotegidos, en una región sin ley, donde todo vale si está orientado a la consecución del separatismo y donde los gobernantes autonómicos legitiman cualquier desmán, en los medios de fomento del catalán.

El independentismo catalán, considera al castellano como un idioma impuesto, dando así la espalda por completo a la realidad histórica. Su mensaje aparece diáfano: hay una lengua inocente que es el catalán y otra culpable que es el castellano; una que fue oprimida y otra que es opresora. Con esta filosofía, a la población castellana residente no le queda otro remedio que echarse a temblar. Máxime, cuando un Presidente del Gobierno autonómico catalán ( Quim Torra ), los calificó de : bestias con forma humana, carroñeros, víboras, hienas.

Este político golpista, competía en exabruptos para aparecer como alumno aventajado del atrabiliario y neurasténico padre del nacionalismo vasco, Sabino Arana, cuando les decía a sus seguidores refiriéndose al castellano: abandonad ese léxico que viene de Castilla, con sabor de moro; olor de sucio judío, de negro y de villano de esas tierras.

Esta política cultural, lo que en realidad persigue, es privar a los españoles de una conciencia nacional, fundamentada en el esplendor de un patrimonio secular del que nos podemos sentir orgullosos. Quién sale aquí perdiendo, una vez más, es la idea de España. Resulta muy preocupante porque para saber lo que es una nación hay que saber, ante todo, cómo ha llegado a ser lo que es.

La Historia tiene una dimensión trascendente, desconocerla es como carecer de derechos civiles. Si se impusiera esa barbaridad, de eliminación de la lengua castellana, que la hiciera comenzar en el siglo XIX para satisfacer a los separatistas, habría que exigir a los independentistas, tanto vascos como catalanes, movimientos tan típicos de esa centuria, que aparezcan retratados como lo que fueron: uno de los absurdos más inquietantes de nuestro tiempo; una religión secular envuelta en mitos y leyendas; una doctrina irracional a la que el siglo XX debe su carga de exclusión y violencia.

LOS RUMANOS SE ESTÁN YENDO DE ESPAÑA.

La comunidad rumana en España, se está planteando desde antes de la gripe china y mucho más con ella, el regreso a su país natal o a otros que ofrecen mejores perspectivas económicas, tales como Alemania, Italia, Hungría y, hasta algunos, el Reino Unido. Tienen muy claro el futuro que aquí les aguarda porque dicen que, vivir en España se ha vuelto muy caro y ya no les compensa. Antes, era más fácil para ellos, encontrar trabajo, pero que ahora, con los ERTES, los contratos son todos temporales y con el salario mínimo; después, no los renuevan. Eso, si consiguen que les hagan contrato.

Hay quién ya ha vuelto a Rumanía, tras décadas de trabajo en España, porque desde el principio, sabía lo que quería: ahorrar dinero para regresar y poder realizar su proyecto de vida. De eso, sabemos bastante los españoles que vivimos los años sesenta del pasado siglo, cuando nuestros pueblos se vaciaban en busca de un empleo en Francia, Suiza, Bélgica, Alemania… y aunque algunos se quedaron, la mayoría retornó para hacerse una casa y crear una empresa.

Este éxodo rumano, no es algo excepcional, sino que se viene detectando en los últimos años y que con la pandemia china ha aumentando. Desde el año 2.012, que llegó a ser la comunidad extranjera más numerosa en España, con 833.764 censados, aunque era muy probable que su número superase el millón. Así, año tras año, su número ha ido disminuyendo paulatinamente. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en la actualidad residen en nuestro país, poco más de medio millón, exactamente 556.204 personas. Lo que significa 277.560 menos que hace una década.

Inmigración rumana en España - Wikipedia, la enciclopedia libre

Todos los inmigrantes, tienen siempre un pie en el país que les acoge y otro en el de origen. Es algo muy elemental y muy humano, aunque luego se queden para siempre a donde emigraron. Mientras están fuera, se ayudan mucho entre ellos y hasta crean asociaciones para buscarles trabajo. También, para no perder las raíces, realizan actos conmemorativos, encuentros gastronómicos y hasta grupos folklóricos. Es la mejor manera de combatir la añoranza y no olvidar las costumbres nacionales.

Entre los que vuelven, parece que hay dos perfiles distintos: los que han perdido el trabajo, por las circunstancias que sean y buscan una nueva oportunidad; y personas de entre 50 o 60 años, que llevan trabajando varias décadas en España y regresan porque han logrado comprarse una casas, tienen sus ahorros y quieren jubilarse en su país.

En España, el virus chino, ha causado estragos en numerosos sectores de la economía y el mundo de la inmigración, ha sido uno de los más castigados por eso, especialmente en la hostelería. Los trabajadores rumanos, son muy valorados también en la construcción y en la agricultura. Igualmente, se les está echando en falta, en la recogida de frutas y hortalizas, que suelen prolongarse en campañas de tres meses. Se ha tratado de sustituirlos, con nuevos contratados directamente desde su país pero los autobuses no se consiguen llenar.

España pierde 277.560 rumanos en diez años, la diáspora huye del país: "Ya  no compensa vivir aquí" | El Periódico de España

El ejemplo más significativo y donde más se está notando, ha sido en la reciente campaña de la fresa de Huelva. Antes iban más de veinte mil, especialmente mujeres, y ahora van bastante menos. Prefieren irse a Italia y Alemania que les coge mucho más cerca. Se les ha tratado de sustituir con mujeres marroquíes o subsaharianas y hasta sudamericanas, pero los agricultores españoles prefieren a las rumanas porque dicen que son unas fieras trabajando.

Desde su integración en la Unión Europea, Rumanía se está desarrollando a un buen ritmo y necesita toda la mano de obra cualificada que pueda conseguir. Provenir de España, es un aval profesional, con el que se consigue empleo con relativa facilidad y aunque aún existe diferencia salarial, les compensa más por que, al fin y al cabo, están en casa. y no en el extranjero. Ahora, su tasa de desempleo se sitúa en el 6,4%, menos de la mitad de España que está en el 13,33%.

Además, en los últimos diez años, el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita, ha pasado de 4.260 euros a 8.830, es decir, se ha multiplicado por dos, mientras que en España, ha subido pero muy ligeramente, de 21.460 euros a 22.350. El salario mínimo está allí rondando los 600 euros y aquí casi llega a los 1.000.

La llegada de inmigrantes a España aumenta un 28% y hace crecer la  población por segundo año consecutivo | España

Estos movimientos migratorios, hay que encuadrarlos, en lo que los expertos en la materia llaman efecto atracción-expulsión. Según ellos, los datos indican que este movimiento de personas, se están dando, sobre todo, entre adultos de 20 a 40 años, a países con mejor situación económica que España y que ofertan mejores empleos que aquí. Afirman que, para ellos, la disminución de población rumana, quitando el retorno o la nacionalización, se debe más a la búsqueda de mejores condiciones laborales, ya que mientras España pierde residentes rumanos, otros países como Alemania, Italia, Hungría y hasta Estados Unidos, los ganan. El gran motor de las migraciones, es la mejora en la calidad de vida y cuando hay un sitio que ofrece mejores condiciones, se van. Para algunos, este movimiento tira por tierra el efecto llamada y demuestra la autorregulación de la inmigración que, en el caso de los rumanos, es paradigmática.

Una parte importante de la comunidad rumana se mantendrá en España, principalmente, los que han tenido hijos que han nacido aquí o que han estudiado y ahora son profesionales de la medicina, el derecho o la informática. Esta segunda generación, asume la cultura española como propia. Son y se sienten españoles, a todas luces.

Sus padres salieron de Rumanía hace mucho tiempo y ya no tienen nada allí. Lo hicieron cuando las primeras oleadas, a principios de este siglo, atraídos por el apogeo de la bonanza económica impulsada por la construcción inmobiliaria que arrastraba al resto de sectores. Para ellos, España era su Paraíso terrenal. Encontraban trabajo con facilidad, ganaban mucho dinero, compraban una vivienda. Cada año llegaban entre 80 y 100.000 rumanos más. Ahora, ya, España no es tan atractiva.

EL NEGOCIO MÁS RENTABLE DE VENEZUELA : EL SECUESTRO DE PERSONAS.

Que la capital de Venezuela, Caracas, es una de las ciudades más peligrosas del mundo, lo dicen los números : 89 homicidios por cada 100.000 habitantes. En 2.017, Venezuela registró 26.616 muertes violentas, lo que supone un promedio de que cuatro venezolanos son muertos cada hora. Para que sirva de referencia, en España, hubo ese año 325 víctimas, 77 de las cuales fueron de violencia de género. Lo que supone una tasa del 0,66 %.

En 2.021, hubo en este país sudamericano, casi 40,9 homicidios por cada 100.000 habitantes, un monto total de más de 11.000 muertes violentas, cantidad por debajo del 45,6 del año anterior, 2.020. Desde 2.017, cuando alcanzó su punto máximo, la tasa de homicidios ha ido disminuyendo año tras año. Cifras que hay que tomar con la debida reserva ya que se trata de estadísticas oficiales que no han sido refrendadas por ningún organismo internacional o independiente. Como es sabido, desde hace varios años, el Gobierno de Nicolás Maduro mantiene cerradas las fuentes informativas e impone la censura en los medios de comunicación social.

En medio de la peor crisis conocida que atraviesa el país iberoamericano, en todos los órdenes : política, social y económicamente ; con éxodo migratorio que supera los cinco millones de personas, ha generado en esta nación un fenómeno paradójico colateral, como es un notorio descenso de los niveles de inseguridad ciudadana. Es la primera vez que esto ocurre desde 1.989 y, pese a ello, el secuestro de personas se ha convertido en uno de los pocos negocios rentables.

La precariedad y la corrupción existente han provocado que, en este negocio, participen tanto delincuentes como Policías, los primeros llevando a cabo la detención y los segundos, negociando los rescates.

Todas las conversaciones realizadas para la puesta en libertad del secuestrado, tienen la misma frase final : en dólares y en efectivo. Hasta ahora, se mantenía a la víctima cautiva durante unos días y era la forma más lucrativa, pero las bandas criminales han perfeccionado un nuevo sistema llamado la cava.

Este nuevo método, consiste en capturar a varias víctimas, sin relación alguna entre sí, manteniéndolas retenidas en el mismo coche mientras que los delincuentes -en este caso, Policías- negocian con los familiares de cada una de ellas para obtener el rescate

Veamos un caso real. Le ocurrió a tres jóvenes cuando caminaban hacia sus respectivas casas, en una zona acomodada de la capital venezolana ( Prados del Este ). Iban distraídos y charlando amigablemente cuando, inesperadamente, apareció otro joven desconocido que llevaba un arma larga y, tras amenazarlos, los subió a una camioneta de color negro.

Los secuestradores, exigieron como rescate a los familiares de cada uno de ellos, la cantidad de 50.000 dólares, en efectivo. Cantidad muy elevada para la mayoría de las familias venezolanas que, incluso con el -ultimo aumento salarial impuesto por Maduro- apenas llegan a los 30 euros mensuales.

Tras una ardua negociación, la cifra solicitada fue rebajada hasta los 1.000.- dólares en efectivo, más, otros objetos de valor como joyas y relojes. Los cuales, a su entrega, fueron finalmente liberados.

Los tres amigos secuestrados, permanecieron siete horas detenidos, siendo encañonados en todo momento. Junto a ellos y mientras duraban las negociaciones para su liberación, fueron apresadas dos personas más en su presencia y obligadas a entrar en la cava ( camioneta ) como ellos.

Después de conseguir la libertad, afirmaron que, al menos el conductor y el negociador debían de ser Policías, a pesar de ir de paisano,  porque a diferencia de los otros delincuentes, se les veía muy tranquilos y hablaban de manera distinta de los demás miembros de la banda.

Parece que, la crisis que atraviesa Venezuela, ha repercutido en todas las instituciones del Estado, de tal manera que, hasta los agentes policiales, participan en los secuestros para sacar un dinero extra y poder llegar así a finales de mes.

Probablemente y dado que el secuestro es un delito difícil de materializar, los delincuentes se hayan dado cuenta de que, necesitan asesoramiento externo y por eso, se apoyan en Policías que se encargan de la fase más complicada del mismo, como es la negociación para su puesta en libertad.

Según las cifras extraoficiales, elaboradas por diversas organizaciones humanitarias, el secuestro de personas es el delito que más ha aumentado en Venezuela, un 300%, durante las casi dos décadas de Gobierno chavista. Dada la opacidad oficial en materia de estadística criminal -y entras materias, también- se estima en 654 los secuestros ocurridos en 2.017, habiendo aumentado en 2.018, debido al agravamiento de la crisis. Los números reales, deben de ser mucho más elevados porque, además, la mayoría de las víctimas, no denuncian porque, muy probablemente, se  iban a encontrar en la Comisaría con sus autores, esta vez, uniformados.

Por eso, la mayoría, decide marcharse del país porque les da miedo que esas bandas criminales adopten represalias contra ellos o sus familias. También se estima, en un 14%, las personas que son asesinadas durante un secuestro.

Otro ejemplo real, de cómo están las cosas, es lo que le ocurrió, en abril de 2.018, a un comerciante que fue secuestrado en la puerta de su domicilio, en el barrio de El Cafetal. Los captores, pidieron a su familia 100.000.- dólares por su rescate y, con asesoramiento de un experto privado, terminaron pagando solo el 10% de lo solicitado.

Una vez puesto en libertad, se dispuso a denunciar lo que le había ocurrido en la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas ( CICPC ), en Quinta Crespo, donde se llevó una desagradable sorpresa. Lo primero que le preguntaron era si no había sido un autosecuestro para vengarse de su familia. Después, le enseñaron un álbum de fotografías de sospechosos y tras identificar a varios de ellos, le pidieron dinero para matarlos.

El motivo aducido, era que, se jugaban la vida cuando fuesen a buscarlos a sus domicilios y además, podían vengarse de los agentes o de sus familias, porque la falta de espacio en las prisiones, provoca que los delincuentes salgan en libertad, a los pocos días de su ingreso. Además, los Policías le pidieron 100 dólares por cabeza para realizar su cometido.

LAS MENORES INVISIBLES.

Las he llamado así porque no se ven. Unas están recogidas en Centros de Menores, otras son víctimas de la esclavitud sexual y las menos, ni siquiera se sabe donde están. Son casi mil las que han podido llegar a España de manera clandestina, según los registros oficiales.

Ellas apenas son el 8% de los menores emigrantes que tenemos en el territorio nacional, 894 exactamente, una minoría respecto de los menores varones. Como ellos, se sientes solas y además, son mujeres. O niñas, según se mire. Su salida del país de origen está peor vista que la de los chicos, son carne de mafias sexuales y viven escondidas por la redes de tráfico de personas. Por eso se sabe poco de ellas.

Estas chicas tienen claro su sueño. Pero esa aspiración tiene el coste de alejarse de sus madres con la consiguiente carga emocional del desarraigo y pese a ello, deciden emprender un largo viaje que puede durar hasta años. No cuentan las penas que han tenido que sufrir para llegar hasta aquí, a España, ni siquiera con voz entrecortada. Tardan mucho tiempo en superar el trauma de su aventura.

Hasta hay alguna que acaba aborreciendo el mar como secuela de su viaje en patera desde Marruecos. Peor hubiera sido aceptar el destino que se le tenía guardado : que su familia hubiera acordado su matrimonio forzoso con algún vecino o conocido, siguiendo la tradición local.

Las que han sido ingresadas en un Centro de Menores, opinan que la realidad que están viviendo, no es como la imaginaron cuando se marcharon. No entienden que, primero tengan que conocer nuestra lengua para poder estudiar lo que quieran después. Creen que en otro país europeo si se lo permitirían

Si miramos las estadísticas, en 2.014, fue el año en el que el número de chicas batió el récord, llegando a ser casi la cuarta parte de los menores inmigrantes ( MENAS en el lenguaje oficial ) que llegaron a España – el 23% exactamente- . Hay varias causas que explican ese desequilibrio en las cifras, entre niños y niñas. Estamos hablando de un colectivo que es muy vulnerable por tratarse de emigrantes, por ser menores y por estar solos. Y las niñas más por ser mujeres. Ellas sufren violencia machista y sexista en sus países nativos, de tránsito y hasta de llegada.

No hay que olvidarse de que, en los países de origen los papeles que desempeñan los niños y las niñas están claramente diferenciados. Los chicos son los que tienen que contribuir a la economía familiar mientras que las chicas se encargan de los cuidados de su gente. En este sentido, las niñas interiorizan una función sumisa cuya libertad está restringida por una autoridad masculina. De ahí que emigren menos.

Las menores además, pueden ser víctimas de mutilaciones genitales, matrimonios en contra de su voluntad y violencia sexual. Eso las incita a huir. El hecho de que partan de Guinea-Conakri, Costa de Marfil y Camerún es, en muchísimos casos debido a las sociedades patriarcales en donde viven, sin importarles los peligros que van a correr a lo largo del viaje, con destino a España o cualquier otro país europeo.

Son adolescentes que quieren construir su futuro, estudiar y trabajar, en lo que sea o en lo que puedan, porque lo importante para ellas es que quieren ser autónomas e independientes. No quieren volver a su tierra -aunque sea de vacaciones- sin haber cumplido su sueño de regularizarse y tener un trabajo. Les encantaría volver así para decirles a los suyos todo lo que han conseguido ellas solas, sin su ayuda.

Son muchas las menores que no avisan a su familia de que quieren abandonar su país de origen. Algunas, las menos, son conscientes de la suerte que han tenido si logran la complicidad de un hermano, que le ayude a organizar la fuga; que les den un poco de dinero o les compren un teléfono móvil, para que puedan tener un futuro. Después salen con lo puesto, sin avisar a nadie.

Los padres pueden tardar varios dias en saber que su hija ha emprendido el viaje. Lo habitual es que los llamen cuando se embarcan en una patera y les confirman que su propósito es llegar hasta Europa. Cuando llegan a tierra, se lo comunican para que sepan que han llegado bien. Después, lo hacen también desde el Centro de Menores, con carácter semanal, para que las madres sepan que están bien atendidas, que les dan mucha comida y que no han cogido ningún mal camino.

Es frecuente que, la búsqueda del futuro, que es lo que las mueve, se muestra idílico y falso. A partir de ahí, intentan buscarse la vida en el límite, con sentimientos que afloran como la desafección, la tristeza y el choque con la realidad. Son varios los duelos a que se enfrentan las menores que llegan solas y depende mucho de la edad que tengan. Para las más pequeñas es más fácil pero cuando son adolescentes, la situación es mucho más dura. No tienen redes de apoyo y están desamparadas. No tienen la edad de un adulto pero tampoco tienen la vida de cualquier niña.

La inmigración de las menores, las hace un grupo muy vulnerable. Obligadas a salir por motivos políticos, económicos o de violencia, dejan sus lugares de origen como personas marginadas y al adentrarse en un nuevo país, este riesgo no cambia porque se mantienen invisibles, evitando tanto a las autoridades como a los grupos criminales. Su condición de mujeres, las hacen diferen tes de los chicos, asumiendo mayores riesgos particulares.

Es peligro más crítico de una niña inmigrante y de cualquier persona, es la muerte. Durante el trayecto, también están expuestas a diferentes tipos de riesgos que vulneran su condición femenina como suele ser el continuo hostigamiento sexual de cualquier compañero de viaje y las constantes amenazas de los traficantes de personas. Se integran en grupos compuestos de hombres y mujeres, personas mayores y niños, que tienen que recorrer grandes distancias en condiciones climáticas extremas porque una vez en marcha no se detienen. Pase lo que pase y afecte a quien afecte.

LA ENSEÑANZA SOCIALISTA DE LA CULTURA DE LA CANCELACIÓN.

Resulta curioso constatar, el amplio coro de voces indignadas, que se están alzando por los planes del Gobierno socialcomunista español, de negar a los alumnos, especialmente de Bachillerato, los contenidos básicos para conocer la Historia de España. Son legión, los profesores que están criticando la eliminación de sucesos anteriores a la Constitución de las Cortes de Cádiz, en 1.812., tal y como aparece en el nuevo Decreto Ley que va a regular los contenidos de esa enseñanza. y que fue aprobado en el Consejo de Ministros del pasado martes, día 5 de abril.

Es llamativa, la coincidencia, de todos los grandes historiadores de todos los signos y tendencias, principalmente, los especialistas en Historia Antigua, Medieval y Moderna; cuyas materias se ven eliminadas -de un plumazo- de la memoria democrática oficial. Simplemente, han dejado de ser relevantes porque así, un alumno sin conocimientos históricos, es más fácilmente manejable por los que hacen de las identidades su campo de batalla ideológico.

Cualquier ciudadano medio, sabe los riesgos que entraña este borrado de la memoria, cara a la manipulación de los alumnos. Y eso que la mayoría de los que están protestando, se están limitando a expresar solo su preocupación académica, por la eliminación de contenidos claves para la correcta formación humanística de los alumnos, sin querer entrar en disquisiciones filosóficas sobre el marco mental del legislador, al que a ello obedece; o, en cambio, se trata de sumarse a las políticas de cancelación de la cultura occidental, propias de este Gobierno que nos ha tocado disfrutar y de una parte de la izquierda europea y anglosajona.

Los hay que apuntan, a las consecuencias que para la transmisión de la identidad española y la memoria común, puede tener el eliminar el pasado previo a 1.812, en la enseñanza de la Historia de España, en el bachillerato. A pesar de que uno de los objetivos declarados en el texto del Real Decreto es: identificar el origen de la idea de España y de otras identidades territoriales, a través de los textos, desde sus primeras formulaciones y su evolución en el tiempo. Misión imposible de llevarse a cabo si uno elimina de los contenidos: la herencia fundadora romano-cristiana; los reinos medievales; Al-Andalus y la Reconquista; el Descubrimiento y la Conquista de América; el Imperio Español….. Lo romano, lo cristiano, lo andalusí, lo sefardí, la Hispanidad… todo borrado de un plumazo.

Siguiendo con el citado documento, se insiste una y otra vez, en que el alumno, debe saber identificar la diversidad identitaria de España y la pregunta que me hago es, cómo va a poder comprender esa rica diversidad lingüística y cultural si se elimina el pasado medieval, que es el momento de su nacimiento; salvo que se deje en otras manos, el explicar cómo y cuando nacieron, con el consiguiente peligro de fomentar esencialismos nacionalistas. Sabiendo como sabemos, de qué modo partidista se enseña la Historia en algunas Comunidades Autónomas, resulta extraordinariamente preocupante.

Y es que, con este marco de enseñanza, tampoco comprenderá el alumno, las raíces de la común identidad española, forjada en los siglos que van, desde la romanización y cristianización de la Península Ibérica, a la Hispanidad ultramarina de la Edad Moderna. Un sedimento histórico de siglos que nos hermana con los pueblos de América. ¿ Cómo comprenderán los estudiantes, la formulación de las Cortes de Cádiz que habla de que : la Nación Española es la reunión de todos los españoles de ambos Hemisferios ? .

Quiero insistir en la opinión de que, no hay que limitarse a señalar la amenaza que esta reforma de contenidos, supone para una transmisión, matizada y rigurosa, de la Historia de España, sino que también, habría que indagar en el marco filosófico en la que esta se enmarca, que peca de reduccionismo y de cierta miopía. Creo que, si no se analiza esta reforma, en el ámbito de un contexto interpretativo más amplio, se nos escapará el fin último que persigue. Que no es otro que, el de la llamada cultura de la cancelación, esa mentalidad fanática (woke) ), nacida de las universidades norteamericanas y difundida a escala global por los poderosos medios anglosajones.

Pensar que es solo la identidad española la que está amenazada, resulta corto de alcance, pues es el conjunto de la memoria occidental, de su civilización, lo que se está poniendo en cuestión. Este año cero cultural, pasa por el olvido de la tradición occidental, un revisionismo de la memoria histórica milenaria que incluye, no solo el Medievo cristiano o la Hispanidad de los dos Hemisferios, sino también la cultura grecorromana, en aquello que pueda estorbar a la creación postmoderna de las nuevas identidades. Si no somos capaces de interrumpir este camino, ya que cada generación solo entiende menos libros de los que hereda, si los canceladores ganan, me temo que no entenderán ninguno, salvo quizá, 1984 de Georges Orwell.

LA NECESARIA FORMACIÓN SEXUAL DE NUESTROS ADOLESCENTES.

Los expertos en educación sexual, denuncian que, la formación que reciben los alumnos en esta materia en colegios e institutos, es desigual y en general, bastante pobre, lo que da lugar a que se disparen las infecciones de transmisión sexual. Es muy excepcional que, los alumnos de 1º y 2º de la Educación Secundaria Obligatoria ( ESO ), que tienen entre 12 Y 14 años, tengan alguna clase de educación sexual, a cargo de orientadores profesionales, con ayuda de los tutores. También, hay numerosos centros educativos religiosos, que ni siquiera imparten nociones básicas. La nueva ley educativa, apuesta por ampliar la formación en esta materia, pero las decisiones seguirán estando en manos de las Comunidades Autónomas y los centros educativos.

Mientras tanto, las estadísticas emiten señales de alarma. Desde el año 2.002, el uso de preservativo entre los adolescentes ha descendido en ocho puntos. El último informe del Ministerio de Sanidad sobre esta conducta, es de 2.018 e indicaba que solo el 75,4% había usado condón en su último coito. Las tasas de infecciones, han subido a un ritmo galopante durante los últimos cuatro años, entre los jóvenes de 15 a 19 años. La de sífilis ha crecido en en un 54% . La del gonococo, un 160% y la de clamidia, un 243%.

Las enfermedades descritas, pueden tener efectos graves a largo plazo, por lo que parece claro que garantizar una formación sexual suficiente es una cuestión de salud pública y un derecho de los menores. Por eso debería ser obligatoria.

Simultáneamente, el acceso a la pornografía es cada vez más frecuente y precoz. Un tercio de ellos, empiezan a verla antes de los 13 años, lo que según los expertos, alimentan falsas creencias y estereotipos negativos. La carencia de formación, se suple con la pornografía que, siendo tan accesible a edades tan tempranas, les está creando más problemas. Especialmente, el que afecta al consentimiento sexual.

Porque en el porno, nadie pide permiso a nadie y cada vez es más frecuente que, los chavales, no le den tiempo a la otra persona a decidir, si le apetece o no, una determinada práctica sexual. Las que más se quejan de ello, son las chicas. La pornografía, sin el contrapeso de la información fiable, también difunde falsos mitos y les genera complejos. Aquí, es muy fácil confundir la ficción con la realidad.

Internet, es también, una herramienta muy utilizada para aprender sobre sexo, al margen del porno. Diversos estudios, lo sitúan entre un 35 – 40% de los chavales que eligen este medio. Tampoco, es un instrumento recomendable porque abundan los bulos y falta comprensión de conceptos e ideas que han absorbido de la pornografía.

La educación sexual!! — Steemit

Con la educación que ha habido hasta ahora, el conocimiento de la sexualidad ha siso escaso y disperso. Con la nueva ley, parece que se preocupa un poco más aunque es desarrollo está por definir y lo más probable es que se articule como un contenido transversal y que el Ministerio de Educación publique más orientaciones sobre como plasmarlo en las clases. Lo que dejará a las autonomías y a los centros, un amplio margen para concretarlo.

Los docentes piensan que, lo transversal, es un poco etéreo porque al final depende de cada centro, en temas tan sensibles como que el que debe de procurarse, que todos los alumnos tengan una mínima formación. Piensan que deberían de sistematizarse y si no es una materia autónoma, incluirse -claramente- dentro del currículo de una de ellas.

UCRANIA …: ¡ NO TE RINDAS !

Tenemos estos dias, de los nervios, a los progresistas de la extrema izquierda de Podemos que, lejos de convocar sus habituales alertas antifascistas porque Ucrania no se deja derrotar por el gigante ruso, no para de manifestar su posición ante esta invasión que no es otra que paz, amor y negociación. Mucha negociación -que no falte- con un oso. Ustedes se la imaginan… ¿ verdad ?. Las vías diplomáticas siguen abiertas por muchos actores e incluso de manera presencial por los implicados directamente en el conflicto: los agredidos y los agresores. Esa posibilidad nunca se debe de abandonar pero ya se ha visto, de manera clara, para que está sirviendo. Para escaparate de los rusos y de desesperación para los ucranianos.

Cuando estamos viendo a diario quién pone las bombas y quién los muertos, la posición de Podemos defendiendo consignas pacifistas, es un ejemplo más de su bisoñez política y su cinismo. Si además, estas manifestaciones proceden de Ministras de la parte del Gobierno que no controla el Presidente Pedro Sánchez, que se oponen a la línea seguida por el mundo occidental y que sigue la otra parte de Gobierno socialista, de ayudar a Ucrania en lo que sea posible, para que el más débil, el oprimido, pueda, al menos, defenderse con dignidad, se trata ya de una irresponsabilidad y un desprecio absoluto hacia valores irrenunciables como la comprensión, la solidaridad y el auxilio debido.

En el marco de una sociedad como la española, tremendamente emocional, que lleva años con un debate público polarizado y crispado; los de siempre, los modernos, los que nos llevan a un mundo nuevo y feliz, quedan ridicularizados -una vez más- porque no les conviene hacer un análisis serio y ponderado de la realidad y continúan agarrados a la política de gestos, a la consigna coreable y al reproche moral; a seguir encasillados, en bandos y etiquetas, aunque eso implique defender el hecho de desamparar al necesitado.

En un ejercicio de inconsciencia, estamos asistiendo -boquiabiertos- a las comparecencias y manifestaciones de la nomemklatura comunista, disfrazada en el traje de Podemos, que ante una situación como esta, de una brutalidad que teníamos olvidada, no tienen más ocurrencia que defender que serán los movimientos ecologistas y feministas, los que pararán esta guerra; que aquí, las que sufren son las mujeres -los hombres que van al frente, en realidad, lo que hacen es merendar- y los niños y por eso son acogidos como refugiados; y que es inaceptable el heroísmo de la población civil ucraniana en su rebelión contra el amigo ruso que no quiere otra cosa que liberarlos -a su pesar- de su Gobierno nazi. corrupto y genocida.

Los despropósitos, se suceden, ante nuestra atónita mirada, porque estos cachorros totalitaristas por quién de verdad sufren, es por los derechos de nuestras mascotas y los daños ambientales que produce el venidero cambio climático. Deben de tener el aparato de televisión desconectado, bien en el despacho enmoquetado, bien en casa, para no ver como las personas civiles mueren a montones; se suceden los bombardeos a edificios de viviendas; se atacan los hospitales y los colegios y se masacran las colas de los supermercados.

Esta gente, tiene a algunos condenados, como portavoces del partido, que buscan proyección mediática para conseguir ser aspirante a cargo público, -hace mucho frío fuera de las instituciones oficiales, sin alta nómina que llevarse a la boca- en cuanto sus antecedentes penales se lo permitan. El medio empleado, han sido las redes sociales que tan buenos resultados les han dado siempre en el pasado, para expandir ocurrencias del siguiente tenor: no hay camino para la paz, la paz es el camino.

No me negarán que la cita es bonita aunque sea cursi. Lo que ocurre es que a uno le daría un ataque de risa si no fuera porque se refiere a algo tan espeluznante como una guerra tan cruel como esta que estamos padeciendo. Estamos a un paso de recordar al inmortal Gila, en alguno de sus chistes sobre la Guerra Civil española.

¿ Cómo se puede mantener esa actitud, ese posicionamiento sobre una agresión como esta ?. ¿ Se puede ser tan superficial, tan ignorante y tan estúpido ?. ¿ Tenemos que aceptar ese desinterés, ese desprecio, a tanta brutalidad ?. ¿ Cómo se les ocurre, en estos momentos, un pacifismo tan radical, en cuyo nombre se están multiplicando los cadáveres y se pide la rendición de un toda una nación libre y soberana para evitarlos ?.

Pretender que solo esos comportamientos son los correctos y los más adecuados, en estos momentos, supone querer colocarnos ante una dictadura del tipo marxista-leninista, a cargo de un neototalitarismo progresista y un dogmatismo que no acepta las críticas. Me parece, que es lo que han procurado desde el principio, desde aquel ya lejano 15M y que desde que forman Gobierno en alianza socialcomunista, sufrimos una dictadura repipi y preocupadamente idealista.

Llevamos ya demasiado tiempo, viviendo bajo una especie de mandamientos teocráticos, de obligado cumplimiento. Que además, son terribles porque atentan directamente contra nuestra libertad, afectan a toda nuestra vida cotidiana y encima nos son presentados como, no ya lo bueno, sino lo único bueno. Como ocurre en todas las dictaduras populistas.

Sus declaraciones defendiendo que la única vía para solucionar esta guerra, es la del diálogo y la pacifista y desde luego, no pasa por el envío de armas a una de las partes, aunque sea la víctima del conflicto. Creo que no tienen más explicación que la frustración que les produce su alejamiento del objetivo del despotismo, su incapacidad para entender las cosas que se salen del manual comunista y su inutilidad de fórmulas que ya fracasaron en el siglo pasado, en plena guerra fría.

Esta idea de la solución pacifista, como otras de la guerra de sexos y el revisionismo histórico, rescatadas y copiadas de los actuales vientos californianos norteamericanos, tiene unos argumentos muy endebles y por eso, ha sido vencida por la doctrina de resistencia, como la más adecuada. Así, disuadiría a las fuerzas rusas de agredir a otros países; asusta el apoyo civil generalizado al ejército ucraniano y el sentimiento de patriotismo que está demostrando el pueblo llano. Por eso, la opción pacifista no sería la más pacífica de ellas.

¿ SE DEBE DE COMBATIR LA DESINFORMACIÓN CON MÁS DESINFORMACIÓN…?.

Todo el mundo sabe que es al contrario, que a la desinformación, se le gana con más y mayor información. El que parece desconocerlo, mejor dicho, no querer saberlo, es el Gobierno socialcomunista que ahora dirige los destinos de España. Por eso, se niega a desvelar al Parlamento, cualquier detalle sobre la que ya aparece como misteriosa, Comisión Permanente de la Desinformación ( CPD ); ese enigmático organismo, creado en el mes de octubre de 2.020, a instancias del ala comunista del Gobierno de la Nación, que entonces presidía, Pablo Iglesias; demócrata de acreditada solvencia como todos recordamos y muy preocupado para que los españoles tengamos muchos elementos de juicio.

Su nacimiento, se justificaba al calor de los bulos y noticias falsas, desatadas durante los dos primeros e inconstitucionales Estados de Alarma, cuyo número se disparó por las redes sociales pero lo que de verdad les preocupaba era un control y seguimiento de todo lo que la sociedad pudiera opinar sobre las excesivas medidas que soportaban y, sobre todo, para que no se pudiera conocer la realidad de los estragos que la pandemia china estaba causando.

Controlar la información, siempre ha sido un anhelo en los Gobiernos socialistas y comunistas, para que se sepa solo lo que a ellos les interesa y fundamentalmente, para crear una información oficial, única y verdadera, porque es la que ellos facilitan y la que solo tiene que conocer y bastar al ciudadano. Tradicionalmente, se ha utilizado para ocultar los fracasos de sus políticas y mantener vivas las esperanzas de un mundo mejor, que solo existe en las mentes de sus dirigentes. A nadie le gusta que le estropeen sus fantasías por muy escandalosa que sea la realidad.

El Ministerio de la Verdad garantiza la desinformación y bulos en España -  Anarcolibertad

Se trata de crear una burbuja, para que el ciudadano se dedique a sus labores de supervivencia y no moleste con su pensamiento, reflexión o crítica. Función opuesta al derecho fundamental, consagrado en nuestra Constitución, como es el de la libertad de información. Lo curioso del caso es que, la conveniencia de controlar la información, provenga de esa vanguardia ideológica que se desvive por afirmar y defender los inalienables derechos de la ciudadanía. Hay que ver como la hipocresía, sigue teniendo éxito, a estas altura de la vida.

Por eso, la decena de iniciativas parlamentarias presentadas, para conocer detalles del funcionamiento de este organismo, procedentes de todo el arco político que van desde Vox a Bildu, han tropezado una y otra vez, con una verdadero muro. El Gobierno, se ha dedicado a responder siempre, con vaguedades y generalidades, a las preguntas de los diputados para conocer la labor de este Grupo de Trabajo Interministerial que, en teoría debe de asesorar al Consejo de Seguridad Nacional, sobre las posibles campañas de desinformación que puedan amenazar a España.

El Gobierno se niega, una y otra vez, a dar transparencia a este asunto y en sus respuestas evasivas, regatea hasta preguntas tan precisas como la de, revelar la identidad de los miembros que asisten a las reuniones de la Comisión. Se escuda en que, las personas que componen este órgano, son variables y que son funcionarios públicos, tales como Policías, Guardias Civiles, miembros del CNI y otros empleados públicos, cuyos nombres no se deben de conocer. A lo que más que ha llegado es que, es el Director del Departamento de Seguridad de la Presidencia del Gobierno quien dirige las reuniones ordinaras, como representante del mismo.

Un virus que no tiene cura | Wall Street International Magazine

En una de las múltiples respuestas, la Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes, facilitó los pocos datos concretos que se conocen de la Comisión, como que no se reúne de forma periódica y hasta el pasado verano, los analistas se habían vistos en cuatro ocasiones y poco más. Sobre los asuntos tratados, nada de nada. Aunque si ocupan su tiempo, realizando análisis y valoraciones permanentes, sobre posibles campañas de desinformación contra el prestigio de España.

A la misma vez, que el Gobierno afirmaba lo anterior, en otra respuesta parlamentaria lo negaba tajantemente, incrementando la nebulosa que rodea este órgano, manifestando que la Comisión Permanente contra la Desinformación no tiene, entre sus cometidos, la detección de campañas de desinformación sino el facilitar la coordinación interministerial a nivel operacional.

En otra respuesta parlamentaria, si ha reconocido que la Comisión, ha realizado tres informes pero que no son de difusión abierta, relacionados con las elecciones europeas, autonómicas y locales, de los años 2.019 y 2.020; sobre supuestas campañas de mentiras que llegaron a conocimiento de la Presidencia del Gobierno y de las que nadie sabe nada.

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A la pregunta concreta de los diputados, sobre que está haciendo exactamente la Comisión, las respuestas compiten sobre vaguedades y retóricas y son del siguiente tenor: cada organismo de la Comisión Permanente contra la Desinformación, emplea las herramientas disponibles según sus competencias y sus ámbitos de actuación. Y ya cuando no saben como excusarse, han llegado a decir que : la comunicación que se aporta a la Comisión, está clasificada normalmente por el organismo que la comunica. Lo que me hace recordar aquel refrán que dice : ¿ Donde vas ? … Manzanas traigo.

La opacidad del Gobierno, a la hora de dar cuenta de su gestión y de informar a los representantes del pueblo, democráticamente elegidos, de su lucha contra las noticias falsas y bulos que, supuestamente, amenazan la seguridad nacional, no se limita a los trabajos de esta Comisión. También se viene negando, de manera reiterada, cualquier información sobre el resultado que dieron, las instrucciones a los Cuerpos Policiales del Estado, de perseguir durante el primer Estado de Alarma, que posteriormente fue declarado inconstitucional, los sucesos que pudieran provocar estrés social y desafección a las instituciones del Gobierno.

Lo que me ha llevado a recordar, inevitablemente, a Franco, porque en la que época que vivió, los informes de conducta de los ciudadanos que emitía la Policía y la Guardia Civil y que eran obligatorios para presentar en numerosos organismos gubernamentales, hacían constar si la persona en cuestión, era o no afecta al Régimen del Generalísimo….

HABLANDO DE CONTRATOS Y COMISIONES… ¿ QUE ME DICEN DE AQUELLOS FIRMADOS POR DIFERENTES MINISTERIOS CON EMPRESAS FANTASMAS ?.

A estas alturas, es suficientemente conocido que, las medidas adoptadas para combatir la gripe china, pronto dejaron de estar relacionadas con criterios científicos, basadas en la evidencia de resultados, para ser dispuestas por razones políticas y de visibilidad. En general, el Gobierno socialcomunista que disfrutamos, ha hecho una gestión errática, de bajo perfil y poco transparente de esta pandemia que nos asola. Haciendo un ejercicio de memoria, todavía podemos recordar, el episodio de la pregunta al entonces Ministro de Sanidad, Salvador Illa, de quién formaba su Comité Asesor y el bochorno de su respuesta.

Por otro lado, el Gobierno fue incapaz de crear un marco legal adecuado que hubiera facilitado la puesta en marcha de las disposiciones más difíciles y evitado así que, las Comunidades Autónomas hayan tenido que peregrinar por los juzgados en busca de apoyo legal para su establecimiento. El Ministerio, también ha utilizado el Sistema Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, como parapeto para evitar asumir el papel de dirección que, por otro lado, le corresponde por ley.

En una situación de pandemia, no se pueden adoptar decisiones técnicas que afectan a millones de personas, por votación simple de un organismo formado por políticos profesionales. Es como si un departamento político, decidiera por votación, si las neumonías bacterianas hay que tratarlas con Amoxicilina o con Azitromicina.

Durante los primeros meses de expansión del virus, hasta mediados de 2.020, se aprobaron restricciones completas para los ciudadanos que posteriormente fueron declaradas inconstitucionales, pero a partir del momento en que se necesitó convalidar esas medidas, en el Congreso, el Gobierno de Sánchez se inventó el concepto de cogobernanza, dada su minoría parlamentaria, que al final no fue más que transferir el problema a las Comunidades Autónomas. El Ministerio de Sanidad desapareció de hecho y empezó a utilizar el Consejo Interterritorial de manera espuria, mientras se reservaba para sí, la toma de ciertas decisiones sensibles.

Por eso, se han cometido, posteriormente, varios errores estratégicos, según opinión de la comunidad científica, entre ellos el imponer el uso indiscriminado de mascarillas en los espacios exteriores, incluso aunque se pudiera mantener una distancia de seguridad y a las pocas horas, desdecirse, afirmando que esa medida había que modularla, en curiosa expresión de la actual ministra del ramo para salir del paso. Otro también fue, poner una dosis de refuerzo a las cuatro semanas de haberse infectado de manera natural y, de nuevo, rectificar a los pocos dias.

Estas decisiones y sus consiguientes correcciones, que mostraban claramente la falta de criterio técnico, han afectado seriamente a la credibilidad de las autoridades sanitarias y a la predisposición de la población para adherirse a esas medidas. Si tenemos una mortalidad, de las más altas de los países de nuestro entorno, a pesar de la doble contabilidad del Gobierno sobre la cifra real de fallecimientos y la que a él le conviene, es debido a que la dirección política de una epidemia se paga muy cara.

Recordaremos que, entre marzo y junio de 2.020, los hospitales carecían de los materiales de protección necesarios para poder atender a los enfermos que acudían y el Gobierno central se dedicaba a lanzar promesas de compras, conjuntamente con las Comunidades Autónomas, que nunca llegaban y a bloquear en las fronteras, los intentos autonómicos de hacerse con el material preciso. Por aquel entonces, ya se llevaban más de 30.000 fallecidos y el sistema sanitario seguía colapsado.

En las actas de los plenos del Consejo Interterritorial, publicadas por el Ministerio de Sanidad, aparece que, la primera vez que se ofrece información sobre la posible compra centralizada de materiales de protección ( PCR y fármacos ), fue el 25 de febrero de 2.020. En las siguientes reuniones, ya con los hospitales llenos y los fallecidos aumentando exponencialmente, Sanidad sigue hablando de esta conveniencia, sin ofrecer resultados de ningún tipo. Solo insiste que se está trabajando en ese sentido.

En las reuniones posteriores, el Ministerio siguió informando de los intentos de compra. En la reunión del 12 de marzo, el Ministro Illa anuncia que estaba pendiente de una compra conjunta, a nivel europeo, que garantizaba una importante cantidad de mascarillas para la semana siguiente ( 17 de marzo ), que nunca se recibieron. El Consejero de Andalucía se quejó de que el Gobierno central, le había incautado 150.000 mascarillas de un pedido suyo aún no entregado, dejándoles con material para solo cinco dias.

En la reunión del 17 de marzo, la Consejera de Sanidad de Aragón declara que su Comunidad, ha sufrido una incautación del 50% de las mascarillas que habían comprado y le pide al Ministro que se paren esas acciones. El Consejero de Extremadura, expresa sus dudas sobre si, realmente, se ha hecho la compra centralizada europea de materiales de protección. Según se ha sabido posteriormente, ninguna de estas intervenciones, aparece reflejada en el acta de la reunión de ese día.

Todos recordamos que, los primeros meses de expansión del virus chino, fueron un caos. Todas las Administraciones, Estatales, Autonómicas y Locales, trataron por todos los medios, conseguir el material necesario, especialmente respiradores y mascarillas, que tanta falta hacían en los hospitales, completamente desbordados por la situación. En esas circunstancias, el caos también se apoderó de las solicitudes de compras y, en muchas, ocasiones, se pagaron cantidades, especialmente altas por cosas que, en condiciones normales, se hubieran comprado mucho más baratas.

Ahí, abundaron los contratos sospechosos, cuyas irregularidades se fueron destapando con el tiempo, hasta el extremo que uno de los firmantes de los mismos, tuvo que dejar su puesto como director general del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria ( INGERSA ), órgano incardinado en el Ministerio de Sanidad que entonces dirigía Salvador Illa, cuya pésima gestión provocó un tapón que obligó a intervenir al Ministerio de Hacienda y a los Gobiernos Autonómicos, a lanzarse por su cuenta, para la adquisición de equipos de toda clase, ante la grave situación por la que atravesaban sus centros médicos, al multiplicarse los contagios de enfermos y sanitarios.

En esta primera fase de la grave crisis de salud pública, Sanidad encargó a este departamento, la política de adquisición urgente de productos como geles, guantes y respiradores; pero el desconocimiento de sus responsables sobre el funcionamiento de los mercados internacionales, su lentitud en la toma de decisiones y la escasa dotación de personal, hicieron que durante meses, se formalizaran compras, bajo sospechas, por los altos precios pagados con dinero público o por los intermediarios elegidos, muchas veces desconocidos en el sector sanitario.

El procedimiento administrativo seguido, en gran parte de los contratos firmados, era negociado acelerado, sin publicidad, bajo la justificación de la situación extrema urgencia, motivada por la epidemia de covid-19 y la empresa adjudicataria, era la única que optaba al contrato. En muchas ocasiones, la publicación de estos contratos en el Boletín Oficial del Estado ( BOE ), se hizo con meses de retraso.

Entre los disparates realizados, según aparecen en los 77 contratos elevados a públicos por el Ministerio, destacan sobreprecios millonarios a empresas desconocidas; adjudicaciones realizadas a empresas cercanas al pueblo del Ministro que han sido objeto de varias querellas de la competencia; gastar 577 millones de euros en proveedores inéditos en el sector sanitario; comprarle hisopos a una empresa jurídica por casi diez millones de euros; encargarle a una empresa de cal y yesos, respiradores por tres millones y medio de uros; pagarse la misma bata protectora unas veces a 0,32 euros y otras a 15,58 euros; geles desinfectantes, unas veces a 3.05 euros el litro y otras a 10,83; y todavía quedan más ejemplos que no voy a mencionar, para no aburrir al lector.